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¿Prequntas sobre el cáncer?

Lo que usted necesita saber sobre™

el cáncer de cérvix

  • Actualización: 24 de enero de 2013

Acerca de este folleto

Este folleto del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) es para usted—una mujer que ha recibido recientemente un diagnóstico de cáncer de cérvix. La enfermedad comienza en la superficie del cérvix. Si no es tratado, el cáncer invade más profundamente dentro del cérvix. Este tipo de cáncer se llama cáncer invasor de cérvix o cáncer cervical invasor.

En 2013, más de 12 000 mujeres en Estados Unidos serán diagnosticadas con cáncer invasor de cérvix o cáncer cervical invasor. La mayoría de estas mujeres serán menores de 55 años de edad.

Aprender acerca del tratamiento médico del cáncer cervical invasor puede ayudarle a participar activamente en las decisiones sobre su propio cuidado. Este folleto trata de:

  • diagnóstico y estadificación
  • tratamiento y cuidados de seguimiento
  • participación en estudios de investigación

Usted puede leer este folleto de principio a fin. O puede leer únicamente las secciones que necesita en este momento.

Este folleto ofrece listas de preguntas que quizás usted querrá hacer a su médico. Muchas personas encuentran útil llevar una lista de preguntas a su cita médica. Para ayudarse a recordar lo que dijo el médico, usted puede tomar notas.

Quizás usted querrá también que un familiar o amigo le acompañe a la cita cuando hable con el doctor, para que haga preguntas, para que tome notas o simplemente para que escuche.

Este folleto trata únicamente del cáncer cervical invasor. No trata de las células anormales o anómalas que se encuentran solo en la superficie del cérvix ni de otros cambios de las células cervicales. Estos cambios celulares reciben un tratamiento diferente al del cáncer cervical invasor.

Las mujeres que tienen células anormales en la superficie del cérvix querrán leer el folleto en inglés del Instituto Nacional del Cáncer Understanding Cervical Changes: A Health Guide for Women. Este folleto trata de las células anómalas y describe opciones de tratamiento.

El cérvix

El cérvix, o cuello uterino, es parte del sistema reproductor de la mujer. Está ubicado en la pelvis. El cérvix es la parte inferior, estrecha, del útero (matriz).

El cérvix es un canal:

  • El cérvix conecta el útero con la vagina. Durante el período menstrual, la sangre corre desde el útero por el cérvix hacia la vagina. La vagina conduce al exterior del cuerpo.
  • El cérvix produce mucosidad. Durante la relación sexual, la mucosidad ayuda a los espermatozoides a moverse desde la vagina por el cérvix hacia el interior del útero.
  • Durante el embarazo, el cérvix se encuentra fuertemente cerrado para ayudar a mantener al bebé dentro del útero. Durante el parto, el cérvix se abre para permitir el paso del bebé por la vagina.
Cervix diagram
Esta ilustración muestra el cérvix y los órganos cercanos.

El proceso del cáncer

El cáncer empieza en las células, las cuales son las unidades básicas que forman los tejidos. Los tejidos forman el cérvix y otros órganos del cuerpo.

Las células normales crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células normales envejecen o se dañan, mueren; células nuevas las reemplazan.

Algunas veces, este proceso se descontrola. Nuevas células se forman cuando el cuerpo no las necesita y células viejas o dañadas no mueren cuando deberían morir. La acumulación de células que no son necesarias resulta en la formación de una masa de tejido que se llama tumor.

Los tumores en el cérvix pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos):

  • Tumores benignos (pólipos, quistes o verrugas genitales):
    • no son dañinos
    • no invaden los tejidos de su derredor
  • Tumores malignos (cáncer cervical):
    • algunas veces pueden poner la vida en peligro
    • pueden invadir los tejidos y órganos cercanos
    • pueden diseminarse a otras partes del cuerpo

El cáncer de cérvix empieza en las células de la superficie del cérvix o cuello uterino. Con el tiempo, el cáncer cervical puede invadir más profundamente dentro del cérvix y los tejidos cercanos.

Las células cancerosas cervicales pueden diseminarse al desprenderse del tumor cervical. Pueden viajar por medio de los vasos linfáticos a los ganglios linfáticos cercanos. También, las células cancerosas pueden diseminarse por medio de los vasos sanguíneos a los pulmones, al hígado o a los huesos. Después de diseminarse, las células cancerosas pueden adherirse a otros tejidos y crecer para formar nuevos tumores que pueden dañar esos tejidos. Vea la sección sobre Estadificación para informarse sobre el cáncer de cérvix que se ha diseminado.

Factores de riesgo

Cuando una recibe un diagnóstico de cáncer de cérvix, es natural preguntarse qué pudo haber causado la enfermedad. Los médicos generalmente no pueden explicar por qué el cáncer de cérvix se presenta en una mujer, pero no en otra.

Sin embargo, sí sabemos que la mujer que tiene ciertos factores de riesgo puede tener más probabilidad que otras mujeres de padecer cáncer de cérvix. Un factor de riesgo es algo que puede aumentar la posibilidad de que una enfermedad se presente.

Los estudios han encontrado que la infección por los virus del papiloma humano, VPH, es la causa de casi todos los cánceres cervicales. La mayoría de los adultos han sido infectados por los VPH en algún momento de su vida; sin embargo, la mayoría de las infecciones desaparecen por sí solas. Una infección de VPH que no desaparece puede causar cáncer de cérvix en algunas mujeres. La hoja informativa del NCI, Los virus del papiloma humano y el cáncer, tiene más información.

Otros factores de riesgo, tales como el tabaquismo, pueden aumentar aún más el riesgo de padecer cáncer de cérvix para las mujeres infectadas por VPH. El folleto del NCI en inglés, Understanding Cervical Changes, describe otros factores de riesgo de cáncer cervical.

El riesgo de una mujer de padecer cáncer de cérvix puede ser menor si se hace exámenes selectivos de detección de cáncer cervical con regularidad. Si los cambios anormales en las células cervicales se detectan temprano, se puede prevenir el cáncer al extraer o destruir esas células alteradas antes de que puedan convertirse en células cancerosas.

Otra forma en que las mujeres pueden reducir su riesgo de padecer cáncer cervical es si se hacen inyectar la vacuna contra los VPH, de los 9 a los 26 años de edad, antes de tener relaciones sexuales. Aun las mujeres que han sido vacunadas contra los virus de los VPH necesitan hacerse exámenes selectivos de detección de cáncer cervical.

Síntomas

Los cánceres cervicales en etapas iniciales generalmente no causan síntomas. Cuando el cáncer crece más, las mujeres pueden notar sangrado vaginal anormal:

  • Sangrado que ocurre entre los períodos menstruales regulares
  • Sangrado después de relaciones sexuales, de un lavado vaginal o del examen pélvico
  • Períodos menstruales más prolongados y más abundantes que antes
  • Sangrado después de la menopausia

Las mujeres pueden también notar:

  • Mayor secreción vaginal
  • Dolor en la pelvis
  • Dolor durante las relaciones sexuales

El cáncer cervical, las infecciones, u otros problemas pueden causar estos síntomas. La mujer que tenga alguno de estos síntomas deberá decirlo al médico para que el problema pueda ser diagnosticado y tratado lo antes posible.

Diagnóstico

Si usted presenta síntomas de cáncer cervical, su doctor tratará de identificar las causas de los problemas. Usted podrá tener las pruebas siguientes:

  • Pruebas de laboratorio: El médico o la enfermera raspan una muestra de células del cérvix o cuello uterino. En una prueba de Papanicolaou, el laboratorio examina la muestra en busca de células cancerosas del cérvix o de células anormales que después podrían convertirse en cáncer si no son tratadas. Para una prueba de VPH, la misma muestra se analiza para ver si hay infección por VPH. Los VPH pueden causar cambios en las células y cáncer cervical.
  • Examen cervical: El médico usa un colposcopio para examinar el cuello del útero o cérvix. El colposcopio combina una luz brillante con una lente de aumento para ver el tejido con más facilidad. Por lo general, este procedimiento puede hacerse en el consultorio médico o en una clínica.
  • Muestra de tejido: La extracción de tejido para buscar células cancerosas se llama biopsia. A la mayoría de las mujeres les extraen tejido del cérvix en el consultorio médico, y generalmente solo se requiere anestesia local.

El médico extrae tejido por una de las formas siguientes:

  • Biopsia con sacabocados: El médico utiliza un instrumento afilado para obtener muestras pequeñas de tejido cervical.
  • Escisión electroquirúrgica con asa: El médico usa un aro de alambre eléctrico para rebanar un trozo delgado y redondo de tejido cervical.
  • Legrado o curetaje endocervical: El médico usa un raspador o una cureta, un instrumento pequeño en forma de cuchara, para raspar una pequeña muestra de tejido del cérvix. Algunos médicos pueden usar un cepillo delgado y suave en lugar de un raspador.
  • Biopsia de cono: El médico extrae una muestra de tejido en forma de cono. Una biopsia en forma de cono permite que el patólogo vea el tejido bajo la superficie del cérvix para saber si hay allí células anormales. El médico puede hacer estas pruebas en el hospital con anestesia general.

Un patólogo examina el tejido al microscopio para ver si hay células cancerosas presentes. Una biopsia es generalmente la forma más confiable de saber si hay cáncer.

Al extraer tejido del cérvix se puede causar algo de sangrado u otro tipo de secreción. Generalmente, el sitio sana pronto. Algunas mujeres experimentan algo de dolor semejante a los calambres menstruales. Su médico puede recomendarle algún medicamento que le ayudará a aliviar el dolor.

Para obtener más información acerca de las pruebas, de los cambios celulares y tratamientos para dichos cambios, usted puede leer el folleto en inglés Understanding Cervical Changes.

Quizás usted querrá preguntar lo siguiente a su doctor antes de hacerse una biopsia:

  • ¿Qué método de biopsia me recomienda?
  • ¿Cómo se extraerá el tejido?
  • ¿Tendré que ir al hospital?
  • ¿Cuánto tiempo se llevará? ¿Estaré despierta? ¿Dolerá?
  • ¿Existe algún riesgo? ¿Qué probabilidad hay de infección o de sangrado después de la prueba?
  • ¿Cuántos días después de la prueba tendré que evitar usar tampones, lavado vaginal o tener relaciones sexuales?
  • ¿Puede la prueba afectar si quiero embarazarme y tener hijos?
  • ¿Cuándo sabré los resultados? ¿Quién me los explicará?
  • Si tengo cáncer, ¿quién hablará conmigo sobre los siguientes pasos? ¿Cuándo?

Estadificación

Si la biopsia muestra que hay cáncer presente, su médico necesita saber la extensión (estadio o etapa) de la enfermedad para ayudarle a planear el mejor tratamiento. El estadio depende de si el cáncer ha invadido los tejidos cercanos o si se ha diseminado a otras partes del cuerpo. El cáncer cervical suele diseminarse con más frecuencia a los tejidos cercanos en la pelvis o a los ganglios linfáticos. También puede diseminarse a los pulmones, al hígado o a los huesos.

Cuando el cáncer se disemina desde su lugar original a otra parte del cuerpo, el nuevo tumor tiene el mismo tipo de células cancerosas y el mismo nombre que el tumor original. Por ejemplo, si el cáncer cervical se disemina a los pulmones, las células cancerosas en los pulmones son en realidad células cancerosas de cérvix. La enfermedad es cáncer cervical metastático, no cáncer de pulmón. Por este motivo, se trata como cáncer cervical y no como cáncer de pulmón. Los médicos llaman al nuevo tumor en el pulmón enfermedad "distante" o metastática.

Su médico hará un examen pélvico, un tacto para ver si hay ganglios linfáticos inflamados, y puede extraer un poco más de tejido. Para conocer la extensión de la enfermedad, el médico puede pedir algunas de las siguientes pruebas:

  • Radiografías del pecho: Las radiografías pueden mostrar con frecuencia si el cáncer se ha diseminado a los pulmones.
  • Exploración con tomografía computarizada: Una máquina de rayos X conectada a una computadora toma una serie de imágenes detalladas de su pecho, abdomen y pelvis. Es posible que, antes de una tomografía computarizada, le administren material de contraste.

    El material de contraste ayuda a que las zonas anormales se vean más fácilmente. Las tomografías computarizadas pueden mostrar un tumor en el hígado, en los pulmones o en cualquier otro lugar del cuerpo.
  • Resonancia magnética (RM): Un imán muy potente conectado a una computadora produce imágenes detalladas de la pelvis y del abdomen. Antes de un estudio con resonancia magnética, es posible que le administren una inyección de material de contraste. Una imagen de resonancia magnética puede mostrar si el cáncer se diseminó a tejidos vecinos al cérvix o si se ha extendido del cérvix a tejidos en la pelvis o en el abdomen.

El estadio o etapa se determina según el lugar en donde se encuentra el cáncer. Estos son los estadios del cáncer cervical invasor:

  • Estadio I: Las células cancerosas solo se encuentran en el cérvix.
  • Estadio II: El tumor crece a través del cérvix e invade la parte superior de la vagina. Puede haber invadido otros tejidos cercanos, pero no la pared pélvica (el recubrimiento de la parte del cuerpo ubicada entre las caderas) o la parte inferior de la vagina.
  • Estadio III: El tumor ha invadido la pared pélvica o la parte inferior de la vagina. Si el tumor es lo suficientemente grande para obstruir uno o ambos tubos por los que pasa la orina desde los riñones, los resultados de laboratorio pueden indicar que los riñones no están trabajando debidamente.
  • Estadio IV: El tumor invade la vejiga o el recto. O el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, como los pulmones.

Tratamiento

Las opciones de tratamiento para mujeres con cáncer cervical son:

  • Cirugía
  • Radioterapia
  • Quimioterapia
  • Una combinación de métodos

La selección de tratamiento depende principalmente del tamaño del tumor y de si el cáncer se ha diseminado. La selección puede también depender de si usted piensa embarazarse en el futuro.

Es posible que su doctor le recomiende ver a un especialista o que usted pida referencias. Usted querrá consultar a un ginecólogo oncólogo, es decir un médico que se especializa en tratar cáncer en la mujer. Otros especialistas que tratan el cáncer cervical son los ginecólogos, los médicos oncólogos y los oncólogos radiólogos. Su equipo de atención médica puede incluir también a una enfermera de oncología y a un dietista titulado.

Su equipo de atención médica puede describir sus opciones de tratamiento, los resultados esperados de cada tratamiento y los posibles efectos secundarios. Dado que los tratamientos del cáncer frecuentemente dañan células y tejidos sanos, los efectos secundarios son comunes. Estos efectos secundarios dependen de muchos factores, incluso del tipo de tratamiento. Los efectos secundarios pueden no ser los mismos para cada persona y pueden aun cambiar de una sesión de tratamiento a la otra. Antes de comenzar el tratamiento, pregunte a su equipo de atención médica sobre los efectos secundarios posibles y cómo el tratamiento puede alterar sus actividades normales. Usted y su equipo médico pueden trabajar juntos para elaborar un plan de tratamiento que satisfaga sus necesidades médicas y personales.

En cada estadio de la enfermedad hay cuidados médicos de apoyo disponibles para controlar el dolor y otros síntomas, para aliviar los efectos secundarios del tratamiento y para superar los problemas emocionales. Usted puede encontrar información para sobrellevar la situación en el sitio web del NCI en http://www.cancer.gov/espanol/cancer/ sobrellevar/pagina-central.

Usted puede también obtener información sobre los cuidados médicos de apoyo por medio del Servicio de Información sobre el Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer en el 1-800-422-6237 (1-800-4-CANCER).

Tal vez usted querrá hablar con su médico sobre la posibilidad de participar en un estudio clínico. Los estudios clínicos son estudios de investigación que ponen a prueba nuevos tratamientos. Los estudios clínicos son una opción importante para mujeres en todas las etapas de cáncer cervical. Vea la sección Participación en la investigación del cáncer.

Antes de empezar el tratamiento, tal vez usted querrá hacer estas preguntas al médico:

  • ¿Cuál es el estadio o etapa de mi enfermedad? ¿Se ha diseminado el cáncer a otras partes del cuerpo? Si es así, ¿adónde?
  • ¿Me puede dar una copia del informe del patólogo?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento? ¿Cuál me recomienda? ¿Recibiré más de un tipo de tratamiento?
  • ¿Cuáles son los beneficios esperados de cada tipo de tratamiento?
  • ¿Cuáles son los riesgos y los efectos secundarios posibles de cada tratamiento? ¿Cómo se pueden controlar los efectos secundarios?
  • ¿Qué puedo hacer como preparación para el tratamiento?
  • ¿Tendré que quedarme en el hospital? Si es así, ¿por cuánto tiempo?
  • ¿Cuánto costará el tratamiento? ¿Cubre mi plan de seguro médico este tratamiento?
  • ¿Cómo afectará el tratamiento mis actividades normales?
  • ¿Debo preservar mis óvulos antes de comenzar el tratamiento?
  • ¿Qué puedo hacer para cuidarme durante la terapia?
  • ¿Qué posibilidades tengo de recuperarme completamente?
  • ¿Con qué frecuencia necesitaré hacerme exámenes después del tratamiento?
  • ¿Sería adecuado para mí un estudio clínico?

Cirugía

La cirugía es una opción para las mujeres en estadio I o II de cáncer cervical. Usted y su cirujano pueden hablar acerca de los tipos de cirugía y sobre cuál es el más indicado para usted.

Si usted tiene un tumor pequeño, el tipo de cirugía puede depender de si usted quiere embarazarse y tener hijos en el futuro. Algunas mujeres con cáncer cervical en estadio muy inicial pueden decidir junto con su cirujano que se extirpe solamente el cérvix, parte de la vagina y los ganglios linfáticos en la pelvis (cervicectomía radical).

Otras mujeres pueden optar por que les extirpen el cérvix y el útero (histerectomía completa). El cirujano puede también extirpar parte del tejido cercano al cérvix, parte de la vagina, las trompas de Falopio o los ovarios. Además, el cirujano puede extirpar los ganglios linfáticos cercanos al tumor.

Es común sentirse cansada o débil por algún tiempo después de una cirugía de cáncer cervical. El tiempo que toma la recuperación es diferente para cada mujer. Es probable que usted pueda salir del hospital en un par de días. La mayoría de las mujeres regresan a sus actividades normales de 4 a 8 semanas después de la cirugía.

Es posible que sienta dolor y malestar durante los primeros días después de la cirugía. Los medicamentos pueden ayudar a controlar su dolor. Antes de la cirugía, usted deberá discutir el plan de alivio del dolor con su médico o enfermera. Después de la cirugía, su médico puede ajustar el plan si usted necesita más alivio.

Después de una cervicectomía radical, algunas mujeres necesitan que se les coloque un tubo en la vejiga para drenar la orina. Este tubo generalmente se puede retirar unos días después de la cirugía.

Después de una histerectomía, algunas mujeres pueden tener estreñimiento o náuseas y vómitos.

Además, algunas mujeres no pueden controlar su vejiga o tienen problemas para orinar. Estos efectos generalmente son temporales.

Después de una histerectomía, usted ya no tendrá períodos menstruales y no podrá embarazarse.

Cuando se extirpan los ovarios, la menopausia aparece de inmediato. Usted puede tener sofocos o bochornos, sequedad vaginal y sudores nocturnos. Estos síntomas son el resultado de la falta repentina de hormonas femeninas. Hable con su equipo de cuidados médicos sobre sus síntomas para que puedan elaborar un plan de tratamiento juntos. Hay fármacos y cambios en el estilo de vida que pueden ayudar, y la mayoría de los síntomas desaparecen o disminuyen con el tiempo.

La cirugía para extirpar los ganglios linfáticos puede causar hinchazón (linfedema) en una o en ambas piernas. Pregunte a su equipo de cuidados médicos cómo puede prevenir o controlar la hinchazón. La información sobre linfedema está disponible en el sitio web del NCI en http://www.cancer.gov/espanol/cancer/sobrellevar/pagina-central.

En algunas mujeres, una cirugía para extirpar el cérvix y los tejidos cercanos puede afectar sus relaciones íntimas. Es posible que tenga sentimientos de haber perdido algo que dificulten su relación sexual. El compartir esos sentimientos con su pareja puede ayudar. A veces las parejas hablan con un asesor para que les ayude a expresar sus preocupaciones.

Usted querrá hacer las siguientes preguntas al médico antes de someterse a cirugía:
  • ¿Me recomienda usted la cirugía? Si es así, ¿qué tipo de operación me recomienda? ¿Me extirparán los ovarios? ¿Será necesario extirpar algunos de mis ganglios linfáticos?
  • ¿Cuál es el objeto de la cirugía?
  • ¿Cuáles son los riesgos de la cirugía?
  • ¿Cómo me sentiré después de la operación? Si tengo dolor, ¿cómo será controlado?
  • ¿Cuánto tiempo tendré que permanecer en el hospital?
  • ¿Tendré efectos secundarios duraderos?

Radioterapia

La radioterapia usa rayos de alta energía para destruir las células cancerosas. Es una opción para mujeres en cualquier estadio de cáncer cervical. Las mujeres con cáncer cervical inicial pueden elegir radioterapia en vez de cirugía. Esta terapia puede usarse también después de cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que pudiera haber quedado en el área. Las mujeres con cáncer que se extiende más allá del cérvix pueden recibir radioterapia y quimioterapia.

Los médicos usan dos tipos de radioterapia para tratar el cáncer cervical. Algunas mujeres reciben ambos tipos:

  • Radioterapia externa: Una máquina grande dirige la radiación hacia su pelvis o a otras zonas con cáncer. El tratamiento se administra ordinariamente en un hospital o clínica. Usted puede recibir radioterapia externa 5 días a la semana durante varias semanas. Cada tratamiento se lleva solo unos pocos minutos.
  • Radioterapia interna (también llamada braquiterapia): Se coloca un cilindro delgado dentro de su vagina y se pone una sustancia radiactiva dentro del mismo. Generalmente, una sesión de radioterapia interna requiere solo unos pocos minutos. Cuando se retiran el cilindro y la sustancia, usted puede irse a casa. La sesión corta de radiación interna puede repetirse dos o más veces durante varias semanas. Una vez que se retira la sustancia radiactiva, no queda radiactividad en su cuerpo. Con un método menos común de radioterapia interna, usted puede permanecer en el hospital por varios días durante el tratamiento.

Aunque la radioterapia no causa dolor, sí puede causar efectos secundarios. Los efectos secundarios dependen principalmente de cuánta radiación se administra y de la parte del cuerpo que recibe el tratamiento. La radiación en el abdomen y en la pelvis puede causar náuseas, vómitos, diarrea o problemas urinarios. Puede perder el vello del área genital. Además, la piel del abdomen puede enrojecerse, resecarse y hacerse sensible.

Puede experimentar sequedad, comezón o ardor en la vagina. Es posible que su médico le recomiende que espere a tener relaciones sexuales hasta que hayan pasado unas pocas semanas después de terminado el tratamiento de radiación.

Es probable que usted sienta cansancio durante la radioterapia, especialmente en las últimas semanas del tratamiento. El descanso es importante, pero los médicos generalmente aconsejan a sus pacientes que traten de estar tan activas como sea posible.

Aunque los efectos secundarios de la terapia con radiación pueden causar molestias, estos se pueden tratar o controlar. Hable con su médico o enfermera de cómo aliviar el malestar.

Puede ser útil saber que la mayoría de los efectos secundarios desaparecen cuando termina el tratamiento. Sin embargo, usted tal vez querrá conversar con su médico sobre los efectos secundarios posibles que pueden ser duraderos como resultado de la radioterapia. Por ejemplo, la radiación puede hacer la vagina más estrecha. Una vagina estrecha puede dificultar las relaciones sexuales o las pruebas de seguimiento. Hay forma de prevenir este problema. Sin embargo, si esto llega a ocurrir, su equipo de atención médica puede decirle cómo ensanchar la vagina.

Otro posible efecto secundario duradero es el daño a los ovarios. Generalmente cesan los períodos menstruales y las mujeres padecen bochornos y resequedad vaginal. En las mujeres más jóvenes, hay más probabilidad de que regresen los períodos menstruales. Las mujeres que quieran quedar embarazadas después de la radioterapia deberán preguntar a su equipo de atención médica cómo preservar sus óvulos antes de comenzar la terapia con radiación.

Tal vez le será útil leer el folleto del NCI La radioterapia y usted.

Usted querrá hacer estas preguntas a su médico antes de recibir radioterapia:

  • ¿Cuál es el objeto de este tratamiento?
  • ¿Cómo me administrarán la radiación?
  • ¿Tendré que internarme en el hospital? Si es así, ¿por cuánto tiempo?
  • ¿Cuándo empezarán los tratamientos? ¿Con qué frecuencia tendré los tratamientos? ¿Cuándo terminarán?
  • ¿Cómo me sentiré durante el tratamiento? ¿Hay efectos secundarios?
  • ¿Cómo sabremos que la radioterapia está funcionando?
  • ¿Podré continuar mis actividades normales durante el tratamiento?
  • ¿Afectará la radioterapia mi vida sexual?
  • ¿Hay efectos secundarios duraderos?

Quimioterapia

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas. La quimioterapia generalmente se combina con radioterapia para el tratamiento del cáncer de cérvix. Cuando el cáncer se ha diseminado a otros órganos, la quimioterapia puede usarse sola.

La mayoría de los fármacos para el cáncer cervical se inyectan en la vena (por vía intravenosa) con una aguja fina. Algunos fármacos pueden tomarse por la boca. Casi todas las mujeres reciben la quimioterapia en una clínica o en el consultorio del médico. Los fármacos que se toman por vía oral pueden tomarse en casa. Algunas mujeres pueden necesitar permanecer en el hospital para el tratamiento.

Los efectos secundarios dependen principalmente de los fármacos que se usen y de la dosis. La quimioterapia destruye células cancerosas que crecen con rapidez, pero los fármacos pueden también dañar las células normales que se dividen con rapidez, tales como:

  • Glóbulos de la sangre: Cuando la quimioterapia hace bajar las concentraciones de glóbulos de la sangre sanos, usted tiene más probabilidad de contraer infecciones, de magullarse o de sangrar con facilidad y puede sentir mucha debilidad y cansancio. Su equipo de atención médica le hará análisis de sangre para vigilar las concentraciones bajas de glóbulos de la sangre. Si las concentraciones están bajas, su equipo de atención médica puede detener la quimioterapia por un tiempo o reducir la dosis del fármaco. Tal vez le administren medicamentos que pueden ayudar a que su cuerpo produzca nuevos glóbulos sanguíneos.
  • Células en las raíces del pelo: La quimioterapia puede causar la caída del pelo. Si se le cae el pelo, volverá a crecer al terminar el tratamiento, pero es posible que sea diferente en color y textura.
  • Células que revisten el tubo digestivo: La quimioterapia puede causar falta de apetito, náuseas y vómitos, diarrea o llagas en la boca y labios. Su equipo de atención médica puede administrarle medicamentos y sugerirle otras formas de controlar estos efectos.

Otros efectos secundarios pueden incluir salpullido en la piel, hormigueo o entumecimiento de manos y pies, problemas para oír, falta de equilibrio, dolor en las articulaciones e hinchazón de piernas y pies. Su equipo de atención médica puede sugerirle formas para controlar muchos de estos efectos secundarios. La mayoría desaparecen cuando termina el tratamiento.

Tal vez le sea útil leer el folleto del NCI La quimioterapia y usted.

Usted querrá hacer estas preguntas a su médico antes de recibir quimioterapia:

  • ¿Por qué necesito este tratamiento?
  • Qué fármaco o fármacos tomaré?
  • ¿Cómo funcionan los fármacos?
  • ¿Cuáles son los beneficios esperados del tratamiento?
  • ¿Cuáles son los riesgos y los efectos secundarios posibles de cada tratamiento? ¿Qué podemos hacer para controlarlos?
  • ¿Cuándo empezará el tratamiento? ¿Cuándo terminará?
  • ¿Cómo afectará el tratamiento mis actividades normales?

Obtención de una segunda opinión

Antes de empezar el tratamiento, es posible que usted quiera obtener una segunda opinión sobre su diagnóstico, sobre el estadio del cáncer y sobre el plan de tratamiento. A algunas personas les preocupa que el médico pueda ofenderse si solicitan una segunda opinión. Lo contrario es más cierto. La mayoría de los médicos aceptan con agrado una segunda opinión. Y muchas compañías de seguros médicos cubren el costo de una segunda opinión si usted o su médico la solicitan. Algunas compañías de seguro requieren una segunda opinión.

Si usted obtiene una segunda opinión, el segundo médico puede estar de acuerdo con el diagnóstico y plan de tratamiento del primer médico. O, el segundo médico puede sugerirle otro enfoque. De cualquier forma, usted obtiene más información y tal vez un mayor sentido de control. Puede sentirse más segura de las decisiones que toma, sabiendo que ha examinado todas sus opciones.

Se puede llevar algún tiempo y esfuerzo en reunir el expediente médico y ver a otro doctor. En la mayoría de los casos, tomarse varias semanas para obtener una segunda opinión no es un problema. Por lo general, la demora en comenzar el tratamiento no hace que el tratamiento sea menos efectivo. Para tener seguridad, usted deberá hablar con su doctor sobre esta demora.

Hay muchas formas de encontrar a un médico para obtener una segunda opinión. Usted puede preguntar a su doctor, a una asociación médica local o estatal, a un hospital cercano o a una escuela de medicina los nombres de especialistas.

Además, usted puede obtener información sobre centros de tratamiento cercanos si se comunica al Servicio de Información sobre el Cáncer del NCI. Llame al 1-800-422- 6237 (1-800-4-CANCER).

Puede encontrar otras fuentes de información en la hoja informativa del NCI Cómo encontrar a un doctor o un establecimiento de tratamiento si usted tiene cáncer.

Nutrición

Es importante comer bien antes, durante y después del tratamiento del cáncer. Usted necesita la cantidad adecuada de calorías para mantener un buen peso. Así también, necesita suficientes proteínas para mantener las fuerzas. Comer bien puede ayudarle a sentirse mejor y a tener más energía.

A veces, especialmente durante o inmediatamente después de su tratamiento, es posible que no tenga ganas de comer. Es probable que sienta incomodidad o cansancio. Tal vez los alimentos no saben tan bien como de costumbre. Además, la falta de apetito, las náuseas, vómitos, llagas en la boca y otros efectos secundarios del tratamiento pueden hacer que coma con dificultad.

Su médico, un dietista titulado o algún otro proveedor de atención médica pueden sugerirle formas de satisfacer sus necesidades de nutrición. Además, el folleto del NCI Consejos de alimentación para pacientes con cáncer ofrece muchas ideas y recetas útiles.

Cuidados de seguimiento

Después del tratamiento para cáncer cervical, usted va a necesitar exámenes regulares (cada 3 o 6 meses). Los exámenes ayudan a asegurar que cualquier cambio en la salud se tenga en cuenta y se trate si es necesario. Si tiene algún problema de salud entre sus citas, comuníquese con el doctor.

El cáncer cervical puede regresar después del tratamiento. Su médico examinará para ver si hay una recurrencia (recidiva) del cáncer. Los exámenes pueden incluir exámenes físicos, pruebas de Papanicolaou y radiografías del pecho.

Tal vez le será útil que lea el folleto del Instituto Nacional del Cáncer Siga adelante: la vida después del tratamiento del cáncer. Quizás usted querrá leer también la hoja informativa del NCI Cuidados de seguimiento después del tratamiento del cáncer.

Tal vez querrá hacer estas preguntas a su médico después de terminar el tratamiento:

  • ¿Con qué frecuencia necesitaré exámenes de control?
  • ¿Con qué frecuencia necesitaré hacerme la prueba de Papanicolaou?
  • ¿Qué otras pruebas de control me sugiere?
  • Entre las citas de control, ¿qué problemas de salud o síntomas deberé comunicarle?

Fuentes de apoyo

Saber que usted tiene cáncer de cérvix puede cambiar su vida y las vidas de sus seres queridos. Estos cambios pueden ser difíciles de manejar. Es común que usted, su familia y sus amigos tengan muchas emociones diferentes y a veces confusas.

También es común que se preocupe del tratamiento, el manejo de los efectos secundarios, las estancias en el hospital y los gastos médicos. Es posible que usted se preocupe también de atender a su familia, de conservar su trabajo o de continuar con las actividades diarias.

El apoyo lo puede encontrar en:

  • Los médicos, enfermeras y otros miembros de su equipo de atención médica pueden responder preguntas sobre el tratamiento, el trabajo y otras actividades.
  • Los asistentes sociales, asesores o miembros de la iglesia pueden serle útiles si usted quiere hablar de sus sentimientos o de sus preocupaciones. Por lo general, los asistentes sociales pueden sugerir recursos de ayuda económica, para transporte, cuidado en casa o para apoyo emocional.
  • Los grupos de apoyo pueden también ayudar. En estos grupos, los pacientes o sus familiares se reúnen con otros pacientes o sus familias para compartir lo que han aprendido sobre cómo hacer frente a la enfermedad y los efectos del tratamiento. Los grupos pueden ofrecer apoyo en persona, por teléfono o por Internet. Usted puede preguntar a algún miembro de su equipo de atención médica cómo encontrar un grupo de apoyo.
  • Especialistas en información en el teléfono: 1-800-422-6237 (1-800-4-CANCER) pueden ayudarle a encontrar programas, servicios y publicaciones. Ellos pueden enviarle una lista de las organizaciones que ofrecen servicios para personas con cáncer.
  • Su médico o un consejero sexual puede serle útil si usted o su pareja están preocupados de los efectos del cáncer cervical en su relación sexual. Tanto usted como su pareja sexual pueden descubrir que esto les ayuda a conversar sobre sus preocupaciones.

Para encontrar sugerencias sobre cómo sobrellevar la enfermedad, le será útil leer el folleto del NCI titulado Tómese su tiempo: Apoyo para personas con cáncer.

Participación en la investigación del cáncer

Médicos en todo el mundo llevan a cabo muchos tipos de estudios clínicos (estudios de investigación en los cuales la gente participa voluntariamente). La investigación ha llevado ya a adelantos en la prevención, el diagnóstico y tratamiento del cáncer cervical.

Los médicos continúan investigando nuevas y mejores maneras de tratar el cáncer cervical. Están probando nuevos tratamientos, incluso nuevos medicamentos, combinaciones y programas. Algunos estudios combinan la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia.

Los estudios clínicos están diseñados para saber si los nuevos tratamientos son seguros y efectivos. Aun cuando las mujeres en un estudio clínico no se beneficien directamente, ellas pueden contribuir de manera importante al ayudar a los médicos a saber más acerca del cáncer de cérvix y cómo controlarlo. Aunque los estudios clínicos pueden presentar algún riesgo, los investigadores hacen todo lo posible para proteger a los participantes.

Si le interesa participar en un estudio clínico, hable con su doctor. Quizás querrá leer la Guía para entender y participar en estudios clínicos del Instituto Nacional del Cáncer. En esta página web se describe cómo se llevan a cabo los estudios clínicos y se explican sus beneficios y riesgos posibles.

El sitio web en español del Instituto Nacional del Cáncer incluye una sección sobre estudios clínicos en http://www.cancer.gov/espanol/cancer/estudios-clinicos. Incluye información general sobre estudios clínicos. 

El Servicio de Información sobre el Cáncer en el teléfono 1-800-422-6237 (1-800-4-CANCER) puede responder preguntas y brindar información sobre los estudios clínicos.