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Cáncer de labio y de cavidad oral: Tratamiento (PDQ®)

Versión para profesionales de salud

Información general sobre el cáncer de labio y de cavidad oral

Características anatómicas

La cavidad oral se extiende desde las uniones del bermellón de la piel de la parte anterior de los labios hasta la unión de los paladares duro y blando en la parte superior, y a la línea de papilas circunvaladas en la parte inferior. Se divide en las siguientes áreas específicas:

  • Labio.
  • Dos tercios de la parte anterior de la lengua.
  • Mucosa bucal.
  • Piso de la boca.
  • Encía inferior.
  • Trígono retromolar.
  • Encía superior.
  • Paladar duro.

Características histopatológicas

Las rutas principales de drenaje de los ganglios linfáticos están en los nódulos de la primera estación (es decir, buccinadores, yugulodigástricos, submandibulares y submentonianos). Los sitios cercanos a la línea media a menudo drenan bilateralmente. Los nódulos de la segunda estación son los parotídeos, los yugulares y los nódulos cervicales posteriores superiores e inferiores.

Las lesiones precancerosas de la orofaringe, incluyen leucoplaquia, eritroplaquia y la eritroleucoplaquia mixta.[1] La OMS define la leucoplaquia, la más común de las tres afecciones como "un parche blanco o placa que no se puede caracterizar clínica o patológicamente como ninguna otra enfermedad".[2] El diagnóstico de la leucoplaquia se hace por eliminación; primero se tienen que descartar afecciones tales como la candidiasis, liquen plano, leucoedema y otras, antes de un diagnóstico de leucoplaquia.[1]

La prevalencia de la leucoplaquia en los Estados Unidos está disminuyendo y esto se ha relacionado con un menor consumo de tabaco.[3] Si bien la eritroplaquia no es tan común como la leucoplaquia, es mucho más probable que se relacione con la displasia o el carcinoma.[1,4]

Factores pronósticos

Los cánceres del labio y de cavidad oral tempranos (estadios I y II) son sumamente curables con cirugía o radioterapia. La elección del tratamiento la dictan los resultados funcionales y cosméticos previstos del tratamiento y la disponibilidad de pericia específica necesaria del cirujano o el oncólogo de radioterapia para el caso del paciente individual.[5-7] La presencia de un margen positivo o una profundidad del tumor de menos de 5 mm aumenta de manera significativa el riesgo de recidiva local e indica que el tratamiento de modalidad combinada pueda ser beneficioso.[8,9]

Los cánceres de labio y de cavidad oral avanzados (estadios III y IV) presentan un amplio espectro de retos para el cirujano y el oncólogo de radioterapia. Con la excepción de algunos pacientes con lesiones pequeñas T3 y sin metástasis en los ganglios linfáticos regionales o distantes, o que no tienen ganglios linfáticos de más de 2 cm de diámetro, para quienes el tratamiento con radioterapia sola o cirugía sola puede ser apropiado, la mayoría de los pacientes con tumores en estadios III o IV son aptos para un tratamiento combinado de cirugía y radioterapia.[6] Además, puesto que la recidiva local o metástasis a distancia son comunes en este grupo de pacientes, ellos se deberán considerar para participar en ensayos clínicos. Dichos ensayos evalúan la posible función de los modificadores de radiación o quimioterapia combinada con cirugía o radioterapia.

Supervivencia

Los pacientes con cánceres de la cabeza y el cuello tienen una mayor probabilidad de enfermar de un segundo tumor primario en el tracto aerodigestivo superior.[10,11] En un estudio se observó que el tratamiento diario de estos pacientes con dosis moderadas de isotretinoína (ácido retinoico 13-cis) durante un año puede reducir significativamente la incidencia de segundos tumores. Sin embargo, aún no se ha demostrado ninguna ventaja para la supervivencia, debido en parte a la recidiva y la muerte por una neoplasia maligna primaria. En un ensayo adicional, no se observó un beneficio del palmitato de retinol o el palmitato de retinol más β-caroteno cuando se los comparó con el ácido retinoico solo.[12][Grado de comprobación: 1iiDii]

La tasa de posibilidad de curación de cánceres de labio y de cavidad oral varía según el estadio y el sitio específico. La mayoría de los pacientes presentan cánceres de labio tempranos que son sumamente curables con cirugía o radioterapia, con tasas de curación de 90 a 100%. Los cánceres pequeños del trígono retromolar, el paladar duro y la encía superior son sumamente curables con radioterapia o cirugía, con tasas de supervivencia de hasta 100%. Se pueden lograr tasas de control local de hasta 90% con radioterapia o cirugía para cánceres pequeños de la lengua anterior, el piso de la boca y la mucosa bucal.[13]

Los cánceres de labio moderadamente avanzados y avanzados también se pueden controlar efectivamente por medio de cirugía, radioterapia o una combinación de ambas. La selección del tratamiento generalmente la dictan los resultados funcionales y cosméticos esperados del tratamiento. Las lesiones moderadamente avanzadas del trígono retromolar sin prueba de diseminación hasta los ganglios linfáticos cervicales son habitualmente curables y mostraron tasas de control local de hasta 90%; las lesiones del paladar duro, encía superior y mucosa tienen una tasa de control local de hasta 80%. En ausencia de pruebas clínicas de diseminación hasta los ganglios linfáticos cervicales, las lesiones moderadamente avanzadas del piso de la boca y la lengua anterior son generalmente curables, con tasas de supervivencia de hasta 70 y 65%, respectivamente.[13,14]

Sumarios relacionados

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Bibliografía

  1. Neville BW, Day TA: Oral cancer and precancerous lesions. CA Cancer J Clin 52 (4): 195-215, 2002 Jul-Aug. [PUBMED Abstract]
  2. Kramer IR, Lucas RB, Pindborg JJ, et al.: Definition of leukoplakia and related lesions: an aid to studies on oral precancer. Oral Surg Oral Med Oral Pathol 46 (4): 518-39, 1978. [PUBMED Abstract]
  3. Scheifele C, Reichart PA, Dietrich T: Low prevalence of oral leukoplakia in a representative sample of the US population. Oral Oncol 39 (6): 619-25, 2003. [PUBMED Abstract]
  4. Shafer WG, Waldron CA: Erythroplakia of the oral cavity. Cancer 36 (3): 1021-8, 1975. [PUBMED Abstract]
  5. Cummings CW, Fredrickson JM, Harker LA, et al.: Otolaryngology - Head and Neck Surgery. Saint Louis, Mo: Mosby-Year Book, Inc., 1998.
  6. Harrison LB, Sessions RB, Hong WK, eds.: Head and Neck Cancer: A Multidisciplinary Approach. 3rd ed. Philadelphia, PA: Lippincott, William & Wilkins, 2009.
  7. Wang CC, ed.: Radiation Therapy for Head and Neck Neoplasms. 3rd ed. New York: Wiley-Liss, 1997.
  8. Jones KR, Lodge-Rigal RD, Reddick RL, et al.: Prognostic factors in the recurrence of stage I and II squamous cell cancer of the oral cavity. Arch Otolaryngol Head Neck Surg 118 (5): 483-5, 1992. [PUBMED Abstract]
  9. Po Wing Yuen A, Lam KY, Lam LK, et al.: Prognostic factors of clinically stage I and II oral tongue carcinoma-A comparative study of stage, thickness, shape, growth pattern, invasive front malignancy grading, Martinez-Gimeno score, and pathologic features. Head Neck 24 (6): 513-20, 2002. [PUBMED Abstract]
  10. Day GL, Blot WJ: Second primary tumors in patients with oral cancer. Cancer 70 (1): 14-9, 1992. [PUBMED Abstract]
  11. van der Tol IG, de Visscher JG, Jovanovic A, et al.: Risk of second primary cancer following treatment of squamous cell carcinoma of the lower lip. Oral Oncol 35 (6): 571-4, 1999. [PUBMED Abstract]
  12. Papadimitrakopoulou VA, Lee JJ, William WN Jr, et al.: Randomized trial of 13-cis retinoic acid compared with retinyl palmitate with or without beta-carotene in oral premalignancy. J Clin Oncol 27 (4): 599-604, 2009. [PUBMED Abstract]
  13. Wallner PE, Hanks GE, Kramer S, et al.: Patterns of Care Study. Analysis of outcome survey data-anterior two-thirds of tongue and floor of mouth. Am J Clin Oncol 9 (1): 50-7, 1986. [PUBMED Abstract]
  14. Takagi M, Kayano T, Yamamoto H, et al.: Causes of oral tongue cancer treatment failures. Analysis of autopsy cases. Cancer 69 (5): 1081-7, 1992. [PUBMED Abstract]
  • Actualización: 2 de diciembre de 2014