¿Prequntas sobre el cáncer?

Cáncer de cuello uterino: Tratamiento (PDQ®)

Versión para pacientes

Aspectos generales de las opciones de tratamiento

Hay distintos tipos de tratamiento para las pacientes con cáncer de cuello uterino.

Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para las pacientes de cáncer de cuello uterino. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente en uso) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de un tratamiento es un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el tratamiento estándar. Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.

Se usan cuatro tipos de tratamiento estándar:

Cirugía

La cirugía (extirpación del cáncer en una operación) se utiliza a veces para tratar el cáncer de cuello uterino. Se pueden utilizar los siguientes procedimientos quirúrgicos:

  • Conización: procedimiento para extraer una porción de tejido en forma de cono del cuello y el canal uterino. Un patólogo examina el tejido bajo un microscopio para verificar si hay células cancerosas. La conización también se puede usar para diagnosticar o tratar una afección cervical. Este procedimiento también se llama biopsia de cono.

    La conización se realiza mediante uno de los siguientes procedimientos:

    El tipo de procedimiento de conización que se utilice depende del sitio donde se encuentren las células cancerosas en el cuello uterino y el tipo de cáncer.

  • Histerectomía total: cirugía para extirpar el útero, incluso el cuello uterino. Cuando el útero y el cuello uterino se extraen a través de la vagina, la operación se llama histerectomía vaginal. Cuando el útero y el cuello uterino se extraen mediante una incisión (corte) grande en el abdomen, la operación se llama histerectomía abdominal total. Cuando el útero y el cuello uterino se extraen a través de una pequeña incisión (corte) en el abdomen utilizando un laparoscopio, la operación se llama histerectomía laparoscópica total.
    Histerectomía; la imagen muestra la anatomía del aparato reproductor femenino, la cual incluye los ovarios, el útero, la vagina, las trompas de Falopio y el cuello uterino. La línea de puntos indica los órganos y tejidos que se extirpan en una histerectomía total, una histerectomía total con salpingooforectomía y una histerectomía radical. En un recuadro se observa la ubicación de las dos incisiones posibles en el abdomen: una incisión transversal baja encima del área púbica y una incisión vertical entre el ombligo y el área púbica.
    Histerectomía. Se extirpa quirúrgicamente el útero, con otros órganos o tejidos o sin estos. En una histerectomía total, se extirpan el útero y el cuello uterino. En una histerectomía total con salpingooforectomía, se extirpan a) el útero más uno de los ovarios y una de las trompas de Falopio (unilateral), o b) el útero, ambos ovarios y ambas trompas de Falopio (bilateral). En una histerectomía radical, se extirpan el útero, el cuello uterino, ambos ovarios, ambas trompas de Falopio y el tejido circundante. Estos procedimientos se realizan mediante una incisión transversal baja o una incisión vertical.
  • Histerectomía radical: cirugía para extirpar el útero, el cuello uterino, parte de la vagina y un área amplia de ligamentos y tejidos que rodean estos órganos. También se pueden extirpar los ovarios, las trompas de Falopio o los ganglios linfáticos cercanos.
  • Histerectomía radical modificada: cirugía para extirpar el útero, el cuello uterino, la parte superior de la vagina, y los ligamentos y tejidos que rodean estrechamente estos órganos. También se pueden extirpar los ganglios linfáticos cercanos. En este tipo de cirugía no se extirpan tantos tejidos u órganos como en una histerectomía radical.
  • Traquelectomía radical : cirugía para extraer el cuello uterino, los tejidos cercanos y los ganglios linfáticos, y la parte superior de la vagina. No se extraen ni el útero ni los ovarios.
  • Salpingooforectomía bilateral: cirugía para extirpar ambos ovarios y ambas trompas de Falopio.
  • Exenteración pélvica: cirugía para extirpar la parte inferior del colon, el recto y la vejiga. También se pueden extirpar el cuello uterino, la vagina, los ovarios y los ganglios linfáticos cercanos. Se hacen aberturas artificiales (estomas) para que se pueda expulsar fuera del cuerpo la orina y la materia fecal hacia una bolsa de drenaje. Tal vez se necesite cirugía plástica para hacer una vagina artificial después de esta cirugía.

Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento para el cáncer que utiliza rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia. La radioterapia externa utiliza una máquina fuera del cuerpo que envía rayos al cáncer. La radioterapia interna utiliza una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, cables o catéteres que se colocan directamente en el cáncer o cerca del mismo. La forma en que se administra la radioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que está siendo tratado.

La radioterapia de intensidad modulada (RTIM) es un tipo de radioterapia tridimensional (3-D) en la que se usa una computadora para crear imágenes del tamaño y la forma del tumor. Se dirigen haces finos de radiación al tumor de intensidades (potencia) diferentes desde varios ángulos. Este tipo de radioterapia causa menos daño al tejido sano cercano al tumor.

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento contra el cáncer para el que se utilizan medicamentos para interrumpir el crecimiento de células cancerosas, mediante su destrucción o evitando su multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra oralmente o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan al torrente sanguíneo y afectan las células cancerosas en todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas en esas áreas (quimioterapia regional). La forma en que se administra la quimioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que está siendo tratado.

Para obtener más información en inglés, consultar el enlace Medicamentos aprobados para tratar el cáncer de cuello uterino.

Terapia dirigida

La terapia dirigida es un tipo de tratamiento en el que se usan medicamentos u otras sustancias para identificar y atacar células cancerosas específicas sin dañar las células normales.

La terapia con anticuerpos monoclonales es un tipo de terapia dirigida en la que se usan anticuerpos producidos en el laboratorio a partir de un tipo simple de células del sistema inmunitario. Estos anticuerpos pueden identificar sustancias en las células cancerosas o sustancias normales que ayudan a su crecimiento. Los anticuerpos se unen a las sustancias y eliminan las células cancerosas, impiden su crecimiento o diseminación. Los anticuerpos monoclonales se administran por infusión. Se pueden usar solos o para llevar toxinas o material radioactivo directamente a las células cancerosas.

El bevacizumab es un anticuerpo monoclonal que se une a una proteína llamada factor de crecimiento endotelial vascular (FCEV) y puede prevenir la formación de nuevos vasos sanguíneos que los tumores necesitan para crecer. El bevacizumab se usa en el tratamiento del cáncer de cuello uterino que se metastatizó (se diseminó a otras partes del cuerpo) y el cáncer de cuello uterino recidivante.

Para mayor información en inglés, consulte la lista de Medicamentos aprobados para el tratamiento del cáncer de cuello uterino.

Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.

Para mayor información sobre ensayos clínicos, consultar el portal de Internet del NCI.

Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico.

Para algunos pacientes, la mejor elección de tratamiento puede ser participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.

Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.

Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.

Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.

Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos prueban los tratamientos para los pacientes cuyo cáncer no mejoró. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas maneras de impedir que el cáncer recidive (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento de cáncer.

Los ensayos clínicos se realizan en muchas partes del país. Consultar la sección sobre Opciones de Tratamiento para encontrar enlaces en inglés a los ensayos clínicos que se realizan actualmente. Estos se han recuperado de la lista de ensayos clínicos del NCI.

Pueden necesitarse pruebas de seguimiento.

Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación.

Algunas de las pruebas se seguirán repitiendo esporádicamente después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.

Su médico le preguntará si presenta alguno de los siguientes signos o síntomas, que pueden indicar que el cáncer volvió:

  • Dolor en el abdomen, la espalda o las piernas.
  • Inflamación en las piernas.
  • Dificultad para orinar.
  • Tos.
  • Sensación de cansancio.

Se hacen pruebas de seguimiento para el cáncer de cuello uterino cada 3 o 4 meses en los primeros dos años, seguidas de una revisión cada seis meses. La revisión incluye el estado actual de salud y un examen del cuerpo para determinar si hay signos o síntomas del cáncer recidivante de cuello uterino recidivante y los efectos tardíos del tratamiento.

  • Actualización: 14 de noviembre de 2014