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¿Prequntas sobre el cáncer?

Sofocos y sudores nocturnos (PDQ®)

Versión Paciente
Actualizado: 23 de abril de 2014

Tratamiento no farmacológico de los sofocos y los sudores nocturnos en los pacientes de cáncer



Los tratamientos que ayudan a los pacientes a hacer frente a la tensión y la ansiedad pueden ayudar a controlar los sofocos.

Los tratamientos que cambian la forma en que los pacientes enfrentan la tensión, la ansiedad y las emociones negativas pueden ayudar a controlar los sofocos. Estos se llaman intervenciones psicológicas. Las intervenciones psicológicas ayudan a los pacientes a obtener una sensación de control y a ejercitar habilidades para sobrellevar los síntomas. Mantenerse tranquilo y controlar la tensión pueden disminuir las concentraciones de una hormona que se llama serotonina y que puede desencadenar sofocos.

Las intervenciones psicológicas pueden ayudar a controlar los sofocos y los problemas relacionados con estos cuando se usan junto con un tratamiento farmacológico.

La hipnosis puede ayudar a aliviar los sofocos.

La hipnosis es un estado parecido al trance que permite que una persona sea más consciente, enfocada y abierta a la sugestión. Bajo hipnosis, la persona se puede concentrar más claramente en pensamientos, sentimientos o sensaciones específicas sin distraerse.

La hipnosis es un tratamiento más nuevo para los sofocos ha demostrado ser útil. En la hipnosis médica, un terapeuta ayuda al paciente a relajarse profundamente y concentrarse en pensamientos refrescantes. Esto puede reducir los niveles de tensión, equilibrar la temperatura corporal, y calmar la frecuencia cardíaca y la frecuencia respiratoria.

Las medidas para aumentar la comodidad pueden ayudar a aliviar los sudores nocturnos relacionados con el cáncer.

Se pueden utilizar medidas para aumentar la comodidad de modo de tratar los sudores nocturnos relacionados con el cáncer. Debido a que la temperatura corporal aumenta antes de un sofoco, las siguientes medidas pueden controlar la temperatura corporal y ayudar a controlar los síntomas:

  • Usar ropas sueltas de algodón.

  • Usar ventiladores y abrir las ventanas para que circule el aire.

  • Practicar técnicas de relajación, y respiración lenta y profunda.

Las hierbas y los complementos alimentarios se deben usar con cuidado.

Los estudios de la vitamina E para el alivio de los sofocos muestran que esta es solo ligeramente mejor que un placebo (píldora que no tiene efecto). La mayoría de los estudios de la soja y la hierba sonajero muestra que no son mejores que un placebo para reducir los sofocos. La soja contiene sustancias similares al estrógeno; no queda claro el efecto de la soja en el riesgo de evolución del cáncer de mama o su recidiva. Los estudios sobre el uso de semillas de lino molidas para tratar los sofocos mostraron resultados mixtos.

Se habla sobre muchos productos vegetales y naturales como remedios para los sofocos. Estos incluyen el dong quai, el cardo lechero, el trébol rojo, el extracto de palo dulceraíz de regaliz y la baya del árbol casto. Dado que se tiene escasa información sobre cómo funcionan estos productos o si afectan el riesgo de cáncer de mama, las mujeres los deben usar con cuidado.

La acupuntura se puede usar para tratar los sofocos.

Se realizaron estudios piloto de acupuntura y ensayos clínicos aleatorizados en los que se comparó el tratamiento con acupuntura verdadera y simulada (inactiva) en pacientes con sofocos. Los resultados no son claros y se necesitan más estudios. (Para mayor información en inglés, consulte la sección Síntomas vasomotores en el sumario del PDQ sobre Acupuntura).