In English | En español
¿Prequntas sobre el cáncer?

Prevención del cáncer de endometrio (PDQ®)

Versión Profesional De Salud
Actualizado: 10 de marzo de 2014
Índice

¿Quién está en riesgo?

Aspectos generales

Descripción de las pruebas

Modificaciones a este sumario (03/10/2014)

Preguntas u opiniones sobre este sumario

Información sobre este sumario del PDQ

Obtenga más información del NCI

¿Quién está en riesgo?

El cáncer de endometrio es una enfermedad que afecta, principalmente, a las mujeres posmenopáusicas de 60 años en promedio en el momento del diagnóstico. Los factores de riesgo son terapia con estrógenos posmenopáusica, obesidad, alimentación alta en grasas, factores reproductivos, como nuliparidad, menarquía precoz y menopausia tardía, síndrome de ovario poliquístico y uso de tamoxifeno. Las mujeres con síndrome de cáncer colorrectal sin poliposis hereditario tienen un aumento marcado de riesgo de cáncer de endometrio en comparación con aquellas de la población general.

Aspectos generales

Nota: también se dispone de sumarios del PDQ por separado sobre Exámenes de detección del cáncer de endometrio, Tratamiento del cáncer de endometrio y Tratamiento del sarcoma uterino.

Intervención relacionada con la disminución de riesgo

Anticonceptivos orales

Con base en pruebas sólidas, al menos 1 año de uso de anticonceptivos orales con estrógeno y progesterona disminuye el riesgo de cáncer de endometrio, proporcional a la duración de su uso. Este beneficio permanece al menos por 15 años después de su suspensión.[1,2]

Magnitud del efecto: el uso de anticonceptivos orales por 4 años redujo el riesgo en 56%; por 8 años, en 67% y por 12 años, en 72%.

Diseño del estudio: estudios de casos y controles, y estudios prospectivos.
Validez interna: buena.
Congruencia: buena.
Validez externa: buena.
Perjuicios

Con base en pruebas sólidas, el uso actual de anticonceptivos orales se relaciona con un aumento de riesgo de coágulos de sangre, derrame cerebral e infarto del miocardio, en particular, en mujeres que fuman cigarrillos y que son mayores de 35 años.

Diseño del estudio: ensayos clínicos controlados aleatorizados.
Validez interna: buena.
Congruencia: buena.
Validez externa: buena.
Actividad física

Con base en pruebas sólidas, el aumento de la actividad física se relaciona con una disminución del riesgo de cáncer de endometrio.[3-5]

Magnitud del efecto: el ejercicio regular se puede relacionar con una disminución de riesgo de 38 a 46%, aunque no se ha observado una tendencia hacia la de reducción de riesgo con el aumento de la duración y la intensidad.

Diseño del estudio: varios estudios de cohortes, y de casos y controles.
Validez interna: buena.
Congruencia: razonable.
Validez externa: buena.
Factores relacionados con la disminución de riesgo

Aumento del número de partos y lactancia

Con base en pruebas sólidas, el aumento de número de partos y de la duración de la lactancia se relacionan con una disminución de riesgo de cáncer de endometrio.[6,7]

Magnitud del efecto: las mujeres que han tenido algún hijo tienen una disminución de riesgo de cáncer de endometrio de 35% (cociente de riesgos instantáneos = 0,65; intervalo de confianza [IC] 95%, 0,54–0,77) en comparación con las mujeres nulíparas. La duración de la lactancia también se relaciona con una disminución de riesgo; se observó una disminución de riesgo de 23% al lactar por más de 18 meses. La reducción de riesgo se atenuó cuando se ajustó por número de partos. [8,9]

Diseño del estudio: estudio prospectivo de cohortes.
Validez interna: buena.
Congruencia: buena.
Validez externa: buena.
Factores relacionados con el aumento de riesgo

Terapia con hormonas (TH)

Con base en pruebas sólidas, el estrógeno sin oposición se relaciona con un aumento de riesgo de cáncer de endometrio.[10] Este exceso de riesgo de cáncer de endometrio relacionado con la terapia de estrógeno sin oposición posmenopáusica se puede eliminar al agregar progestina, pero esto se vincula con un aumento de riesgo de cáncer de mama.[11,12]

Magnitud del efecto: el riesgo de cáncer de endometrio, que se relaciona con el uso de estrógeno sin oposición por más de 5 años, es 10 veces más alto en comparación con el desuso de hormonas. La adición de progesterona al estrógeno invalida este riesgo, pero la TH combinada aumenta el riesgo de cáncer de mama, lo que no se observa con estrógeno sin oposición.

Diseño del estudio: ensayos controlados aleatorizados, de cohortes, y de casos y controles.
Validez interna: buena.
Congruencia: buena.
Validez externa: buena.
Perjuicios

Con base en pruebas sólidas, el uso combinado de estrógeno y progestina se relaciona con un aumento de riesgo de cáncer de mama, cardiopatía, derrame cerebral y trombosis.[11,13,14] Con base en pruebas sólidas, el estrógeno sin oposición se relaciona con un exceso de riesgo de derrame cerebral y trombosis.[15]

Magnitud del efecto: combinación de estrógeno y progestina después de una media de 5 años de tratamiento, aumento relativo de la incidencia del cáncer de mama invasivo de aproximadamente 26%; aumento relativo de cardiopatía de 29%; aumento relativo de derrame cerebral de 41% relacionado con la combinación de estrógeno y progestina, y aumento relativo de embolia pulmonar de 113%.

Estrógeno solo después de una media de seguimiento de 6,8 años, aumento relativo de derrame cerebral de aproximadamente 39% y aumento relativo de embolia pulmonar de 34%. El riesgo de cardiopatía y de cáncer de mama no fue significativamente más bajo desde el punto de vista estadístico en el grupo tratado con estrógeno.

Diseño del estudio: ensayos aleatorizados controlados con placebo.
Validez interna: buena.
Congruencia: buena.
Validez externa: buena.
Moduladores selectivos de los receptores de estrógeno

Con base en pruebas sólidas, el uso de tamoxifeno por más de 2 años se relaciona con un aumento de riesgo de cáncer de endometrio.[16,17] Un modulador selectivo de los receptores de estrógeno diferente, raloxifeno, no presenta esta relación.[18,19]

Magnitud del efecto: las mujeres que toman tamoxifeno por más de 2 años tienen un riesgo relativo (RR) de 2,3 a 7,5 más alto de cáncer de endometrio.

Diseño del estudio: varios ensayos controlados aleatorizados.
Validez interna: buena.
Congruencia: buena.
Validez externa: buena.
Obesidad

Con base en pruebas sólidas, el sobrepeso o la obesidad se relacionan con un aumento de riesgo de cáncer de endometrio.[20-22]

El riesgo de cáncer de endometrio aumenta 1,59 veces por cada 5 kg/m2 de cambio en la masa corporal. [23]

Diseño del estudio: varios ensayos controlados aleatorizados.
Validez interna: buena.
Congruencia: buena.
Validez externa: buena.
Intervenciones con efectos refutados o sin confirmar

Pérdida de peso

Las pruebas son insuficientes para concluir si la pérdida de peso se relaciona con la disminución de la incidencia de cáncer de endometrio. Con base en un estudio, la pérdida intencional de peso autonotificada en tres períodos de edad no se relacionó con una disminución de la incidencia del cáncer de endometrio.[24]

Magnitud de los efectos: el RR de cáncer de endometrio de las mujeres que perdieron intencionalmente 20 lb fue de 0,93 (IC 95%, 0,6–1,44).

Diseño del estudio: estudio de cohortes con datos retrospectivos autonotificados.
Validez interna: buena.
Congruencia: buena.
Validez externa: buena.
Bibliografía
  1. Combination oral contraceptive use and the risk of endometrial cancer. The Cancer and Steroid Hormone Study of the Centers for Disease Control and the National Institute of Child Health and Human Development. JAMA 257 (6): 796-800, 1987.  [PUBMED Abstract]

  2. Weiderpass E, Adami HO, Baron JA, et al.: Use of oral contraceptives and endometrial cancer risk (Sweden). Cancer Causes Control 10 (4): 277-84, 1999.  [PUBMED Abstract]

  3. Moradi T, Weiderpass E, Signorello LB, et al.: Physical activity and postmenopausal endometrial cancer risk (Sweden). Cancer Causes Control 11 (9): 829-37, 2000.  [PUBMED Abstract]

  4. Schouten LJ, Goldbohm RA, van den Brandt PA: Anthropometry, physical activity, and endometrial cancer risk: results from the Netherlands Cohort Study. J Natl Cancer Inst 96 (21): 1635-8, 2004.  [PUBMED Abstract]

  5. Terry P, Baron JA, Weiderpass E, et al.: Lifestyle and endometrial cancer risk: a cohort study from the Swedish Twin Registry. Int J Cancer 82 (1): 38-42, 1999.  [PUBMED Abstract]

  6. Newcomb PA, Trentham-Dietz A: Breast feeding practices in relation to endometrial cancer risk, USA. Cancer Causes Control 11 (7): 663-7, 2000.  [PUBMED Abstract]

  7. Salazar-Martinez E, Lazcano-Ponce EC, Gonzalez Lira-Lira G, et al.: Reproductive factors of ovarian and endometrial cancer risk in a high fertility population in Mexico. Cancer Res 59 (15): 3658-62, 1999.  [PUBMED Abstract]

  8. Dossus L, Allen N, Kaaks R, et al.: Reproductive risk factors and endometrial cancer: the European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition. Int J Cancer 127 (2): 442-51, 2010.  [PUBMED Abstract]

  9. Karageorgi S, Hankinson SE, Kraft P, et al.: Reproductive factors and postmenopausal hormone use in relation to endometrial cancer risk in the Nurses' Health Study cohort 1976-2004. Int J Cancer 126 (1): 208-16, 2010.  [PUBMED Abstract]

  10. Shapiro S, Kelly JP, Rosenberg L, et al.: Risk of localized and widespread endometrial cancer in relation to recent and discontinued use of conjugated estrogens. N Engl J Med 313 (16): 969-72, 1985.  [PUBMED Abstract]

  11. Anderson GL, Judd HL, Kaunitz AM, et al.: Effects of estrogen plus progestin on gynecologic cancers and associated diagnostic procedures: the Women's Health Initiative randomized trial. JAMA 290 (13): 1739-48, 2003.  [PUBMED Abstract]

  12. Effects of hormone replacement therapy on endometrial histology in postmenopausal women. The Postmenopausal Estrogen/Progestin Interventions (PEPI) Trial. The Writing Group for the PEPI Trial. JAMA 275 (5): 370-5, 1996.  [PUBMED Abstract]

  13. Writing Group for the Women's Health Initiative Investigators: Risks and benefits of estrogen plus progestin in healthy postmenopausal women: principal results From the Women's Health Initiative randomized controlled trial. JAMA 288 (3): 321-33, 2002.  [PUBMED Abstract]

  14. Persson I, Weiderpass E, Bergkvist L, et al.: Risks of breast and endometrial cancer after estrogen and estrogen-progestin replacement. Cancer Causes Control 10 (4): 253-60, 1999.  [PUBMED Abstract]

  15. Anderson GL, Limacher M, Assaf AR, et al.: Effects of conjugated equine estrogen in postmenopausal women with hysterectomy: the Women's Health Initiative randomized controlled trial. JAMA 291 (14): 1701-12, 2004.  [PUBMED Abstract]

  16. Fisher B, Costantino JP, Redmond CK, et al.: Endometrial cancer in tamoxifen-treated breast cancer patients: findings from the National Surgical Adjuvant Breast and Bowel Project (NSABP) B-14. J Natl Cancer Inst 86 (7): 527-37, 1994.  [PUBMED Abstract]

  17. Fornander T, Rutqvist LE, Cedermark B, et al.: Adjuvant tamoxifen in early breast cancer: occurrence of new primary cancers. Lancet 1 (8630): 117-20, 1989.  [PUBMED Abstract]

  18. DeMichele A, Troxel AB, Berlin JA, et al.: Impact of raloxifene or tamoxifen use on endometrial cancer risk: a population-based case-control study. J Clin Oncol 26 (25): 4151-9, 2008.  [PUBMED Abstract]

  19. Cummings SR, Eckert S, Krueger KA, et al.: The effect of raloxifene on risk of breast cancer in postmenopausal women: results from the MORE randomized trial. Multiple Outcomes of Raloxifene Evaluation. JAMA 281 (23): 2189-97, 1999.  [PUBMED Abstract]

  20. Bergström A, Pisani P, Tenet V, et al.: Overweight as an avoidable cause of cancer in Europe. Int J Cancer 91 (3): 421-30, 2001.  [PUBMED Abstract]

  21. Weiderpass E, Persson I, Adami HO, et al.: Body size in different periods of life, diabetes mellitus, hypertension, and risk of postmenopausal endometrial cancer (Sweden). Cancer Causes Control 11 (2): 185-92, 2000.  [PUBMED Abstract]

  22. Olson SH, Trevisan M, Marshall JR, et al.: Body mass index, weight gain, and risk of endometrial cancer. Nutr Cancer 23 (2): 141-9, 1995.  [PUBMED Abstract]

  23. Renehan AG, Tyson M, Egger M, et al.: Body-mass index and incidence of cancer: a systematic review and meta-analysis of prospective observational studies. Lancet 371 (9612): 569-78, 2008.  [PUBMED Abstract]

  24. Parker ED, Folsom AR: Intentional weight loss and incidence of obesity-related cancers: the Iowa Women's Health Study. Int J Obes Relat Metab Disord 27 (12): 1447-52, 2003.  [PUBMED Abstract]

Descripción de las pruebas



Antecedentes

Incidencia y mortalidad

El cáncer de endometrio es el cáncer ginecológico invasivo más común en las mujeres estadounidenses; se prevén 49.560 casos nuevos en 2013.[1] Esta enfermedad afecta principalmente a mujeres posmenopáusicas de 60 años en promedio en el momento del diagnóstico.[2] En Estados Unidos se estima que aproximadamente 8.190 mujeres morirán por cáncer de endometrio en 2013.[1] Las tasas de incidencia del cáncer de endometrio han estado en aumento en un promedio de 1,1% por año de 2004 a 2008.[3] Las tasas de mortalidad por cáncer de cuerpo uterino han estado en aumento en un promedio de 0,3% por año de 1998 a 2007.[3]

A mediados de los años 70, el diagnóstico de aproximadamente 15.000 casos de cáncer de endometrio posmenopáusico en exceso de los previstos sobre la base de la tendencia temporal subyacente, se relacionó con el uso de terapia de estrógeno posmenopáusica.[4] Los factores de riesgo adicionales se pueden relacionar con los efectos del estrógeno, como la obesidad, la alimentación alta en grasas, el síndrome de ovario poliquístico, el uso del tamoxifeno y los factores reproductivos, como la nuliparidad, la menarquía prematura y la menopausia tardía.

Las mujeres con síndrome de cáncer colorrectal sin poliposis hereditario (CCSPH) tienen un notable aumento de riesgo de cáncer de endometrio en comparación con aquellas de la población general. En las mujeres portadoras de la mutación CCSPH, la incidencia acumulada calculada de cáncer de endometrio oscila entre 20 y 60%.[5,6]

En comparación con las mujeres blancas estadounidenses, la incidencia de cáncer de endometrio es menor en las mujeres estadounidenses de ascendencia japonesa (riesgo relativo [RR] = 0,6; intervalo de confianza [IC] 95%, 0,46–0,83) y en mujeres latinas (RR = 0,63; IC 95%, 0,46–0,87), pero no en las mujeres estadounidenses de ascendencia africana (RR = 0,76; IC 95%, 0,53–1,08) o en las mujeres hawaianas nativas (RR = 0,92; IC 95%, 0,58–1,46).[7] La mayor mortalidad por cáncer de endometrio en las mujeres estadounidenses de ascendencia africana se debe, al menos en parte, a condiciones socioeconómicas más precarias que dificultan el acceso a la atención médica.[8]

Los factores relacionados con una disminución de la incidencia de cáncer de endometrio son el número de partos, la lactancia, el uso de anticonceptivos orales combinados, la alimentación baja en grasas y alta en vegetales, y la actividad física.

Intervenciones relacionadas con la disminución de riesgo

Anticonceptivos orales

El uso de anticonceptivos orales combinados (AOC) al menos por 1 año reduce el riesgo de cáncer de endometrio en aproximadamente 40%, como se demostró en estudios de casos y controles, y en estudios prospectivos de cohortes.[9-11] Esta disminución de riesgo persiste al menos por 15 años después de la descontinuación de los AOC. En un metanálisis de 10 estudios de casos y controles, y de un estudio prospectivo, se encontró una relación entre la reducción del riesgo y la duración del uso. En general, 4 años de uso de AOC se relacionan con una reducción de riesgo de aproximadamente 56%; 8 años, de 67% y 12 años, de 72%. En el único estudio prospectivo no se observó una respuesta duradera, pero se redujo el riesgo en 80% después de 9 años de seguimiento.[12]

Estos hallazgos se confirman en un estudio sueco de casos y controles con base en la población. Las mujeres que usaron cualquier tipo de anticonceptivo oral tuvieron una reducción de riesgo de 30% (oportunidad relativa [OR] = 0,7; IC 95%, 0,5–0,9) y aquellas que tomaron píldoras de progestina sola tuvieron una reducción de riesgo de 60% (OR = 0,4; IC 95%, 0,2–1,4). Las mujeres que usaron AOC al menos por 3 años tuvieron una reducción de riesgo de 50% (OR = 0,5; IC 95%, 0,3–0,7) y aquellas que usaron AOC al menos por 10 años tuvieron una reducción de riesgo de 80% (OR = 0,2; IC 95%, 0,1–0,4). En general, el riesgo disminuyó en 10% por año de uso de AOC y se verificó la presencia de hiperplasias atípicas, así como tumores invasivos de todos los grados.[13]

Actividad física

En varios estudios de cohortes,[14,15] y de casos y controles [16-24] de actividad física y cáncer de endometrio, se observa una relación inversa de débil a moderada, a pesar de los diferentes métodos de evaluación de los grados de actividad física. Se notificó una reducción del riesgo de cáncer de endometrio de 46% (RR = 0,54; IC 95%, 0,34–0,85; P = 0,002) en las mujeres posmenopáusicas inscritas en The Netherlands Cohort Study on Diet and Cancer que practicaban una actividad física por 90 minutos diarios o más en comparación con las que lo hicieron por menos de 30 minutos diarios.[25] En un estudio de casos y controles de 822 casos de cáncer de endometrio y 1.111 controles de la población, se observó que el ejercicio regular se relaciona con una disminución de riesgo de 38% (OR = 0,62; IC 95%, 0,51–0,76) sin una tendencia de aumento de duración o intensidad de la actividad física.[26] En el Breast Cancer Detection Project Follow-up Study, en el que se usó una cohorte prospectiva, no se confirmó una relación entre los grados de actividad física reciente y el riesgo.[27] Se desconoce si la actividad física disminuye el riesgo de cáncer de endometrio al reducir la obesidad y las concentraciones séricas de estrona o mediante otro mecanismo.[28]

Factores relacionados con la disminución de riesgo

Aumento del número de partos y lactancia

La disminución del riesgo del cáncer de endometrio se relaciona con el número de partos y la lactancia, tal vez al inhibir la ovulación. En un estudio de casos y controles realizado en Ciudad de México con mujeres de riesgo bajo, se indica una reducción de riesgo del cáncer de endometrio de 58 a 72%, relacionado con la prolongación de la lactancia. Se observó una tendencia significativa por la duración de la lactancia y el número de hijos lactados.[29] Un estudio de casos y controles con base en la población en el que se compararon mujeres en Wisconsin que lactaron al menos por dos semanas con aquellas que no lo hicieron fue negativo (OR = 0,90; IC 95%, 0,72–1,13). La prolongación de la lactancia no se relacionó con una disminución del riesgo de enfermedad, pero la lactancia en los tres últimos decenios se relacionó con una disminución de riesgo (OR = 0,58; IC 95%, 0,36–0,96), así como la primera lactancia después de los 30 años de edad (IC 95% 0,28–0,90).[30] En la European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition, se observó una disminución de riesgo relacionada con el número de partos en comparación con mujeres nulíparas (cociente de riesgos instantáneos = 0,65; IC 95%, 0,54–0,77) con una tendencia hacia la disminución del riesgo al aumentar el número de embarazos a término (P < 0,0001). Si bien la lactancia por más de 18 meses se relacionó con una disminución de riesgo, la relación se atenuó y dejó de tener importancia estadística después de hacer un ajuste por los números de embarazos a término.[31]

Factores relacionados con el aumento de riesgo

Estrógeno endógeno

Los factores reproductivos que prolongan la exposición a estrógeno endógeno, como la menarquía prematura, la nuliparidad y la menopausia tardía, se relacionan con un aumento de riesgo de cáncer de endometrio. Hay otros factores relacionados con el aumento de riesgo, como la obesidad y el síndrome de ovario poliquístico, que también pueden obedecer a la exposición más prolongada al estrógeno.

La primera investigación prospectiva de estrógeno endógeno y el riesgo de cáncer de endometrio fue un estudio de casos y controles anidado en el New York University Women’s Health Study.[32] Los resultados indican un aumento de riesgo de cáncer de endometrio relacionado con concentraciones posmenopáusicas de hormonas endógenas, como estradiol, estradiol libre y estrona. Por el contrario, el riesgo disminuyó con concentraciones más altas del porcentaje de estradiol ligado a la globulina de fijación de las hormonas sexuales (SHBG) y la SHBG. En análisis realizados antes del ajuste de las concentraciones hormonales, se indicó una relación positiva con el índice de masa corporal (IMC). Después del ajuste por concentraciones de estrona, se atenuó la relación positiva del IMC con el riesgo de cáncer de endometrio, lo que indica que las concentraciones hormonales pueden ser un efecto intermedio del peso corporal.[33]

Estrógeno exógeno

Terapia con hormonas (TH) posmenopáusica

En 1975, se informó sobre una relación entre la terapia de remplazo de estrógenos y el cáncer de endometrio [34] que se confirmó poco después.[35,36] En estos tres estudios, el cociente de riesgo general osciló entre 4,5 y 8,0. En otros estudios se documentó una relación con la duración del uso (de 10 a 30 veces mayor con 5 años de uso o más) [37-40] y un efecto persistente que dura más de 10 años después de 1 año de uso.[41] Cuando se publicaron estos hallazgos, hubo una reducción drástica de las prescripciones de estrógeno, seguida de un rápido descenso de la incidencia de cáncer de endometrio.[42]

Terapia de remplazo de estrógeno y progestina combinados

Por mucho tiempo se consideró que el estrógeno posmenopáusico estaba relacionado con el riesgo de hiperplasia adenomatosa, a menudo, precursora de cáncer de endometrio.[43] Asimismo, los gestágenos se reconocían por su eficacia en el tratamiento de neoplasias malignas de útero.[44-46] Por consiguiente, se propuso una TH posmenopáusica mejorada, que combinaba estrógeno y progestina para evitar el riesgo de cáncer de endometrio relacionado con estrógeno sin oposición.[47,48]

En el Postmenopausal Estrogen Progestin Interventions Trial,[49] se inscribieron cerca de 600 participantes en un ensayo controlado con placebo, doble ciego, multicéntrico de 3 años. Hubo cinco grupos a los que se les administró placebo, estrógenos equinos conjugados (EEC) diarios, EEC con progestina (acetato de medroxiprogesterona [MPA] por 12 días, en un ciclo de 28 días), EEC con progesterona micronizada (PM) por 12 días, en un ciclo de 28 días o EEC con PM diarios. Se obtuvieron biopsias de endometrio al comienzo, al año y según se indicaba clínicamente. Las mujeres que recibieron EEC presentaron más anomalías patológicas que aquellas que recibieron placebo (hiperplasia simple: 27,7 vs. 0,8%, hiperplasia adenomatosa: 22,7 vs. 0,8% e hiperplasia atípica: 11,8 vs. 0%, respectivamente), pero las mujeres que recibieron EEC con progestina no las presentaron.

Se llevó a cabo un estudio prospectivo de cohortes con mujeres suecas a las que se les prescribió TH. En las mujeres que recibieron estrógenos sin oposición de potencia media por 6 años o más, el RR de cáncer de endometrio invasivo fue de 4,2 (IC 95%, 2,5–8,4), mientras que el riesgo para las mujeres que recibieron tratamiento combinado con progestina por el mismo período no se afectó (RR = 1,4; IC 95%, 0,6–3,3).[50]

Moduladores selectivos de los receptores de estrógenos (MSRE): tamoxifeno y raloxifeno

El tamoxifeno y el raloxifeno son MSRE, fármacos con efectos agonistas y antagonistas de estrógenos divergentes en diferentes órganos afectados. La relación entre el cáncer de endometrio y el tamoxifeno se reconoció por primera vez en 1985, cuando se describieron tres casos de este cáncer en mujeres que habían recibido tamoxifeno para el cáncer de mama.[51] Desde entonces, se ha confirmado esta relación por medio de ensayos clínicos aleatorizados en los que se usa tamoxifeno para el tratamiento y la prevención del cáncer de mama,[52-55] y de estudios de casos y controles, de observación y de laboratorio.

En el Breast Cancer Prevention Trial P-1 Study del National Surgical Adjuvant Breast and Bowel Project de mujeres con riesgo alto de cáncer de mama invasivo, se demostró que el tamoxifeno disminuyó la incidencia de cáncer de mama en 49%, pero se confirmó un aumento de la incidencia de cáncer de endometrio. La tasa anual fue de 2,3 por 1.000 en mujeres que recibieron tamoxifeno en comparación con 0,91 en aquellas que recibieron placebo. El mayor efecto se presentó en mujeres mayores de 50 años. De los 51 casos de cáncer invasivo que se diagnosticaron en este ensayo, 50 estaban en estadio I.[56]

El raloxifeno es un MSRE de segunda generación aprobado para la profilaxis contra la osteoporosis posmenopáusica. A diferencia del tamoxifeno, este no tiene un efecto estrogénico en el útero. Después de 40 meses de seguimiento, en el ensayo aleatorizado Multiple Outcomes of Raloxifene, se observó que el raloxifeno redujo el riesgo de cáncer de mama positivo para el receptor de estrógeno, sin aumentar el de cáncer de endometrio (RR = 0,8; IC 95%, 0,2–2,7).[57] Se realizó un estudio con base en la población de 547 mujeres con cáncer de endometrio y 1.410 controles en Filadelfia (Pensilvania). De estos casos, 18 (3,3%) habían recibido raloxifeno y 34 (6,2%) habían recibido tamoxifeno (OR= 3,0; IC 95%, 1,3–6,9).[58]

Obesidad

El IMC elevado y la obesidad se relacionan con un aumento de riesgo de cáncer de endometrio. Uno de los posibles mecanismos de la relación observada es la concentración elevada de estrógeno sérico en mujeres obesas como resultado de la aromatización de la androstenediona en el tejido adiposo, lo cual aumenta la producción de estrógeno.[59] De otra forma, la obesidad se relaciona con una reducción de las concentraciones de SHBG, lo que puede proteger contra el cáncer de endometrio al disminuir el estrógeno biodisponible.[60] La obesidad se relaciona con muchos factores conocidos por aumentar el riesgo de cáncer de endometrio, como adiposidad en la parte superior o central del cuerpo, síndrome de ovario poliquístico, inactividad física y alimentación alta en grasas saturadas.[61]

Presuntamente, el peso corporal es un factor de riesgo modificable, lo que representa una proporción importante de casos de cáncer de endometrio en el mundo. En un estudio realizado en países europeos, se calculó que entre 26 y 47% de los casos de cáncer de endometrio se pueden atribuir al sobrepeso y a la obesidad. El mismo grupo llevó a cabo un metanálisis de 12 estudios (5 de cohortes, y 7 de casos y controles), en el cual se examinó la relación entre la obesidad y el cáncer de endometrio. En 11 de 12 estudios se concluyó que hay una relación positiva entre el cáncer de endometrio y el exceso de peso.[62]

Los RR relacionados con la obesidad oscilan entre 2 y 10. En algunos estudios se observa que el peso de la parte superior y central del cuerpo confiere un riesgo más alto que el peso corporal periférico, incluso tras considerar el IMC.[63-65] No obstante, en otros estudios no se ha logrado confirmar dicha relación. En varios estudios se observó que hay una relación más estrecha entre el cáncer de endometrio y la obesidad cerca del momento del diagnóstico en comparación con la obesidad más temprano en la vida.[66-69]

Aumento de edad

El cáncer de endometrio afecta principalmente a las mujeres posmenopáusicas, con una mediana de edad en el momento del diagnóstico de 60 años.[2]

Predisposición genética

Las mujeres con afecciones hereditarias, como síndrome de Lynch, síndrome de Cowden y síndrome de ovario poliquístico, tienen un aumento de riesgo de cáncer de endometrio. (Para mayor información en inglés, consultar los sumarios del PDQ sobre Características genéticas del cáncer de ovario y mama y Características genéticas del cáncer colorrectal).

Intervenciones de efectos en el riesgo sin confirmar o refutadas

Pérdida de peso

Si bien se sabe que la obesidad se relaciona con un aumento de riesgo de cáncer de endometrio, solo en un estudio se examina el posible beneficio de la pérdida de peso intencional. En el Iowa Women’s Health Study de 21.707 mujeres posmenopáusicas,[70] las participantes completaron un cuestionario autonotificado sobre pérdida de peso intencional entre los 18 y 39 años, entre los 40 y 54 años, y después de los 55 años. En modelos multifactoriales ajustados por edad, IMC e IMC2 , no se encontró ninguna relación entre la incidencia del cáncer de endometrio y la pérdida de peso intencional de al menos 20 lb (RR = 0,93; IC 95%, 0,60–1,44). La limitación obvia de este estudio es la dependencia en los datos retrospectivos autonotificados.[70]

Frutas, vegetales y vitaminas

Se ha evaluado la relación entre los factores alimentarios, en particular, la ingesta de frutas y vegetales, y el cáncer de endometrio, principalmente en estudios de casos y controles. Se llevó a cabo una revisión sistemática de las pruebas como parte del informe World Cancer Research Fund’s Food, Nutrition, Physical Activity and Cancer: A Global Perspective (2006) report. La OR conjunta en 10 estudios de casos y controles de mayor vs. menor consumo de vegetales fue de 0,71 (IC 95%, 0,55–0,91).[71] Esta relación fue similar a la que se notificó de manera previa en un informe de la International Agency for Research on Cancer,[72] el cual se basó en resultados de cinco estudios de casos y controles. En ningún informe se observaron pruebas de una relación entre el consumo de frutas y el cáncer de endometrio.

Hay pruebas de casos y controles que indican que el consumo regular de productos de soja reduce el riesgo de cáncer de endometrio.[73,74]

En una agrupación de siete estudios prospectivos de cohortes, se examinó la relación entre las concentraciones séricas de vitamina D y el cáncer de endometrio. Después de controlar el IMC, no hubo pruebas de una relación entre la vitamina D circulante y el riesgo de cáncer de endometrio.[75]

El uso de multivitamínicos tiene poca o ninguna influencia en el riesgo de cánceres comunes, como el cáncer de endometrio, o en la mortalidad total de las mujeres posmenopáusicas.[76]

Bibliografía
  1. American Cancer Society: Cancer Facts and Figures 2013. Atlanta, Ga: American Cancer Society, 2013. Available online. Last accessed January 10, 2014. 

  2. American Cancer Society: Detailed Guide: Endometrial Cancer: What are the Risk Factors for Endometrial Cancer? Atlanta, Ga: American Cancer Society, 2005. Available online. Last accessed December 13, 2013. 

  3. Howlader N, Noone AM, Krapcho M, et al., eds.: SEER Cancer Statistics Review, 1975-2008. Bethesda, Md: National Cancer Institute, 2011. Also available online. Last accessed November 7, 2014. 

  4. Jick H, Walker AM, Rothman KJ: The epidemic of endometrial cancer: a commentary. Am J Public Health 70 (3): 264-7, 1980.  [PUBMED Abstract]

  5. Watson P, Vasen HF, Mecklin JP, et al.: The risk of endometrial cancer in hereditary nonpolyposis colorectal cancer. Am J Med 96 (6): 516-20, 1994.  [PUBMED Abstract]

  6. Aarnio M, Mecklin JP, Aaltonen LA, et al.: Life-time risk of different cancers in hereditary non-polyposis colorectal cancer (HNPCC) syndrome. Int J Cancer 64 (6): 430-3, 1995.  [PUBMED Abstract]

  7. Setiawan VW, Pike MC, Kolonel LN, et al.: Racial/ethnic differences in endometrial cancer risk: the multiethnic cohort study. Am J Epidemiol 165 (3): 262-70, 2007.  [PUBMED Abstract]

  8. Madison T, Schottenfeld D, James SA, et al.: Endometrial cancer: socioeconomic status and racial/ethnic differences in stage at diagnosis, treatment, and survival. Am J Public Health 94 (12): 2104-11, 2004.  [PUBMED Abstract]

  9. Combination oral contraceptive use and the risk of endometrial cancer. The Cancer and Steroid Hormone Study of the Centers for Disease Control and the National Institute of Child Health and Human Development. JAMA 257 (6): 796-800, 1987.  [PUBMED Abstract]

  10. Ramcharan S, Pellegrin FA, Ray R, et al.: The Walnut Creek Contraceptive Drug Study: A Prospective Study of the Side Effects of Oral Contraceptives. Vol 3. Bethesda, Md: US Government Printing Office, 1981, NIH Pub. No 81-564. 

  11. Beral V, Hannaford P, Kay C: Oral contraceptive use and malignancies of the genital tract. Results from the Royal College of General Practitioners' Oral Contraception Study. Lancet 2 (8624): 1331-5, 1988.  [PUBMED Abstract]

  12. Schlesselman JJ: Risk of endometrial cancer in relation to use of combined oral contraceptives. A practitioner's guide to meta-analysis. Hum Reprod 12 (9): 1851-63, 1997.  [PUBMED Abstract]

  13. Weiderpass E, Adami HO, Baron JA, et al.: Use of oral contraceptives and endometrial cancer risk (Sweden). Cancer Causes Control 10 (4): 277-84, 1999.  [PUBMED Abstract]

  14. Moradi T, Nyrén O, Bergström R, et al.: Risk for endometrial cancer in relation to occupational physical activity: a nationwide cohort study in Sweden. Int J Cancer 76 (5): 665-70, 1998.  [PUBMED Abstract]

  15. Terry P, Baron JA, Weiderpass E, et al.: Lifestyle and endometrial cancer risk: a cohort study from the Swedish Twin Registry. Int J Cancer 82 (1): 38-42, 1999.  [PUBMED Abstract]

  16. Goodman MT, Hankin JH, Wilkens LR, et al.: Diet, body size, physical activity, and the risk of endometrial cancer. Cancer Res 57 (22): 5077-85, 1997.  [PUBMED Abstract]

  17. Hirose K, Tajima K, Hamajima N, et al.: Subsite (cervix/endometrium)-specific risk and protective factors in uterus cancer. Jpn J Cancer Res 87 (9): 1001-9, 1996.  [PUBMED Abstract]

  18. Kalandidi A, Tzonou A, Lipworth L, et al.: A case-control study of endometrial cancer in relation to reproductive, somatometric, and life-style variables. Oncology 53 (5): 354-9, 1996 Sep-Oct.  [PUBMED Abstract]

  19. Levi F, La Vecchia C, Negri E, et al.: Selected physical activities and the risk of endometrial cancer. Br J Cancer 67 (4): 846-51, 1993.  [PUBMED Abstract]

  20. Moradi T, Weiderpass E, Signorello LB, et al.: Physical activity and postmenopausal endometrial cancer risk (Sweden). Cancer Causes Control 11 (9): 829-37, 2000.  [PUBMED Abstract]

  21. Olson SH, Vena JE, Dorn JP, et al.: Exercise, occupational activity, and risk of endometrial cancer. Ann Epidemiol 7 (1): 46-53, 1997.  [PUBMED Abstract]

  22. Shu XO, Hatch MC, Zheng W, et al.: Physical activity and risk of endometrial cancer. Epidemiology 4 (4): 342-9, 1993.  [PUBMED Abstract]

  23. Sturgeon SR, Brinton LA, Berman ML, et al.: Past and present physical activity and endometrial cancer risk. Br J Cancer 68 (3): 584-9, 1993.  [PUBMED Abstract]

  24. Zheng W, Shu XO, McLaughlin JK, et al.: Occupational physical activity and the incidence of cancer of the breast, corpus uteri, and ovary in Shanghai. Cancer 71 (11): 3620-4, 1993.  [PUBMED Abstract]

  25. Schouten LJ, Goldbohm RA, van den Brandt PA: Anthropometry, physical activity, and endometrial cancer risk: results from the Netherlands Cohort Study. J Natl Cancer Inst 96 (21): 1635-8, 2004.  [PUBMED Abstract]

  26. Littman AJ, Voigt LF, Beresford SA, et al.: Recreational physical activity and endometrial cancer risk. Am J Epidemiol 154 (10): 924-33, 2001.  [PUBMED Abstract]

  27. Colbert LH, Lacey JV Jr, Schairer C, et al.: Physical activity and risk of endometrial cancer in a prospective cohort study (United States). Cancer Causes Control 14 (6): 559-67, 2003.  [PUBMED Abstract]

  28. Cauley JA, Gutai JP, Kuller LH, et al.: The epidemiology of serum sex hormones in postmenopausal women. Am J Epidemiol 129 (6): 1120-31, 1989.  [PUBMED Abstract]

  29. Salazar-Martinez E, Lazcano-Ponce EC, Gonzalez Lira-Lira G, et al.: Reproductive factors of ovarian and endometrial cancer risk in a high fertility population in Mexico. Cancer Res 59 (15): 3658-62, 1999.  [PUBMED Abstract]

  30. Newcomb PA, Trentham-Dietz A: Breast feeding practices in relation to endometrial cancer risk, USA. Cancer Causes Control 11 (7): 663-7, 2000.  [PUBMED Abstract]

  31. Dossus L, Allen N, Kaaks R, et al.: Reproductive risk factors and endometrial cancer: the European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition. Int J Cancer 127 (2): 442-51, 2010.  [PUBMED Abstract]

  32. Zeleniuch-Jacquotte A, Akhmedkhanov A, Kato I, et al.: Postmenopausal endogenous oestrogens and risk of endometrial cancer: results of a prospective study. Br J Cancer 84 (7): 975-81, 2001.  [PUBMED Abstract]

  33. Lukanova A, Lundin E, Micheli A, et al.: Circulating levels of sex steroid hormones and risk of endometrial cancer in postmenopausal women. Int J Cancer 108 (3): 425-32, 2004.  [PUBMED Abstract]

  34. Smith DC, Prentice R, Thompson DJ, et al.: Association of exogenous estrogen and endometrial carcinoma. N Engl J Med 293 (23): 1164-7, 1975.  [PUBMED Abstract]

  35. Mack TM, Pike MC, Henderson BE, et al.: Estrogens and endometrial cancer in a retirement community. N Engl J Med 294 (23): 1262-7, 1976.  [PUBMED Abstract]

  36. Ziel HK, Finkle WD: Increased risk of endometrial carcinoma among users of conjugated estrogens. N Engl J Med 293 (23): 1167-70, 1975.  [PUBMED Abstract]

  37. Walker AM, Jick H: Cancer of the corpus uteri: increasing incidence in the United States, 1970--1975. Am J Epidemiol 110 (1): 47-51, 1979.  [PUBMED Abstract]

  38. Gray LA Sr, Christopherson WM, Hoover RN: Estrogens and endometrial carcinoma. Obstet Gynecol 49 (4): 385-9, 1977.  [PUBMED Abstract]

  39. McDonald TW, Annegers JF, O'Fallon WM, et al.: Exogenous estrogen and endometrial carcinoma: case-control and incidence study. Am J Obstet Gynecol 127 (6): 572-80, 1977.  [PUBMED Abstract]

  40. Antunes CM, Strolley PD, Rosenshein NB, et al.: Endometrial cancer and estrogen use. Report of a large case-control study. N Engl J Med 300 (1): 9-13, 1979.  [PUBMED Abstract]

  41. Shapiro S, Kelly JP, Rosenberg L, et al.: Risk of localized and widespread endometrial cancer in relation to recent and discontinued use of conjugated estrogens. N Engl J Med 313 (16): 969-72, 1985.  [PUBMED Abstract]

  42. Austin DF, Roe KM: The decreasing incidence of endometrial cancer: public health implications. Am J Public Health 72 (1): 65-8, 1982.  [PUBMED Abstract]

  43. Gusberg SB: Precursors of corpus carcinoma estrogens and adenomatous hyperplasia. Am J Obstet Gynecol 54(6): 905-927, 1947. 

  44. Gusberg SB: Hormone-dependence of endometrial cancer. Obstet Gynecol 30 (2): 287-93, 1967.  [PUBMED Abstract]

  45. Bonte J: Medroxyprogesterone in the management of primary and recurrent or metastatic uterine adenocarcinoma. Acta Obstet Gynecol Scand Suppl 19: 21-4, 1972.  [PUBMED Abstract]

  46. KISTNER RW: Histological effects of progestins on hyperplasia and carcinoma in situ of the endometrium. Cancer 12: 1106-22, 1959 Nov-Dec.  [PUBMED Abstract]

  47. Whitehead MI: The effects of oestrogens and progestogens on the postmenopausal endometrium. Maturitas 1 (2): 87-98, 1978.  [PUBMED Abstract]

  48. Hammond CB, Jelovsek FR, Lee KL, et al.: Effects of long-term estrogen replacement therapy. II. Neoplasia. Am J Obstet Gynecol 133 (5): 537-47, 1979.  [PUBMED Abstract]

  49. Effects of hormone replacement therapy on endometrial histology in postmenopausal women. The Postmenopausal Estrogen/Progestin Interventions (PEPI) Trial. The Writing Group for the PEPI Trial. JAMA 275 (5): 370-5, 1996.  [PUBMED Abstract]

  50. Persson I, Weiderpass E, Bergkvist L, et al.: Risks of breast and endometrial cancer after estrogen and estrogen-progestin replacement. Cancer Causes Control 10 (4): 253-60, 1999.  [PUBMED Abstract]

  51. Killackey MA, Hakes TB, Pierce VK: Endometrial adenocarcinoma in breast cancer patients receiving antiestrogens. Cancer Treat Rep 69 (2): 237-8, 1985.  [PUBMED Abstract]

  52. Fornander T, Rutqvist LE, Cedermark B, et al.: Adjuvant tamoxifen in early breast cancer: occurrence of new primary cancers. Lancet 1 (8630): 117-20, 1989.  [PUBMED Abstract]

  53. Rutqvist LE, Mattsson A: Cardiac and thromboembolic morbidity among postmenopausal women with early-stage breast cancer in a randomized trial of adjuvant tamoxifen. The Stockholm Breast Cancer Study Group. J Natl Cancer Inst 85 (17): 1398-406, 1993.  [PUBMED Abstract]

  54. Andersson M, Storm HH, Mouridsen HT: Incidence of new primary cancers after adjuvant tamoxifen therapy and radiotherapy for early breast cancer. J Natl Cancer Inst 83 (14): 1013-7, 1991.  [PUBMED Abstract]

  55. Fisher B, Costantino JP, Redmond CK, et al.: Endometrial cancer in tamoxifen-treated breast cancer patients: findings from the National Surgical Adjuvant Breast and Bowel Project (NSABP) B-14. J Natl Cancer Inst 86 (7): 527-37, 1994.  [PUBMED Abstract]

  56. Fisher B, Costantino JP, Wickerham DL, et al.: Tamoxifen for prevention of breast cancer: report of the National Surgical Adjuvant Breast and Bowel Project P-1 Study. J Natl Cancer Inst 90 (18): 1371-88, 1998.  [PUBMED Abstract]

  57. Cummings SR, Eckert S, Krueger KA, et al.: The effect of raloxifene on risk of breast cancer in postmenopausal women: results from the MORE randomized trial. Multiple Outcomes of Raloxifene Evaluation. JAMA 281 (23): 2189-97, 1999.  [PUBMED Abstract]

  58. DeMichele A, Troxel AB, Berlin JA, et al.: Impact of raloxifene or tamoxifen use on endometrial cancer risk: a population-based case-control study. J Clin Oncol 26 (25): 4151-9, 2008.  [PUBMED Abstract]

  59. Enriori CL, Reforzo-Membrives J: Peripheral aromatization as a risk factor for breast and endometrial cancer in postmenopausal women: a review. Gynecol Oncol 17 (1): 1-21, 1984.  [PUBMED Abstract]

  60. Davidson BJ, Gambone JC, Lagasse LD, et al.: Free estradiol in postmenopausal women with and without endometrial cancer. J Clin Endocrinol Metab 52 (3): 404-8, 1981.  [PUBMED Abstract]

  61. Troisi R, Potischman N, Hoover RN, et al.: Insulin and endometrial cancer. Am J Epidemiol 146 (6): 476-82, 1997.  [PUBMED Abstract]

  62. Bergström A, Pisani P, Tenet V, et al.: Overweight as an avoidable cause of cancer in Europe. Int J Cancer 91 (3): 421-30, 2001.  [PUBMED Abstract]

  63. Swanson CA, Potischman N, Wilbanks GD, et al.: Relation of endometrial cancer risk to past and contemporary body size and body fat distribution. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev 2 (4): 321-7, 1993 Jul-Aug.  [PUBMED Abstract]

  64. Elliott EA, Matanoski GM, Rosenshein NB, et al.: Body fat patterning in women with endometrial cancer. Gynecol Oncol 39 (3): 253-8, 1990.  [PUBMED Abstract]

  65. Schapira DV, Kumar NB, Lyman GH, et al.: Upper-body fat distribution and endometrial cancer risk. JAMA 266 (13): 1808-11, 1991.  [PUBMED Abstract]

  66. Olson SH, Trevisan M, Marshall JR, et al.: Body mass index, weight gain, and risk of endometrial cancer. Nutr Cancer 23 (2): 141-9, 1995.  [PUBMED Abstract]

  67. Weiderpass E, Persson I, Adami HO, et al.: Body size in different periods of life, diabetes mellitus, hypertension, and risk of postmenopausal endometrial cancer (Sweden). Cancer Causes Control 11 (2): 185-92, 2000.  [PUBMED Abstract]

  68. Le Marchand L, Wilkens LR, Mi MP: Early-age body size, adult weight gain and endometrial cancer risk. Int J Cancer 48 (6): 807-11, 1991.  [PUBMED Abstract]

  69. Shu XO, Brinton LA, Zheng W, et al.: Relation of obesity and body fat distribution to endometrial cancer in Shanghai, China. Cancer Res 52 (14): 3865-70, 1992.  [PUBMED Abstract]

  70. Parker ED, Folsom AR: Intentional weight loss and incidence of obesity-related cancers: the Iowa Women's Health Study. Int J Obes Relat Metab Disord 27 (12): 1447-52, 2003.  [PUBMED Abstract]

  71. International Agency for Research On Cancer: IARC Handbooks of Cancer Prevention. Volume 8: Fruit and Vegetables. Lyon, France: International Agency for Research On Cancer, 2003. 

  72. Bandera EV, Kushi LH, Gifkins DM, et al.: WCRF Systematic Literature Review: The Association Between Food, Nutrition, and Physical Activity and the Risk of Endometrial Cancer and Underlying Mechanisms. Washington, DC: World Cancer Research Fund, American Institute for Cancer Research, 2006. 

  73. Horn-Ross PL, John EM, Canchola AJ, et al.: Phytoestrogen intake and endometrial cancer risk. J Natl Cancer Inst 95 (15): 1158-64, 2003.  [PUBMED Abstract]

  74. Xu WH, Zheng W, Xiang YB, et al.: Soya food intake and risk of endometrial cancer among Chinese women in Shanghai: population based case-control study. BMJ 328 (7451): 1285, 2004.  [PUBMED Abstract]

  75. Zeleniuch-Jacquotte A, Gallicchio L, Hartmuller V, et al.: Circulating 25-hydroxyvitamin D and risk of endometrial cancer: Cohort Consortium Vitamin D Pooling Project of Rarer Cancers. Am J Epidemiol 172 (1): 36-46, 2010.  [PUBMED Abstract]

  76. Neuhouser ML, Wassertheil-Smoller S, Thomson C, et al.: Multivitamin use and risk of cancer and cardiovascular disease in the Women's Health Initiative cohorts. Arch Intern Med 169 (3): 294-304, 2009.  [PUBMED Abstract]

Modificaciones a este sumario (03/10/2014)

Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer se revisan con regularidad y se actualizan en la medida en que se obtiene nueva información. Esta sección describe los cambios más recientes introducidos en este sumario a partir de la fecha arriba indicada.

Este sumario es nuevo.

Este sumario está redactado y mantenido por el Consejo Editorial del PDQ® de Exámenes de Detección y Prevención, que es editorialmente independiente del NCI. El sumario refleja una revisión independiente de la bibliografía y no representa una declaración de políticas del NCI o de los NIH. Para mayor información sobre las políticas de los sumarios y la función de los consejos editoriales del PDQ que mantienen los sumarios del PDQ, consultar en Información sobre este sumario del PDQ y la página sobre Banco de datos de información de cáncer (PDQ®).

Preguntas u opiniones sobre este sumario

Si tiene preguntas o algún comentario sobre este sumario, por favor envíelas a través del formulario de opinión disponible en nuestro portal de Internet, Cancer.gov/espanol.

Información sobre este sumario del PDQ



Propósito de este sumario

Este sumario del PDQ con información sobre el cáncer para profesionales de la salud provee información integral, revisada por expertos, con base en los datos probatorios sobre la prevención del cáncer de endometrio. Su propósito es servir como fuente de información y ayuda para los médicos que atienden a pacientes de cáncer. No provee pautas o recomendaciones formales para la toma de decisiones relacionadas con la atención de la salud.

Revisores y actualizaciones

El Consejo Editorial del PDQ® de Exámenes de Detección y Prevención revisa y actualiza regularmente este sumario a medida que es necesario, el cual es editorialmente independiente del Instituto Nacional del Cáncer. El sumario refleja un revisión independiente de la literatura médica y no representa la política del Instituto Nacional del Cáncer o los Institutos Nacionales de la Salud.

Los miembros de este Consejo revisan mensualmente los artículos recién publicados para determinar si un artículo debería:

  • discutirse en una reunión,
  • citarse incluyendo el texto, o
  • sustituir o actualizar un artículo ya citado.

Los cambios en los sumarios se deciden por medio de un proceso de consenso durante el que los miembros del Consejo evalúan la solidez de los datos probatorios en los artículos publicados y determinan la forma en que se debe incluir el artículo en el sumario.

Cualquier comentario o pregunta sobre el contenido de este sumario se debe enviar a la página del Internet Cancer.gov/espanol del NCI utilizando el Formulario de comunicación (Contact Form). Se solicita no comunicarse con los miembros del Consejo para presentar preguntas o comentarios sobre los sumarios. Los miembros del Consejo no responderán preguntas individuales.

Grados de comprobación científica

Algunas referencias bibliográficas en este sumario vienen seguidas de un grado de comprobación científica. Estas designaciones tienen el propósito de ayudar al lector a evaluar la solidez de los hechos científico-estadísticos que sustentan el uso de intervenciones o abordajes específicos. El Consejo Editorial del PDQ® de Exámenes de Detección y Prevención utiliza un sistema formal de jerarquización de la medicina factual para establecer las designaciones del grado de comprobación científica.

Permisos para el uso de este sumario

PDQ es una marca registrada. Aunque el contenido de los documentos del PDQ se puede usar libremente como texto, este no se puede identificar como un sumario de información sobre cáncer del PDQ del NCI a menos que se reproduzca en su totalidad y se actualice regularmente. Sin embargo, se permitirá que un autor escriba una oración como, por ejemplo, “El sumario con información sobre el cáncer del PDQ del NCI sobre prevención del cáncer de mama indica los siguientes riesgos de manera suscinta: [incluir fragmento del sumario]”.

El formato preferido para una referencia bibliográfica de este sumario del PDQ es el siguiente:

National Cancer Institute: PDQ® Prevención del cáncer de endometrio. Bethesda, MD: National Cancer Institute. Última actualización: <MM/DD/YYYY>. Disponible en: http://cancer.gov/espanol/pdq/prevencion/endometrio/HealthProfessional. Fecha de acceso: <MM/DD/YYYY>.

Las imágenes incluidas en este sumario se usan con permiso del autor, el artista o la casa editorial para su sola inclusión en los sumarios del PDQ. El permiso para usar las imágenes fuera del contexto de información del PDQ se debe obtener del propietario; el Instituto Nacional del Cáncer no lo puede otorgar. Para mayor información sobre el uso de las gráficas de este sumario, así como de muchas otras imágenes relacionadas con el cáncer, consultar Visual Online, una colección de más de 2.000 imágenes científicas.

Cláusula sobre el descargo de responsabilidad

La información en estos sumarios no se debe utilizar como base para determinar reembolsos por cuenta de las aseguradoras. Para mayor información sobre cobertura de seguros, consultar la página Cómo hacer frente al cáncer disponible en Cancer.gov.

Para mayor información

En Cancer.gov/espanol, se ofrece más información sobre cómo comunicarse o recibir ayuda en la página ¿En qué podemos ayudarle?. Las preguntas también se pueden enviar por correo electrónico utilizando el Formulario de comunicación.

Obtenga más información del NCI

Llame al 1-800-4-CANCER

Para obtener más información, las personas que residen en los Estados Unidos pueden llamar gratis al Servicio de Información del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237), de lunes a viernes de 8:00 a. m. a 8:00 p. m, hora del Este. Un especialista en información sobre el cáncer estará disponible para responder a sus preguntas.

Escríbanos

Para obtener información del NCI, sírvase escribir a la siguiente dirección:

NCI Public Inquiries Office
9609 Medical Center Dr.
Room 2E532 MSC 9760
Bethesda, MD 20892-9760

Busque en el portal de Internet del NCI

El portal de Internet del NCI provee acceso en línea a información sobre el cáncer, ensayos clínicos, y otros portales de Internet u organizaciones que ofrecen servicios de apoyo y recursos para los pacientes con cáncer y sus familias. Para una búsqueda rápida, use la casilla de búsqueda en la esquina superior derecha de cada página Web. Los resultados de una gama amplia de términos buscados incluirán una lista de las “Mejores Opciones,” páginas web que son escogidas de forma editorial que se asemejan bastante al término que usted busca.

Hay muchos lugares donde las personas pueden obtener materiales e información sobre tratamientos para el cáncer y servicios. Los hospitales pueden tener información sobre instituciones o regionales que ofrecen información sobre ayuda financiera, transporte de ida y vuelta para recibir tratamiento, atención en el hogar y sobre cómo abordar otros problemas relacionados con el tratamiento del cáncer.

Publicaciones

El NCI tiene folletos y otros materiales para pacientes, profesionales de la salud y el público en general. Estas publicaciones describen los diferentes tipos de cáncer, los métodos para tratarlo, pautas para hacerle frente e información sobre ensayos clínicos. Algunas publicaciones proveen información sobre las diferentes pruebas de detección del cáncer, sus causas y cómo prevenirlo, además de estadísticas e información sobre actividades de investigación llevadas a cabo en el NCI. Los materiales del NCI sobre estos y otros temas, se pueden solicitar en línea al Servicio de Localización de Publicaciones del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute Publications Locator) o imprimirse directamente. Estos materiales también se pueden solicitar con una llamada gratuita al Servicio de Información sobre el Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute's Cancer Information Service) al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237).