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Lo que usted necesita saber sobre™

el cáncer de tiroides

  • Publicación: 11 de junio de 2013

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Tratamiento

Las opciones de tratamiento para las personas con cáncer de tiroides son:

Es probable que usted reciba más de un tipo de tratamiento. Por ejemplo, el tratamiento habitual para el cáncer papilar de tiroides es la cirugía, la terapia hormonal tiroidea y la terapia con yodo radiactivo. La radioterapia externa y la quimioterapia, por lo general, no se usan para las personas con cáncer papilar tiroideo.

El tratamiento adecuado para usted depende principalmente del tipo de cáncer tiroideo (papilar, folicular, medular o anaplásico). También depende del tamaño del nódulo, de su edad y de si el cáncer se ha diseminado. Usted y su médico pueden trabajar juntos para elaborar un plan de tratamiento que satisfaga sus necesidades personales.

Su médico puede recomendarle a un especialista con experiencia en el tratamiento del cáncer tiroideo o usted puede pedir una recomendación. Usted puede tener un equipo de especialistas:

  • Endocrinólogo: Un endocrinólogo es un médico que se especializa en tratar a personas con trastornos hormonales.
  • Especialista en tiroidología: Un especialista en tiroidología es un endocrinólogo que se especializa en el tratamiento de enfermedades de la tiroides.
  • Cirujano: Este tipo de médico puede hacer operaciones.
  • Médico de medicina nuclear: Un médico de medicina nuclear se especializa en el uso de sustancias radiactivas para diagnosticar y tratar el cáncer y otras enfermedades.
  • Médico oncólogo: Un médico oncólogo es un médico que se especializa en tratar el cáncer con fármacos.
  • Oncólogo radioterapeuta: Un oncólogo radiólogo es un médico que se especializa en tratar el cáncer con radioterapia.

Su equipo de atención médica puede incluir también a una enfermera de oncología y a un dietista titulado.

Su médico puede explicarle las opciones de tratamiento, los resultados esperados de cada tratamiento y los efectos secundarios posibles. Dado que los tratamientos del cáncer frecuentemente dañan células y tejidos sanos, los efectos secundarios son comunes. Estos efectos secundarios dependen de muchos factores, incluso del tipo de tratamiento. Los efectos secundarios pueden no ser los mismos para cada persona y pueden aun cambiar de una sesión de tratamiento a la otra. Antes de comenzar el tratamiento, pregunte a su equipo de atención médica sobre los efectos secundarios posibles y cómo el tratamiento puede alterar sus actividades normales.

En cualquier estadio de la enfermedad, hay cuidados médicos de apoyo disponibles para aliviar los efectos secundarios del tratamiento, para controlar el dolor y otros síntomas y para aliviar las preocupaciones emocionales. Usted puede encontrar más información sobre los cuidados médicos de apoyo en el sitio web del NCI en http://www.cancer.gov/espanol/pdq/cuidadosdeapoyo.

Usted puede obtener también información sobre los cuidados médicos de apoyo por medio del Servicio de Información sobre el Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer en el teléfono 1–800–422–6237 (1–800–4–CANCER).

Tal vez usted querrá hablar con su médico sobre la posibilidad de participar en un estudio clínico. Los estudios clínicos son estudios de investigación que ponen a prueba nuevos tratamientos. Los estudios clínicos son una opción importante para las personas en todas las etapas de cáncer de tiroides. Vea la sección Investigación para el tratamiento del cáncer.

Antes de empezar el tratamiento, tal vez usted querrá hacer estas preguntas al médico:

  • ¿Qué tipo de cáncer de tiroides tengo? ¿Me puede dar una copia del informe del patólogo?
  • ¿Cuál es el estadio o etapa de mi enfermedad? ¿Se ha diseminado el cáncer a otras partes del cuerpo? Si es así, ¿adónde?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento? ¿Cuál me recomienda? ¿Recibiré más de un tipo de tratamiento?
  • ¿Cuáles son los beneficios esperados de cada tipo de tratamiento?
  • ¿Cuáles son los riesgos y los efectos secundarios posibles de cada tratamiento? ¿Cómo se pueden controlar los efectos secundarios?
  • ¿Qué puedo hacer como preparación para el tratamiento?
  • ¿Tendré que quedarme en el hospital? Si es así, ¿por cuánto tiempo?
  • ¿Cuánto costará el tratamiento? ¿Cubre mi plan de seguro médico este tratamiento?
  • ¿Cómo afectará el tratamiento mis actividades normales?
  • ¿Qué posibilidades tengo de recuperarme completamente?
  • ¿Sería adecuado para mí un estudio clínico?

Cirugía

A la mayoría de las personas con cáncer de tiroides se les hace cirugía. El cirujano extirpa toda la tiroides o solo una parte.

Usted y su cirujano pueden conversar acerca de los tipos de cirugía y de cuál puede ser el adecuado para usted.

  • Extirpación de toda la tiroides: Esta cirugía se puede usar para todos los tipos de cáncer tiroideo. El cirujano extirpa la tiroides por medio de una incisión en el cuello. Si alguna parte del tejido tiroideo no se puede extirpar, puede destruirse después por medio de terapia con yodo radiactivo. Vea la sección llamada Terapia de yodo radiactivo.

    El cirujano puede extirpar también los ganglios linfáticos cercanos. Si el cáncer ha invadido el tejido dentro del cuello, el cirujano puede extirpar ese tejido tanto como sea posible. Si el cáncer se ha diseminado afuera del cuello, el tratamiento de esas zonas puede incluir cirugía, terapia de yodo radiactivo y radioterapia externa.

  • Extirpación de un lóbulo: A algunas personas con cáncer folicular o papilar tiroideo se les puede extirpar un tumor pequeño de una parte de la tiroides. El cirujano extirpará un lóbulo y el istmo. Vea una imagen de los lóbulos de la tiroides y del istmo.

    A algunas personas a las que se les extirpa un lóbulo, más tarde se les hace una segunda operación para extirpar el resto de la tiroides. Muy pocas veces, el resto del tejido tiroideo es destruido por medio de la terapia de yodo radiactivo.

Es normal sentir cansancio o debilidad por un tiempo después de la cirugía para cáncer tiroideo. El tiempo que se lleva para curarse es diferente para cada persona.

Es posible que sienta dolor y malestar durante los primeros días. Los medicamentos pueden ayudar a controlar su dolor. Antes de la cirugía, usted deberá discutir el plan de alivio del dolor con su médico o enfermera. Después de la cirugía, su médico puede ajustar el plan si usted necesita más alivio.

La cirugía para el cáncer de tiroides extirpa las células que producen hormona tiroidea. Después de la cirugía, la mayoría de las personas necesitan tomar píldoras para reemplazar la hormona tiroidea natural. Usted podrá necesitar tomar las píldoras de hormona tiroidea por el resto de su vida. Vea la sección Tratamiento de hormona tiroidea.

Si el cirujano extirpa las glándulas paratiroides, es posible que usted necesite tomar calcio y vitamina D por el resto de su vida.

En pocas personas, la cirugía puede dañar algunos nervios o músculos. Si esto ocurre, la persona puede tener problemas con su voz o un hombro puede estar más bajo que el otro.

Usted querrá hacer las siguientes preguntas al médico antes de someterse a cirugía:

  • ¿Qué tipo de cirugía me recomienda?
  • ¿Será necesario extirpar algunos de mis ganglios linfáticos? ¿Me extirparán las glándulas paratiroides u otros tejidos? ¿Por qué?
  • ¿Cuáles son los riesgos de la cirugía?
  • ¿Cuántas operaciones de cáncer tiroideo ha hecho usted?
  • ¿Cómo me sentiré después de la operación? Si tengo dolor, ¿cómo será controlado?
  • ¿Cuánto tiempo tendré que permanecer en el hospital?
  • ¿Cómo se verá mi cicatriz?
  • ¿Tendré efectos secundarios duraderos?
  • ¿Necesitaré tomar píldoras de hormona tiroidea? Si es así, ¿cuándo empezaré a tomarlas? ¿Necesitaré tomarlas por el resto de mi vida?
  • ¿Cuándo puedo regresar a mis actividades normales?

Tratamiento de hormona tiroidea

Después de la cirugía para extirpar una parte o toda la tiroides, la mayoría de las personas necesitan tomar píldoras para reemplazar la hormona tiroidea natural. Sin embargo, las píldoras de hormona tiroidea se usan también como parte del tratamiento para el cáncer papilar o folicular tiroideo. Las hormonas tiroideas retrasan el crecimiento de las células cancerosas de la tiroides que permanecen en el cuerpo después de la cirugía.

Aunque las píldoras de hormona tiroidea casi nunca causan efectos secundarios, el exceso de hormona tiroidea puede hacer que adelgace y que sienta calor y sude. La hormona tiroidea en exceso puede también causar un ritmo cardíaco acelerado, dolor en el pecho, calambres y diarrea. Muy poca hormona tiroidea puede hacer que aumente de peso, que sienta frío y cansancio, y que su piel y el cabello se resequen. Si tiene efectos secundarios, informe a su médico. Su médico puede ordenarle un análisis de sangre para asegurarse de que está tomando la dosis correcta de hormona tiroidea.

Usted querrá hacer estas preguntas a su médico antes de tomar hormona tiroidea:

  • ¿Por qué necesito este tratamiento?
  • ¿Cuál será su efecto?
  • ¿Por cuánto tiempo seguiré este tratamiento?

Terapia de yodo radiactivo

La terapia de yodo radioactivo con I-131 es un tratamiento para el cáncer papilar o folicular de tiroides. Destruye las células de cáncer tiroideo y las células tiroideas normales que permanecen en el cuerpo después de la cirugía.

Las personas con cáncer medular o anaplásico de tiroides generalmente no reciben terapia con I‑131. Estos tipos de cáncer tiroideo rara vez responden a la terapia con I-131.

Durante una o dos semanas antes del tratamiento, será necesario que siga una dieta especial. Evite el pescado (especialmente los mariscos), las algas, la sal yodada, la leche, el yogur, el helado, el tocino, el jamón y otros alimentos con yodo. No tome píldoras de vitaminas ni fármacos que tengan yodo.

Debido a que algunas exploraciones con imágenes (tal como la tomografía computarizada) usan yodo en el material de contraste, informe a su médico si le hicieron una tomografía computarizada u otro estudio de imágenes en los últimos 6 meses.

Para el tratamiento, usted ingerirá una o más cápsulas o un líquido que contiene I-131. Incluso las personas que son alérgicas al yodo pueden recibir la terapia con I-131 sin peligro. El I-131 ingresa en el torrente sanguíneo y viaja hacia las células de cáncer tiroideo en todo el cuerpo. Cuando las células de cáncer tiroideo absorben suficiente I-131, mueren.

Muchas personas reciben la terapia con I-131 en una clínica o en un sector ambulatorio de un hospital y después pueden irse a sus casas. Otras personas tienen que permanecer en el hospital durante uno o más días.

La mayor parte de la radiación del I-131 desaparece en aproximadamente una semana. A las 3 semanas, solo quedan rastros de radiación en el cuerpo.

Durante el tratamiento, usted puede ayudar a proteger su vejiga y los demás tejidos sanos tomando mucho líquido.Tomar líquido ayuda a eliminar el I-131 del cuerpo más rápidamente.

Algunas personas tienen nauseas leves el primer día de terapia con I-131. Unas pocas tienen hinchazón y dolor en el cuello donde quedan células tiroideas. Si las células cancerosas de la tiroides se diseminan fuera del cuello, esas áreas pueden doler también.

Su boca puede estar seca o le puede faltar el sentido del gusto o del olfato por un periodo corto de tiempo después de la terapia con I-131. La goma de mascar o los caramelos pueden ayudarle.

Un efecto secundario poco común en los hombres que reciben una dosis alta de I-131 es la infecundidad. En las mujeres, la terapia con I-131 puede no causar la infecundidad, pero algunos médicos recomiendan que las mujeres traten de no embarazarse durante un año después de dosis altas de terapia con I-131.

Los investigadores han informado que un corto número de pacientes pueden padecer un segundo cáncer después del tratamiento con una dosis alta de I-131. Vea la sección Cuidados de seguimiento para obtener información sobre los exámenes médicos de control después de terminar el tratamiento.

Debido a que una dosis alta de I-131 destruye también las células tiroideas normales, usted va a necesitar tomar píldoras de hormona tiroidea después de este tratamiento para reemplazar la hormona natural.

Usted querrá hacer estas preguntas a su médico antes de recibir terapia con I-131:

  • ¿Por qué necesito este tratamiento?
  • ¿Cuál será su efecto?
  • ¿Qué puedo hacer como preparación para este tratamiento? ¿Qué alimentos y fármacos debo evitar? ¿Por cuánto tiempo?
  • ¿Tendré que internarme en el hospital para recibir este tratamiento? Si es así, ¿por cuánto tiempo?
  • ¿Cómo protejo a mis familiares y a las demás personas de la radiación? ¿Por cuántos días?
  • ¿Causará efectos secundarios la terapia con I-131? ¿Qué puedo hacer yo para eso?
  • ¿Qué posibilidad hay de que me administren nuevamente terapia con I-131 en el futuro?

Radioterapia externa

La radioterapia externa es un tratamiento para cualquier tipo de cáncer de tiroides que no puede tratarse con cirugía o con terapia de I-131. Algunas veces se usa también para tratar cáncer que regresa después del tratamiento o para aliviar dolores de huesos que causa el cáncer que se ha diseminado.

La radioterapia externa usa rayos de alta energía para destruir las células cancerosas. Una máquina grande dirige la radiación hacia el cuello o a otros tejidos adonde se ha diseminado el cáncer.

El tratamiento se administra ordinariamente en un hospital o clínica. Usted puede recibir radioterapia externa 5 días a la semana durante varias semanas. Cada tratamiento se lleva solo unos pocos minutos.

Aunque la radioterapia no causa dolor, sí puede causar efectos secundarios. Los efectos secundarios dependen principalmente de cuánta radiación se administra y de la parte del cuerpo que recibe el tratamiento. La radiación al cuello puede causar irritación de garganta y problemas al ingerir. Además, la piel de su cuello puede enrojecerse, resecarse y hacerse sensible.

Es probable que usted sienta mucho cansancio durante la radioterapia, especialmente en las últimas semanas de tratamiento. El descanso es importante, pero los médicos generalmente aconsejan a sus pacientes que traten de mantenerse lo más activos posible.

Aunque los efectos secundarios de la terapia con radiación pueden causar molestias, estos se pueden tratar o controlar. Hable con su médico o enfermera sobre los medios de aliviar el malestar. La mayoría de los efectos secundarios desaparecen después que termina el tratamiento.

Tal vez le será útil leer el folleto del NCI La radioterapia y usted.

Usted querrá hacer estas preguntas a su médico antes de recibir radioterapia:

  • ¿Cuál es el objetivo de este tratamiento?
  • ¿Tendré que internarme en el hospital? Si es así, ¿por cuánto tiempo?
  • ¿Cuándo empezarán los tratamientos? ¿Con qué frecuencia tendré los tratamientos? ¿Cuándo terminarán?
  • ¿Cómo me sentiré durante el tratamiento? ¿Cuáles son los efectos secundarios?
  • ¿Cómo sabremos que la radioterapia está funcionando?
  • ¿Puedo continuar mis actividades normales durante el tratamiento?
  • ¿Hay efectos secundarios duraderos?

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento para el cáncer medular y el anaplásico de tiroides. A veces se usa para aliviar los síntomas de otros cánceres de tiroides.

La quimioterapia es el uso de fármacos para destruir las células cancerosas. La mayoría de los fármacos para el cáncer tiroideo se administran directamente en una vena (vía intravenosa) con una aguja delgada; sin embargo, un fármaco nuevo para el cáncer medular tiroideo puede tomarse por la boca.

Usted puede recibir la quimioterapia en una clínica, en el consultorio del médico o en su casa. Algunas personas necesitan permanecer en el hospital durante el tratamiento.

Los efectos secundarios dependen principalmente de los fármacos que se usen y de la dosis. Para los fármacos que se administran directamente en la vena, los efectos secundarios más comunes son las llagas en la boca, nauseas, vómitos, falta de apetito y caída del pelo. Para los fármacos que se administran por la boca, los efectos secundarios son la diarrea, presión arterial alta, tos y erupciones en la piel.

Su equipo de atención médica puede sugerirle formas para controlar muchos de estos problemas. La mayoría desaparecen cuando termina el tratamiento.

Tal vez le sea útil leer el folleto del NCI La quimioterapia y usted.

Usted querrá hacer estas preguntas a su médico antes de recibir quimioterapia:

  • ¿Cuál es el objetivo del tratamiento?
  • ¿Cuáles son los riesgos y los efectos secundarios posibles del tratamiento? ¿Qué podemos hacer para controlarlos?
  • ¿Cuándo empezará el tratamiento? ¿Cuándo terminará?
  • ¿Cómo afectará el tratamiento mis actividades normales?

Este texto puede copiarse o usarse con toda libertad. Sin embargo, agradeceremos que se dé reconocimiento al Instituto Nacional del Cáncer como creador de esta información. El material gráfico puede ser propiedad del artista o del editor por lo que tal vez sea necesaria su autorización para poder usarlo.