Información general sobre los síndromes mielodisplásicos
Los síndromes mielodisplásicos (SMD) constituyen un grupo de trastornos caracterizados por una o más citopenias de sangre periférica, secundarias a la disfunción de la médula ósea. Los SMD son diagnosticados en apenas un poco más de 10.000 personas por año en los Estados Unidos, con una incidencia ajustada por edad de 3,4/100.000 personas.[1] Los SMD son más comunes en los hombres y las personas de raza blanca. Los síndromes pueden surgir de novo o de manera secundaria después de haberse aplicado tratamiento con quimioterapia, radioterapia o ambos, para otras enfermedades. La mielodisplasia secundaria generalmente tiene un pronóstico más precario que la mielodisplasia de novo. El pronóstico está directamente relacionado con el número de células blásticas de la médula ósea y con la cantidad de citopenias de la sangre periférica. Los SMD se transforman en leucemia mieloide aguda (LMA) en cerca de 30% de los pacientes después de varios intervalos desde el diagnóstico y con tasas variables. (Para mayor información, consultar la sección sobre Clasificación celular 1.)
La transformación leucémica aguda es mucho menos receptiva a la quimioterapia que la LMA de novo. El pronóstico también se relaciona con el tipo de síndrome mielodisplásico. El cuidado médico de apoyo ha sido la piedra angular del tratamiento. El uso sensato de transfusiones de plaquetas y sangre, y la quelación de hierro puede prevenir o retrasar la aloinmunización y la sobrecarga de hierro y afectar favorablemente el pronóstico.
Los SMD se caracterizan por una morfología anormal de la médula ósea y las células sanguíneas. Con frecuencia se observa hiperplasia eritroide megaloblástica con anemia macrocítica la cual está relacionada con índices de vitamina B12 y folato normales. Los granulocitos circulantes a menudo son severamente reducidos, con frecuencia hipogranular e hipergranular, y pueden presentar la anomalía adquirida pseudo Pelger-Huët. Temprano, se logran identificar progenitores mieloides anormales en la médula en porcentajes diferentes, dependiendo del tipo de síndrome mielodisplásico. Se pueden observar megacariocitos anormalmente pequeños (micromegacariocitos) en la médula y pueden aparecer plaquetas hipogranulares o gigantes en la sangre.
Los SMD se presentan predominantemente en pacientes de edad avanzada (generalmente mayores de 60 años), aunque se han notificado en pacientes de hasta dos años.[2] Anemia, hemorragia, contusiones y fatiga son situaciones iniciales comunes. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre Fatiga 2.) Ocasionalmente puede haber presencia de esplenomegalia o hepatoesplenomegalia junto con un trastorno mieloproliferativo superpuesto. Aproximadamente 50% de los pacientes presenta una anomalía citogenética detectable; lo más común es que presenten supresión total o parcial del cromosoma 5 o 7 o trisomía 8.[3] Aunque la médula ósea es generalmente hipercelular en el momento del diagnóstico, entre 15 y 20% de los pacientes presentan médula ósea hipoplásica.[4] Los pacientes con síndromes mielodisplásicos hipoplásicos tienden a presentar citopenias profundas y pueden, con mayor frecuencia, responder al tratamiento inmunodepresor.
Se ha creado una variedad de sistemas de clasificación de riesgos para predecir la supervivencia general de los pacientes con SMD y la evolución de los SMD a LMA. Estos sistemas de clasificación incluye la clasificación francesa-americana-británica,[5] el puntaje Bounemouth,[6] el puntaje Sanz,[7] el puntaje Lille,[8] y la clasificación de la Organización Mundial de la Salud.[9] Las variables clínicas en estos sistemas han incluido a su vez porcentajes de mieloblastos de la médula ósea y sanguíneos, citopenias específicas, edad, concentración de lactato-deshidrogenasa y patrón citogenético de la médula ósea.
En un taller internacional sobre el análisis de riesgo de SMD, los datos clínicos de 816 pacientes con SMD primario de siete estudios previos del que se han obtenido informes en el que se usaron sistemas de pronóstico independiente basado en los riesgos fueron combinados y compaginados.[10] Los datos combinados fueron analizados centralmente y se llevó a cabo un análisis global, formando así la base de un nuevo sistema pronóstico llamado Sistema Internacional de Puntaje Pronóstico para el SMD.[10] En análisis multivariados, previsores importantes tanto para la supervivencia como para la evolución de la LMA incluyeron porcentaje de los blastocitos de la médula ósea, número de citopenias sanguíneas periféricas y subgrupos citogenéticos. Los datos se usan para asignarles a los pacientes de SMD un puntaje que los estratifique en uno de los siguientes cuatro grupos de riesgo:
- Riesgo bajo.
- Intermedio-1.
- Intermedio-2.
- Riesgo alto.
El tiempo transcurrido en estos grupos de riesgo para la presentación de LMA fue de 9,4 años, 3,3 años, 1,1 años y 0,2 años, respectivamente. La mediana de supervivencia de los grupos fue de 5,7, 3,5, 1,2 y 0,4 años, respectivamente. Este sistema ha sido incorporado en los diseños de ensayos clínicos para el SMD.
Ensayos clínicos en cursoConsultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés myelodysplastic syndromes 3. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.
Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI 4.
Bibliografía
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