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¿Prequntas sobre el cáncer?

La nutrición en el tratamiento del cáncer (PDQ®)

Versión Paciente
Actualizado: 28 de febrero de 2014

Aspectos generales de la nutrición en el tratamiento del cáncer



La buena nutrición es importante para los pacientes de cáncer.

La nutrición es un proceso por el que el cuerpo incorpora los alimentos y los usa para crecer, mantenerse sano y reemplazar los tejidos. La buena nutrición es importante para la buena salud. El comer los alimentos apropiados antes, durante y después del tratamiento del cáncer puede ayudar al paciente a sentirse mejor y mantenerse fuerte. Una alimentación saludable incluye comer y beber una cantidad suficiente de alimentos y líquidos que contengan nutrientes importantes (vitaminas, minerales, proteínas, carbohidratos, grasas y agua) que el cuerpo necesita.

Cuando el cuerpo no consigue o no puede absorber los nutrientes necesarios para la salud, se produce una afección que se llama desnutrición o malnutrición.

Este sumario trata sobre la nutrición en los adultos con cáncer.

Los hábitos de alimentación sana son importantes durante el tratamiento del cáncer.

La terapia nutricional se usa para ayudar a los pacientes de cáncer a obtener los nutrientes que necesitan para mantener el peso corporal y la fuerza, mantener los tejidos del cuerpo sanos y luchar contra las infecciones. Los hábitos de alimentación que son buenos para los pacientes de cáncer pueden ser muy diferentes de las pautas habituales de alimentación saludable.

Los hábitos de alimentación sana y la buena nutrición pueden ayudar a los pacientes a soportar los efectos del cáncer y su tratamiento. Algunos tratamientos para el cáncer funcionan mejor cuando el paciente está bien nutrido y obtiene suficientes calorías y proteína de los alimentos. Los pacientes que están bien nutridos pueden tener un mejor pronóstico (probabilidad de recuperación) y calidad de vida.

El cáncer puede cambiar la manera en que el cuerpo utiliza los alimentos.

Algunos tumores elaboran sustancias químicas que cambian la manera en que el cuerpo utiliza ciertos nutrientes. El uso que el cuerpo hace de las proteínas, los carbohidratos y las grasas se puede ver afectado, especialmente cuando se trata de tumores del estómago o los intestinos. Puede parecer que un paciente está comiendo lo suficiente, pero puede ocurrir que el cuerpo no pueda absorber todos los nutrientes de los alimentos.

El cáncer y los tratamientos del cáncer pueden afectar la nutrición.

Para muchos pacientes, los efectos del cáncer y su tratamiento hacen difícil disfrutar de una buena alimentación. Los tratamientos del cáncer que afectan la nutrición incluyen los siguientes procedimientos:

Cuando el tratamiento del cáncer afecta la cabeza, el cuello, el esófago, el estómago o los intestinos, es muy difícil obtener los nutrientes suficientes para mantenerse sano.

Los efectos secundarios del cáncer y su tratamiento que pueden afectar la alimentación incluyen los siguientes problemas:

El cáncer y el tratamiento del cáncer pueden afectar el gusto, el olfato, el apetito y la capacidad de comer suficientes alimentos o absorber los nutrientes de los alimentos. Esto puede causar desnutrición (una afección por falta de nutrientes clave). La desnutrición puede provocar en el paciente debilidad, cansancio e incapacidad de combatir las infecciones o superar el tratamiento del cáncer. La desnutrición puede empeorarse si el cáncer crece o se disemina. Comer demasiado pocas proteínas y calorías es un problema muy común de los pacientes de cáncer. Consumir suficientes proteínas y calorías es importante para curar, combatir infecciones y tener suficiente energía.

La anorexia y la caquexia son causas comunes de desnutrición en los pacientes de cáncer.

La anorexia (pérdida del apetito o del deseo de comer) es un síntoma común en las personas con cáncer. La anorexia se puede presentar temprano o tarde durante el curso de la enfermedad, si el cáncer crece o se disemina. Algunos pacientes ya sufren de anorexia cuando se les diagnostica el cáncer. Casi todos los pacientes de cáncer avanzado tendrán anorexia. La anorexia es la causa más común de desnutrición de los pacientes de cáncer.

La caquexia es una afección que se caracteriza por pérdida de apetito, pérdida de peso, pérdida de tejido muscular y debilidad general. Es común en los pacientes con tumores del pulmón, el páncreas y la parte superior del tubo gastrointestinal. Es importante observar y tratar la caquexia temprano durante el tratamiento del cáncer porque es muy difícil de corregir.

Los pacientes de cáncer pueden sufrir de anorexia y caquexia al mismo tiempo. La pérdida de peso puede obedecer al consumo de menos calorías, al uso de más calorías o a ambos.

Es importante tratar la pérdida de peso que ocasiona el el cáncer y su tratamiento.

Es importante el tratamiento temprano de los síntomas y los efectos secundarios que afectan la alimentación y causan pérdida de peso. Tanto la terapia nutricional como la medicina pueden ayudar al paciente a mantener un peso saludable. La medicina se puede usar para los siguientes aspectos:

  • Ayudar a aumentar el apetito.
  • Ayudar a digerir los alimentos.
  • Ayudar a que se contraigan los músculos del estómago y los intestinos (para mantener el movimiento de los alimentos).
  • Para prevenir y tratar las náuseas y los vómitos.
  • Para prevenir o tratar la diarrea.
  • Para prevenir o tratar el estreñimiento.
  • Para prevenir y tratar los problemas de la boca (como la boca seca, las infecciones, el dolor o las llagas).
  • Para prevenir o tratar el dolor.

Para mayor información, consultar las secciones sobre Terapia nutricional en la atención del cáncer y sobre Tratamiento de los síntomas.

Terapia nutricional en la atención del cáncer



La detección y la evaluación se realizan antes de empezar el tratamiento del cáncer; la evaluación sigue durante el tratamiento.

La detección se usa para determinar los riesgos nutricionales de un paciente que no presenta síntomas. Este proceso puede ayudar a determinar la probabilidad de que un paciente se vuelva desnutrido; de este modo, se pueden tomar precauciones para prevenir esta situación.

La evaluación se realiza para determinar el estado de salud nutricional del paciente y ayuda a decidir si es necesaria la terapia nutricional para corregir un problema.

La detección y la evaluación pueden incluir preguntas sobre los siguientes aspectos:

  • Cambios en el peso corporal durante el año anterior.
  • Cambios en la cantidad y el tipo de alimentos consumidos en comparación con lo que es habitual para el paciente.
  • Problemas que afectaron la alimentación; por ejemplo, pérdida de apetito, náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, llagas en la boca, boca seca, cambios en el gusto y el olfato, o dolor.
  • Capacidad de caminar y realizar otras actividades de la vida diaria (vestirse, acostarse y levantarse de la cama o un asiento, bañarse o ducharse, y usar el inodoro).

También se realiza un examen físico para evaluar el estado general de la salud y determinar si hay signos de enfermedad. El médico observará si hay pérdida de peso, tejido graso o tejido muscular, así como acumulación de líquido en el cuerpo.

El pronóstico (probabilidad de recuperación) del paciente puede mejorar si se encuentran y tratan temprano sus problemas nutricionales.

La detección y evaluación temprana del estado nutricional puede ayudar a encontrar problemas que pueden afectar la manera en que el cuerpo del paciente responde a los efectos del tratamiento del cáncer. Los pacientes con peso inferior al normal o malnutridos pueden no ser capaces de soportar el tratamiento del mismo modo que un paciente bien alimentado. Si se encuentran y tratan temprano los problemas nutricionales, se puede ayudar al paciente a ganar peso o prevenir la pérdida de peso, disminuir los problemas que trae consigo el tratamiento y ayudar a que se recupere.

Un equipo de atención de salud de especialistas en nutrición seguirá atento a los problemas nutricionales.

Un equipo de apoyo nutricional controlará a menudo la salud nutricional del paciente durante el tratamiento del cáncer y la recuperación. El equipo puede incluir a los siguientes especialistas:

Un paciente cuya religión le impide comer ciertos alimentos quizás quiera conversar con un consejero religioso acerca de permitir esos alimentos durante el tratamiento del cáncer y la recuperación.

La terapia nutricional para los pacientes de cáncer durante el tratamiento activo y la recuperación tiene tres metas principales.

Las metas principales de la terapia nutricional para los pacientes durante el tratamiento activo y la recuperación son: proporcionar los nutrientes que faltan, mantener la salud nutricional y prevenir problemas. El equipo de atención de la salud usará la terapia nutricional para obtener los siguientes logros:

  • Prevenir o tratar problemas nutricionales, como la pérdida de tejido muscular y óseo.
  • Disminuir los efectos secundarios del tratamiento del cáncer y los problemas que afectan la nutrición.
  • Mantener la fuerza y la energía del paciente.
  • Ayudar al sistema inmunitario a combatir las infecciones.
  • Ayudar a que el cuerpo se recupere y cure.
  • Mantener o mejorar la calidad de vida del paciente.

La buena nutrición continúa siendo importante para los pacientes cuya enfermedad está en remisión o cuyo cáncer se curó.

La meta nutricional para los pacientes de cáncer avanzado es ayudar a mejorar su calidad de vida.

La meta nutricional para los pacientes que tienen un cáncer avanzado incluye los siguientes logros:

  • Controlar los efectos secundarios.
  • Disminuir el riesgo de infecciones.
  • Mantener la fuerza y la energía.
  • Mejorar o mantener la calidad de vida.

Para mayor información, consultar la sección La nutrición para el cáncer avanzado.

Tipos de atención nutricional



El apoyo nutricional proporciona nutrición a los pacientes que no pueden comer o digerir normalmente.

Es mejor alimentarse por la boca siempre que sea posible. Algunos pacientes no son capaces de alimentarse por la boca debido a problemas por el cáncer o el tratamiento del cáncer. Se puede recurrir a medicamentos para aumentar el apetito.

El apoyo nutricional para los pacientes que no pueden comer se puede administrar de diferentes maneras.

Se puede alimentar a un paciente que no puede comer suficientes alimentos por la boca mediante nutrición enteral (a través de un tubo que se introduce directamente hacia el estómago o los intestinos), o mediante nutrición parenteral (a través de una infusión en el torrente sanguíneo). Los nutrientes se administran en fórmulas líquidas que contienen agua, proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas o minerales.

El apoyo nutricional puede mejorar la calidad de vida de un paciente durante el tratamiento del cáncer, pero hay peligros que se deben considerar antes de tomar la decisión de usarlo. El paciente y los proveedores de atención de la salud deben tener en cuenta los inconvenientes y los beneficios de cada tipo de apoyo nutricional. (Para mayor información, consultar la sección siguiente sobre La nutrición para el cáncer avanzado.)

Nutrición enteral

La nutrición enteral también se llama alimentación con sonda.

La nutrición enteral proporciona al paciente nutrientes en forma líquida (fórmula) a través de una sonda que se coloca en el estómago o el intestino delgado. Se pueden usar los siguientes tipos de sondas de alimentación:

  • Se introduce una sonda nasogástrica en la nariz, a través de la garganta hasta el estómago o el intestino delgado. Este tipo de sonda se usa cuando la nutrición enteral es necesaria solo por pocas semanas.

  • Se introduce una sonda de gastrostomía en el estómago o se introduce una sonda de yeyunostomía en el intestino delgado a través de una abertura hecha afuera del abdomen. Este tipo de sonda habitualmente se usa para administrar la nutrición enteral por un tiempo largo o para los pacientes a los que no se puede colocar una sonda en la nariz y la garganta.

El tipo de fórmula que se usa depende de las necesidades específicas del paciente. Hay fórmulas para pacientes que tienen afecciones especiales, como la diabetes. La fórmula se puede administrar a través de una sonda que gotea constantemente (alimentación continua) o se pueden administrar 1 o 2 tazas de fórmula 3 a 6 veces por día (alimentación por dosis en bolo).

A veces, se utiliza la nutrición enteral cuando el paciente puede comer porciones pequeñas por la boca, pero no puede comer los alimentos necesarios para su salud. Los nutrientes administrados a través de una sonda de alimentación agregan las calorías y nutrientes necesarios para la salud.

La nutrición enteral puede continuar después de que el paciente deja el hospital.

Si la nutrición enteral debe formar parte de la atención del paciente después de que deja el hospital, se entrenará al paciente y a la persona a cargo del paciente para brindar el apoyo nutricional en el hogar.

Nutrición parenteral

La nutrición parenteral lleva los nutrientes directamente hacia el torrente sanguíneo.

La nutrición parenteral se usa cuando el paciente no se puede alimentar por la boca o por alimentación enteral. La nutrición parenteral no usa el estómago o los intestinos para digerir los alimentos. Los nutrientes se administran directamente en la sangre del paciente a través de un catéter (sonda delgada) que se introduce en una vena. Estos nutrientes incluyen proteínas, grasas, vitaminas y minerales.

La nutrición parenteral se usa solo para pacientes que necesitan apoyo nutricional durante cinco días o más.

El catéter se puede colocar en una vena del pecho o el brazo.

Se coloca un catéter central de acceso venoso debajo de la piel y se dirige hacia una vena grande de la parte superior del pecho. Un cirujano se encarga de colocar el catéter. Este tipo de catéter se usa cuando es necesaria la alimentación parenteral durante un tiempo largo.

Se coloca un catéter venoso periférico en una vena del brazo. Un catéter venoso periférico debe ser colocado por personal médico capacitado. Este tipo de catéter se usa habitualmente Este tipo de catéter se usa cuando la nutrición parenteral es necesaria por poco tiempo.

Se controla al paciente a menudo para determinar si tiene infección o sangrado en el lugar donde el catéter se introdujo en el cuerpo.

El apoyo nutricional parenteral puede continuar después de que el paciente abandona el hospital.

Si la nutrición parenteral formará parte de la atención del enfermo después de salir del hospital, el paciente y la persona a cargo de su atención serán entrenados para administrar el apoyo nutricional en el hogar.

La terminación del apoyo nutricional parenteral se debe realizar bajo supervisión médica.

La terminación del apoyo nutricional parenteral se debe hacer lentamente y ser supervisada por un equipo médico. La alimentación parenteral se disminuye en cantidades pequeñas con el transcurso del tiempo hasta que se puede detener o a medida que se cambia al paciente a alimentación enteral u oral.

Efectos del tratamiento del cáncer en la nutrición



Cirugía y nutrición

La cirugía aumenta la necesidad del cuerpo de nutrientes y energía.

El cuerpo necesita una cantidad extra de energía y nutrientes para cicatrizar las heridas, luchar contra las infecciones y recuperarse de la cirugía. Si el paciente está desnutrido antes de la cirugía, esto puede causar problemas durante la recuperación; por ejemplo, cicatrización precaria e infecciones. Para estos pacientes, la atención nutricional puede comenzar antes de la cirugía.

La cirugía en la cabeza, el cuello, el esófago, el estómago o los intestinos puede afectar la nutrición.

La mayoría de los pacientes de cáncer se tratan con cirugía. La cirugía por la que se extirpa ciertos órganos completa o parcialmente puede afectar la capacidad del paciente para alimentarse y digerir los alimentos. A continuación, se presentan los problemas nutricionales causados por tipos específicos de cirugía:

  • La cirugía de la cabeza y el cuello puede causar problemas con las siguientes funciones:
    • Masticar.
    • Tragar.
    • Saborear u oler los alimentos.
    • Elaborar saliva.
    • Ver.

  • La cirugía que afecta el esófago, el estómago o los intestinos puede impedir que esos órganos funcionen en forma adecuada para digerir alimentos y absorber nutrientes.

Todo esto puede afectar la capacidad del paciente para comer normalmente. La tensión emocional que despierta la cirugía misma también puede afectar el apetito.

La terapia nutricional puede ayudar a aliviar los problemas nutricionales que causa la cirugía.

La terapia nutricional puede aliviar o disminuir los efectos secundarios de la cirugía y ayudar a que los pacientes de cáncer obtengan los nutrientes que necesitan. La terapia nutricional puede incluir lo siguiente:

Es común que los pacientes sientan dolor, estén cansados o pierdan el apetito después de la cirugía. Durante un tiempo corto, algunos pacientes no pueden comer lo que comían habitualmente como resultado de estos síntomas. Ciertas pautas de alimentación pueden ayudarlos, entre ellas las siguientes:

  • No consumir bebidas carbonatadas (como las sodas) y alimentos que produzcan gases como los siguientes:
    • Frijoles.
    • Arvejas.
    • Brócoli.
    • Repollo.
    • Repollitos de Bruselas.
    • Ajíes verdes.
    • Rábanos.
    • Pepinos.
  • Aumentar las calorías al freír los alimentos o usar salsas, mayonesa y aderezos para ensaladas. También se pueden usar suplementos ricos en calorías y proteínas.
  • Elegir alimentos ricos en proteínas y calorías para aumentar la energía y ayudar a que las heridas se cicatricen. Entre las buenas opciones se incluyen las siguientes:
    • Huevos.
    • Queso.
    • Leche entera.
    • Helado.
    • Nueces.
    • Manteca de maní.
    • Carne de vaca.
    • Carne de aves.
    • Pescado.
  • Si el estreñimiento es un problema, aumentar la fibra en pequeñas cantidades y beber mucha agua. Entre las buenas fuentes de fibra, se incluyen las siguientes:
    • Cereales integrales (como avena y salvado).
    • Frijoles.
    • Hortalizas.
    • Fruta.
    • Panes integrales.
    Para mayor información, consultar la sección sobre Estreñimiento.

Quimioterapia y nutrición

La quimioterapia afecta las células de todo el cuerpo.

La quimioterapia afecta las células que crecen rápido y se usa para tratar el cáncer porque las células cancerosas crecen y se multiplican rápidamente. Las células sanas que normalmente crecen y se multiplican rápidamente también se pueden destruir. Entre ellas, están las células de la boca, las vías digestivas y los folículos pilosos.

La quimioterapia puede afectar la nutrición.

La quimioterapia puede causar efectos secundarios que causan problemas para alimentarse y digerir. Cuando se administra más de un medicamento contra el cáncer se pueden presentar más efectos secundarios o estos pueden ser más graves. Los efectos secundarios siguientes son comunes:

  • Pérdida de apetito.
  • Inflamación y llagas en la boca.
  • Cambios en el sabor de los alimentos.
  • Sentirse lleno después de solo una cantidad pequeña de alimentos.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Diarrea
  • Estreñimiento. (Para mayor información, consultar la sección sobre Estreñimiento.)

La terapia nutricional puede ayudar a aliviar los problemas que causa la quimioterapia.

Los pacientes que sufren los efectos secundarios de la quimioterapia pueden no ser capaces de alimentarse normalmente y obtener todos los nutrientes que necesitan para recuperar recuentos sanguíneos saludables entre las sesiones de tratamiento. La terapia nutricional puede ayudar a aliviar estos efectos secundarios, ayudar a los pacientes a recuperarse de la quimioterapia, prevenir demoras en el tratamiento, prevenir la pérdida de peso y mantener la salud general. La terapia nutricional puede incluir los siguientes elementos:

  • Suplementos nutricionales para beber entre comidas.
  • Nutrición enteral (alimentación por sonda).
  • Cambios en la alimentación, como consumir pequeñas cantidades de comida a lo largo de todo el día.

Radioterapia y nutrición

La radioterapia puede afectar las células cancerosas y las células sanas del área de tratamiento.

La radioterapia puede destruir las células cancerosas y las células sanas del área de tratamiento. La cantidad del daño depende de los siguientes aspectos:

  • La parte del cuerpo que se trata.
  • La dosis total de radiación y la manera en que se administra.

La radioterapia puede afectar la nutrición.

La radioterapia dirigida a cualquier parte del aparato digestivo a menudo tiene efectos secundarios que causan problemas de nutrición. La mayoría de los efectos secundarios empiezan pocas semanas después de empezar la radioterapia. Algunos efectos secundarios pueden continuar durante meses o años después de que termina el tratamiento.

Los siguientes son algunos de los efectos secundarios más comunes:

  • De la radiación dirigida a la cabeza y el cuello:
    • Pérdida de apetito.
    • Cambios en el sabor de los alimentos.
    • Dolor al tragar.
    • Boca seca o saliva espesa.
    • Boca y encías doloridas.
    • Reducción de la abertura del esófago superior, que puede causar problemas de asfixia, respiratorios y de tragar.
  • De la radioterapia dirigida al pecho:
    • Infección en el esófago.
    • Dificultad para tragar.
    • Reflujo esofágico (flujo hacia atrás de los contenidos del estómago hacia el esófago).
  • De la radioterapia dirigida al abdomen o la pelvis.
    • Diarrea.
    • Náuseas.
    • Vómitos.
    • Inflamación de los intestinos o el recto.
    • Disminución de la cantidad de nutrientes que absorben los intestinos.

La radioterapia también puede causar cansancio que, a su vez, puede llevar a una disminución del apetito.

La terapia nutricional puede ayudar a aliviar los problemas nutricionales que causa la radioterapia.

La terapia nutricional durante el tratamiento con radiación puede ayudar a los pacientes a obtener suficientes proteínas y calorías para que el tratamiento se lleve a cabo, prevenir pérdida de peso, ayudar a curar las heridas y la piel, y mantener salud general. La terapia nutricional puede incluir los siguientes elementos:

  • Suplementos nutricionales para beber entre comidas.
  • Nutrición enteral (alimentación por sonda).
  • Cambios en la alimentación, como consumir pequeñas cantidades de comida a lo largo de todo el día.

Los pacientes que reciben terapia de radiación de dosis altas para prepararse para un trasplante de médula ósea pueden sufrir muchos problemas de nutrición y deberán consultar con un dietista para recibir apoyo nutricional.

Para mayor información, consultar la sección sobre Trasplante de células madre y nutrición.

Terapia biológica y nutrición

La terapia biológica puede afectar la nutrición.

Los efectos secundarios de la terapia biológica son diferentes para cada paciente y cada tipo de sustancia biológica. Los siguientes problemas nutricionales son comunes:

  • Fiebre.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Diarrea.
  • Pérdida de apetito.
  • Cansancio.
  • Aumento de peso.

La terapia nutricional puede ayudar a aliviar los problemas nutricionales que causa la terapia biológica.

Los efectos secundarios de la terapia biológica pueden causar pérdida de peso y desnutrición si no se tratan. La terapia nutricional puede ayudar a los pacientes que reciben terapia biológica a obtener los nutrientes que necesitan para que el tratamiento se lleve a cabo, prevenir la pérdida de peso y mantener la salud general.

Trasplante de células madre y nutrición

Los pacientes sometidos a trasplante de células madre tienen necesidades nutricionales especiales.

La quimioterapia, la radioterapia y los medicamentos que se usan para un trasplante de células madre pueden causar efectos secundarios que impiden que el paciente coma y digiera los alimentos como de costumbre. Entre los efectos secundarios comunes se incluyen los siguientes:

  • Cambios en el sabor de los alimentos.
  • Boca seca o saliva espesa.
  • Llagas en la boca y la garganta.
  • Nauseas.
  • Vómitos.
  • Diarrea.
  • Estreñimiento.
  • Pérdida de peso y pérdida de apetito.
  • Aumento de peso.

La terapia nutricional es muy importante para los pacientes sometidos a un trasplante de células madre.

Los pacientes sometidos a trasplante tienen un riesgo muy alto de infección. La quimioterapia de dosis altas o radioterapia disminuyen el número de glóbulos blancos, que son los que luchan contra las infecciones. Es especialmente importante que los pacientes sometidos a un trasplante eviten contraer infecciones.

Los pacientes sometidos a trasplante necesitan abundantes proteínas y calorías para lograr que el tratamiento se lleve a cabo, recobrarse del tratamiento, prevenir la pérdida de peso, luchar contra las infecciones y mantener la salud general. También es importante evitar las infecciones por bacterias en los alimentos. La terapia nutricional durante el tratamiento de trasplante puede incluir los siguientes elementos:

  • Alimentación compuesta solamente de alimentos cocidos y procesados, porque las hortalizas crudas y las frutas frescas pueden contener bacterias dañinas.
  • Directrices sobre la manipulación de alimentos aptos para el consumo.
  • Un régimen específico de alimentación de acuerdo con el tipo de trasplante y la parte del cuerpo afectada por el cáncer.
  • Nutrición parenteral (alimentación a través del torrente sanguíneo) durante las primeras pocas semanas después del trasplante para proporcionar al paciente las calorías, las proteínas, las vitaminas, los minerales y los líquidos que necesita para recuperarse.

Para mayor información, consultar la sección sobre Recuentos bajos de glóbulos blancos e infecciones.

Tratamiento de los síntomas

Cuando los efectos secundarios del cáncer o el tratamiento del cáncer afectan la alimentación normal, se pueden hacer cambios para ayudar al paciente a obtener los nutrientes necesarios. Se pueden administrar medicamentos para aumentar el apetito. El consumo de alimentos ricos en calorías, proteínas, vitaminas y minerales es habitualmente lo mejor. Se deben planificar las comidas para satisfacer las necesidades de nutrición del paciente y sus gustos relacionados con los alimentos. Los siguientes son algunos de los síntomas más comunes causados por el cáncer y su tratamiento, y algunas formas de tratarlos o controlarlos.

Anorexia

La anorexia (pérdida del apetito o el deseo de comer) es uno de los problemas más comunes de los pacientes de cáncer. La alimentación en un lugar tranquilo y confortable, y el ejercicio regular pueden mejorar el apetito. Las siguientes sugerencias pueden ayudar a los pacientes de cáncer que perdieron su apetito:

  • Alimentarse con comidas pequeñas ricas en proteínas y calorías cada 1 o 2 horas, en lugar de tres comidas importantes. Las siguientes son opciones de alimentos que son ricos en calorías y proteínas:
    • Queso y galletitas.
    • Bollos de pan.
    • Budines.
    • Suplementos nutricionales.
    • Licuados con leche.
    • Yogurt.
    • Helado.
    • Leche en polvo agregada a alimentos tales como budines, licuados de leche o cualquier receta que contenga leche.
    • Alimentos para comer con los dedos (prácticos para bocadillos) como huevos rellenos sazonados, jamón del diablo sobre galletitas, o queso crema o manteca de maní sobre galletitas o apio.
    • Chocolate.

  • Agregar más calorías y proteínas a los alimentos con manteca, leche en polvo desgrasada, miel o azúcar morena.

  • Si comer alimentos sólidos es un problema, beber suplementos líquidos (bebidas especiales que contienen nutrientes), sopas, leche, jugos, licuados y batidos suaves.

  • Comer desayunos que contengan un tercio de las calorías y proteínas necesarias para todo el día.

  • Comer bocadillos que contengan abundantes calorías y proteínas.

  • Comer alimentos que huelan bien. Se deben evitar los olores extraños de las siguientes maneras:
    • Usar bolsas para hervir o bolsas para cocinar al vapor en el microondas.
    • Cocinar en la parrilla afuera de la casa.
    • Usar un ventilador de cocina mientras se preparan alimentos.
    • Servir la comida fría en lugar de caliente (porque los olores son más fuertes cuando la comida despide vapor).
    • Sacar todas las cubiertas de los alimentos para ventilar los olores antes de ir a la habitación del paciente.
    • Usar un ventilador pequeño para alejar los olores del paciente.
    • Comprar alimentos listos para comer.

  • Probar alimentos y recetas nuevas, condimentos, especias y alimentos con diferentes texturas o espesores. Las preferencias y aversiones alimentarias pueden cambiar de día en día.

  • Planificar los menús con anticipación y obtener ayuda para preparar las comidas.

  • Preparar y almacenar pequeñas cantidades de los alimentos favoritos para que estén disponibles para comer cuando se tenga hambre.

Consultar en el portal de Internet del NCI el folleto sobre Consejos de alimentación: antes, durante y después del tratamiento del cáncer (Eating Hints: Before, During, and After Cancer Treatment que tiene recetas en inglés como Budín doble de chocolate sin lactosa (Lactose-Free Double Chocolate Pudding), Batido de banana con leche (Banana Milkshake) y Fruta y crema (Fruit and Cream). Para obtener una copia gratuita de este folleto, llamar al Servicio de Información sobre el Cáncer al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237).

Cambios en el gusto

Los cambios en el gusto de los alimentos pueden obedecer al tratamiento con radiación, problemas dentales, llagas en la boca e infecciones, o a algunos medicamentos. Muchos pacientes de cáncer que reciben quimioterapia notan un gusto amargo u otros cambios en su sentido del gusto. Se puede presentar una aversión súbita a ciertos alimentos. Esto puede causar pérdida de apetito, pérdida de peso y una disminución de la calidad de vida. Se puede recuperar el sentido del gusto total o parcialmente, pero esto puede llevar hasta un año después de terminado el tratamiento. Las siguientes sugerencias pueden ayudar a los pacientes de cáncer con cambios en el sentido del gusto:

  • Consumir comidas livianas y bocadillos saludables varias veces por día.

  • Comer cuando se tiene hambre en vez de respetar horarios fijos de comida.

  • Comer los alimentos preferidos y probar alimentos nuevos cuando uno se siente bien.

  • Comer carne de aves, pescado, huevos y queso en lugar de carnes rojas.

  • Comer frutas cítricas (naranjas, tangerinas, limones o pomelos) si no se tienen llagas en la boca.

  • Agregar especias y salsas a los alimentos.

  • Consumir carne con algo dulce, como salsa de arándano americano, jalea o puré de manzana.

  • Buscar recetas sin carne, ricas en proteínas, en un recetario vegetariano o chino.

  • Usar caramelos de limón sin azúcar, goma de mascar o pastillas de menta si se tiene un gusto metálico en la boca.

  • Enjuagar la boca con agua antes de comer.

  • Comer con familiares y amigos.

  • Contar con otras personas para preparar las comidas.

  • Usar utensilios plásticos si los alimentos tienen gusto metálico.

Tomar tabletas de sulfato de zinc durante la radioterapia dirigida a la cabeza y el cuello puede ayudar a recuperar más rápido el sentido del gusto después del tratamiento.

Boca seca

La causa de la boca seca es con frecuencia la radioterapia dirigida a la cabeza y el cuello, así como ciertos medicamentos. La boca seca puede afectar el habla, el gusto y la capacidad de tragar o usar dentaduras o aparatos de ortodoncia. También hay un aumento del riesgo de caries y enfermedad de las encías porque se produce menos saliva para lavar los dientes y las encías.

El tratamiento principal para la boca seca es beber muchos líquidos. Otras formas de ayudar a aliviar la boca seca son las siguientes:

  • Mantener siempre agua a mano para humedecer la boca.

  • Comer alimentos jugosos, con más salsas, manteca o margarina.

  • Consumir alimentos y bebidas muy dulces o ácidos (para aumentar la producción de saliva).

  • Tomar cubitos de hielo o postres helados (como uvas congeladas y helados de agua).

  • Beber néctar de frutas en lugar de jugo.

  • Chupar caramelos duros o masticar goma de mascar.

  • Usar pajillas, popotes o calimetes para beber líquidos.

  • Lavar los dientes (incluso las dentaduras postizas) y enjuagar la boca por lo menos cuatro veces por día (después de comer y antes de acostarse). No usar enjuagues bucales que contengan alcohol.

(Para mayor información sobre la sequedad bucal, consultar el sumario del PDQ sobre Complicaciones orales de la quimioterapia y la radioterapia a la cabeza y el cuello.)

Llagas e infecciones bucales

Las llagas en la boca pueden ser consecuencia de la quimioterapia y la radioterapia. Estos tratamientos están dirigidos a células que crecen muy rápido, como las células cancerosas. Las células normales del interior de la boca también crecen rápidamente y pueden resultar dañadas por estos tratamientos para el cáncer. Las llagas bucales pueden ser dolorosas e infectarse o sangrar, lo que dificulta el consumo de alimentos. Al escoger ciertos alimentos y mantener una buena higiene bucal, los pacientes habitualmente pueden facilitar el consumo de alimentos. Las siguientes sugerencias pueden ayudar a los pacientes que tienen llagas e infecciones bucales:

  • Consumir alimentos blandos que se mastican y tragan fácilmente, como los siguientes:
    • Frutas blandas, como bananas, puré de manzana y sandía.
    • Néctares de durazno, pera y damasco.
    • Queso de granja.
    • Puré de papas.
    • Fideos macarrones y queso.
    • Flanes y budines.
    • Gelatinas.
    • Batidos de leche.
    • Huevos revueltos.
    • Avena u otros cereales cocidos.

  • Evitar los siguientes alimentos:
    • Frutas cítricas y jugos (como naranjas, tangerinas, limones y pomelos).
    • Alimentos picantes o salados.
    • Alimentos ásperos, gruesos o secos, como verduras crudas, granolas, tostadas y galletas.

  • Emplear una batidora para suavizar las verduras (como papas, guisantes y zanahorias) y las carnes.

  • Agregar salsas, caldos o jugos a los alimentos.

  • Consumir bebidas ricas en calorías y proteínas además de las comidas.

  • Cocinar los alimentos hasta que estén blandos y tiernos.

  • Comer alimentos fríos o a temperatura ambiente. Los alimentos calientes o tibios pueden irritar una boca sensible.

  • Cortar los alimentos en trozos pequeños.

  • Utilizar pajillas, popotes o calimetes para beber líquidos.

  • Adormecer la boca con trozos de hielo o helados de agua antes de comer.

  • Limpiar los dientes (incluso las dentaduras postizas) y enjuagar la boca por lo menos cuatro veces por día (después de cada comida y antes de acostarse).

(Para mayor información sobre llagas e infecciones bucales, consultar la sección sobre Mucositis oral e Infecciones del sumario del PDQ sobre Complicaciones orales de la quimioterapia y la radioterapia a la cabeza y el cuello.)

Náuseas

Las náuseas producidas por el tratamiento de cáncer pueden afectar la cantidad y los tipos de alimentos que se comen. Las siguientes sugerencias pueden ayudar a los pacientes de cáncer a controlar las náuseas.

  • Comer antes de los tratamientos contra el cáncer.

  • Enjuagar la boca antes y después de comer.

  • Comer alimentos blandos, de textura suave, de fácil digestión en lugar de comidas pesadas. Consumir comidas pequeñas varias veces por día.

  • Comer alimentos secos como galletas, grisines o tostadas durante todo el día.

  • Tomar líquidos a sorbos lentamente durante todo el día.

  • Chupar caramelos duros como pastillas de menta o caramelos de limón si se tiene mal gusto en la boca.

  • Evitar alimentos que seguramente producirán náuseas. Para algunos pacientes, estos incluyen alimentos picantes, alimentos grasosos y alimentos con olores fuertes.

  • Sentarse o reclinarse con la sección superior del cuerpo erguida durante una hora después de comer.

  • Evitar comer en una habitación con olores de cocina o demasiado caliente. Mantener las habitaciones a temperatura agradable y con suficiente aire fresco.

Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre Náuseas y vómitos.

Diarrea

Los tratamientos contra el cáncer, la cirugía estomacal o intestinal, o la tensión emocional pueden producir diarrea. La diarrea prolongada puede conducir a deshidratación (falta de agua en el cuerpo) o concentraciones bajas de sal y potasio, que son minerales importantes que el cuerpo necesita.

Las siguientes sugerencias pueden ayudar a los pacientes de cáncer a controlar la diarrea:

  • Comer caldos, sopas, bananas y frutas envasadas para ayudar a reemplazar la sal y el potasio que se pierden por la diarrea. Las bebidas para deportistas también pueden ayudar.

  • Beber gran cantidad de líquidos durante el día. Los líquidos a temperatura ambiente pueden causar menos problemas que los líquidos calientes o fríos.

  • Beber por lo menos una taza de líquido después de cada evacuación intestinal.

  • Evitar los siguientes alimentos:
    • Alimentos grasos, líquidos calientes o fríos y cafeína.
    • Alimentos ricos en fibra —especialmente frijoles secos y plantas crucíferas (como brócoli, coliflor y repollo)—.
    • Leche y productos lácteos hasta que se haya determinado la causa de la diarrea.
    • Alimentos y bebidas que producen gases (como guisantes, lentejas, plantas crucíferas, goma de mascar y refrescos con soda).
    • Caramelos sin azúcar o goma de mascar elaborados con sorbitol (alcohol del azúcar).

Para mayor información, consultar la sección sobre Deshidratación (falta de líquidos).

Recuentos bajos de glóbulos blancos e infecciones

Un recuento bajo de glóbulos blancos puede obedecer a la radioterapia, la quimioterapia y el cáncer mismo. Los pacientes que tienen un recuento bajo de glóbulos blancos tienen un riesgo mayor de contraer infecciones. Las siguientes sugerencias pueden ayudar a los pacientes de cáncer a prevenir infecciones cuando los recuentos de glóbulos blancos son bajos:

  • Evitar los siguientes alimentos:
    • Huevos crudos o pescado crudo.
    • Frutas y verduras viejas, mohosas o dañadas.
    • Alimentos que se venden en cubas o envases abiertos.
    • Evitar mesas de ensaladas y mesas de comida cuando se come fuera del hogar.

  • Lavarse las manos frecuentemente para evitar la diseminación de bacterias.

  • Descongelar los alimentos en la refrigeradora o el microondas. Nunca descongelar alimentos a temperatura ambiente. Cocinar los alimentos inmediatamente después de descongelarlos.

  • Mantener la temperatura de los alimentos calientes caliente y de los alimentos fríos fría.

  • Cocinar todas las carnes, aves y pescados hasta que estén bien cocidos.

  • Refrigerar las sobras de alimentos dentro de las 2 horas desde la cocción y comerlos dentro de las 24 horas.

  • Comprar alimentos envasados en porciones individuales a fin de evitar las sobras.

  • No comprar o comer alimentos cuya fecha esté vencida.

  • No comprar o utilizar alimentos en latas que estén hinchadas, abolladas o dañadas.

Deshidratación (falta de líquidos)

El cuerpo necesita abundante cantidad de agua a fin de reemplazar los líquidos que pierde diariamente. Las náuseas, los vómitos y el dolor pueden impedir que el paciente beba y coma lo suficiente como para recibir el agua que el cuerpo necesita. La diarrea prolongada produce una pérdida de líquidos del cuerpo. Uno de los primeros signos de deshidratación (falta de agua en el cuerpo) es la sensación de mucho cansancio. Las siguientes sugerencias pueden ayudar a los pacientes de cáncer a prevenir la deshidratación:

  • Beber de 8 a 12 tazas de líquidos por día. Puede ser en forma de agua, jugo, leche o alimentos que contienen gran cantidad de líquidos, como los helados de agua, el hielo con sabor y las gelatinas.

  • Evitar las bebidas que contienen cafeína, como los refrescos con soda, el café y el té (tanto calientes como fríos).

  • Llevar consigo una botella de agua cada vez que se salga del hogar. Es importante beber incluso si no se tiene sed.

  • Beber la mayoría de los líquidos entre las comidas.

  • Utilizar medicamentos que ayudan a prevenir y tratar las náuseas y vómitos.

Estreñimiento

Es muy común que lo pacientes de cáncer padezcan de estreñimiento (menos de tres evacuaciones intestinales por semana). Las causas del estreñimiento pueden ser las siguientes:

  • Demasiado poca agua o fibra en la alimentación.
  • Falta de actividad física.
  • Tratamiento contra el cáncer, como la quimioterapia.
  • Ciertos medicamentos que se usan para tratar los efectos secundarios de la quimioterapia, como las náuseas y el dolor.

Prevenir y tratar el estreñimiento es parte de la atención del cáncer.

Las siguientes sugerencias pueden prevenir el estreñimiento:

  • Comer más alimentos que contengan fibras. La mejor cantidad de fibras por días es de 25 a 35 gramos. Las etiquetas de los alimentos muestran la cantidad de fibra por porción (Algunas de las fuentes de fibras aparecen en una lista más abajo). Agregar un poco más de fibra cada día y beber muchos líquidos al mismo tiempo para mantener el movimiento de las fibras en los intestinos.

  • Beber de 8 a 12 tazas de líquidos todos los días. El agua, el jugo de ciruelas, los jugos tibios, la limonada y los tés sin cafeína pueden ser muy útiles.

  • Realizar caminatas y ejercicios con regularidad. Usar calzado adecuado para el ejercicio.

Para tratar el estreñimiento:

  • Continuar comiendo alimentos con alto contenido de fibras y beber bastante líquidos. Intentar agregar salvado de trigo al régimen alimentario; comenzar con dos cucharadas colmadas todos los días durante 3 días; luego, aumentar una cucharada todos los días hasta que se alivie el estreñimiento. No excederse de seis cucharadas por día.

  • Permanecer físicamente activo.

  • Usar tratamientos para el estreñimiento con medicamentos de venta libre si fuera necesario. Entre ellos:
    • Productos formadores de masa (como Citrucel, Metamucil, Fiberall y Fiber-Lax).
    • Estimulantes (como Dulcolax y Senokot).
    • Ablandadores de heces (como Colace y Surfak).
    • Osmóticos (como leche de magnesia).

  • Enemas de semilla de algodón y en aerosol pueden también ayudar. No usar lubricantes como el aceite mineral porque pueden impedir que el cuerpo use debidamente los nutrientes esenciales.

Entre las buenas fuentes de fibras se incluyen las siguientes:

  • Legumbres (frijoles y lentejas).
  • Hortalizas.
  • Cereales fríos (granos integrales o salvado).
  • Cereales calientes.
  • Fruta.
  • Panes con granos integrales.

Para mayor información, consultar la sección sobre Estreñimiento del sumario del PDQ sobre Complicaciones gastrointestinales.

La nutrición para el cáncer avanzado



El cuidado paliativo ayuda a aliviar los síntomas que molestan al paciente y ayuda a mejorar su calidad de vida.

La meta del cuidado paliativo es mejorar la calidad de vida de los pacientes que tienen una enfermedad grave o que pone en peligro su vida. Se considera que el cuidado paliativo se dirige a prevenir o tratar los síntomas, los efectos secundarios y los problemas psicológicos, sociales y espirituales que causa una enfermedad o su tratamiento.

El cuidado paliativo para los pacientes de cáncer avanzado incluye la terapia nutricional (consultar la sección sobre Tratamiento de los síntomas) o la terapia farmacológica.

Las necesidades nutricionales son diferentes para los pacientes de cáncer avanzado.

Es común que los pacientes de cáncer avanzado quieran menos alimentos. Habitualmente, los pacientes prefieren alimentos blandos y líquidos claros. Quienes tienen problemas para tragar pueden estar mejor con líquidos espesos que con líquidos livianos. A menudo, los pacientes nunca tienen mucha hambre y pueden necesitar muy pocos alimentos.

Para los pacientes de cáncer avanzado se permiten casi todos los alimentos. Durante esta etapa, se puede enfocar la alimentación más en el placer que en obtener suficientes nutrientes. En general, los pacientes no pueden comer bastante de cualquier alimento que les pueda causar problemas. Sin embargo, algunos pacientes pueden necesitar mantenerse con una alimentación especial. Por ejemplo, los pacientes de un cáncer que afecta el abdomen pueden necesitar una dieta blanda para impedir que se bloquee el intestino.

Los beneficios y los riesgos del apoyo nutricional son diferentes para cada paciente.

Las respuestas a las siguientes preguntas pueden ayudar a tomar decisiones acerca del uso del apoyo nutricional.

  • ¿Cuáles son los deseos y las necesidades del paciente y la familia?
  • ¿Mejorará la calidad de vida del paciente?
  • ¿Los posibles beneficios superan los riesgos y costos?
  • ¿Hay instrucciones por adelantado? Las instrucciones por adelantado constan en un documento legal que establece el tratamiento o la atención que una persona desea recibir o no si se torna incapaz de tomar decisiones médicas. Un testamento en vida es un tipo de instrucción por adelantado.

Las pacientes de cáncer y las personas a cargo del paciente tienen el derecho de tomar decisiones fundamentadas. El equipo de atención de la salud, con la orientación de un dietista registrado, puede explicar los beneficios y riesgos del uso del apoyo nutricional para los pacientes de cáncer avanzado. En la mayoría de los casos, los riesgos superan los beneficios, especialmente en el caso del apoyo con nutrición parenteral. No obstante, en el caso de una persona que aún goce de una buena calidad de vida pero no pueda obtener suficientes alimentos y líquidos por la boca, la alimentación con sonda puede ser la mejor opción. Entre los beneficios y los riesgos de la nutrición enteral durante el estadio de un cáncer avanzado se incluyen los siguientes:

Beneficios

  • Puede mejorar el estado de alerta del paciente.
  • Puede proporcionar consuelo a la familia.
  • Puede disminuir las náuseas.
  • Puede hacer que el paciente se sienta más esperanzado.

Riesgos

  • Se puede necesitar cirugía para colocar una sonda a través del abdomen.
  • Puede aumentar la cantidad de saliva en la boca y la garganta. Esto puede causar asfixia o neumonía.
  • Puede causar diarrea o estreñimiento.
  • Puede causar náuseas.
  • Puede causar infecciones.
  • Hace que la atención del paciente sea más difícil para la persona a cargo de su cuidado.

Interacciones entre alimentos y medicamentos



Algunos alimentos no se mezclan de manera segura con ciertos medicamentos.

Los pacientes de cáncer se pueden tratar con una cantidad de medicamentos. Tomar ciertos alimentos y medicamentos juntos puede disminuir o cambiar el efecto de los medicamentos o causar efectos secundarios que ponen en peligro la vida. El cuadro a continuación proporciona una lista de las interacciones de medicamentos y alimentos y medicamentos que se pueden presentar con ciertos medicamentos contra el cáncer:

Interacciones entre medicamentos y alimentos
Nombre comercial  Nombre genérico Interacciones con los alimentos 
Targretin bexaroteno El jugo de pomelo puede aumentar los efectos del medicamento.
Folexmetotrexato El alcohol puede dañar el hígado.
Rheumatrex
Mithracin plicamicina Los suplementos alimentarios con calcio y vitamina D pueden disminuir el efecto del medicamento.
Matulane procarbazina El alcohol puede provocar dolor de cabeza, dificultad para respirar, enrojecimiento de la piel, náuseas o vómitos. La cafeína puede elevar la presión arterial.
Temodar temozolomida Los alimentos pueden hacer más lento o reducir el efecto del medicamento.

Consultar con el médico sobre las posibles interacciones entre alimentos y medicamentos.

Algunos suplementos herbarios no se mezclan con seguridad con ciertos medicamentos o alimentos.

Tomar algunos suplementos herbarios con ciertos alimentos o medicamentos puede cambiar el efecto del tratamiento del cáncer o causar efectos secundarios que ponen en peligro la vida. Se debe consultar con el médico acerca del modo en que los suplementos herbarios pueden afectar el tratamiento del cáncer.

Nutrición y estilo de vida de los sobrevivientes de cáncer



Los sobrevivientes de cáncer tienen necesidades nutricionales especiales

Todas las personas necesitan una alimentación saludable y ejercicio para mantener la buena salud y ayudar a prevenir las enfermedades. Los sobrevivientes de cáncer tienen necesidades de salud especiales, especialmente por los riesgos de que se presenten efectos tardíos y que el cáncer vuelva. En los estudios se observó que una alimentación saludable ayuda a prevenir efectos tardíos como la obesidad, la enfermedad cardíaca y el síndrome metabólico. Los investigadores también estudian si ciertos hábitos de alimentación y ejercicio de los sobrevivientes de cáncer pueden impedir que el cáncer vuelva o impedir que se formen nuevos cánceres.

Los hábitos de alimentación y estilo de vida saludables pueden mejorar la calidad de vida de los sobrevivientes de cáncer.

Las encuestas muestran que muchos sobrevivientes de cáncer no siguen las pautas para prevenir el cáncer y tienen comportamientos de estilo de vida que pueden aumentar su riesgo de presentar efectos tardíos o empeorarlos. Los programas educacionales pueden ayudar a los sobrevivientes de cáncer a aprender a modificar comportamientos para mantenerse más sanos. Es más probable que los programas que cubren aspectos de alimentación, ejercicio y manejo del estrés ayuden a los sobrevivientes de cáncer a hacer cambios duraderos.

Los efectos de la alimentación y el estilo de vida sobre el cáncer continúa en estudio.

La nutrición en la prevención del cáncer



Cumplir con ciertas pautas de alimentación puede ayudar a prevenir el cáncer.

Tanto la Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society) como el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (American Institute for Cancer Research) tienen pautas alimentarias que pueden ayudar a prevenir el cáncer. Sus pautas son muy similares e incluyen los siguientes consejos:

  • Comer con un régimen de alimentación basado en plantas, con, por lo menos, cinco raciones de fruta y verduras un día. Comer varias raciones por día de frijoles y productos de granos (como cereales, panes y pastas). Comer menos carne.

  • Comer alimentos con poca grasa.

  • Comer alimentos con poca sal.

  • Lograr y mantener un peso saludable.

  • Realizar ejercicios durante 30 minutos la mayoría de los días de la semana.

  • Tomar pocas bebidas alcohólicas o no tomarlas.

  • Preparar y almacenar los alimentos de forma apropiada.

  • No usar tabaco en ninguna de sus formas.

Está en estudio el efecto de la soja en el cáncer de mama y la prevención del cáncer de mama.

Entre los resultados del estudio se incluyen los siguientes:

  • Algunos estudios muestran que el consumo de soja puede disminuir el riesgo de cáncer de mama.
  • El consumo de suplementos de soja en forma de polvos o píldoras no demostró prevenir el cáncer de mama.
  • El agregado de alimentos con soja en el régimen de alimentación después de un diagnóstico de cáncer de mama no mostró que puede impedir que el cáncer de mama vuelva.

La soja contiene sustancias que actúan como el estrógeno en el cuerpo. Se realizaron estudios para determinar el modo en que la soja afecta a los pacientes de cáncer de mama que tienen tumores que necesitan estrógeno para crecer. Algunos estudios mostraron que los alimentos con soja son seguros para las mujeres que tienen cáncer de mama cuando se consumen en cantidades moderadas como parte de una alimentación saludable.

Los sobrevivientes de cáncer de mama se deben asegurar de revisar la información más actualizada cuando decidan incluir la soja en su alimentación.

Información adicional sobre la nutrición en el tratamiento del cáncer



Instituto Nacional del Cáncer

Para obtener mayor información del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) acerca de la nutrición y el tratamiento del cáncer, consultar la información contenida en el enlace Cómo hacer frente al cáncer (Control de los efectos físicos).

Para mayor información del NCI sobre la nutrición y la prevención del cáncer, consultar los siguientes sumarios del PDQ:

Organizaciones

Para información general en inglés sobre nutrición, consultar los siguientes enlaces:

  • American Cancer Society
  • American Institute for Cancer Research
  • American Society for Parenteral and Enteral Nutrition
  • National Center for Complementary and Alternative Medicine (NCCAM)
    • 888-644-6226 (Centro de distribución de información del NCCAM)
    • 866-464-3615 (toll free TTY)
    • nccam.nih.gov
  • Office of Dietary Supplements
Libros
  • American Cancer Society’s Healthy Eating Cookbook: a Celebration of Food, Friends, and Healthy Living

  • Bloch A, Cassileth BR, Holmes MD, Thomson CA, eds.: Eating Well, Staying Well During and After Cancer. Atlanta, GA: American Cancer Society, 2004.

  • Ghosh K, Carson L, and Cohen E: Betty Crocker’s Living With Cancer Cookbook: Easy Recipes and Tips Through Treatment and Beyond. New York, NY: Hungry Minds, 2002.

  • Weihofen DL, Robbins J, Sullivan PA: Easy-to-Swallow, Easy-to-Chew Cookbook: over 150 Tasty and Nutritious Recipes for People Who Have Difficulty Swallowing. New York, NY: John Wiley & Sons, Inc., 2002.

  • Wilson JR: I-Can’t-Chew Cookbook: Delicious Soft-Diet Recipes for People With Chewing, Swallowing, or Dry-Mouth Disorders. Alameda, Calif: Hunter House Inc., 2003.

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de estudios o ensayos clínicos sobre cuidados médicos de apoyo y cuidados paliativos que se realizan en los Estados Unidos y que actualmente aceptan participantes. Para realizar la búsqueda, usar los términos en inglés malnutrition, nutritional support y nutritional therapy. La lista de ensayos se puede reducir aun más por lugar, medicamentos, intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Modificaciones a este sumario (02/28/2014)

Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer se revisan con regularidad y se actualizan en la medida en que se obtiene nueva información. Esta sección describe los cambios más recientes introducidos en este sumario a partir de la fecha arriba indicada.

Se incorporaron cambios editoriales en este sumario.

Información sobre este sumario del PDQ



Información sobre el PDQ

El Physician Data Query (PDQ) es la base de datos integral del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) que contiene información completa sobre el cáncer. La base de datos del PDQ incluye sumarios de la última información publicada sobre la prevención, detección, genética, tratamiento, cuidados médicos de apoyo, y medicina complementaria y alternativa relacionada con el cáncer. La mayoría de los sumarios se presentan en dos versiones. Las versiones para profesionales de la salud tienen información detallada escrita en lenguaje técnico. Las versiones para pacientes se escriben en un lenguaje fácil de comprender, que no es técnico. Ambas versiones tienen información sobre el cáncer que es exacta y actualizada. Además, las versiones también están disponibles en inglés.

El PDQ es uno de los servicios del NCI. El NCI forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH). El NIH es el centro principal de investigación biomédica del gobierno federal. Los sumarios del PDQ se basan en una revisión independiente de la literatura médica. No son declaraciones de políticas del NCI o el NIH.

Propósito de este sumario

Este sumario del PDQ con información sobre el cáncer contiene información actualizada sobre la nutrición antes, durante y después del tratamiento de cáncer. Tiene como objetivo informar y ayudar a los pacientes, las familias y las personas a cargo de pacientes. No provee pautas o recomendaciones formales para la toma de decisiones relacionadas con la atención de la salud.

Revisores y actualizaciones

Los Consejos Editoriales redactan los sumarios de información sobre el cáncer del PDQ y los actualizan. Estos Consejos están compuestos por expertos en el tratamiento del cáncer y otras especialidades relacionadas con este. Los sumarios se revisan regularmente y se les incorporan cambios a medida que se obtiene nueva información. La fecha de cada sumario ("Actualizado") indica la fecha del cambio más reciente.

La información en este sumario para pacientes se tomó de la versión para profesionales de la salud, que el Consejo Editorial sobre Cuidados Médicos de Apoyo del PDQ revisa con regularidad y actualiza cuando es necesario.

Información sobre ensayos clínicos

Un estudio o ensayo clínico es un estudio para responder a una pregunta científica; por ejemplo, si un tratamiento es mejor que otro. Los ensayos se basan en estudios anteriores y lo se aprendió en el laboratorio. Cada ensayo responde a ciertas preguntas científicas dirigidas a encontrar maneras nuevas y mejores de ayudar a los pacientes de cáncer. Durante los ensayos clínicos de tratamiento, se recoge información acerca de los efectos de un tratamiento nuevo y su eficacia. Si un ensayo clínico indica que un tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en "estándar". Los pacientes deberían considerar participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo a los pacientes que no han comenzado un tratamiento.

La lista en inglés de ensayos clínicos del PDQ están disponibles en línea en el portal de Internet del NCI. La lista de muchos médicos que participan en ensayos clínicos también se encuentra en el PDQ. Para mayor información, llamar al Servicio de información sobre cáncer al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237).

Permisos para el uso de este sumario.

PDQ es una marca registrada. Aunque el contenido de los documentos del PDQ se puede usar libremente como texto, este no se puede identificar como un sumario de información sobre cáncer del PDQ del NCI, a menos que se reproduzca en su totalidad y se actualice con regularidad. Sin embargo, se permitirá que un usuario tendría permiso para escribir una oración como "El sumario de información sobre el cáncer del PDQ del NCI sobre la prevención del cáncer de mama indica los siguientes riesgos: "[incluir extracto del sumario]".

El formato preferido para citar un sumario del PDQ es el siguiente:

National Cancer Institute: PDQ® La nutrición en el tratamiento del cáncer. Bethesda, MD: National Cancer Institute. Última actualización: <MM/DD/YYYY>. Disponible en: http://www.cancer.gov/espanol/pdq/cuidados-medicos-apoyo/nutricion/patient. Fecha de acceso: <MM/DD/YYYY>.

Las imágenes que aparecen en los sumarios del PDQ se usan con permiso de los autores, artistas o la casa editorial para su sola inclusión en los sumarios del PDQ. El permiso para usar imágenes fuera del contexto de información del PDQ se debe obtener del propietario; el Instituto Nacional del Cáncer no lo puede otorgar. Para mayor información sobre el uso de las gráficas en este sumario, así como muchas otras imágenes relacionadas con el cáncer, consultar el enlace Visuals Online. Visuals Online es una colección de más de 2.000 imágenes científicas.

Cláusula sobre el descargo de responsabilidad

No se debe usar la información contenida en estos sumarios para tomar decisiones acerca del reembolso de seguros. Para mayor información sobre cobertura de seguros, consultar la página Información económica, legal y de seguro médico, disponible en Cancer.gov.

Para mayor información

En Cancer.gov/espanol se ofrece más información sobre cómo comunicarse o recibir ayuda en la página ¿En qué podemos ayudarle?. Las preguntas también se pueden enviar por correo electrónico utilizando el Formulario de comunicación.

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Para obtener más información, las personas que residen en los Estados Unidos pueden llamar gratis al Servicio de Información del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237), de lunes a viernes de 8:00 a. m. a 8:00 p. m, hora del Este. Un especialista en información sobre el cáncer estará disponible para responder a sus preguntas.

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Hay muchos lugares donde las personas pueden obtener materiales e información sobre tratamientos para el cáncer y servicios. Los hospitales pueden tener información sobre instituciones o regionales que ofrecen información sobre ayuda financiera, transporte de ida y vuelta para recibir tratamiento, atención en el hogar y sobre cómo abordar otros problemas relacionados con el tratamiento del cáncer.

Publicaciones

El NCI tiene folletos y otros materiales para pacientes, profesionales de la salud y el público en general. Estas publicaciones describen los diferentes tipos de cáncer, los métodos para tratarlo, pautas para hacerle frente e información sobre ensayos clínicos. Algunas publicaciones proveen información sobre las diferentes pruebas de detección del cáncer, sus causas y cómo prevenirlo, además de estadísticas e información sobre actividades de investigación llevadas a cabo en el NCI. Los materiales del NCI sobre estos y otros temas, se pueden solicitar en línea al Servicio de Localización de Publicaciones del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute Publications Locator) o imprimirse directamente. Estos materiales también se pueden solicitar con una llamada gratuita al Servicio de Información sobre el Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute's Cancer Information Service) al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237).