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¿Prequntas sobre el cáncer?

Planificación de los cuidados de transición (PDQ®)

Versión Paciente
Actualizado: 25 de abril de 2014

La evaluación en la planificación de los cuidados de transición



Una evaluación tiene el objetivo de recabar información que servirá de ayuda al equipo de atención de la salud para identificar y manejar los problemas que el paciente pudiera experimentar para ajustarse a los cambios en los cuidados que recibe.

El tener cáncer afecta mucho más que la mera condición física del paciente. También se ven afectados los aspectos mentales, vida familiar, capacidad de trabajar, planificación financiera, relaciones sociales y asuntos de fe. Muchos pacientes encontrarán problemas en uno o más de estos aspectos en la medida que pasan de una etapa a otra en su tratamiento. Por ejemplo, la familia del paciente puede tener problemas para obtener un equipo médico especial para el hogar o en aprender a utilizar dicho equipo. Otro paciente puede tener inconvenientes en aceptar el cambio de un tratamiento del cáncer a uno que solamente alivie los síntomas, como el que se administra en algunos centros de cuidados paliativos. La planificación del cuidado de transición es única para cada paciente y familia. Las evaluaciones ayudan a identificar a aquellos pacientes que confrontan problemas durante la etapa de transición y ayudan a determinar el tipo de apoyo que necesitan para hacer que la transición ocurra sin mayores problemas. Las evaluaciones pueden incluir antecedentes médicos completos; examen físico; una prueba de aprendizaje; una prueba sobre su capacidad de llevar a cabo actividades cotidianas; una evaluación de salud mental; una revisión del apoyo social con que cuenta el paciente; y derivarlo a los recursos comunitarios correspondientes según los necesite para ayudarlo con asuntos tales como transportación, tratamientos domiciliarios, dieta saludable y manejo de los medicamentos.

Las evaluaciones se llevan muchas veces durante la experiencia del paciente de cáncer, como parte de la rutina de los cuidados.

Las evaluaciones se llevan a cabo cuando el paciente cambia de una institución a otra, como de un hospital al hogar. También se llevan a cabo con cierta regularidad durante el transcurso de la enfermedad, generalmente al momento del diagnóstico, tras completar un curso de tratamiento, cuando se presenta una recaída, cuando se suspende el tratamiento curativo y cuando se interrumpe el tratamiento (comienzan los cuidados paliativos al acercarse la etapa final de vida). El paciente puede sentir un aumento en la tensión emocional en estos momentos. Las evaluaciones periódicas pueden identificar estas y otras causas de angustia en el paciente, como pérdida de trabajo o la muerte o enfermedad de uno de los seres queridos del paciente o de alguien que lo cuida. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre la Aflicción, duelo y manejo de la pérdida.)

Debido a que nadie sabe cuáles serán las necesidades futuras del paciente, las evaluaciones se llevan a cabo muchas veces durante el proceso de la enfermedad como una parte habitual de los cuidados. Esto ayuda a asegurarse que el paciente reciba los servicios adecuados en el momento adecuado.

Todos los miembros del equipo de atención de la salud participan en el proceso de evaluación.

Durante la planificación del cambio durante el tratamiento del cáncer, tanto los médicos como el personal de enfermería y otros miembros del equipo de atención de la salud del paciente tomarán en cuenta todos los aspectos de la vida del paciente que pudieran verse afectados. Cada uno de los siguientes profesionales pueden llevar a cabo evaluaciones en la planificación de los cuidados de transición:

Durante la planificación de los cuidados de transición se llevarán a cabo los siguientes tipos de evaluaciones:

Evaluación física

La evaluación física se enfocará en las condiciones generales de salud del paciente, plan de tratamiento y cambios en el estatus de la enfermedad que incluye los siguientes factores:

Para mayor información, consulte los siguientes sumarios del PDQ:

Evaluación familiar y domiciliaria

Entre los factores que afectan la facilidad con que se logran los cambios en las diferentes etapas del tratamiento están la edad del paciente y las condiciones en las que vive. La evaluación se enfocará en lo siguiente:

  • Edad del paciente y de los miembros de la familia.
  • Condiciones en las que viven.
  • Si el paciente tiene cónyuge o hijos.
  • Grado de educación del paciente y su familia.
  • Idioma que se habla en el hogar.
  • Creencias y prácticas culturales.
  • Si los amigos y familiares pueden prestar su ayuda durante el tratamiento.
  • ¿Qué tan vieja es la casa y como está distribuida? ¿Cabrán, de ser necesarios, los equipos médicos en la habitación (por ejemplo, camas de hospital, tanques de oxígeno o monitores portátiles)? Y sobre todo, ¿es la electricidad adecuada? ¿Puede una persona en silla de ruedas moverse con facilidad por la casa?

Evaluación de la salud mental

Los cambios pueden resultar en momentos de tensión tanto para el paciente como para su familia. La naturaleza de la relación entre el paciente y su familia u otras personas, ayudará a determinar la clase de servicios que la familia necesitará para lidiar con la transición. Se pueden formular las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo se siente tanto el paciente como su familia acerca del cáncer y las metas del tratamiento? Algunas veces el paciente desarrolla serios problemas como ansiedad y depresión. Los miembros de la familia pueden necesitar también lidiar con sus propios sentimientos. Estos problemas son, con frecuencia, tratables. El médico y otro miembro del personal de salud, pueden derivarlos a un grupo de apoyo, consejero o profesional de salud mental.
  • ¿Cuáles creencias y valores son importantes para el paciente y si afectan sus decisiones en cuanto al tratamiento?
  • ¿Cómo ha manejado la familia las tensiones y crisis en el pasado? Esto puede ayudar en predecir cómo van a reaccionar ante las tensiones generadas ante los cambios de tratamiento del paciente.
  • ¿Hay problemas en el hogar que no se relaciona con el cáncer pero que pueden afectar el modo en que el paciente o los familiares manejan el cambio?
  • ¿Hay en la familia problemas presentes o pasados de salud mental?
  • ¿Ha padecido el paciente de abuso físico o sexual en el pasado?
  • En caso de que se esté pensando en cuidados domiciliarios ¿Alguien de la familia o el paciente fuma o utiliza medicamentos o alcohol? El fumar es peligroso cuando hay un tanque de oxígeno cerca. Los familiares responsables de los cuidados del paciente y de administrarle sus medicinas, deben tener su mente clara y no estar bajo la influencia de ninguna sustancia que pudiera afectar su capacidad de proveer la debida atención en la forma indicada.

Para mayor información, consultar los siguientes sumarios del PDQ:

Evaluación social

Tanto médicos como otros miembros del personal de salud, pueden derivar al paciente a otros servicios de apoyo disponibles al paciente. Se llevará a cabo una revisión del tipo de servicios sociales disponibles para el paciente:

  • ¿Qué tipo de apoyo hay disponible en el hogar o la comunidad? ¿Cómo se transportará el paciente a sus citas médicas u otros lugares? ¿A quién puede el paciente pedir ayuda de ser necesario en caso de emergencia? El lugar donde reside el paciente puede afectar los servicios que están disponibles y cómo el paciente puede transportarse a sus citas. Se puede derivar al paciente a proveedores locales de cuidados domiciliarios, envíos de comida y medicinas y transporte desde y hacia los centros de tratamiento.
  • ¿Entiende el paciente qué es un centro de cuidados paliativos y qué son los cuidados paliativos? ¿Conoce los programas disponibles en la comunidad? (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre la Etapa final de la vida.)
  • Antes de pensar en los cuidados domiciliarios, se deberá determinar la disponibilidad de ayuda domiciliaria. ¿Habrá alguien en la casa que ayude al paciente o si se necesitará ayuda de fuera?
  • ¿Tendrá la persona que brinda atención primaria al enfermo a alguien que la ayude a cumplir con las responsabilidades de los cuidados y le permita tomar tiempo libre?
  • ¿Cómo afectará el cambio la capacidad de trabajar del paciente?
  • ¿Tiene el paciente cobertura de seguro (cobertura de grupo laboral, Medicare, Medicaid, programa de beneficios para veteranos o algún otro)?
  • ¿Cuáles son los recursos financieros del paciente? ¿Cómo se saldarán los costos a pagar?

Evaluación espiritual

El conocer el papel que desempeña la religión y la espiritualidad en la vida del paciente, ayuda al equipo médico a entender cómo estas creencias pueden afectar la transición a una nueva etapa de tratamiento. Una evaluación espiritual puede incluir las siguientes preguntas:

  • ¿Se considera el paciente una persona espiritual?

  • ¿Cuál es la importancia que juega la religión en el paciente?

  • ¿Es el cáncer o su tratamiento fuente de angustia y aflicción espiritual?

  • ¿Hay algún apoyo disponible de parte de algún grupo religioso? Muchos pacientes encuentran valiosas las visitas de miembros de su grupo religioso. El paciente puede querer hablar con su consejero espiritual (como un rabí, sacerdote o ministro) durante el proceso de tratamiento.

La mayoría de los hospitales, especialmente los más grandes, emplean capellanes que han sido entrenados para trabajar con pacientes y sus familias. Los capellanes de hospitales son entrenados a que sean sensibles a una variedad de creencias e intereses religiosos y espirituales.

Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre La espiritualidad en el tratamiento del cáncer.

Evaluación legal

Las instrucciones por adelantado y otros documentos legales pueden ayudar al médico y a los familiares del paciente a tomar decisiones sobre el tratamiento en caso de que el paciente se torne incapacitado de comunicar sus deseos. Al paciente debe preguntársele si ha preparado cualquiera de los siguientes documentos:

  • Instrucciones por adelantado: término general para diferentes tipos de documentos que indican cuales son los deseos del individuo en lo concerniente a su tratamiento médico cuando el paciente ya no pueda comunicar sus deseos. El paciente puede manifestar su deseo de que se le administren todos los tratamientos posibles que son médicamente apropiados, solo algunos tratamientos o ningún tratamiento en lo absoluto. Las instrucciones por adelantado son más eficaces cuando el paciente y el médico hablan sobre las decisiones que tomó el paciente y trazan planes para asegurarse de que se respeten las instrucciones.
  • Poder para la atención de salud (HCP): es un documento en el que el paciente identifica a una persona (a la que se llamará apoderado) y la autoriza a tomar decisiones médicas en su lugar, en caso de que quede incapacitado de hacerlo por sí mismo. El formulario no necesita estar firmado por un notario, pero debe estar firmado por dos testigos. El paciente no tiene que declarar específicamente sus decisiones sobre tratamientos individuales, solo declarar que el apoderado puede tomar decisiones médicas por el paciente. El HCP también se conoce como poder duradero de los cuidados de la salud (DPOAHC) o poder médico (MPOA).
  • Testamento en vida: un testamento en vida es un documento legal en el que una persona declara que quiere que se abstengan de utilizar o se le retire, en determinadas circunstancias. Un testamento en vida es un tipo de instrucción por adelantado. Los testamentos en vida no son legales en todos los estados.
  • Poder legal duradero: documento mediante el cual el paciente nombra a otra persona para que tome decisiones legales en su nombre.
  • Orden de no resucitar (DNR): documento mediante el cual el paciente imparte instrucciones a su médico para que no lleve a cabo una resucitación cardiopulmonar (restaurar los latidos del corazón) al momento de la muerte, para que de esta manera el proceso de muerte ocurra naturalmente. Una orden DNR puede resultar médicamente apropiada cuando es más probable que la resucitación cardiopulmonar no salve la vida del paciente.