In English | En español
¿Prequntas sobre el cáncer?

Cáncer de hipofaringe: Tratamiento (PDQ®)

Versión Paciente
Actualizado: 26 de diciembre de 2013

Aspectos generales de las opciones de tratamiento



Hay diferentes tipos de tratamiento para los pacientes de cáncer de hipofaringe.

Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los pacientes con cáncer de hipofaringe. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente usado) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de un tratamiento consiste en un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un nuevo tratamiento es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el tratamiento estándar. Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.

Se utilizan tres tipos de tratamiento estándar:

Cirugía

La cirugía (extracción del cáncer en una operación) es un tratamiento común para todos los estadios del cáncer de hipofaringe. Se utilizan los siguientes procedimientos quirúrgicos:

  • Laringofaringectomía: cirugía para extirpar la laringe y parte de la faringe (garganta).
  • Laringofaringectomía parcial: cirugía para extirpar parte de la laringe y parte de la faringe. Una laringofaringectomía parcial evita la pérdida de la voz.
  • Disección del cuello: cirugía para extirpar los ganglios linfáticos y otros tejidos del cuello.

Incluso si el médico extirpa todo el cáncer que observa en el momento de la cirugía, algunos pacientes pueden recibir quimioterapia o radioterapia después de la cirugía para destruir todas las células que puedan haber quedado. El tratamiento administrado después de la cirugía con el propósito de disminuir el riesgo de que el cáncer vuelva se llama terapia adyuvante.

Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento para el cáncer que utiliza rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas. Existen dos tipos de radioterapia. La radioterapia externa utiliza una máquina fuera del cuerpo que envía la radiación hacia el cáncer. La radioterapia interna utiliza una sustancia radioactiva sellada en agujas, semillas, cables o catéteres, que se coloca directamente en el cáncer o cerca de este. La forma de administración de la radioterapia depende del tipo y del estadio del cáncer que está siendo tratado.

La eficacia de la radioterapia es mayor en pacientes que han dejado de fumar antes de comenzar el tratamiento. La radioterapia externa dirigida a la tiroides o la hipófisis modifica el funcionamiento de la tiroides. Se examina la glándula tiroidea antes de la terapia y al cabo de esta para cerciorarse de que funcione adecuadamente.

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento de cáncer que utiliza medicamentos para interrumpir el crecimiento de las células cancerosas mediante su destrucción, o evitando su multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra oralmente o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan al torrente sanguíneo y llegan a células cancerosas de todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La forma de administración de la quimioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que está siendo tratado.

La quimioterapia se puede utilizar para disminuir el tamaño del tumor antes de la cirugía o la radioterapia. Esta se llama quimioterapia neoadyuvante.

Para obtener más información en inglés, consultar el enlace Medicamentos aprobados para el cáncer de cabeza y el cuello. (El cáncer de hipofaringe es un tipo de cáncer de cabeza y cuello).

Se están evaluando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.

Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos, consultar el portal de Internet del NCI.

Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico.

Para algunos pacientes, la mejor elección de tratamiento puede ser participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.

Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.

Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.

Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.

Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos prueban los tratamientos para los pacientes cuyo cáncer no mejoró. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas maneras de impedir que el cáncer recidive (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento de cáncer.

Los ensayos clínicos se realizan en muchas partes del país. Consultar la sección sobre Opciones de Tratamiento para encontrar enlaces en inglés a los ensayos clínicos que se realizan actualmente. Estos se han recuperado de la lista de ensayos clínicos del NCI.

Pueden necesitarse pruebas de seguimiento.

Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación.

Algunas de las pruebas se seguirán repitiendo esporádicamente después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.

Para el cáncer de hipofaringe, el seguimiento para verificar su recidiva debe incluir exámenes minuciosos de la cabeza y el cuello una vez al mes durante el primer año después que termina el tratamiento, cada dos meses en el segundo año, cada tres meses en el tercer año y, en adelante, cada seis meses.