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Enfermedad trofoblástica de la gestación: Tratamiento (PDQ®)

  • Actualizado: 11 de diciembre de 2013

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Información general sobre la enfermedad trofoblástica de la gestación



La enfermedad trofoblástica de la gestación comprende un grupo de enfermedades poco frecuentes por las que se forman células anormales en el interior del útero después de la concepción.

En la enfermedad trofoblástica de la gestación (ETG), se origina un tumor en el interior del útero con tejido que se forma después de la concepción (la unión de un espermatozoide con un óvulo). Este tejido se compone de células trofoblásticas y normalmente envuelve el óvulo fertilizado en el útero. Las células trofoblásticas ayudan a conectar el óvulo fertilizado con la pared del útero y forman parte de la placenta (el órgano que envía nutrientes de la madre al feto).

A veces se presentan problemas con el óvulo fertilizado y las células trofoblásticas: en lugar de formarse un feto saludable, se forma un tumor. El embarazo parecerá como un embarazo normal hasta que aparecen signos o síntomas del tumor.

La mayoría de las ETG son benignas (no cancerosas) y no se diseminan, pero algunos tipos se vuelven malignos (cancerosos) y se diseminan hasta los tejidos cercanos o hasta partes distantes del cuerpo.

El término enfermedad trofoblástica de la gestación (ETG) es general e incluye tipos diferentes de enfermedad, como los siguientes:

La mola hidatiforme es el tipo más común de enfermedad trofoblástica de la gestación.

Las molas hidatiformes (MH) son tumores de crecimiento lento que parecen bolsas con líquido. Una MH también se llama embarazo molar. No se conoce la causa de las molas hidatiformes.

Las MH pueden ser completas o parciales:

  • Una MH completa se forma cuando el espermatozoide fertiliza un óvulo que no contiene el ADN de la madre. El huevo tiene el ADN del padre y las células que hubieran formado la placenta son anormales.

  • Una MH parcial se forma cuando el espermatozoide fertiliza un óvulo normal y hay dos conjuntos de ADN del padre en el óvulo fertilizado. Se forma solo una parte del feto y las células que hubieran formado la placenta son anormales.

La mayoría de las molas hidatiformes son benignas, pero a veces se vuelven cancerosas. La presencia de uno o más de los siguientes factores de riesgo aumenta el riesgo de que una mola hidatiforme se vuelva cancerosa:

La neoplasia trofoblástica de la gestación es un tipo de enfermedad trofoblástica de la gestación que, casi siempre, es maligna.

La neoplasia trofoblástica de la gestación (NTG) incluye los siguientes tipos:

Molas invasoras

Las molas invasoras se componen de células trofoblásticas que crecen en la capa muscular del útero. Es más probable que las molas invasoras se formen y se diseminen que una mola hidatiforme. Con poca frecuencia, una MH completa o parcial se vuelve mola invasora. A veces, una mola invasora desaparecerá sin tratamiento.

Coriocarcinomas

Un coriocarcinoma es un tumor maligno que se forma con células trofoblásticas y se disemina hasta la capa muscular del útero y los vasos sanguíneos cercanos. También se puede diseminar hasta otras partes del cuerpo, como el cerebro, los pulmones, el hígado, el riñón, el bazo, los intestinos, la pelvis o la vagina. Es más probable que se forme un coriocarcinoma en mujeres que han tenido cualquiera de los siguientes:

  • Embarazo molar, especialmente con una mola hidatiforme completa.
  • Embarazo normal.
  • Embarazo tubárico (el óvulo fertilizado se implanta en una trompa de Falopio en lugar del útero).
  • Aborto espontáneo.

Tumores trofoblásticos de sitio placentario

Un tumor trofoblástico de sitio placentario (TTSP) es un tipo de neoplasia trofoblástica de la gestación que se forma donde la placenta se une con el útero. El tumor está compuesto por células trofoblásticas y se disemina hacia el músculo del útero y los vasos sanguíneos. También se puede diseminar hasta los pulmones, la pelvis o los ganglios linfáticos. Un TTSP crece lentamente y los signos o síntomas pueden aparecer meses o años después de un embarazo normal.

Tumor trofoblástico epitelioide

Un tumor trofoblástico epitelioide (TTE) es un tipo muy poco frecuente de neoplasia trofoblástica de la gestación que puede ser benigno o maligno. Cuando el tumor es maligno, se puede diseminar hasta los pulmones.

La edad o un embarazo molar anterior afectan el riesgo de enfermedad trofoblástica de la gestación.

Cualquier cosa que afecte su riesgo de padecer de una enfermedad se llama factor de riesgo. Tener un factor de riesgo no significa que usted tendrá cáncer; no tener factores de riesgo no significa que usted no tendrá cáncer. Hable con su médico si piensa que puede estar en riesgo. Los factores de riesgo de la ETG son los siguientes:

Los signos de una enfermedad trofoblástica de la gestación incluyen sangrado vaginal y un útero más grande que lo normal.

Estos y otros signos y síntomas pueden obedecer a una enfermedad trofoblástica de la gestación o a otras afecciones. Consulte con su médico si tiene algo de lo siguiente:

  • Sangrado vaginal que no se relaciona con la menstruación.
  • Un útero más grande de lo esperado durante un embarazo.
  • Dolor o presión en la pelvis.
  • Náuseas y vómitos graves durante el embarazo.
  • Presión arterial alta con dolor de cabeza e hinchazón de los pies y manos al principio del embarazo.
  • Sangrado vaginal que continúa más de lo normal después del parto.
  • Fatiga, falta de aliento y latidos cardíacos rápidos o irregulares causados por anemia.

A veces, una ETG provoca una tiroides hiperactiva. Los signos y síntomas de una tiroides hiperactiva son los siguientes:

  • Latidos cardíacos rápidos o irregulares.
  • Temblores.
  • Sudores.
  • Movimientos intestinales frecuentes.
  • Dificultad para dormir.
  • Sensación de ansiedad o irritabilidad.
  • Pérdida de peso.

Para detectar (encontrar) y diagnosticar una enfermedad trofoblástica de la gestación, se utilizan pruebas para examinar el útero.

Se pueden utilizar las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Examen físico y antecedentes : examen del cuerpo para revisar el estado general de salud e identificar cualquier signo de enfermedad, como masas o cualquier otra cosa que parezca extraña. También se toman datos sobre los hábitos de salud del paciente, así como los antecedentes de enfermedades y los tratamientos aplicados en cada caso.

  • Examen pélvico : examen de la vagina, el cuello uterino, el útero, las trompas de Falopio, los ovarios y el recto. El médico o enfermero introducen uno o dos dedos cubiertos con guantes lubricados en la vagina y colocan la otra mano sobre la parte baja del abdomen para palpar el tamaño, forma y posición del útero y los ovarios. También se introduce un espéculo en la vagina y el médico o el enfermero observan la vagina y cuello uterino para detectar cualquier signo de enfermedad. Generalmente se realiza una prueba de Pap o frotis de Pap del cuello uterino. El médico o el enfermero introducen también un dedo enguantado y lubricado en el recto para palpar si hay masas o áreas anormales.
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    Examen pélvico; la imagen muestra una vista lateral de la anatomía del aparato reproductor femenino durante un examen pélvico. Se observan el útero, la trompa de Falopio izquierda, el ovario izquierdo, el cuello uterino, la vagina, la vejiga y el recto. El médico o enfermero introduce dos dedos enguantados en la vagina, mientras se ve la otra mano presionando en la parte inferior del abdomen. El recuadro muestra a una mujer cubierta por una sábana sobre una camilla con las piernas separadas y los pies colocados en estribos.
    Examen pélvico. El médico o enfermero introduce uno o dos dedos lubricados, enguantados en la vagina, mientras presiona la parte inferior del abdomen con la otra mano. Esto se realiza para palpar el tamaño, la forma y la posición del útero y los ovarios. También se revisa la vagina, el cuello uterino, las trompas de Falopio y el recto.

  • Ecografía de la pelvis: procedimiento para el que se hacen rebotar ondas de sonido de alta energía (ultrasónicas) en los tejidos u órganos internos de la pelvis para producir ecos. Los ecos forman una imagen de los tejidos del cuerpo que se llama ecograma. A veces, se realizará una ecografía transvaginal (ETV). Para la ETV se introduce un transductor de ecografía (sonda) en la vagina para obtener un ecograma.

  • Punción lumbar : procedimiento que se usa para recoger líquido cefalorraquídeo (LCR) de la columna espinal. Se realiza introduciendo una aguja en la columna espinal. El LCR se analiza para verificar si hay signos de cáncer. Este procedimiento se llama también PL o punción espinal.

  • Estudios químicos de la sangre : procedimiento por el que se examina una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias que los órganos y tejidos del cuerpo liberan en la sangre. Una cantidad anormal (mayor o menor que la normal) de una sustancia puede ser signo de enfermedad en el órgano o el tejido que la elabora. También se analiza la sangre para verificar el estado del hígado, el riñón y la médula ósea.

  • Prueba sérica de marcadores tumorales : procedimiento para el que se examina una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias liberadas a la sangre por los órganos, los tejidos o las células tumorales del cuerpo. Ciertas sustancias se relacionan con tipos específicos de cáncer cuando se encuentran en concentraciones altas en la sangre. Estas sustancias se llaman marcadores tumorales. Para la ETG, se analiza la sangre para determinar la concentración de gonadotropina coriónica humana β (GCh-β), una hormona que elabora el cuerpo durante el embarazo. La GCh-β en la sangre de una mujer que no está embarazada puede ser un signo de ETG.

  • Análisis de orina : prueba para analizar el color y contenido de la orina; por ejemplo, azúcar, proteínas, sangre, bacterias y la concentración de GCh-β.

Ciertos factores afectan el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.

La enfermedad trofoblástica de la gestación habitualmente se puede curar. El tratamiento y el pronóstico dependen de los siguientes aspectos:

  • El tipo de ETG.
  • Si el tumor se diseminó hasta el útero, los ganglios linfáticos o partes distantes del cuerpo.
  • El número de tumores y su ubicación en el cuerpo.
  • El tamaño del tumor más grande.
  • La concentración de GCh-β en la sangre.
  • La rapidez con que se diagnosticó el tumor después de empezar el embarazo.
  • Si la ETG se presentó después de un embarazo molar, un aborto espontáneo o un embarazo normal.
  • Tratamientos anteriores por una neoplasia trofoblástica de la gestación.

Las opciones de tratamiento dependen de que la mujer quiera quedar embarazada en el futuro.