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¿Prequntas sobre el cáncer?

Lo que usted necesita saber sobre™

el cáncer de próstata

  • Publicación: 3 de abril de 2007

Tratamiento

Obtención de una segunda opinión
Métodos de tratamiento
Cirugía
Radioterapia
Terapia hormonal
Espera vigilante

Muchos hombres con cáncer de próstata quieren tener una parte activa en la toma de decisiones sobre su atención médica. Es natural que usted quiera saber todo lo que sea posible acerca del cáncer de próstata y de las opciones que usted tiene de tratamiento. Sin embargo, el choque y la tensión después de un diagnóstico de cáncer pueden hacer difícil pensar en todo lo que usted quisiera preguntar a su médico. Ayuda muchas veces hacer una lista de las preguntas antes de una cita.

Para ayudarse a recordar lo que dice el médico, usted puede tomar notas o puede usar una grabadora si lo permite el médico. Quizás usted también querrá que le acompañe un familiar o amigo cuando hable con el médico, para que participe en la discusión, para que tome notas o solo para que escuche.

Usted no necesita hacer todas sus preguntas a la vez; tendrá otras oportunidades para pedir a su médico o enfermera que le expliquen algo que no está claro o si necesita más detalles.

Su médico lo puede referir a un especialista, o usted puede solicitar una referencia médica. Los especialistas que tratan el cáncer de próstata son los urólogos, oncólogos urólogos, médicos oncólogos y oncólogos radioterapeutas.

Obtención de una segunda opinión

Antes de comenzar un plan de tratamiento, usted querrá obtener una segunda opinión acerca de su diagnóstico y tratamiento. Muchas compañías de seguro cubren una segunda opinión si usted o su médico la solicitan. Se puede llevar algo de tiempo y esfuerzo para reunir el expediente médico y hacer arreglos para ver a otro médico. En general, no es un problema tomarse varias semanas para obtener una segunda opinión. En la mayoría de los casos, el retraso en empezar el tratamiento no hace que éste sea menos efectivo. Para cerciorarse de esto, usted deberá hablar con su médico sobre esta demora. Algunos hombres con cáncer de próstata necesitan el tratamiento de inmediato.

Hay varias formas de encontrar a un médico para obtener una segunda opinión:

  • Es posible que su médico le refiera a uno o a varios especialistas. En los centros oncológicos, varios especialistas trabajan con frecuencia en equipo.
  • El Servicio de Información sobre el Cáncer, en el teléfono 1-800-4-CANCER, le puede proporcionar información acerca de los centros de tratamiento en su área.
  • La asociación médica local o estatal, un hospital cercano o una escuela de medicina pueden proporcionar generalmente los nombres de especialistas.
  • El NCI proporciona una útil hoja informativa titulada "Cómo encontrar a un doctor o un establecimiento de tratamiento si usted tiene cáncer".

Métodos de tratamiento

Los hombres con cáncer de próstata cuentan con muchas opciones de tratamiento. El tratamiento que es el mejor para un hombre, puede no ser el mejor para otro.

El tratamiento para cáncer de próstata puede implicar, cirugía, radioterapia o terapia hormonal. Usted puede tener una combinación de tratamientos. Si su médico le recomienda la espera vigilante, su salud será observada de cerca. Usted recibirá tratamiento sólo si se presentan síntomas o si estos empeoran.

El tratamiento de cáncer consiste en terapia local o terapia sistémica:

  • Terapia local: La cirugía y la radioterapia son tratamientos locales. Ambos extirpan o destruyen el cáncer en la próstata. Cuando el cáncer de próstata se ha diseminado a otras partes del cuerpo, la terapia local se puede utilizar para controlar la enfermedad en esas áreas específicas.
  • Terapia sistémica: La terapia hormonal es terapia sistémica. Se administran hormonas para controlar el cáncer que se ha diseminado.

El tratamiento que es más adecuado para usted depende principalmente del estadio del cáncer, del grado del tumor, de los síntomas que usted experimenta y de su salud en general. Su médico le describirá sus opciones de tratamiento y resultados esperados.

Como los tratamientos de cáncer con regularidad causan daños a células y tejidos sanos, los efectos secundarios son comunes. Los efectos secundarios dependen principalmente del tipo y extensión del tratamiento. Los efectos secundarios pueden no ser los mismos para cada hombre y pueden cambiar de una sesión de tratamiento a la siguiente.

Usted debe tomar en cuenta tanto los beneficios esperados como los posibles efectos secundarios de cada opción de tratamiento. Tal vez usted querrá consultar con su médico los posibles efectos sobre la actividad sexual. Usted puede trabajar con su médico en el diseño de un plan que refleje sus necesidades médicas y sus valores personales.

En cualquier estadio (etapa) de la enfermedad, hay cuidados médicos de apoyo disponibles para controlar el dolor y otros síntomas, para aliviar los efectos secundarios de la terapia y para mitigar problemas emocionales. La información sobre los cuidados médicos de apoyo está disponible en el sitio web del NCI en http://www.cancer.gov/espanol/pdq/cuidadosdeapoyo y por especialistas en información en 1-800-4-CANCER.

Quizás usted querrá hablar con su médico sobre la participación en un estudio clínico, un estudio de investigación de métodos nuevos de tratamiento. La sección sobre "La promesa de la investigación del cáncer" contiene más información sobre estudios clínicos.

Antes de empezar su tratamiento, tal vez querrá hacer las siguientes preguntas a su médico:
  • ¿Cuál es la etapa de la enfermedad? ¿Muestra alguno de los ganglios linfáticos signos de cáncer? ¿Se ha diseminado el cáncer a otras partes del cuerpo?
  • ¿Cuál es el grado del tumor?
  • ¿Cuál es el objetivo del tratamiento? ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento? ¿Cuál me recomienda? ¿Por qué?
  • ¿Cuáles son los beneficios que se esperan de cada tipo de tratamiento?
  • ¿Cuáles son los riesgos y efectos secundarios posibles de cada tratamiento? ¿Cómo se pueden controlar los efectos secundarios?
  • ¿Qué puedo hacer para prepararme para el tratamiento?
  • ¿Necesitaré quedarme en el hospital? Si es así, ¿por cuánto tiempo?
  • ¿En qué forma afectará el tratamiento mis actividades normales? ¿Es posible que afecte mi vida sexual? ¿Tendré problemas urinarios? ¿Tendré problemas del intestino?
  • ¿Cuánto costará el tratamiento? ¿Cubre mi seguro médico este tratamiento?
  • ¿Sería apropiado para mí participar en un estudio clínico (estudio de investigación)?

Cirugía

La cirugía es un tratamiento común para cáncer de próstata en estadio inicial. El médico puede extirpar toda la próstata o solo una parte. En algunos casos, su médico puede usar una técnica conocida como cirugía conservadora de nervios. Este tipo de cirugía puede salvar los nervios que controlan la erección. Sin embargo, si usted tiene un tumor grande o un tumor que está muy cerca de los nervios, es posible que usted no pueda tener este tipo de cirugía.

Cada tipo de cirugía tiene riesgos y beneficios. El médico puede describirlos con mayor detalle:

  • Prostatectomía retropúbica radical: El médico extirpa toda la próstata y los ganglios linfáticos cercanos por medio de una incisión (corte) en el abdomen.
  • Prostatectomía perineal radical: El médico extirpa toda la próstata a través de una incisión entre el escroto y el ano. Los ganglios linfáticos cercanos pueden extirparse por medio de una incisión aparte en el abdomen.
  • Prostatectomía laparoscópica: El médico extirpa toda la próstata y los ganglios linfáticos cercanos por medio de pequeñas incisiones, en vez de una sola incisión larga en el abdomen. Se utiliza un tubo delgado y luminoso (laparoscopio) que ayuda a extirpar la próstata.
  • Resección transuretral de la próstata (transurethral resection of the prostate, TURP, en inglés): El médico extirpa parte de la próstata usando un instrumento largo y fino que se inserta por la uretra. La parte cancerosa de la próstata se corta. La resección transuretral de la próstata puede no extirpar toda la próstata, pero sí extirpa el tejido que bloquea el flujo de orina.
  • Criocirugía: Este tipo de cirugía para el cáncer de próstata está en estudio en algunos centros médicos. (Más información acerca de la criocirugía se encuentra en la sección "La promesa de la investigación del cáncer").
  • Linfadenectomía pélvica: Este procedimiento se lleva a cabo de rutina durante una prostatectomía. El médico extirpa los ganglios linfáticos de la pelvis para ver si el cáncer se ha diseminado a ellos. Si se encuentran células cancerosas en los ganglios linfáticos, es probable que la enfermedad se haya diseminado a otras partes del cuerpo. En este caso, el médico puede sugerir otros tipos de tratamiento.

El tiempo que toma en recuperarse después de la cirugía es diferente para cada hombre y depende del tipo de cirugía a la que se haya sometido. Usted puede sentirse incómodo los primeros días. Sin embargo, las medicinas pueden ayudar a controlar el dolor. Antes de la cirugía, usted deberá consultar el plan para controlar el dolor con su médico o enfermera. Después de la cirugía, su médico puede hacer ajustes a ese plan si usted necesita más alivio.

Después de la cirugía, la uretra necesita tiempo para sanar. Usted tendrá un catéter. El catéter es un tubo que se coloca por la uretra en la vejiga para drenar la orina. Usted tendrá el catéter de 5 días a 3 semanas. Su médico o enfermera le enseñará cómo cuidarlo.

La cirugía puede causar problemas a corto plazo, tales como la incontinencia. Después de la cirugía, algunos hombres pueden perder el control del flujo de la orina (incontinencia urinaria). La mayoría de los hombres recuperan el control de la vejiga después de unas pocas semanas.

Algunos hombres pueden volverse impotentes. La cirugía conservadora de nervios tiene el propósito de evitar el problema de la impotencia. Si a un hombre se le puede hacer la cirugía conservadora de nervios y la operación tiene éxito, es posible que la impotencia no dure. En algunos casos, los hombres quedan impotentes en forma permanente. Usted puede hablar con su médico sobre las medicinas y otras formas de ayudar a controlar los efectos sexuales del tratamiento del cáncer.

Si su próstata es extirpada, usted ya no podrá producir semen. Usted tendrá orgasmos secos. Si desea tener hijos, puede pensar en un banco de semen o en un procedimiento de recolección de semen.

Antes de decidirse por la cirugía, tal vez usted querrá preguntar al médico lo siguiente:
  • ¿En qué tipo de cirugía puedo pensar para mí? ¿Es la cirugía conservadora de nervios una opción para mí? ¿Qué tipo de operación me recomienda usted? ¿Por qué?
  • ¿Cómo me sentiré después de la operación?
  • Si tengo dolor, ¿cómo podemos controlarlo?
  • ¿Tendré algún efecto secundario permanente?
  • ¿Hay alguien con quien yo pueda hablar que haya tenido esta misma operación que me van a hacer a mí?

Radioterapia

La radioterapia usa rayos de alta energía para destruir las células cancerosas. Afecta únicamente a las células del área bajo tratamiento.

En el caso de cáncer de próstata en etapa (estadio) inicial, la radioterapia puede ser usada en vez de cirugía. También puede ser usada después de cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que quede en el área. En etapas avanzadas de cáncer de próstata, la radioterapia puede usarse para ayudar a aliviar el dolor.

Los médicos usan dos tipos de radioterapia para tratar el cáncer de próstata. Algunos hombres reciben ambos tipos:

  • Radiación externa: La radiación procede de una máquina grande fuera del cuerpo. Los hombres van a un hospital o clínica para tratamiento. Los tratamientos generalmente son 5 días a la semana durante varias semanas. Muchos pacientes reciben radioterapia de conformación tridimensional. Este tipo de tratamiento se concentra más de cerca en el cáncer y conserva el tejido normal.
  • Radiación interna (radiación por implante o braquiterapia): La radiación procede de material radiactivo colocado usualmente dentro de semillas pequeñas. Estas semillas son colocadas directamente en el tejido y emiten radiación por varios meses. Estas semillas son inofensivas y no necesitan removerse.

Los efectos secundarios dependen principalmente del tipo y dosis de radiación. Es probable que usted sienta mucho cansancio durante la radioterapia, especialmente en las últimas semanas de tratamiento. El descanso es importante, pero los médicos generalmente aconsejan a sus pacientes que traten de estar tan activos como sea posible.

Si usted recibe radiación externa, usted puede padecer diarrea o malestar al orinar u orinar con frecuencia. Algunos hombres padecen problemas intestinales o urinarios duraderos. La piel del área tratada puede enrojecerse, resecarse y hacerse sensible. Es posible que el pelo del área tratada se caiga y no vuelva a crecer.

La radioterapia interna puede causar incontinencia. Este tipo de efecto secundario generalmente desaparece. Los efectos secundarios duraderos como resultado de la radioterapia interna no son comunes.

Tanto la radioterapia interna como la externa pueden causar impotencia, aunque es menos probable que la radioterapia interna tenga este efecto.

Antes de decidirse por la radioterapia, tal vez usted querrá preguntar a su médico lo siguiente:
  • ¿Cómo se administrará la radiación?
  • ¿Cuándo comenzará el tratamiento? ¿Cuándo terminará? ¿Con qué frecuencia tendré tratamiento?
  • ¿Qué tengo que hacer para cuidarme antes, durante y después del tratamiento?
  • ¿Cómo me sentiré durante el tratamiento de radiación? ¿Podré manejar al lugar de tratamiento y regresar por mi cuenta?
  • ¿Cómo sabremos que el tratamiento está funcionando?
  • ¿Cómo me sentiré después del tratamiento de radiación?
  • ¿Hay algún efecto duradero?
  • ¿Cuál es la probabilidad de que el cáncer regrese a mi próstata?
  • ¿Con qué frecuencia necesitaré examinarme?

Terapia hormonal

La terapia hormonal impide que las células cancerosas obtengan las hormonas masculinas (andrógenos) que necesitan para crecer. Los testículos son los productores principales de la hormona masculina testosterona en el cuerpo. La glándula suprarrenal produce otras hormonas masculinas y una cantidad pequeña de testosterona.

La terapia hormonal usa fármacos o cirugía:

Después de la orquiectomía o del tratamiento con un agonista de la hormona liberadora de hormona luteinizante, su cuerpo ya no obtiene testosterona de los testículos. Las glándulas suprarrenales todavía producen pequeñas cantidades de las hormonas masculinas. Es posible que le den un antiandrógeno para bloquear la acción de las hormonas masculinas que quedan. Esta combinación de tratamientos se conoce como bloqueo total de andrógenos. Los estudios no han mostrado si el bloqueo total de andrógenos es más efectivo que la cirugía o que un agonista de la hormona liberadora de hormona luteinizante solo.

Los médicos generalmente pueden controlar el cáncer de próstata que se ha diseminado a otras partes del cuerpo con terapia hormonal. A menudo, el cáncer no crece por varios años. Eventualmente, sin embargo, la mayoría de los cánceres de próstata pueden crecer con muy pocas hormonas masculinas o sin ellas. Cuando esto sucede, la terapia hormonal ya no es efectiva. En ese momento, su médico puede sugerir otras formas de tratamiento que están siendo estudiadas.

Es posible que la terapia hormonal afecte su calidad de vida. Con frecuencia causa efectos secundarios tales como impotencia, bochornos o sofocos, pérdida del deseo sexual y debilidad en los huesos. Los antagonistas de la hormona liberadora de la hormona luteinizante pueden hacer que sus síntomas empeoren por un periodo corto de tiempo cuando usted comienza a tomarlos. Este es un problema temporal durante el cual los síntomas pueden acentuarse. El tratamiento causa una reducción gradual en el nivel de su testosterona. Sin testosterona, el crecimiento del tumor se hace lento. Su situación puede mejorar. (Para evitar este período en el que los síntomas se acentúan, su médico puede darle un antiandrógeno por un tiempo junto con el agonista de la hormona liberadora de hormona luteinizante).

Los antiandrógenos (como la nilutamida) pueden causar náuseas, diarrea o crecimiento o sensibilidad de los senos. Raramente, pueden causar problemas de hígado (dolor en el abdomen, ojos amarillentos u orina oscura). Algunos hombres que usan nilutamida pueden tener dificultad para respirar. Algunos pueden tener dificultad en ajustarse a cambios repentinos de luz.

Si se usa por largo tiempo, el ketoconazol puede causar problemas de hígado, y la aminoglutetimida puede causar erupciones de la piel. Si a usted se le hace un bloqueo total de andrógenos, es posible que tenga más efectos secundarios que si recibiera un solo tipo de terapia hormonal.

Cualquier tipo de tratamiento que reduce sus niveles hormonales puede debilitar sus huesos. Su médico puede sugerir medicamentos o suplementos dietéticos que pueden reducir su riesgo de fracturas de huesos.

Antes de decidirse por la terapia hormonal, tal vez usted querrá hacer las siguientes preguntas al médico:
  • ¿Qué tipo de terapia hormonal recibiré? ¿Recomendaría usted fármacos o cirugía? ¿ Por qué?
  • ¿Cuándo empezará mi terapia? ¿Con qué frecuencia se administrará la terapia? ¿Cuándo terminará?
  • ¿A dónde debo ir para recibir tratamiento? ¿Podré manejar de regreso a casa?
  • Si me someto a cirugía, ¿cuánto tiempo voy a necesitar estar en el hospital?
  • ¿Cómo me sentiré durante el tratamiento?
  • ¿Qué puedo hacer para cuidarme durante la terapia?
  • ¿Cómo sabremos si la terapia funciona?
  • ¿Qué tipos de efectos secundarios debo reportar a usted?
  • ¿Habrá efectos secundarios duraderos?

Espera vigilante

Usted puede escoger la espera vigilante si los riesgos y los efectos secundarios posibles del tratamiento sobrepasan los beneficios posibles. Su médico puede ofrecer esta opción si usted es una persona en edad avanzada o tiene otros problemas serios de salud. Asimismo, su médico puede sugerir la espera vigilante si usted ha sido diagnosticado con cáncer de próstata en estadio inicial que parece estar creciendo lentamente. Su médico ofrecerá tratamiento si se presentan síntomas o si estos empeoran.

La espera vigilante evita o retrasa los efectos secundarios de la cirugía y de la radiación, pero esta opción presenta riesgos. Puede reducir la posibilidad de controlar el cáncer antes de que se disemine. También, puede ser más difícil sobrellevar la cirugía y la radioterapia a medida que avanza su edad.

Usted puede decidir en contra de la espera vigilante si no desea vivir con un cáncer que no ha sido tratado. Si usted se decide por la espera vigilante, pero empieza a preocuparse después, usted deberá expresar sus sentimientos a su médico. Casi siempre hay disponible un enfoque diferente.

La espera vigilante está en estudio. Vea la sección: "La promesa de la investigación sobre el cáncer" para información acerca de este estudio.

Antes de decidirse por la espera vigilante, tal vez usted querrá hacer las siguientes preguntas al médico:
  • Si yo escojo la espera vigilante, ¿puedo cambiar de parecer más tarde?
  • ¿Será más difícil de tratar la enfermedad más tarde?
  • ¿Con qué frecuencia tendré exámenes?