Aspectos generales de las opciones de tratamiento
Hay diferentes tipos de tratamiento para los pacientes con trastornos mieloproliferativos crónicos.
Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los pacientes con trastornos mieloproliferativos crónicos. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente usado) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de tratamiento es un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos. Cuando los ensayos clínicos muestran que un tratamiento nuevo es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el tratamiento estándar. Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.
Se utilizan 10 tipos de tratamiento estándar:
La espera cautelosa consiste en la observación intensiva de la condición del paciente sin administrar ningún tratamiento hasta que los síntomas se presenten o cambien.
La flebotomía es un procedimiento mediante el cual se extrae sangre de una vena. Se puede tomar muestras de sangre para pruebas como el RSC o la química de la sangre. Algunas veces la flebotomía se utiliza como tratamiento; se extrae sangre del cuerpo para extraer el exceso de glóbulos rojos de la sangre. La flebotomía se usa de esta manera para tratar algunos trastornos mieloproliferativos crónicos.
La aféresis plaquetaria es un tratamiento para el que se usa una máquina especial para extraer las plaquetas de la sangre. Se extrae sangre del paciente y se la hace circular por un separador de células donde se extraen las plaquetas. Luego, el resto de la sangre se vuelve a inyectar en el torrente sanguíneo del paciente.
La terapia de transfusión (transfusión sanguínea) es un método para proveer glóbulos rojos, glóbulos blancos o plaquetas y reemplazar las células sanguíneas destruidas por el tratamiento de la enfermedad o por el cáncer.
La quimioterapia es un tratamiento del cáncer para el que se usan medicamentos para interrumpir el crecimiento de las células cancerosas, mediante su destrucción o impidiendo su multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra oralmente o se inyecta en una vena o músculo, los medicamentos ingresan en el torrente sanguíneo y pueden llegar a las células cancerosas de todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas de esas áreas (quimioterapia regional). La forma de administración de la quimioterapia depende del tipo y del estadio del cáncer que se está tratando.
Para obtener más información en inglés, consultar el enlace Medicamentos aprobados para los trastornos mieloproliferativos.
La radioterapia es un tratamiento del cáncer para el que se usan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia. La radioterapia externa usa una máquina fuera del cuerpo que envía la radiación hacia el cáncer. La radioterapia interna utiliza una sustancia radiactiva sellada en agujas, semillas, cables o catéteres que se colocan directamente en el cáncer o cerca del mismo. La forma de administración de la radioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que se está tratando.
En el tratamiento de los trastornos mieloproliferativos, la radioterapia generalmente se enfoca en el bazo.
Terapias con otros medicamentos
La terapia con anagrelida se usa para reducir el riesgo de coágulos sanguíneos en pacientes con exceso de plaquetas en la sangre. También se pueden usar dosis bajas de Aspirina para reducir el riesgo de coágulos de sangre.
La talidomida y la lenalidomida son medicamentos que previenen que se formen vasos sanguíneos en las áreas de las células tumorales.
Para obtener más información en inglés, consultar el enlace Medicamentos aprobados para los trastornos mieloproliferativos.
Una esplenectomía (cirugía para extraer el bazo) puede llevarse a cabo si el bazo está agrandado.
La terapia biológica es un tratamiento para el que se usa el sistema inmunitario del paciente para combatir el cáncer u otras enfermedades. Se usan sustancias elaboradas por el cuerpo o producidas en un laboratorio, para reforzar, dirigir o restaurar las defensas naturales del cuerpo contra las enfermedades. Este tipo de tratamiento también se llama bioterapia o inmunoterapia. El interferón alfa y el interferón alfa pegilado son sustancias biológicas que generalmente se usan para el tratamiento de los trastornos mieloproliferativos crónicos.
Los factores de crecimiento eritropoyéticos también son sustancias biológicas. Se usan para estimular la médula ósea para que elabore glóbulos rojos.
Quimioterapia de dosis alta con trasplante de células madre
La quimioterapia de dosis alta con trasplante de células madre es un método usado para proveer dosis altas de quimioterapia y reemplazar las células generadoras de sangre destruidas por el tratamiento del cáncer. Las células madre (células sanguíneas inmaduras) se extraen de la sangre o la médula ósea del mismo paciente o de un donante, se congelan y almacenan. Al terminar la quimioterapia, las células madre guardadas se descongelan y se reinyectan al paciente mediante una infusión. Estas células madre reinyectadas, crecen (y restauran) las células sanguíneas del cuerpo.
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Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.
Este sumario describe los tratamientos que están en estudio en ensayos clínicos. Puede que no mencione cada tratamiento nuevo en estudio. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos, consultar el portal de Internet del NCI.
La terapia dirigida es un tipo de tratamiento para el que se usan fármacos u otras sustancias para identificar y atacar células cancerosas específicas sin dañar las células normales. Los inhibidores de la tirosina cinasa son un tipo de sustancias que se usan en la terapia dirigida para bloquear las señales que los tumores necesitan para crecer. Los inhibidores de la tirosina cinasa JAK2 son sustancias para la terapia dirigida que están en estudio en ensayos clínicos para tratar la mielofibrosis primaria.
Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico.
Para algunos pacientes, la mejor elección de tratamiento puede ser participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.
Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.
Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.
Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.
Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos prueban los tratamientos para los pacientes cuyo cáncer no mejoró. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas maneras de impedir que el cáncer recidive (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento de cáncer.
Los ensayos clínicos se realizan en muchas partes del país. Consultar la sección sobre Opciones de Tratamiento para encontrar enlaces en inglés a los ensayos clínicos que se realizan actualmente. Estos se han recuperado de la lista de ensayos clínicos del NCI.
Pueden necesitarse pruebas de seguimiento.
Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repiten para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación.
Algunas de las pruebas se seguirán repitiendo esporádicamente después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.

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