Boletin
 
7 de diciembre de 2010 • Volumen 2 - Edición 13

El HHS lanza nueva estrategia de control del tabaquismo en EE. UU.

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Kathleen Sebelious, Secretaria del DHHS dio a conocer las etiquetas gráficas de advertencia propuestas para las cajetillas de cigarrillos y los anuncios publicitarios. En una conferencia de prensa el 10 de noviembre, Kathleen Sebelius, Secretaria del HHS, dio a conocer las etiquetas de advertencia que aparecerán en las cajetillas de cigarrillos y los anuncios publicitarios. [Ampliar]

El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) de los Estados Unidos dio a conocer el 10 de noviembre una nueva estrategia integral para el control del tabaquismo cuyo fin es ayudar a que los fumadores dejen de fumar y evitar que otras personas empiecen a consumir tabaco. Una parte destacada del plan requerirá que para principios del 2012 aparezcan advertencias de salud al consumidor más directas, que deben cubrir el área superior de la parte del frente y de atrás de las cajetillas de cigarrillos, y por lo menos el 20 por ciento en los anuncios publicitarios de productos del tabaco.

“Queremos asegurarnos que toda persona que decida tomar una cajetilla de cigarrillos sepa exactamente cuáles son los riesgos que conlleva esa acción”, dijo Kathleen Sebelius, Secretaria del HHS, en conferencia de prensa celebrada el 10 de noviembre en la Universidad George Washington en Washington, DC. Este evento también tuvo la participación de la Comisionada de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA), la doctora Margaret A. Hamburg y el Subsecretario del HHS, el doctor Howard Koh.

“Esta estrategia representa el cambio más significativo en las advertencias de salud en los cigarrillos y anuncios publicitarios del tabaco en más de 25 años”, dijo la doctora Hamburg. La Ley de Prevención del Tabaquismo y Control del Tabaco en las Familias, promulgada en el 2009, otorgó autoridad a la FDA para regular la fabricación, comercialización y distribución de los productos del tabaco, y las nuevas advertencias ofrecen un ejemplo concreto de la forma en que esta ley puede beneficiar la salud pública, añadió.

Otros países han implementado el uso de etiquetas gráficas con advertencias similares en las cajetillas de cigarrillos, anotó la doctora Cathy Backinger, Jefe de la Subdivisión de Investigación para el Control del Tabaquismo (TCRB) en la División de Control del Cáncer y Ciencias de la Población (DCCPS) del NCI y según los resultados de investigaciones realizadas en años recientes, los estadounidenses pueden contar con que las nuevas advertencias en este país ayuden a disminuir los índices de tabaquismo. “Los datos indican que mostrar de una manera realista la magnitud y la forma en que el consumo del tabaco es perjudicial para la salud motiva a los fumadores a dejar de fumar”, dijo.

Fundamentación en datos científicos

Las advertencias constituyen una parte de lo que la Secretaria Sebelius llama la primera estrategia integral diseñada a ayudar a que los consumidores de tabaco dejen de serlo y evitar que nuevas personas empiecen con el hábito. “La estrategia se fundamenta en cuatro pilares de acción estratégica”, añadió el doctor Koh, quien fue codirector del grupo de trabajo que diseñó el plan. (Ver recuadro).

Etiqueta de advertencia propuesta para los cigarrillos con una imagen de un bebé y la frase: ‘Advertencia: El humo del tabaco puede hacerle daño a sus hijos’. Una de las etiquetas de advertencia propuestas para los cigarrillos.

Desglose de las acciones estratégicas del plan

El doctor Howard Koch, subsecretario de salud del HHS describió los cuatro pilares de acción estratégica que esta agencia emprenderá como “intervenciones de gran impacto”.

Buscar la participación del público para cambiar las normas sociales sobre el uso del tabaco. Este esfuerzo incluirá una campaña en los medios de comunicación para contrarrestar los $34 millones de dólares que las compañías tabacaleras gastan diariamente en publicidad. Harán parte de esta iniciativa mensajes a través de todo el Departamento de Salud y Servicios Humanos y una campaña educativa y de comunicación a varios niveles.

Mejorar la salud del público. Al implementar y ampliar intervenciones de control del tabaquismo basadas en datos científicos, así como políticas a nivel estatal y comunitario, se busca cumplir con el objetivo de mejorar los servicios de cesación del tabaquismo, reducir las disparidades relacionadas con el consumo del tabaco, aumentar el cumplimiento de los reglamentos actuales y acelerar la adopción de leyes integrales antitabaco en todos los estados.

Liderar con ejemplo y usar todos los recursos posibles. Al maximizar todos los recursos internos del departamento, el HHS diseñará instalaciones y áreas de trabajo libres de tabaco, y requerirá lo mismo en áreas de conferencias, al mismo tiempo que proporcionará programas de tratamiento integral para la cesación del tabaquismo, educación y capacitación para los proveedores de servicios e incentivos a los empleados.

Aumentar los conocimientos, avanzar las investigaciones y ampliar la base científica. Esto es algo bastante importante si se tiene en cuenta la nueva autoridad para regular el tabaco que se le ha otorgado a la FDA. “El Departamento está ansioso por empezar a trabajar con socios en todo el país para que esta visión se haga realidad”, dijo el doctor Koh.

Los objetivos descritos en el plan estratégico Ending the Tobacco Epidemic: A Tobacco Control Strategic Action Plan, buscan alcanzar una cifra concreta importante: reducir el índice actual de fumadores adultos del 20 por ciento al 12 por ciento en la próxima década, mediante la disminución de los índices de iniciación de consumo del tabaco en niños, adolescentes y adultos jóvenes, así como a través de la prestación de ayuda a los fumadores actuales para que dejen de fumar. El plan también incluye la reducción de la exposición de las personas no fumadoras al humo de tabaco secundario y el apoyo al papel regulatorio de la FDA en la fabricación, comercialización y distribución de los productos del tabaco.

El plan delinea las siguientes actividades clave: acelerar los esfuerzos de control del tabaquismo a nivel estatal y comunitario, buscar la participación del público para cambiar las normas sociales a través de los medios de comunicación nacionales, liderar con ejemplo al implementar políticas modelo de control del tabaquismo en el HHS y aumentar la gama de conocimientos al ampliar la base científica y hacerle seguimiento al progreso de estas iniciativas.

Científicos del NCI están participando en todas las cuatro áreas de acción clave y el doctor Robert Croyle, director de la DCCPS, representó a los NIH como copresidente del comité directivo que elaboró el plan. “Nos enorgullece que las investigaciones sobre el control del tabaquismo realizadas por el NCI hayan contribuido al nuevo plan de la Secretaria del HHS”, dijo la doctora Debbie Winn, subdirectora de la DCCPS. “Al disminuir el número de estadounidenses que fuman, veremos menos casos de muertes por cáncer de pulmón y otras enfermedades causadas por el consumo del tabaco”.

El NCI es una de varias agencias federales que contribuye tanto a la implementación de las actividades del plan como a la creación de la base científica en la que se fundamenta. El doctor Backinger, cuya subdivisión ha estado financiando por muchos años programas de control del tabaquismo a nivel estatal y comunitario será copresidente del subcomité encargado de vigilar las investigaciones y hacer seguimiento durante la implementación del plan.

Este es el momento clave

“Nos encontramos realmente en un momento sin precedente en la historia de la salud pública de nuestra nación”, dijo el doctor Koh, quien resaltó que las consecuencias del tabaquismo tienen proporciones epidémicas. Mientras que en el siglo XX murieron un millón de personas por causas relacionadas con el tabaco, se proyecta que “en el siglo XXI la epidemia del tabaco causará la muerte a 1,000 millones de personas en todo el mundo”, afirmó.

El cáncer de pulmón debería ser una enfermedad poco común en este país, recalcó, no la causa principal de muertes por cáncer. “Esto es algo que se puede prevenir”, añadió. “Durante mucho tiempo, este país ha sido forzado a tolerar lo intolerable y aceptar lo inaceptable”.

El doctor Michael Fiore, director del Centro para la Investigación del Tabaquismo e Intervenciones de la Universidad de Wisconsin, y uno de los muchos expertos que ayudó a diseñar el plan, explicó la razón por la que está de acuerdo en que esta es una época sin precedentes y una oportunidad para obtener avances en materia de salud pública en los Estados Unidos.

“Uno de los logros más importantes en salud pública de la segunda parte del siglo XX fue disminuir a la mitad la dependencia al tabaco en los EE. UU., de un 42 por ciento a mediados de la década de los sesenta a un poco más del 20 por ciento en la actualidad”, dijo. Pero el progreso no ha sido equitativo, añadió, por cuanto “el tabaquismo se ha concentrado en algunos grupos de la población que cuentan con menos recursos para hacerle frente, como los pobres, los que tienen menos estudios y las personas con otras afecciones físicas y mentales. Ahora tenemos enormes oportunidades de marcar una diferencia en estas poblaciones, como por ejemplo, en las personas que son miembros de Medicare y Medicaid”.

El doctor Fiore añadió que además del gobierno federal será necesaria la participación de otras organizaciones para aprovechar estas oportunidades. "El HHS y todas las agencias gubernamentales pueden ofrecer liderazgo", dijo, "pero se requerirá de todo el apoyo de la comunidad científica y del sector privado para que los objetivos de este plan se conviertan en realidad".

—Addison Greenwood

Para obtener más información

El HHS ha publicado en Internet el documento con el plan estratégico completo, así como el comunicado de prensa respectivo y un webcast del anuncio en los medios de comunicación (en inglés).

Algunos ejemplos de las etiquetas de advertencia propuestas para los cigarrillos se pueden ver en el sitio web de la FDA (las versiones en español están al final de la página).

El NCI cuenta con muchos recursos para ayudar a que las personas dejen de fumar, como una página web con enlaces a hojas informativas, guías para dejar de fumar y otras herramientas e información, así como la línea telefónica de ayuda para dejar de fumar del NCI en el 1-877-44U-QUIT (1-877-448-7848).