Boletin
 
4 de diciembre de 2012 • Volumen 4 - Edición 13

Charla con el doctor Patrick Loehrer sobre cómo mejorar la atención oncológica en Kenia

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El doctor Loehrer y un niño huérfano.El doctor Loehrer y un niño huérfano en la clínica oncológica. La Universidad de Indiana está ayudando a establecer y capacitar al personal para un centro oncológico en Eldoret, Kenia.

Varios centros oncológicos de los EE. UU. tienen programas e iniciativas con el propósito de mejorar la atención y el control del cáncer en los países en vías de desarrollo. Por más de 20 años, la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana (IU), en colaboración con la Facultad de Medicina de la Universidad de Moi en Eldoret (zona occidental de Kenia), ha dirigido una iniciativa llamada AMPATH (Modelo Académico para la Provisión del Acceso a la Atención Médica) a fin de mejorar el acceso y la calidad de la atención médica en Kenia.

Las autoridades del Centro Oncológico Melvin y Bren Simon de la Universidad de Indiana utilizaron estos esfuerzos como base de partida y están creando un programa y un centro de tratamiento del cáncer en Moi. El doctor Patrick Loehrer, director del Centro Oncológico Simon, conversó con el  Boletín del Instituto Nacional del Cáncer del NCI sobre esta iniciativa y los planes futuros para el centro en Kenia.

¿Cómo se inició este programa y qué se ha logrado?

Salud Mundial

Hemos seguido el modelo de trabajo utilizado por la iniciativa de AMPATH para contener la oleada de la epidemia de VIH en Kenia. Con los avances logrados en esa área, otras enfermedades crónicas han emergido como prioridades. Entre ellas, el cáncer es una de las principales causas de preocupación. Es por ello que, durante los últimos 8 años, hemos tratado de crear ahí un programa para la atención del cáncer.

Inicialmente, necesitábamos contar con una plataforma para la capacitación, establecer una fuerza de trabajo y proporcionar los instrumentos esenciales para tratar a los pacientes. Recibimos una subvención de la Fundación de la Familia Frank Levinson, quien brindó los fondos para tratar a los pacientes con quimioterapia y recibimos una generosa colaboración de la Fundación Oncológica Walther, el Centro de Hemofilia y Trombosis de Indiana, Celgene, Lilly y Pfizer para ampliar la fuerza de trabajo y cubrir los costos del tratamiento de los pacientes que no tienen los medios para pagar.

Durante los 2 últimos años nos hemos centrado en la construcción de un centro de atención ambulatoria que pueda contar con un programa de radioterapia y terapia de infusión. Hemos recibido el generoso apoyo de la Universidad de Indiana, su Departamento de Radiooncología y otros para iniciar este proceso; en este momento ya tenemos un arquitecto en la obra en Eldoret. Planeamos construir un centro de atención para enfermedades crónicas, en donde la mayor parte del primer piso estaría destinada a los tratamientos de quimioterapia y radioterapia. Esperamos recibir la ayuda de la Agencia Internacional de Energía Atómica para adquirir una unidad de cobalto para radioterapia. 

Además, hemos creado asociaciones con la Universidad de Toronto, la Universidad Brown, la Universidad Vrije (en Amsterdam) y la Universidad de Massachusetts, quienes nos han ayudado muchísimo en las áreas de educación y capacitación, en particular en oncología ginecológica y en oncología médica y pediátrica.

¿Cómo es el acceso a la atención del cáncer en esa región de Kenia?

Un paciente recibe quimioterapia en la clínica oncológica de Eldoret, Kenia.Un paciente recibe quimioterapia en la clínica oncológica de Eldoret, Kenia.

Se calcula que en Kenia occidental la población es de 20 millones de personas. Antes de que llegáramos, no había médicos con estudios formales en oncología, y la radioterapia solo estaba disponible en Nairobi, a unas 4 horas y media de distancia. Cuando recién comenzamos en Eldoret, había dos internistas que se encargaban de atender a los pacientes con cáncer, y ninguno de ellos se había formado en oncología. Usaban cualquier fármaco quimioterapéutico que tuvieran a su alcance para tratar a los pacientes. A menudo había incertidumbre respecto al diagnóstico de los pacientes y los suministros eran inadecuados, todo lo cual generaba desenlaces muy desfavorables.

Actualmente contamos con un equipo de atención keniano dirigido por el doctor Naftali Busakhala, director de oncología del hospital Moi Teaching and Referral Hospital (MTRH), y los doctores Festus Njuguna y Evangeline Njiru. Hace tres años, el doctor Matthew Strother se integró al cuerpo docente de la Universidad de Indiana, y pasó los 2 primeros años en Eldoret con su esposa y sus cuatro hijos. Él realmente ayudó a crear el programa y a proporcionar la infraestructura.

En enero de este año, otro profesional, el doctor Chite Aswira, se integró al cuerpo docente de IU en Eldoret. El doctor Asirwa nació y se crió en Kenia, pero realizó su residencia en medicina interna y sus estudios avanzados en hematooncología en la Universidad de Indiana. Él es, sin duda, uno de los oncólogos mejor capacitados en el país, y ahora está de vuelta en su pueblo natal, dirigiendo el programa con el doctor Busakhala. Junto a ellos también trabaja Jodi Skiles, una nueva integrante del personal de oncología pediátrica, quien pasa 6 meses al año en el Programa Oncológico AMPATH. 

Los programas de la Universidad de Indiana y de Obstetricia y Ginecología de Toronto han invertido de forma similar en docentes de tiempo completo en MTRH, lo cual ha llevado a un notable crecimiento en los servicios de tratamiento y detección de tumores malignos ginecológicos a través de sus socios kenianos.

¿Se está notando el avance?

Hemos llegado a las 9 000 consultas de pacientes al año en las clínicas de Oncología Médica. Hace tres años, casi ninguna mujer en esa parte del país se hacía exámenes de detección para el cáncer de cuello uterino. Actualmente estamos haciendo exámenes selectivos de detección del cáncer de cuello uterino a más de 8 000 mujeres al año, y a entre 8 000 y 9 000 mujeres para el cáncer de mama. También contamos con un equipo de cuidados paliativos que atiende a 6 000 pacientes cada año.

Ahora atendemos a una variedad mucho más amplia de pacientes de lo que originalmente hacíamos. Debido a la epidemia del VIH y sida, las personas con sarcoma de Kaposi conforman una proporción considerable de los pacientes que tratamos. Pero también atendemos a muchas mujeres con cáncer de cuello uterino, que es la causa de muerte principal entre las mujeres en Kenia, así como el cáncer de mama, el linfoma y los cánceres de cabeza y cuello. Muchos de los cánceres que vemos son formaciones malignas provocadas por virus, por lo que las vacunas podrían tener un impacto enorme.

Debido a que el transporte es un problema serio en Kenia, AMPATH tiene varios centros satélite de atención. Hay más de 50 clínicas de alcance comunitario en las áreas rurales de Kenia, y el programa del cáncer trabaja con unas cuatro de ellas. Eldoret es la tercera ciudad en tamaño en Kenia. Debido a que hemos proporcionado atención médica a pacientes necesitados, algunos pacientes han venido desde Nairobi para recibir atención, por lo tanto nuestra reputación está creciendo alrededor del país.

¿Entonces esto se trata claramente de un compromiso a largo plazo?

Ha sido una jornada extraordinaria, pero aún resta mucho trabajo por hacer. Estamos trabajando con el gobierno keniano para ampliar la cobertura de seguro médico para el tratamiento del cáncer. Además, el Ministro de Salud Pública de Kenia recientemente nos envió una comunicación en la que dice que el gobierno está muy orgulloso del programa, y nos solicita un presupuesto donde detallemos los costos anuales de un programa de atención oncológica.

Estamos intentando formar un programa sostenible y no solo un proyecto de investigación. De todas maneras, reconocemos que la investigación es el "factor de adhesión académico" que mantiene unida a esta alianza entre varias instituciones. El lema de AMPATH es "liderar con el cuidado médico", nuestra meta principal es formar una generación de médicos científicos kenianos y trabajadores de la atención médica que puedan atender de manera adecuada a los pacientes con cáncer y que puedan abordar los problemas particulares del África subsahariana. Pero al mismo tiempo, debemos recordar que es un programa dirigido por Kenia, en el que nosotros tenemos el privilegio de participar.

Entrevista realizada por Carmen Phillips