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¿Prequntas sobre el cáncer?

Prevención del cáncer de esófago (PDQ®)

Versión Profesional De Salud
Actualizado: 28 de febrero de 2014

Resumen de las pruebas

Carcinoma de células escamosas
        Evitación del tabaco y el alcohol
        Factores alimentarios
        Uso de Aspirina y de fármacos antinflamatorios no esteroides
        Infección por Helicobacter pylori y atrofia gástrica
Adenocarcinoma de esófago
        Reflujo gastroesofágico o esófago de Barrett
        Uso de Aspirina y de fármacos antinflamatorios no esteroides
Ablación del esófago de Barrett con displasia

Nota: también se dispone de sumarios por separado del PDQ sobre Exámenes de detección del cáncer de esófago, Tratamiento del cáncer de esófago y Grados de comprobación científica de los estudios de investigación sobre detección y prevención del cáncer.

Carcinoma de células escamosas

Evitación del tabaco y el alcohol

Con base en pruebas sólidas, la evitación del tabaco y el alcohol disminuiría el riesgo de cáncer de células escamosas.[1]

El riesgo relativo relacionado con el consumo de tabaco es de 2,4 y el riesgo atribuible a la población es de 54,2% (intervalo de confianza [IC], 3,0–76,2).[1] En estudios retrospectivos de cohortes ajustados por consumo de tabaco, se observó un aumento de 2 a 7 veces de riesgo de cáncer de esófago en personas alcohólicas en comparación con las tasas de la población general.[2] En estudios de casos y controles, también se indicó un aumento significativo de riesgo de cáncer de esófago relacionado con el abuso del alcohol.

Descripción de las pruebas

  • Diseño del estudio: pruebas obtenidas en estudios de cohortes o de casos y controles.
  • Validez interna: razonable.
  • Congruencia: múltiples estudios.
  • Magnitud de los efectos en los resultados de salud: beneficio positivo grande.
  • Validez externa: razonable.
Factores alimentarios

Con base en pruebas razonables, la alimentación con alto contenido de vegetales crucíferos (repollo, brócoli, coliflor), y de frutas y vegetales verdes y amarillos se relaciona con una disminución de riesgo de cáncer de esófago.[3,4]

Descripción de las pruebas

  • Diseño del estudio: pruebas obtenidas en estudios de cohortes o de casos y controles.
  • Validez interna: razonable.
  • Congruencia: múltiples estudios.
  • Dirección y magnitud del efecto: pequeña positiva.
  • Validez externa: razonable.
Uso de Aspirina y de fármacos antinflamatorios no esteroides

Con base en pruebas razonables, se ha observado en estudios epidemiológicos que el uso de Aspirina y de fármacos antinflamatorios no esteroides (AINE) se relaciona con una disminución de riesgo de presentar cáncer de esófago o de morir por este (oportunidad relativa [OR] = 0,57; IC 95%, 0,47–0,71).[5]

Descripción de las pruebas

  • Diseño del estudio: pruebas obtenidas en estudios de cohortes o de casos y controles.
  • Validez interna: razonable.
  • Congruencia: buena.
  • Magnitud de los efectos en los resultados de salud: positiva grande.
  • Validez externa: razonable.

Con base en pruebas sólidas, los perjuicios del uso de AINE incluyen hemorragia gastrointestinal superior y episodios cardiovasculares graves, como infarto del miocardio, insuficiencia cardiaca, accidente cerebrovascular hemorrágico e insuficiencia renal.

Descripción de las pruebas

  • Diseño del estudio: pruebas obtenidas en ensayos controlados aleatorizados.
  • Validez interna: buena.
  • Congruencia: buena.
  • Magnitud de los efectos en los resultados de salud: aumento de riesgo, magnitud pequeña.
  • Validez externa: buena.
Infección por Helicobacter pylori y atrofia gástrica

Con base en pruebas razonables, la presencia de anticuerpos CagA séricos y la atrofia gástrica se relacionan con un aumento de riesgo de carcinoma de esófago de células escamosas (OR = 2,1; IC 95%, 1,1–4,0 y OR = 4,3; IC 95%, 1,9–9,6, respectivamente).[6]

Descripción de las pruebas

  • Diseño del estudio: pruebas obtenidas en estudios de cohortes o de casos y controles.
  • Validez interna: razonable.
  • Congruencia: estudio grande.
  • Magnitud de los efectos en los resultados de salud: magnitud desconocida.
  • Validez externa: razonable.
Adenocarcinoma de esófago

Reflujo gastroesofágico o esófago de Barrett

Con base en pruebas razonables, hay una relación entre la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) y el adenocarcinoma.[7,8] La ERGE prolongada se relaciona con la presentación del esófago de Barrett, una afección en la que un epitelio de tipo intestinal anormal remplaza el epitelio escamoso estratificado que normalmente reviste el esófago distal.

Se desconoce si la eliminación del reflujo gastroesofágico por medios quirúrgicos o médicos reduce el riesgo de adenocarcinoma de esófago.[8,9]

Descripción de las pruebas

  • Diseño del estudio: estudios ecológicos y descriptivos.
  • Validez interna: razonable.
  • Congruencia: buena; estudios múltiples.
  • Magnitud de los efectos en los resultados de salud: desconocida.
  • Validez externa: razonable.
Uso de Aspirina y de fármacos antinflamatorios no esteroides

Con base en pruebas razonables, se ha observado en estudios epidemiológicos que el uso de Aspirina y de AINE se relaciona con una disminución de riesgo de presentar cáncer de esófago o de morir por este (OR = 0,57; IC 95%, 0,47–0,71).[5]

Descripción de las pruebas

  • Diseño del estudio: pruebas obtenidas en estudios de cohortes o de casos y controles.
  • Validez interna: razonable.
  • Congruencia: buena.
  • Magnitud de los efectos en los resultados de salud: positiva; magnitud desconocida.
  • Validez externa: razonable.

Con base en pruebas sólidas, los perjuicios del uso de AINE incluyen hemorragia gastrointestinal superior y episodios cardiovasculares graves, como infarto del miocardio, insuficiencia cardiaca, accidente cerebrovascular hemorrágico e insuficiencia renal.

Descripción de las pruebas

  • Diseño del estudio: pruebas obtenidas en ensayos controlados aleatorizados.
  • Validez interna: buena.
  • Congruencia: buena.
  • Magnitud de los efectos en los resultados de salud: aumento de riesgo, magnitud pequeña.
  • Validez externa: buena.
Ablación del esófago de Barrett con displasia

En un ensayo controlado aleatorizado, se encontró que la ablación por radiofrecuencia del esófago de Barrett con displasia grave puede llevar a la erradicación tanto de la displasia como de la metaplasia intestinal y a una reducción del riesgo de la evolución de la enfermedad.[10]

  • Diseño del estudio: pruebas obtenidas en un ensayo controlado aleatorizado.
  • Validez interna: buena.
  • Congruencia: estudio simple.
  • Magnitud de los efectos en los resultados de salud: efecto desconocido en la mortalidad por cáncer.
  • Validez externa: buena.

Con base en pruebas sólidas, los perjuicios de la ablación por radiofrecuencia incluyen estenosis esofágica y necesidad de dilatación, y hemorragia gastrointestinal superior, pero en tasas bajas. Es posible que el sobrediagnóstico y el sobretratamiento del esófago de Barrett, en particular sin displasia grave, cause un número considerable de perjuicios.

  • Diseño del estudio: pruebas obtenidas en un ensayo controlado aleatorizado.
  • Validez interna: buena.
  • Congruencia: estudio simple.
  • Magnitud de los efectos en los resultados de salud: las tasas bajas de estenosis esofágica y necesidad de dilatación, y de hemorragia gastrointestinal superior pueden ser una subestimación de los riesgos si médicos menos experimentados adoptan ampliamente esta práctica.
  • Validez externa: pacientes representativos de un subconjunto de personas con displasia, en particular, displasia grave; es posible que los médicos no sean representativos de los médicos en ejercicio, ya que esta es una nueva tecnología que requiere conocimiento especializado.
Bibliografía
  1. Siemiatycki J, Krewski D, Franco E, et al.: Associations between cigarette smoking and each of 21 types of cancer: a multi-site case-control study. Int J Epidemiol 24 (3): 504-14, 1995.  [PUBMED Abstract]

  2. Oesophagus. In: World Cancer Research Fund, American Institute for Cancer Research: Food, Nutrition and the Prevention of Cancer: A Global Perspective. Washington, DC: The Institute, 1997, pp 118-129. 

  3. Chainani-Wu N: Diet and oral, pharyngeal, and esophageal cancer. Nutr Cancer 44 (2): 104-26, 2002.  [PUBMED Abstract]

  4. Boeing H, Dietrich T, Hoffmann K, et al.: Intake of fruits and vegetables and risk of cancer of the upper aero-digestive tract: the prospective EPIC-study. Cancer Causes Control 17 (7): 957-69, 2006.  [PUBMED Abstract]

  5. Corley DA, Kerlikowske K, Verma R, et al.: Protective association of aspirin/NSAIDs and esophageal cancer: a systematic review and meta-analysis. Gastroenterology 124 (1): 47-56, 2003.  [PUBMED Abstract]

  6. Ye W, Held M, Lagergren J, et al.: Helicobacter pylori infection and gastric atrophy: risk of adenocarcinoma and squamous-cell carcinoma of the esophagus and adenocarcinoma of the gastric cardia. J Natl Cancer Inst 96 (5): 388-96, 2004.  [PUBMED Abstract]

  7. Lagergren J, Bergström R, Lindgren A, et al.: Symptomatic gastroesophageal reflux as a risk factor for esophageal adenocarcinoma. N Engl J Med 340 (11): 825-31, 1999.  [PUBMED Abstract]

  8. Fitzgerald RC: Molecular basis of Barrett's oesophagus and oesophageal adenocarcinoma. Gut 55 (12): 1810-20, 2006.  [PUBMED Abstract]

  9. Spechler SJ, Goyal RK: The columnar-lined esophagus, intestinal metaplasia, and Norman Barrett. Gastroenterology 110 (2): 614-21, 1996.  [PUBMED Abstract]

  10. Shaheen NJ, Sharma P, Overholt BF, et al.: Radiofrequency ablation in Barrett's esophagus with dysplasia. N Engl J Med 360 (22): 2277-88, 2009.  [PUBMED Abstract]