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Fiebre, sudación y crisis vasomotoras (sofocos) (PDQ®)
Versión PacienteVersión Profesional De SaludIn EnglishActualizado: 10/23/2009
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Índice

Introducción
Fiebre
Descripción general
Descripción y causas
Evaluación
Tratamiento
Tratamientos generales para aliviar la fiebre
Sudaciones
Descripción general
Causas
Tratamientos
        Sudaciones
        Crisis vasomotoras (sofocos)
Tratamientos generales para aliviar los síntomas
Obtenga más información del NCI
Modificaciones a este sumario (10/23/2009)
Preguntas u opiniones sobre este sumario
Descripción del PDQ

Introducción

Este sumario sobre fiebres, sudaciones y crisis vasomotoras (también conocidas como bochornos, rubor o sofocos) es una adaptación de un sumario escrito por expertos en cáncer para los profesionales de la salud. Esta y otra información fidedigna sobre el tratamiento, la detección, la prevención, el cuidado médico de apoyo y estudios clínicos en curso para el cáncer está disponible en el Instituto Nacional del Cáncer. La fiebre es un aumento en la temperatura corporal por encima de la temperatura normal. En una persona que padece cáncer, la fiebre puede ser producto de una infección, un tumor, reacción a un medicamento o reacciones a transfusiones de sangre. Los sudores son la manera en que el cuerpo disminuye la temperatura corporal al producir la pérdida de calor a través de la piel y, en una persona con cáncer, puede relacionarse con fiebre, un tumor o el tratamiento de cáncer. Las crisis vasomotoras también pueden producir transpiración excesiva y ocurrir en la menopausia normal o en pacientes que han recibido tratamiento para cáncer de mama o cáncer de próstata. Este breve sumario describe las causas y el tratamiento de las fiebres, las sudaciones y las crisis vasomotoras.

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Fiebre



Descripción general

La temperatura normal del cuerpo cambia en el transcurso de cada período de 24 horas según un patrón definido. Es más baja por la mañana antes del amanecer y más alta por la tarde. La temperatura corporal normal es mantenida por actividades para el control de la temperatura en el cuerpo que conservan el equilibrio entre la pérdida y la producción de calor.

Un aumento anormal en la temperatura corporal es ocasionado por hipertermia (aumento inusual en la temperatura corporal por encima de lo normal) o fiebre. La hipertermia es originada por una interrupción en las actividades del cuerpo para el control de la temperatura. En el caso de la fiebre, los controles de la temperatura en el cuerpo funcionan adecuadamente, pero la temperatura corporal aumenta a medida que el cuerpo responde ante las substancias químicas producidas por los microorganismos que causan infección o trabaja para matar microorganismos dañinos como bacterias o virus. La fiebre comprende tres fases. En la primera fase, el cuerpo eleva la temperatura a un nivel nuevo haciendo que los vasos sanguíneos en la piel se contraigan y trasladen sangre de la superficie de la piel al interior del cuerpo, lo cual ayuda a mantener el calor. La piel se enfría, los músculos se contraen y así se producen estremecimientos o escalofríos y el cuerpo produce más calor. Los esfuerzos del cuerpo por retener y producir calor continúan hasta alcanzar una temperatura nueva más elevada. En la segunda fase, la producción y la pérdida de calor son iguales, se interrumpen los estremecimientos y el cuerpo mantiene la temperatura nueva más alta. En la tercera fase, la temperatura corporal baja a nivel normal a medida que el cuerpo se libera del calor en exceso haciendo que los vasos sanguíneos cutáneos se abran y trasladen sangre desde el interior del cuerpo a la superficie de la piel. La transpiración ayuda a enfriar el cuerpo.

Es más alta la probabilidad de que la fiebre tenga efectos dañinos en ancianos o niños muy pequeños. En las personas de edad avanzada, los centros reguladores de la temperatura del hipotálamo no funcionan tan bien y la temperatura del cuerpo puede elevarse por encima del nivel normal con lo cual se produce irregularidad en los latidos del corazón, falta de flujo sanguíneo, alteración de la capacidad de pensar claramente o deficiencia cardiaca. Los niños entre 6 meses y 6 años de edad pueden padecer ataques de convulsión como resultado de una fiebre.

Descripción y causas

Las causas principales de la fiebre en pacientes con cáncer son infecciones, tumores, reacciones a medicamentos o transfusiones de sangre y enfermedad de injerto contra huésped. Esta última afección ocurre cuando la médula ósea trasplantada o las células madre periféricas atacan el tejido del paciente. La infección es una causa común de fiebre en pacientes con cáncer y puede provocar la muerte. Las células tumorales producen sustancias que ocasionan fiebre. Una gran variedad de medicamentos ocasionan fiebre incluidos medicamentos para quimioterapia, modificadores de la respuesta biológica y antibióticos, como vancomicina y anfotericina.

Otras causas de la fiebre en pacientes que padecen cáncer incluyen abstinencia de un medicamento; síndrome neuroléptico maligno; bloqueos de la vejiga, el intestino o el riñón y bloqueo de una arteria por fragmentos del tumor. Otras afecciones médicas que ocurren simultáneamente con el cáncer como coágulos de sangre, enfermedades del tejido conjuntivo y hemorragia en el sistema nervioso central o derrame cerebral, también pueden producir fiebre.

Evaluación

El médico formulará preguntas sobre problemas médicos anteriores, revisará todos los medicamentos que está tomando el paciente y realizará un examen físico completo a fin de determinar la causa de la fiebre. Los pacientes que se sospecha padecen una infección, especialmente aquellos que tienen neutropenia (un recuento de glóbulos blancos muy bajo) y fiebre, se someterán a una inspección muy minuciosa de la piel, las aberturas del cuerpo (boca, orejas, nariz, garganta, uretra, vagina, recto), lugares de penetración de agujas, lugares donde se realizó una biopsia y pliegues de la piel (por ejemplo, las mamas, las axilas o la ingle). Se examinarán cuidadosamente los dientes, las encías, la lengua, la nariz, la garganta y los senos. Toda sonda que se inserte en venas o arterias u otras sondas colocadas en el cuerpo como sondas en el estómago son fuentes comunes de infección. La orina, el esputo y las muestras de sangre se analizarán para detectar si existen signos de infección. Los pacientes que padecen neutropenia tal vez no presenten los síntomas usuales de infección, de manera que será necesario examinarlos con frecuencia.

Tratamiento

Los síntomas de la fiebre en pacientes muy debilitados que padecen cáncer pueden incluir fatiga, dolores musculares, sudores y escalofríos. Los tratamientos posibles para la fiebre comprenden aquellos que se utilizan para la causa básica, la administración de soluciones intravenosas, el apoyo nutricional y otras medidas para que el paciente se sienta más cómodo. Los tratamientos específicos están determinados por la etapa del cáncer y las metas del paciente en cuanto a la atención. Por ejemplo, algunos pacientes que están próximos al final de la vida deciden no recibir tratamiento para la causa básica como neumonía u otras infecciones, pero aun solicitan medidas generales para comodidad y soluciones a fin de preservar la calidad de vida. Otros pacientes eligen antibióticos para aliviar síntomas como tos, fiebre o dificultad respiratoria que se presentan como consecuencia de la infección. Para mayor información, consultar la sección de este sumario sobre Tratamientos generales para aliviar la fiebre.

Se emplean antibióticos en el tratamiento de la fiebre producida por infecciones. Los regímenes de terapia con antibióticos y medicamentos para el tratamiento de infecciones fúngicas son recetados por el médico. La fiebre originada por un tumor generalmente se trata con la prescripción de tratamientos estándar para el tipo específico de cáncer. Si la terapia no es satisfactoria o no hay una terapia disponible, el médico tal vez recete medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE).

En algunas ocasiones, la fiebre puede ser producto de una reacción a medicamentos administrados para tratar el cáncer o evitar la infección. Los medicamentos que se conocen producen fiebre incluyen modificadores de la respuesta biológica, anfotericina B y bleomicina. La fiebre que se considera relacionada con medicamentos se puede tratar mediante la interrupción de la administración del medicamento que la causa. Si un modificador de la respuesta biológica causa fiebre, el médico puede controlar la fiebre mediante el ajuste del tipo de medicamento, la forma de administración, la cantidad o la frecuencia con que se lo administra. El acetaminofén, los AINE y los esteroides también se pueden administrar antes de que el paciente reciba el medicamento que produjo la fiebre. Se puede administrar meperidina para interrumpir los escalofríos relacionados con la fiebre producida por un medicamento.

El síndrome neuroléptico maligno (NMS) es una reacción inusual, pero mortal en algunas instancias, a medicamentos que se administran a un paciente para afecciones psicóticas, delirio o náuseas y vómitos. Los síntomas del NMS son fiebre, rigidez muscular, confusión, pérdida del control de las funciones corporales y aumento en el recuento de glóbulos blancos. Un paciente delirante que no mejora cuando se le administra tratamiento con medicinas debe examinarse para verificar si padece NMS. El tratamiento para NMS incluye la interrupción del medicamento, el tratamiento de los síntomas y, en algunos casos, el uso de otros medicamentos. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre los Trastornos cognitivos y delirio.)

Los pacientes que padecen cáncer pueden presentar fiebre como una reacción a hemoderivados (por ejemplo, al recibir una transfusión sanguínea). La eliminación de glóbulos blancos de la sangre o el tratamiento del hemoderivado con radiación antes de la transfusión al paciente pueden disminuir la reacción. La posibilidad de fiebre como consecuencia de recibir hemoderivados se disminuye también mediante la administración de acetaminofén o un antihistamínico antes de la transfusión a los pacientes.

Tratamientos generales para aliviar la fiebre

Conjuntamente con el tratamiento de la causa básica de la fiebre, medidas para lograr comodidad podrían también ser útiles para aliviar la incomodidad que se manifiesta conjuntamente con la fiebre, los escalofríos y las sudaciones. Durante períodos de fiebre, a fin de producir una sensación de alivio se administran líquidos abundantes al paciente, eliminan ropa y ropa de cama en exceso, y se baña o limpia al paciente con una esponja y agua tibia. Durante períodos de escalofríos, reemplace las cobijas húmedas con cobijas cálidas, secas; mantenga al paciente alejado de corrientes de aire y regule la temperatura ambiente con el fin de incrementar la comodidad del paciente.

Pueden recetarse también medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) o acetaminofén para aliviar los síntomas. La aspirina puede ser efectiva en la disminución de la fiebre, pero debe utilizarse con cuidado en pacientes con el linfoma de Hodgkin y pacientes con cáncer que están expuestos al riesgo de padecer una disminución en el número de plaquetas en la sangre. No se recomienda la administración de aspirina en niños con fiebre ya que corren el riesgo del riesgo de presentar el síndrome de Reye.

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Sudaciones



Descripción general

La transpiración es producida por glándulas sudoríparas en la piel. La transpiración ayuda a mantener el cuerpo frío y puede presentarse con una enfermedad o fiebre, al encontrarse en un entorno cálido, realizar ejercicios o como parte de sofocos (crisis vasomotoras) típicos de la menopausia. La mayoría de los pacientes con cáncer de mama y cáncer de próstata informan padecer crisis vasomotoras de intensidad moderada a grave. Las crisis vasomotoras molestas parecen ser menos frecuentes y gradualmente se reducen con el tiempo en la mayoría de las mujeres posmenopáusicas que no padecen cáncer de mama. Las crisis vasomotoras se presentan en la mayoría de los hombres con cáncer de próstata sometidos a cirugía para extirpar los testículos o que reciben medicamentos para impedir que los testículos elaboren testosterona.

Causas

Los sudores en el paciente de cáncer pueden relacionarse con el tumor, el tratamiento del cáncer u otras afecciones médicas que no se asocian con el cáncer. Los sudores son un síntoma característico de ciertos tipos de tumores como el linfoma de Hodgkin, el feocromocitoma o los tumores que afectan el sistema nervioso y el sistema endocrino. Los sudores pueden ser causados por:

Tratamientos

Sudaciones

El tratamiento de las sudaciones provocadas por la fiebre está dirigido a la causa básica de la fiebre. (Para mayor información, ver la sección sobre el Tratamiento de la fiebre.) Las sudaciones producidas por un tumor son generalmente controladas por el tratamiento del tumor.

Crisis vasomotoras (sofocos)

Las crisis vasomotoras o sofocos relacionados con la menopausia natural o la menopausia debida al tratamiento se pueden controlar de manera eficaz con el reemplazo de estrógeno. Muchas mujeres no pueden someterse al reemplazo de estrógeno (por ejemplo, mujeres con cáncer de mama). La terapia de reemplazo hormonal que combina estrógeno con progestina podría aumentar el riesgo de cáncer de mama o provocar una recidiva de cáncer de mama.

Los estudios sobre medicamentos no estrogénicos para el tratamiento de las crisis vasomotoras o sofocos en mujeres con antecedentes de cáncer de mama han informado que muchos de ellos no son tan eficaces como la terapia de reemplazo de estrógeno o cuentan con efectos secundarios indeseables. Entre los más eficaces de todos estos está el megestrol, (un medicamento parecido a la progesterona), ciertos antidepresivos, anticonvulsivos y la clonidina (un medicamento que se usa para tratar la presión arterial alta. Es importante saber que algunos antidepresivos podrían modificar el modo de actuar de ciertos medicamentos como el tamoxifeno en el cuerpo. La soya y la hierba sonajero o cimícifuga racemosa no han probado ser útiles en aliviar los sofocos. La soya contiene sustancias parecidas al estrógeno; no resulta claro el efecto de la soya en el riesgo de cáncer de mama o de recurrencia de este.

El tratamiento de los sofocos en los hombres tratados por cáncer de próstata puede incluir estrógenos, progesterona, antidepresivos y anticonvulsivos. Ciertas hormonas (como el estrógeno) pueden ayudar al crecimiento de algunos cánceres. Se están estudiando los efectos del uso de hormonas en el crecimiento del cáncer de próstata.

Los efectos secundarios de los antidepresivos que se usan para tratar los sofocos durante un período corto de tiempo son menores e incluyen náusea, somnolencia, sensación de sequedad en la boca y cambios de apetito. Los efectos secundarios de los anticonvulsivos que se usan para tratar los sofocos incluyen somnolencia, mareo y dificultad para concentrarse. Los efectos secundarios de la clonidina incluyen sensación de sequedad en la boca, somnolencia, estreñimiento e insomnio.

Si una de los medicinas no mejora los síntomas, puede ser útil cambiarla por otra.

Tratamientos generales para aliviar los síntomas

Se aplican medidas de alivio para el tratamiento general de las sudaciones relacionadas con el cáncer. Debido a que la temperatura corporal sube antes de un sofoco, las siguientes medidas pueden controlar la temperatura corporal y ayudar a controlar los síntomas:

  • Usar ropas sueltas.
  • Usar ventiladores y abrir las ventanas para que el aire siga circulando.
  • Aprender técnicas de relajación y respirar despacio y profundamente.
  • Usar auto hipnosis.

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Para obtener más información, las personas que residen en los Estados Unidos pueden llamar gratis al Servicio de Información del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237), de lunes a viernes de 9:00 a. m. a 4:30 p. m. Un especialista en información sobre el cáncer estará disponible para responder a sus preguntas.

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Hay muchos lugares donde las personas pueden obtener materiales e información sobre tratamientos para el cáncer y servicios. Los hospitales pueden tener información sobre instituciones o regionales que ofrecen información sobre ayuda financiera, transporte de ida y vuelta para recibir tratamiento, atención en el hogar y sobre cómo abordar otros problemas relacionados con el tratamiento del cáncer.

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El NCI tiene folletos y otros materiales para pacientes, profesionales de la salud y el público en general. Estas publicaciones describen los diferentes tipos de cáncer, los métodos para tratarlo, pautas para hacerle frente e información sobre ensayos clínicos. Algunas publicaciones proveen información sobre las diferentes pruebas de detección del cáncer, sus causas y cómo prevenirlo, además de estadísticas e información sobre actividades de investigación llevadas a cabo en el NCI. Los materiales del NCI sobre estos y otros temas, se pueden solicitar en línea al Servicio de Localización de Publicaciones del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute Publications Locator) o imprimirse directamente. Estos materiales también se pueden solicitar con una llamada gratuita al Servicio de Información sobre el Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute's Cancer Information Service) al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237).

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Modificaciones a este sumario (10/23/2009)

Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer se revisan con regularidad y se actualizan en la medida en que se obtiene nueva información. Esta sección describe los cambios más recientes introducidos en este sumario a partir de la fecha arriba indicada.

Se incorporaron cambios en este sumario para reflejar los introducidos en la versión para profesionales de la salud.

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Preguntas u opiniones sobre este sumario

Si tiene preguntas o algún comentario sobre este sumario, por favor envíelas a través del formulario de opinión disponible en nuestro portal de Internet, Cancer.gov/espanol.

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Descripción del PDQ

El PDQ es una base de datos integral sobre el cáncer disponible en el portal de Internet del NCI.

El PDQ es una base de datos integral del Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por sus siglas en inglés) que contiene información completa sobre el cáncer. La mayor parte de la información del PDQ está disponible en el portal de Internet del NCI. El PDQ es uno de los servicios del NCI, el cual forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud, que es el centro principal de investigación biomédica del gobierno federal.

El PDQ contiene sumarios con información sobre el cáncer.

La base de datos del PDQ contiene sumarios con la más reciente información publicada sobre la prevención, detección, genética, tratamiento, apoyo terapéutico y medicina complementaria y alternativa relacionada con el cáncer. La mayoría de los sumarios se encuentran en dos versiones. La versión para profesionales contiene información detallada, escrita en lenguaje técnico, y la versión para pacientes está escrita en lenguaje fácil de entender, no técnico. Ambas versiones proveen información actualizada y precisa sobre el cáncer.

Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer son redactados y revisados con regularidad por expertos en la materia.

Los Consejos de Redacción, compuestos por expertos en oncología y especialidades afines, son responsables de redactar y mantener los sumarios con información sobre el cáncer. Estos sumarios son revisados regularmente y se les incorporan cambios a medida que se obtiene nueva información. La fecha al final de cada sumario ("Fecha de la última modificación") indica la fecha del cambio más reciente.

El PDQ también contiene información sobre ensayos clínicos.

Un ensayo clínico es un estudio que trata de dar respuesta a ciertas preguntas de carácter científico, como por ejemplo si un medicamento es mejor que otro. Estos ensayos se basan en estudios anteriores y lo que se ha aprendido en el laboratorio. Cada ensayo ciertas preguntas científicas con el propósito de encontrar nuevos y mejores métodos para ayudar a los pacientes con cáncer. Algunos pacientes presentan síntomas ocasionados por el tratamiento del cáncer o por el cáncer en sí. Durante los ensayos clínicos de cuidados médicos de apoyo se obtiene información acerca de los efectos que pudiera provocar las nuevas formas de tratar los síntomas, su eficacia y los problemas que surjen después que ha terminado el tratamiento. Cuando estos experimentos demuestran que el nuevo tratamiento es mejor que el empleado hasta ese momento, este puede convertirse en el tratamiento "estándar". Los pacientes que presentan síntomas relacionados con el tratamiento de cáncer podrían considerar participar en un ensayo clínico.

El PDQ contiene un listado de ensayos clínicos disponibles en el portal de Internet del NCI. Tanto la versión para profesionales como para pacientes contiene descripciones de los ensayos. El PDQ cuenta también con una lista de oncólogos que participan en ensayos clínicos. Para mayor información llame al Servicio de Información sobre el Cáncer (1-800-4-CANCER; 1-800-422-6237).

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