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Planificación de los cuidados de transición (PDQ®)

  • Actualizado: 24 de abril de 2014

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Consideraciones especiales

Consideraciones sobre los cuidados domiciliarios
Seguro y consideraciones financieras
Cáncer en el lugar de trabajo
Consideraciones legales



Consideraciones sobre los cuidados domiciliarios

La atención domiciliaria de un paciente implica un aumento en las obligaciones técnicas y emocionales para las familias.[1] Muchas de las cuales ya tienen numerosas responsabilidades fuera del hogar. Además, muchas personas pueden verse comprometidas física o psicosocialmente y, por lo tanto, no ser capaces de asumir la función de ser la persona principal que provee ayuda al paciente.[2] Para determinar si un cónyuge o encargado de la atención médica puede manejar la atención domiciliaria, se deben evaluar los siguientes factores: la edad del encargado de proveer los cuidado médicos, su salud, motivación y género (las mujeres tienen mayor tendencia a proveer atención médica); el tiempo de estancia en el hospital (una estancia prolongada puede complicar la transición hacia la atención domiciliaria; las demás obligaciones de la persona a cargo del paciente; el grado de angustia del paciente (particularmente el dolor); la naturaleza técnica de los cuidados a proveer; y la capacidad que tenga la persona encargada de tomar decisiones relacionadas con la administración de estos.[3-5] Algunos grupos de pacientes corren un riesgo mayor;[6] (por ejemplo, las mujeres de raza negra mayores de edad que están solas, son pobres y tienen múltiples enfermedades crónicas corren el riesgo de encontrar dificultades después de abandonar el hospital). Los pacientes del sector rural también corren el riesgo de encontrar complicaciones en cuanto a la atención médica domiciliaria, sobre todo si la fase terminal de la enfermedad es prolongada y la debilidad física aumenta.[5] El acceso a los cuidados médicos podría ser limitado. Es de suma importancia enfatizar la necesidad de evaluar la motivación de la familia y capacidad para cuidar al paciente. La evaluación debe ser amplia, incluyendo los temas mencionados anteriormente y, cuando sea necesario, el grado de conflictos interpersonales preexistentes y las creencias y valores de la familia en lo que respecta a la atención domiciliaria, la muerte y el uso de opioides para el control del dolor.[7] El control adecuado del dolor y de los síntomas es un componente clave para el éxito en el manejo de la atención domiciliaria,[8] pero esto sólo puede lograrse si la familia y el encargado de la atención médica entiende la necesidad de controlar el dolor y otros síntomas.[9] (Para mayor información, consultar los siguientes sumarios del PDQ Dolor; Síndromes cardiopulmonares; Complicaciones gastrointestinales; Fatiga; Náusea y Vómito; y Sofocos y sudores nocturnos.) Los proveedores y encargados de la atención médica deben entender que los síntomas mal controlados, especialmente el dolor, pueden aumentar drásticamente las cargas físicas y psicológicas de la atención al paciente.[10,11] Debe de haber un entendimiento en cuanto a quién llamar en busca de apoyo o consejo cuando surjan problemas. Según avanza la enfermedad, la necesidad de un personal confiable que conozca la situación del paciente se convierte en la pieza clave de un suministro eficaz de cuidados domiciliarios.[12-14] La función principal de los familiares encargados de los cuidados del paciente en el manejo del cáncer es altamente reconocida. Los familiares encargados de los cuidados del paciente desempeñan una función importante en incentivar al paciente a apegarse al tratamiento, manejar los efectos adversos y llevar a cabo tareas prácticas y proveer apoyo emocional y social.[10,11] También es importante hacer notar que en muchas ocasiones el personal de atención médica puede hacer las veces de representante o apoderado al informar sobre los síntomas y la angustia sicológica; sin embargo, los estudios muestran que cuando es la familia quien brinda cuidados médico estos tienden a sobreestimar la angustia psicológica del paciente, lo cual puede ser el resultado de su propia carga emocional y angustia.[15-17] (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre Adaptación al cáncer: ansiedad y sufrimiento.)

Seguro y consideraciones financieras

Otras consideraciones importantes que se deberán tener en cuenta en las evaluaciones del plan de cuidado de transición son: la cobertura de la compañía de seguros, la disponibilidad de recursos comunitarios y los asuntos legales del paciente. La mayoría de las compañías de seguros cubren los cuidados domiciliarios, pero algunas pólizas limitan los servicios con condiciones específicas; como que el paciente haya ya estado hospitalizado o el necesitar servicios de enfermería profesionales.[2] Es importante cerciorarse de los límites de las pólizas de seguros con respecto a servicios específicos, así como las limitaciones vitalicias. Los médicos primarios, las enfermeras y los trabajadores sociales quizás tengan que interceder a favor del paciente al tratar con las compañías aseguradoras de terceros, los oficiales administrativos y las compañías administrativas de servicios médicos.[2] Por estas razones, es importante diseñar un plan de atención domiciliaria que provea una seguridad adecuada al paciente, que sea lo menos incómoda para los familiares y que a la vez utilice los recursos de forma apropiada. Suele ser de utilidad estudiar otras posibilidades que no requieran poseer una póliza de seguro o el pago por parte del paciente, como las agencias familiares sectarias y no sectarias, las cuales pueden proveer servicios limitados no profesionales. Normalmente los seguros no cubren los servicios de auxiliares y ayudantes de enfermería (servicios de enfermería no profesionales); sin embargo, algunas provisiones de los cuidados administrados en los centros de cuidados paliativos pueden cubrir este gasto. Las agencias especializadas en la atención domiciliaria proveen este tipo de atención, pero a cuenta del paciente y la familia.

Cáncer en el lugar de trabajo

Tanto la edad, el género, así como el grupo étnico y el tipo de cáncer en cuestión, afectan el estatus de trabajo de los sobrevivientes de cáncer. La educación de los compañeros de trabajo más la consejería laboral del paciente ayudan en esta transición.[18]

Consideraciones legales

Durante los periodos de transición se deberá hablar con el paciente y su familia sobre las disposiciones previsoras y la necesidad de un poder notarial continuo.[19] Es importante que el paciente haga saber sus deseos al médico y a su familia, con suficiente tiempo, de ser posible.[20] El personal médico debe conocer varios enfoques culturales diferentes para llevar a cabo estas conversaciones. El diálogo y la resolución de estos asuntos se deberán documentar en su totalidad. La comunicación entre el equipo de atención médica, incluyendo al paciente y su familia, es la clave para lograr el éxito de la planificación de los cuidados de transición en todos los ambientes y estadios de la enfermedad. Es esencial que exista un mecanismo de comunicación para asegurar el éxito de la colaboración. Este mecanismo puede ser verbal o escrito; sin embargo, es indispensable que exista un documento escrito de manera detallada que circule de un entorno a otro a fin de asegurar la continuidad de los servicios.[2] Es de suma importancia no dejar estos planes para las últimas etapas de la enfermedad, ya que a medida que el paciente cambia de un lugar a otro, también se debe transferir esta información al proveedor de cuidados apropiado.

Bibliografía
  1. Cameron JI, Franche RL, Cheung AM, et al.: Lifestyle interference and emotional distress in family caregivers of advanced cancer patients. Cancer 94 (2): 521-7, 2002.  [PUBMED Abstract]

  2. Maloney CH, Preston F: An overview of home care for patients with cancer. Oncol Nurs Forum 19 (1): 75-80, 1992 Jan-Feb.  [PUBMED Abstract]

  3. Costantini M, Camoirano E, Madeddu L, et al.: Palliative home care and place of death among cancer patients: a population-based study. Palliat Med 7 (4): 323-31, 1993.  [PUBMED Abstract]

  4. Allen SM: Gender differences in spousal caregiving and unmet need for care. J Gerontol 49 (4): S187-95, 1994.  [PUBMED Abstract]

  5. Yost LS, McCorkle R, Buhler-Wilkerson K, et al.: Determinants of subsequent home health care nursing service use by hospitalized patients with cancer. Cancer 72 (11): 3304-12, 1993.  [PUBMED Abstract]

  6. O'Hare PA, Malone D, Lusk E, et al.: Unmet needs of black patients with cancer posthospitalization: a descriptive study. Oncol Nurs Forum 20 (4): 659-64, 1993.  [PUBMED Abstract]

  7. Taylor EJ, Ferrell BR, Grant M, et al.: Managing cancer pain at home: the decisions and ethical conflicts of patients, family caregivers, and homecare nurses. Oncol Nurs Forum 20 (6): 919-27, 1993.  [PUBMED Abstract]

  8. Coyle N, Cherny NI, Portenoy RK: Subcutaneous opioid infusions at home. Oncology (Huntingt) 8 (4): 21-7; discussion 31-2, 37, 1994.  [PUBMED Abstract]

  9. Wotring RA: Cancer pain management. Home Healthc Nurse 11 (5): 40-4, 1993 Sep-Oct.  [PUBMED Abstract]

  10. Ferrell BR, Cohen MZ, Rhiner M, et al.: Pain as a metaphor for illness. Part II: Family caregivers' management of pain. Oncol Nurs Forum 18 (8): 1315-21, 1991 Nov-Dec.  [PUBMED Abstract]

  11. Ferrell BR, Rhiner M, Cohen MZ, et al.: Pain as a metaphor for illness. Part I: Impact of cancer pain on family caregivers. Oncol Nurs Forum 18 (8): 1303-9, 1991 Nov-Dec.  [PUBMED Abstract]

  12. McMillan SC, Small BJ: Symptom distress and quality of life in patients with cancer newly admitted to hospice home care. Oncol Nurs Forum 29 (10): 1421-8, 2002 Nov-Dec.  [PUBMED Abstract]

  13. Costantini M, Higginson IJ, Boni L, et al.: Effect of a palliative home care team on hospital admissions among patients with advanced cancer. Palliat Med 17 (4): 315-21, 2003.  [PUBMED Abstract]

  14. Burge F, Lawson B, Johnston G: Family physician continuity of care and emergency department use in end-of-life cancer care. Med Care 41 (8): 992-1001, 2003.  [PUBMED Abstract]

  15. Lobchuk MM, Degner LF: Symptom experiences: perceptual accuracy between advanced-stage cancer patients and family caregivers in the home care setting. J Clin Oncol 20 (16): 3495-507, 2002.  [PUBMED Abstract]

  16. Lobchuk MM, Degner LF: Patients with cancer and next-of-kin response comparability on physical and psychological symptom well-being: trends and measurement issues. Cancer Nurs 25 (5): 358-74, 2002.  [PUBMED Abstract]

  17. Northouse LL, Mood D, Kershaw T, et al.: Quality of life of women with recurrent breast cancer and their family members. J Clin Oncol 20 (19): 4050-64, 2002.  [PUBMED Abstract]

  18. Schultz PN, Beck ML, Stava C, et al.: Cancer survivors. Work related issues. AAOHN J 50 (5): 220-6, 2002.  [PUBMED Abstract]

  19. Hofmann JC, Wenger NS, Davis RB, et al.: Patient preferences for communication with physicians about end-of-life decisions. SUPPORT Investigators. Study to Understand Prognoses and Preference for Outcomes and Risks of Treatment. Ann Intern Med 127 (1): 1-12, 1997.  [PUBMED Abstract]

  20. Grinspoon L: Update on Alzheimer's disease, part II. Harv Ment Health Lett 1 (9): 1-5, 1995.