Tratamiento del cáncer de hipofaringe (PDQ®)–Versión para profesionales de salud

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Información general sobre el cáncer de hipofaringe

Datos epidemiológicos

El cáncer de hipofaringe es poco común; en los Estados Unidos se diagnostican aproximadamente 2500 casos nuevos cada año.[1] La mayor incidencia de este cáncer se presenta en mujeres y hombres entre los 50 y 60 años.[2] Entre los factores primarios de riesgo para este tipo de cáncer se encuentran el consumo excesivo de alcohol y tabaco.[3,4] En los Estados Unidos el cáncer de hipofaringe es más común en hombres que en mujeres.[5] En Europa y Asia se observó una incidencia alta de cánceres de faringe, sobre todo, orofaringe e hipofaringe en la población masculina de Francia, en los condados de Bas-Rhin y Herault; de Suiza, en la sección de Vaud; de España, en la región del País vasco; de Eslovaquia, de Eslovenia, y de India, en las ciudades de Bombay y Madrás.[6] Este cáncer es muy poco frecuente en niños.[7]

El cáncer de la hipofaringe superior parece estar más relacionado con el exceso de consumo de alcohol y tabaco, mientras que el cáncer de la hipofaringe inferior o poscricoideo se relaciona más con deficiencias nutricionales.[1,8] A pesar de que en algunos informes previos del norte de Europa, particularmente Suecia, se indicó una relación entre el síndrome de Plummer-Vinson, que se caracteriza por anemia ferropénica y cambios epiteliales de las vías aerodigestivas, así como otras deficiencias de orden nutricional en las mujeres, es más probable que los casos de cáncer de hipofaringe se relacionen con el consumo excesivo de alcohol y tabaco, y no con enfermedades carenciales.[2,9-11]

Características anatómicas

Desde el punto de vista anatómico, la hipofaringe se extiende desde el nivel del hueso hioides, por arriba, hasta el nivel del borde inferior del cartílago cricoides, por abajo. La hipofaringe se compone de las tres partes siguientes, que no incluyen la laringe:

  • El seno piriforme.
  • El área poscricoidea.
  • La pared faríngea posterior.

Características clínicas

El drenaje linfático de la faringe desemboca en los ganglios yugulodisgástricos, yugulomohioideos, cervicales profundos superiores y medios, y en los ganglios retrofaríngeos. En los Estados Unidos y Canadá, entre 65 y 85 % de los carcinomas de hipofaringe afectan los senos piriformes, entre 10 y 20 % afectan la pared posterior de la faringe, y entre 5 y 15 % afectan el área poscricoidea.[12] Los carcinomas de los senos piriformes y los carcinomas poscricoideos por lo general son placas planas con bordes elevados y ulceración superficial. En contraste, los tumores de la pared hipofaríngea posterior tienden a ser exofíticos y, con frecuencia, grandes en el momento de su presentación clínica (es decir, 80 % >5 cm).[13] Los carcinomas de hipofaringe tienden a diseminarse dentro de la mucosa, por debajo del epitelio intacto y tienen la tendencia a presentar metástasis discontinuas y resurgir en varios lugares distantes del sitio primario.[1,13] Debido a este hecho y a la abundante red linfática de la región, el tumor de hipofaringe localizado es la excepción.[1]

Casi todos los cánceres de hipofaringe son carcinomas de células escamosas (CCE).[1] No es raro encontrar tumores primarios múltiples. De hecho, aproximadamente 25 % de los pacientes de un estudio retrospectivo con 150 participantes mostraban segundos tumores primarios.[14] La cancerización de campo podría ser responsable, en parte, de las neoplasias malignas primarias múltiples sincrónicas que se presentan en pacientes con cáncer de hipofaringe.[1,14-16] El concepto de cancerización de campo, originalmente descrito en 1953, parte de la idea de que los tumores evolucionan de manera multifocal dentro de un campo de tejido expuesto en forma crónica a carcinógenos.[17]

Desde el punto de vista clínico, los cánceres de hipofaringe tienden a ser muy malignos y su evolución natural se caracteriza por infiltración local difusa, metástasis temprana y tasa de diseminación a distancia relativamente alta. Más de 50 % de los pacientes de cáncer de hipofaringe muestran ganglios cervicales positivos en la evaluación clínica en el momento de la presentación inicial. En 50 % de estos pacientes, el síntoma de presentación inicial es una masa en el cuello.[2,18,19] En un estudio retrospectivo con 78 casos de cáncer de hipofaringe, se presentaron otros síntomas además de la masa en el cuello (25,6 %) como disfagia (46,1 %), odinofagia (44,8 %), cambios en la voz (16,3 %), y otalgia (14,2 %).[2] Cuando el cambio de voz se debe a lesiones en los senos piriformes o lesiones poscricoideas, es un síntoma avanzado que, por lo general, indica infiltración de la laringe o del nervio laríngeo recurrente.[1]

En un estudio retrospectivo numeroso con pacientes de CCE de la laringe e hipofaringe, se encontró que 87 % de los pacientes de CCE en el seno piriforme tenían enfermedad en estadios III o IV, y que 82 % de los pacientes con CCE de la pared faríngea posterior tenían enfermedad en estadio III o IV.[20] Hasta 17 % de los casos de CCE de hipofaringe podrían estar relacionados con metástasis a distancia cuando se hace el diagnóstico clínico.[20] Esto es muy diferente de la tasa de metástasis a distancia que se observa durante una autopsia, que se notifica que llega a ser de hasta 60 %.[21] En el CCE de hipofaringe, la incidencia relativamente alta de enfermedad metastásica regional tardía (es decir, 2 años o más después de completarse el tratamiento primario) y enfermedad metastásica a distancia se relaciona con el estadio avanzado de la enfermedad en el momento del diagnóstico. Casi 33 % de los tumores de los senos piriformes se podrían relacionar con metástasis regional tardía.[20]

El tratamiento del cáncer de hipofaringe resulta polémico, en parte debido a su incidencia baja y a la inherente dificultad de llevar a cabo estudios clínicos aleatorizados, prospectivos con potencia adecuada.[22] Por tanto, es difícil de definir el tratamiento ideal para un estadio o sitio específico del cáncer de hipofaringe. En general, tanto la cirugía como la radioterapia constituyen los pilares de la mayor parte de los esfuerzos curativos para este cáncer. En años recientes, se añadió la quimioterapia a las estrategias de tratamiento para casos específicos de cáncer de hipofaringe en estadio avanzado.[23] En caso de cáncer del seno piriforme, es posible preservar la laringe sin afectar la supervivencia cuando se administra quimioterapia neoadyuvante seguida de radioterapia.[24]

Pronóstico y supervivencia

Los pacientes de cáncer de hipofaringe presentan enfermedades hepáticas y pulmonares crónicas relacionadas con el consumo excesivo de tabaco y alcohol. Resulta esencial identificar estas comorbilidades para formular un plan de tratamiento apropiado.[1] Los principales factores pronósticos del CCE de hipofaringe son los siguientes:[1,25,26]

  • Estadio.
  • Edad.
  • Estado de rendimiento.

Entre los factores que contribuyen a un pronóstico precario en general para el CCE de hipofaringe se incluyen los siguientes:

  • Presentación clínica en estadio tardío.
  • Compromiso en sitios múltiples dentro de la hipofaringe.
  • Crecimiento libre del tejido blando tumoral.
  • Extensa red linfática regional que permite la formación de metástasis.
  • Opciones quirúrgicas limitadas para resecado completo.

En muchos pacientes, el pronóstico precario se relaciona con una salud general deficiente.[13] La causa más frecuente de fracaso del tratamiento del tumor primario es la recidiva local o regional. La mayor parte de los fracasos terapéuticos se presentan en los primeros dos años del tratamiento definitivo. La carga que representa la metástasis ganglionar podría suministrar información de valor pronóstico. En un estudio retrospectivo, el volumen total de enfermedad metastásica mayor de 100 cm3 fue indicio de un pronóstico particularmente precario.[25]

Factores de riesgo

En pacientes con tumores de las vías aerodigestivas superiores se calculó que, además del riesgo de metástasis regional tardía, presentan un riesgo anual de 4 a 7 % de padecer de un segundo tumor primario.[20,26-28] Debido a estos riesgos, la vigilancia de los pacientes de cáncer de hipofaringe debe ser de por vida.

Características histopatológicas

Hasta la fecha, el CCE de hipofaringe no se relaciona con ninguna anomalía genética o cromosómica específica;[13] sin embargo, en un estudio se observó que 57 % de los tumores de la hipofaringe perdieron el cromosoma 18.[29] Varios estudios enfatizaron la importancia de la amplificación del cromosoma 11q13, que se podría relacionar con metástasis ganglionar, crecimiento local más rápido y mayor incidencia de recidiva tumoral.[30-33]

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Clasificación celular del cáncer de hipofaringe

Casi todos los cánceres de hipofaringe son de origen epitelial, predominantemente carcinomas de células escamosas (CCE, es decir, epidermoide), y pueden estar precedidos de varias lesiones precancerosas.[1,2] Entre los tipos de carcinomas de hipofaringe que son poco comunes se incluyen los siguientes:

  • Carcinomas basaloides de células escamosas.
  • Carcinomas de células fusiformes (es decir, sarcomatoides).
  • Carcinomas microcíticos.
  • Carcinomas no diferenciados de tipo nasofaríngeo (es decir, linfoepiteliomas).
  • Carcinoma de las glándulas salivales menores.

Los tumores no epiteliales como los linfomas, los sarcomas y los melanomas, exigen consideración especial y, por lo tanto, no se incluyen en la estadificación y las opciones de tratamiento en este sumario.[1,3-8]

Por lo general, los CCE invasivos tienen una diferenciación moderada o precaria y, de forma invariable, presentan una tinción positiva para la queratina.[1] Con frecuencia, se observa carcinoma in situ adyacente al CCE invasivo.[1,9]

El término leucoplaquia solo se deberá emplear como un término clínico que describe lo que el observador ve como un parche blanco que no se quita al frotar; la importancia de esta observación dependerá de los hallazgos histológicos.[10] Sobre la base de esta descripción, la leucoplaquia puede variar de hiperqueratosis a un carcinoma invasivo temprano o puede representar tan sólo una infección micótica, liquen plano u otra enfermedad oral benigna.

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Información sobre los estadios del cáncer de hipofaringe

Los sistemas de estadificación son todos de estadificación clínica; en ellos, se tiene en cuenta la mejor determinación posible de la extensión de la enfermedad antes del tratamiento. La evaluación del tumor primario se fundamenta en la inspección y palpación del paciente, siempre que sea posible, y por exploración indirecta con espejo y endoscopia directa. El tumor se debe confirmar por estudio histológico y se puede incluir cualquier otro dato patológico obtenido en la biopsia. También se pueden incluir estudios radiográficos adicionales. Adjunto al examen clínico, se necesita una imagen de tomografía computarizada o resonancia magnética para lograr una estadificación exacta de los carcinomas de laringe e hipofaringe porque se sabe que ambas modalidades de imaginología de corte transversal permiten evaluar de manera confiable el grado de infiltración tumoral profunda.[1-3] Las áreas de drenaje ganglionar apropiadas se examinan mediante palpación cuidadosa. Si un paciente presenta recidiva, se deberá llevar a cabo una nueva estadificación completa con el fin de seleccionar el tratamiento adicional necesario.

Definiciones TNM

El American Joint Committee on Cancer designó los estadios mediante la estadificación TNM para definir el cáncer de hipofaringe.[4]

Cuadro 1. Tumor primario (T)a
aReproducción autorizada por el AJCC: faringe. En: Edge SB, Byrd DR, Compton CC, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 7th ed. New York, NY: Springer, 2010, pp 41-56.
bEl tejido blando del compartimento central incluye los músculos fusiformes prelaríngeos y la grasa subcutánea.
TX No se puede evaluar el tumor primario.
T0 No hay prueba de un tumor primario.
Tis Carcinoma in situ.
Hipofaringe
T1 El tumor se limita a 1 subsitio de la hipofaringe o mide ≤2 cm en su dimensión máxima.
T2 El tumor invade >1 subsitio de la hipofaringe o un sitio adyacente, o mide >2 cm pero no >4 cm en su dimensión máxima sin fijación de la hemilaringe.
T3 El tumor mide >4 cm en su dimensión máxima o hay fijación de la hemilaringe o extensión al esófago.
T4a Enfermedad local moderadamente avanzada.
El tumor invade el cartílago tiroides o cricroides, el hueso hioides, la glándula tiroides o el tejido del compartimento central.b
T4b Enfermedad local muy avanzada.
El tumor invade la fascia prevertebral, envuelve la arteria carótida o envuelve las estructuras mediastínicas.
Cuadro 2. Ganglios linfáticos regionales (N)a,b
Orofaringe e hipofaringe
aReproducción autorizada por el AJCC: faringe. En: Edge SB, Byrd DR, Compton CC, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 7th ed. New York, NY: Springer, 2010, pp 41-56.
bLas metástasis de nivel VII se consideran metástasis en ganglio linfático regional.
NX No se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.
N0 No hay metástasis en los ganglios linfáticos regionales.
N1 Metástasis en un solo ganglio linfático ipsilateral, que mide ≤3 cm en su dimensión máxima.
N2 Metástasis en un solo ganglio linfático ipsilateral, que mide >3 cm, pero ≤6 cm en su dimensión máxima o múltiples ganglios linfáticos ipsilaterales, ninguno >6 cm en su dimensión máxima, o en ganglios linfáticos bilaterales o contralaterales, ninguno >6 cm en su dimensión máxima.
N2a Metástasis en un solo ganglio linfático ipsilateral, que mide >3 cm, pero ≤6 cm en su dimensión máxima.
N2b Metástasis en múltiples ganglios linfáticos ipsilaterales, ninguno mide >6 cm en su dimensión máxima.
N2c Metástasis en ganglios linfáticos bilaterales o contralaterales, ninguno mide >6 cm en su dimensión máxima.
N3 Metástasis en un ganglio linfático, que mide >6 cm en su dimensión máxima.
Cuadro 3. Metástasis a distancia (M)a
aReproducción autorizada por el AJCC: faringe. En: Edge SB, Byrd DR, Compton CC, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 7th ed. New York, NY: Springer, 2010, pp 41-56.
M0 No hay metástasis a distancia.
M1 Hay metástasis a distancia.
Cuadro 4. Estadio anatómico/Grupos de pronósticoa
Estadio T N M
Orofaringe e hipofaringe
aReproducción autorizada por el AJCC: faringe. En: Edge SB, Byrd DR, Compton CC, et al., eds.: AJCC Cancer Staging Manual. 7th ed. New York, NY: Springer, 2010, pp 41-56.
0 Tis N0 M0
I T1 N0 M0
II T2 N0 M0
III T3 N0 M0
T1 N1 M0
T2 N1 M0
T3 N1 M0
IVA T4a N0 M0
T4a N1 M0
T1 N2 M0
T2 N2 M0
T3 N2 M0
T4a N2 M0
IVB T4b Cualquier N M0
Cualquier T N3 M0
IVC Cualquier T Cualquier N M1
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Aspectos generales de las opciones de tratamiento

Por lo general, el cáncer de hipofaringe no produce síntomas hasta que se encuentra en estadio avanzado. Debido a esto y a la incidencia alta de metástasis temprana, las tasas de supervivencia en casos de carcinoma de hipofaringe son quizás las más bajas de todos los sitios comprometidos por los cánceres de la cabeza y el cuello.

Ningún régimen terapéutico individual ofrece una clara ventaja en cuanto a supervivencia, sobre otros regímenes. Aunque la bibliografía médica resalta varias opciones terapéuticas, muy pocos informes presentan estudios comparativos de validez. La opción terapéutica definitiva dependerá de una revisión individual concienzuda de cada caso, prestando atención al estadio de la neoplasia, las condiciones físicas generales del paciente, su estado emocional, la experiencia del equipo de tratamiento y las instalaciones de tratamiento disponibles.[1,2]

Aspectos generales del tratamiento

Salvo en los casos de cáncer en estadio muy temprano (T1) de esta región, el tratamiento consiste principalmente en cirugía, por lo general seguida de radioterapia posoperatoria (RTPO). Algunos carcinomas exofíticos de seno piriforme en estadio temprano (T1 y T2) de volumen bajo se trataron de manera exitosa con radiación sola.[3-5] El tratamiento de una sola modalidad en los casos de cáncer de hipofaringe en estado avanzado, ya sea con cirugía o radioterapia, produjo de manera constante supervivencia precaria.[6-8]

Se deben considerar los tratamientos de modalidad combinada para los pacientes que presentan enfermedad en estadio III o IV.[4,6,9,10] Cuando se utiliza radioterapia en combinación con cirugía, lo normal es que la radioterapia se administre después de la cirugía. En algunos casos que se presentan en estadio avanzado es posible que las estrategias alternas en las que se emplea quimioterapia neoadyuvante y radioterapia aumenten la probabilidad de lograr un control local hasta un grado que se acerca al de la resección con RTPO.[4]

Una revisión de los resultados clínicos publicados sobre la radioterapia radical para el cáncer de cabeza y cuello indica una pérdida significativa de control local cuando se prolongó la administración de radioterapia; por lo tanto, se debe evitar prolongar los cronogramas de tratamiento estándar siempre que sea posible.[11,12]

Las enfermedades pulmonares y hepáticas crónicas relacionadas con el consumo excesivo de tabaco y alcohol son comunes en los pacientes con cáncer de cabeza y cuello; es esencial identificar estas comorbilidades para formular un plan de tratamiento apropiado.[6] Los pacientes que fuman durante la radioterapia parecen tener tasas de respuestas más bajas y una supervivencia más corta que los que no fuman;[13] en consecuencia, se debe aconsejar a los pacientes que dejen de fumar antes de comenzar la radioterapia. Los datos probatorios acumulados mostraron una incidencia alta de hipotiroidismo (es decir, >30–40 %) en pacientes que recibieron radioterapia de haz externo dirigida a toda la glándula tiroides o al hipotálamo. Se debe considerar una prueba del funcionamiento de la tiroides antes de iniciar el tratamiento y como parte del seguimiento después del tratamiento.[14,15]

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  7. Godballe C, Jørgensen K, Hansen O, et al.: Hypopharyngeal cancer: results of treatment based on radiation therapy and salvage surgery. Laryngoscope 112 (5): 834-8, 2002. [PUBMED Abstract]
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  9. Spector JG, Sessions DG, Emami B, et al.: Squamous cell carcinoma of the pyriform sinus: a nonrandomized comparison of therapeutic modalities and long-term results. Laryngoscope 105 (4 Pt 1): 397-406, 1995. [PUBMED Abstract]
  10. Jones AS, Stell PM: Squamous carcinoma of the posterior pharyngeal wall. Clin Otolaryngol 16 (5): 462-5, 1991. [PUBMED Abstract]
  11. Fowler JF, Lindstrom MJ: Loss of local control with prolongation in radiotherapy. Int J Radiat Oncol Biol Phys 23 (2): 457-67, 1992. [PUBMED Abstract]
  12. Hansen O, Overgaard J, Hansen HS, et al.: Importance of overall treatment time for the outcome of radiotherapy of advanced head and neck carcinoma: dependency on tumor differentiation. Radiother Oncol 43 (1): 47-51, 1997. [PUBMED Abstract]
  13. Browman GP, Wong G, Hodson I, et al.: Influence of cigarette smoking on the efficacy of radiation therapy in head and neck cancer. N Engl J Med 328 (3): 159-63, 1993. [PUBMED Abstract]
  14. Turner SL, Tiver KW, Boyages SC: Thyroid dysfunction following radiotherapy for head and neck cancer. Int J Radiat Oncol Biol Phys 31 (2): 279-83, 1995. [PUBMED Abstract]
  15. Constine LS: What else don't we know about the late effects of radiation in patients treated for head and neck cancer? Int J Radiat Oncol Biol Phys 31 (2): 427-9, 1995. [PUBMED Abstract]

Cáncer de hipofaringe en estadio I

En esta región, salvo en los cánceres T1 en estadio muy temprano, el tratamiento consiste ante todo en cirugía, por lo general seguida de radioterapia posoperatoria. Puesto que estos tumores permanecen clínicamente asintomáticos hasta que alcanzan estadios avanzados, es bastante inusual diagnosticarlos en estadio T1 N0. En la mayoría de las revisiones retrospectivas disponibles, los casos T1 N0 solo representan 1 a 2 % de todos los pacientes vistos. En el caso de lesiones exofíticas T1 N0, se puede considerar la administración de radioterapia sola para el tratamiento.[1,2]

Opciones de tratamiento estándar:

  • La laringofaringectomía y disección de cuello es el tratamiento usado con mayor frecuencia en los cánceres de hipofaringe.

    En casos muy selectos de cáncer del seno piriforme, es decir, que se originan en la pared lateral superior, se puede emplear con éxito una laringofaringectomía parcial para preservar la función vocal. Todos los grupos que utilizan radioterapia recomiendan terapia con dosis elevadas dirigidas al sitio primario y a ambos lados del cuello para incluir los ganglios cervicales retrofaríngeos y laterales.[1]

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista de estudios o ensayos clínicos sobre el cáncer auspiciados por el NCI que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés stage I hypopharyngeal cancer. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo están en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Bibliografía
  1. Mendenhall WM, Parsons JT, Devine JW, et al.: Squamous cell carcinoma of the pyriform sinus treated with surgery and/or radiotherapy. Head Neck Surg 10 (2): 88-92, 1987 Nov-Dec. [PUBMED Abstract]
  2. Murthy AK, Galinsky D, Hendrickson FR: Hypopharynx. In: Laramore GE, ed.: Radiation Therapy of Head and Neck Cancer. Berlin: Springer-Verlag, 1989, pp 107-24.

Cáncer de hipofaringe en estadio II

El tratamiento consiste principalmente en cirugía, que por lo general se sigue con radioterapia posoperatoria (RTPO). Puesto que estos tumores permanecen clínicamente asintomáticos hasta alcanzar estadios avanzados, es bastante inusual diagnosticar estos tumores en el estadio T2 N0.

Opciones de tratamiento estándar:

  1. La laringofaringectomía y disección de cuello es el tratamiento usado con mayor frecuencia en los cánceres de hipofaringe.

    En casos muy selectos de cáncer del seno piriforme, es decir, que se originan en la pared media superior, se puede emplear con éxito una laringofaringectomía parcial para preservar la función vocal. En los casos T2, se administró RTPO en combinación con cirugía en un esfuerzo por mejorar las tasas de control local obtenidas con la cirugía sola. Hay quienes defienden el uso de radioterapia preoperatoria, pero todos los grupos que administran radioterapia recomiendan el tratamiento con dosis elevadas dirigidas al sitio primario y a ambos lados del cuello para incluir los ganglios cervicales retrofaríngeos y laterales.[1,2]

  2. La quimioterapia neoadyuvante, como se administra en ensayos clínicos, se ha utilizado para reducir el tamaño de los tumores haciéndolos así mucho más susceptibles al tratamiento con cirugía o radiación. La quimioterapia se administra antes de las otras modalidades, de ahí la designación de neoadyuvante para distinguirla de la terapia adyuvante estándar que se administra durante la terapia definitiva con radiación, después de esta o después de la cirugía. Se han utilizado varias combinaciones de fármacos para la quimioterapia neoadyuvante. La quimioterapia neoadyuvante se usa por lo general para el tratamiento de pacientes que presentan enfermedad avanzada a fin de mejorar el control locorregional o la supervivencia, a pesar de la carencia de datos provenientes de ensayos prospectivos aleatorizados.[3]

    También se propuso el uso de quimioterapia neoadyuvante para mejorar la preservación de órganos. En un ensayo prospectivo aleatorizado, conocido como el ensayo GORTEC-TREMPLIN (NCT00169247), la European Organization for the Research and Treatment of Cancer comparó la cirugía más RTPO con quimioterapia neoadyuvante (es decir, cisplatino más 5-fluorouracilo) seguida de radioterapia para los pacientes que respondían al tratamiento. Los fracasos locales y regionales fueron similares en ambos grupos. No obstante, la mediana de supervivencia fue de 25 meses en el grupo de cirugía inmediata y de 44 meses en el grupo que recibió la quimioterapia de inducción (P = 0,006); la supervivencia sin enfermedad a 5 años y la supervivencia general fueron iguales. Entre los pacientes que recibieron quimioterapia de inducción, se encontró que se preservó una laringe funcional en 42 % de los pacientes a los 3 años y en 35 % de los pacientes a los 5 años. Estos datos no se han confirmado con otros ensayos clínicos de fase III, pero indican que es posible preservar la laringe sin perjudicar la supervivencia.[4][Grado de comprobación: 1iiA,1iiC]

    En la mayoría de los ensayos clínicos de quimioterapia neoadyuvante participaron pacientes con carcinoma de hipofaringe en estadio II debido a las tasas bajas de supervivencia en este grupo de pacientes.[5]

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista de estudios o ensayos clínicos sobre el cáncer auspiciados por el NCI que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés stage II hypopharyngeal cancer. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo están en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Bibliografía
  1. Mendenhall WM, Parsons JT, Devine JW, et al.: Squamous cell carcinoma of the pyriform sinus treated with surgery and/or radiotherapy. Head Neck Surg 10 (2): 88-92, 1987 Nov-Dec. [PUBMED Abstract]
  2. Murthy AK, Galinsky D, Hendrickson FR: Hypopharynx. In: Laramore GE, ed.: Radiation Therapy of Head and Neck Cancer. Berlin: Springer-Verlag, 1989, pp 107-24.
  3. Harari PM: Why has induction chemotherapy for advanced head and neck cancer become a United States community standard of practice? J Clin Oncol 15 (5): 2050-5, 1997. [PUBMED Abstract]
  4. Lefebvre JL, Chevalier D, Luboinski B, et al.: Larynx preservation in pyriform sinus cancer: preliminary results of a European Organization for Research and Treatment of Cancer phase III trial. EORTC Head and Neck Cancer Cooperative Group. J Natl Cancer Inst 88 (13): 890-9, 1996. [PUBMED Abstract]
  5. Meoz-Mendez RT, Fletcher GH, Guillamondegui OM, et al.: Analysis of the results of irradiation in the treatment of squamous cell carcinomas of the pharyngeal walls. Int J Radiat Oncol Biol Phys 4 (7-8): 579-85, 1978 Jul-Aug. [PUBMED Abstract]

Cáncer de hipofaringe en estadio III

El tratamiento de este grupo de pacientes es complejo por lo que se necesitan recomendaciones multidisciplinarias para establecer el régimen de tratamiento óptimo. Nuevas técnicas quirúrgicas y de reconstrucción en las que se emplean operaciones de ascenso gástrico o transferencias yeyunales libres, redujeron de forma considerable la morbilidad relacionada con la resección de estos tumores y casi eliminaron la necesidad de reconstrucción en diversas etapas. Esto contribuye mucho a los regímenes de tratamiento combinado ya que estos pacientes tienen una probabilidad alta de empezar a recibir RTPO en un lapso de 3 a 4 semanas después de la resección.

Los detalles de los procedimientos quirúrgicos y sus modificaciones en los campos de radiación o cronogramas de dosificación no se señalan aquí de manera puntual debido a variaciones legítimas de las técnicas que, según diversos datos retrospectivos, brindan resultados similares de supervivencia en diferentes centros de tratamiento. En este grupo de pacientes, el tratamiento deberá ser controlado por cirujanos y radiooncólogos capacitados en los varios procedimientos y técnicas disponibles, y que participan de manera activa y frecuente en la atención de estos pacientes.

Opciones de tratamiento estándar:

  1. La combinación de cirugía y radiación, a menudo posoperatoria según un estudio de seguimiento de radioterapia preoperatoria versus RTPO (RTOG-7303) se convirtió en la terapia más común para este grupo de pacientes en los Estados Unidos.[1-3]
  2. La quimioterapia neoadyuvante, como se administra en ensayos clínicos, se ha utilizado para reducir el tamaño de los tumores y hacerlos así mucho más susceptibles al tratamiento con cirugía o radiación. La quimioterapia se administra antes de otras modalidades, de ahí la designación neoadyuvante para distinguirla de la terapia adyuvante estándar que se administra durante la terapia definitiva con radiación, después de esta o después de la cirugía. Se han utilizado varias combinaciones de fármacos para la quimioterapia neoadyuvante. La quimioterapia neoadyuvante se usa por lo general para el tratamiento de los pacientes que presentan enfermedad avanzada a fin de mejorar el control locorregional o la supervivencia, a pesar de la carencia de datos provenientes de ensayos prospectivos aleatorizados.[4]

    También se propuso el uso de quimioterapia neoadyuvante para mejorar la preservación de órganos. En un ensayo prospectivo aleatorizado, conocido como el ensayo GORTEC-TREMPLIN (NCT00169247), la European Organization for the Treatment and Research of Cancer comparó la cirugía más RTPO con quimioterapia neoadyuvante (es decir, cisplatino más 5-fluorouracilo [5-FU]) seguida de radioterapia para los pacientes que respondían al tratamiento.[5] Los fracasos locales y regionales fueron iguales en ambos grupos. No obstante, la mediana de la supervivencia fue de 25 meses en el grupo de cirugía inmediata y de 44 meses en el grupo que recibió quimioterapia de inducción (P = 0,006); la supervivencia sin enfermedad (SSE) a 5 años y la supervivencia general (SG) fueron iguales. Entre los pacientes que recibieron quimioterapia de inducción, se encontró que se preservó una laringe funcional en 42 % de los pacientes a los 3 años y en 35 % de los pacientes a los 5 años.[5][Grado de comprobación: 1iiA,1iiC]

    En contraste con esto, en otro ensayo prospectivo aleatorizado se demostró una ventaja estadísticamente significativa de la supervivencia en los pacientes sometidos a quimioterapia (es decir, cisplatino más 5-FU) seguida de laringofaringectomía y RTPO cuando se comparó con quimioterapia y radioterapia.[6][Grado de comprobación:1iiA,1iiC] Aun cuando no se abordó la preservación de órganos en este estudio, la quimioterapia combinada con radioterapia sin cirugía no se debe considerar estándar.

  3. Para los pacientes de cáncer de hipofaringe en estadio III se debe considerar el tratamiento posoperatorio con radioterapia adyuvante combinada con quimioterapia.

    En un ensayo prospectivo aleatorizado, se comparó la radioterapia adyuvante posoperatoria sola con la radioterapia adyuvante posoperatoria más quimioterapia simultánea. Tanto la SG (P < 0,01) como la SSE (P < 0,02) fueron mejores en el grupo de pacientes que recibieron radioterapia y quimioterapia simultáneas.[7][Grado de comprobación:1iiA] En otro estudio, la preservación del lugar primario mejoró a pesar de que la SG no mejoró cuando la quimioterapia se administró de forma simultánea con radioterapia.[8,9]

(Para obtener más información sobre las opciones de tratamiento para el cáncer de hipofaringe en estadio III, consultar la sección sobre Cáncer de hipofaringe en estadio IV irresecable en este sumario).

Opciones de tratamiento en evaluación clínica:

  • Otros estudios indican que la quimioterapia combinada con radioterapia resulta beneficiosa en pacientes de enfermedad local avanzada.[10-12]

    La quimioterapia simultánea es una opción de tratamiento estándar para pacientes con cáncer de hipofaringe local en estadio avanzado (estadio III y estadio IV). En un metanálisis de 93 ensayos prospectivos aleatorizados de cáncer de cabeza y cuello publicados entre 1965 y 2000, se observó una ventaja absoluta de 4,5 % en la supervivencia del subgrupo de pacientes que recibieron quimioterapia y radioterapia.[13][Grado de comprobación: 2A] Los pacientes que recibieron quimioterapia simultánea presentaron un beneficio más alto que los que recibieron quimioterapia de inducción.

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista de estudios o ensayos clínicos sobre el cáncer auspiciados por el NCI que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés stage III hypopharyngeal cancer. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo están en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Bibliografía
  1. Arriagada R, Eschwege F, Cachin Y, et al.: The value of combining radiotherapy with surgery in the treatment of hypopharyngeal and laryngeal cancers. Cancer 51 (10): 1819-25, 1983. [PUBMED Abstract]
  2. Mendenhall WM, Parsons JT, Devine JW, et al.: Squamous cell carcinoma of the pyriform sinus treated with surgery and/or radiotherapy. Head Neck Surg 10 (2): 88-92, 1987 Nov-Dec. [PUBMED Abstract]
  3. Tupchong L, Scott CB, Blitzer PH, et al.: Randomized study of preoperative versus postoperative radiation therapy in advanced head and neck carcinoma: long-term follow-up of RTOG study 73-03. Int J Radiat Oncol Biol Phys 20 (1): 21-8, 1991. [PUBMED Abstract]
  4. Harari PM: Why has induction chemotherapy for advanced head and neck cancer become a United States community standard of practice? J Clin Oncol 15 (5): 2050-5, 1997. [PUBMED Abstract]
  5. Lefebvre JL, Andry G, Chevalier D, et al.: Laryngeal preservation with induction chemotherapy for hypopharyngeal squamous cell carcinoma: 10-year results of EORTC trial 24891. Ann Oncol 23 (10): 2708-14, 2012. [PUBMED Abstract]
  6. Beauvillain C, Mahé M, Bourdin S, et al.: Final results of a randomized trial comparing chemotherapy plus radiotherapy with chemotherapy plus surgery plus radiotherapy in locally advanced resectable hypopharyngeal carcinomas. Laryngoscope 107 (5): 648-53, 1997. [PUBMED Abstract]
  7. Bachaud JM, Cohen-Jonathan E, Alzieu C, et al.: Combined postoperative radiotherapy and weekly cisplatin infusion for locally advanced head and neck carcinoma: final report of a randomized trial. Int J Radiat Oncol Biol Phys 36 (5): 999-1004, 1996. [PUBMED Abstract]
  8. Adelstein DJ, Lavertu P, Saxton JP, et al.: Mature results of a phase III randomized trial comparing concurrent chemoradiotherapy with radiation therapy alone in patients with stage III and IV squamous cell carcinoma of the head and neck. Cancer 88 (4): 876-83, 2000. [PUBMED Abstract]
  9. Bernier J, Domenge C, Ozsahin M, et al.: Postoperative irradiation with or without concomitant chemotherapy for locally advanced head and neck cancer. N Engl J Med 350 (19): 1945-52, 2004. [PUBMED Abstract]
  10. Browman GP, Cripps C, Hodson DI, et al.: Placebo-controlled randomized trial of infusional fluorouracil during standard radiotherapy in locally advanced head and neck cancer. J Clin Oncol 12 (12): 2648-53, 1994. [PUBMED Abstract]
  11. Merlano M, Benasso M, Corvò R, et al.: Five-year update of a randomized trial of alternating radiotherapy and chemotherapy compared with radiotherapy alone in treatment of unresectable squamous cell carcinoma of the head and neck. J Natl Cancer Inst 88 (9): 583-9, 1996. [PUBMED Abstract]
  12. Jeremic B, Shibamoto Y, Milicic B, et al.: Hyperfractionated radiation therapy with or without concurrent low-dose daily cisplatin in locally advanced squamous cell carcinoma of the head and neck: a prospective randomized trial. J Clin Oncol 18 (7): 1458-64, 2000. [PUBMED Abstract]
  13. Pignon JP, le Maître A, Maillard E, et al.: Meta-analysis of chemotherapy in head and neck cancer (MACH-NC): an update on 93 randomised trials and 17,346 patients. Radiother Oncol 92 (1): 4-14, 2009. [PUBMED Abstract]

Cáncer de hipofaringe en estadio IV

Cáncer de hipofaringe resecable

El tratamiento de los pacientes con cáncer de hipofaringe resecable es complejo por lo que se necesitan recomendaciones multidisciplinarias para establecer el régimen de tratamiento óptimo. Nuevas técnicas quirúrgicas y de reconstrucción en las que se emplean operaciones de ascenso gástrico o transferencias yeyunales libres redujeron de forma considerable la morbilidad relacionada con la resección de estos tumores y casi eliminaron la necesidad de reconstrucción en diversas etapas. Esto contribuye mucho a los regímenes de tratamiento combinado, ya que estos pacientes tienen una probabilidad alta de empezar a recibir radioterapia posoperatoria en un lapso de 3 a 4 semanas después de la resección.

Los detalles de los procedimientos quirúrgicos y sus modificaciones en los campos de radiación o cronogramas de dosificación no se señalan aquí de manera puntual debido a variaciones legítimas de las técnicas que, según diversos datos retrospectivos, brindan resultados similares de supervivencia en diferentes centros de tratamiento. En este grupo de pacientes, el tratamiento deberá ser controlado por cirujanos y radiooncólogos capacitados en los varios procedimientos y técnicas disponibles, y que participan de manera activa y frecuente en la atención de estos pacientes.

Opciones de tratamiento estándar:

  1. La combinación de cirugía y radiación, a menudo posoperatoria según un estudio de seguimiento de radioterapia preoperatoria versus RTPO (RTOG-7303), se convirtió en la terapia más común para este grupo de pacientes en los Estados Unidos.[1,2]
  2. La quimioterapia neoadyuvante, como se administra en los ensayos clínicos, se ha utilizado para reducir el tamaño de los tumores y hacerlos así mucho más susceptibles al tratamiento con cirugía o radiación. La quimioterapia se administra antes de las otras modalidades, de ahí la designación de neoadyuvante para distinguirla de la terapia adyuvante estándar, que se administra durante la terapia definitiva con radiación, después de esta o después de la cirugía. Se han utilizado varias combinaciones de fármacos para la quimioterapia neoadyuvante. La quimioterapia neoadyuvante se usa por lo general para el tratamiento de aquellos pacientes que presentan enfermedad avanzada a fin de mejorar el control locorregional o la supervivencia, a pesar de la carencia de datos provenientes de ensayos prospectivos aleatorizados.[3]

    También se propuso el uso de la quimioterapia neoadyuvante para mejorar la preservación de órganos. En un ensayo prospectivo aleatorizado, conocido como el ensayo GORTEC-TREMPLIN (NCT00169247), la European Organization for the Treatment and Research of Cancer comparó la cirugía más RTPO con quimioterapia de inducción (es decir, cisplatino más 5-fluorouracilo [5-FU]) seguida de radioterapia para los pacientes que respondían al tratamiento.[4] Los fracasos locales y regionales fueron iguales en ambos grupos. No obstante la mediana de la supervivencia fue de 25 meses en el grupo de cirugía inmediata y de 44 meses en el grupo que recibió la quimioterapia de inducción (P = 0,006); la supervivencia sin enfermedad (SSE) a 5 años y la supervivencia general (SG) fueron iguales. Entre los pacientes que recibieron quimioterapia de inducción, se encontró que se preservó una laringe funcional en 42 % de los pacientes a los 3 años y en 35 % de los pacientes a los 5 años.[4][Grado de comprobación: 1iiA,1iiC]

    En contraste con esto, en otro ensayo prospectivo aleatorizado se demostró una ventaja estadísticamente significativa de la supervivencia en los pacientes sometidos a quimioterapia (es decir, cisplatino más 5-FU) seguida de laringofaringectomía y RTPO cuando se compararon con quimioterapia y radioterapia.[5][Grado de comprobación:1iiA,1iiC] Aun cuando no se abordó la preservación de órganos en este estudio, la quimioterapia combinada con radioterapia sin cirugía no se debe considerar estándar.

  3. Para los pacientes de cáncer de hipofaringe en estadio IV se debe considerar el tratamiento posoperatorio con radioterapia adyuvante combinada con quimioterapia.

    En un ensayo prospectivo aleatorizado, se comparó la radioterapia adyuvante posoperatoria sola con la radioterapia adyuvante posoperatoria más quimioterapia simultánea. Tanto la SG (P < 0,01) como la SSE (P < 0,02) fueron mejores en el grupo de pacientes que recibieron radioterapia y quimioterapia simultáneas.[6][Grado de comprobación:1iiA] En otro estudio, la preservación del lugar primario mejoró a pesar de que la SG no mejoró cuando la quimioterapia se administró de forma simultánea con la radioterapia.[7,8]

Cáncer de hipofaringe irresecable

Opciones de tratamiento estándar:

  1. Radioterapia.
  2. La quimioterapia se ha combinado con radioterapia para los pacientes que tienen enfermedad local avanzada.[9-11] En un estudio aleatorizado, la SG proyectada a 3 años para pacientes en estadio III o IV irresecable que recibieron dosis únicas de radioterapia diaria fraccionada con cisplatino simultáneo fue de 37 % (P = 0,14).[11][Grado de comprobación:1iiA]

Opciones de tratamiento en evaluación clínica:

  • Se debe considerar la participación en los ensayos clínicos de radioterapia en los que se evalúen los cronogramas de hiperfraccionamiento con quimioterapia.[12-17]

    La quimioterapia simultánea es una opción de tratamiento estándar para pacientes con cáncer de hipofaringe local en estadio avanzado (estadio III y estadio IV). En un metanálisis de 93 ensayos prospectivos aleatorizados de cáncer de cabeza y cuello publicados entre 1965 y 2000, se observó una ventaja absoluta de 4,5 % en la supervivencia en el subgrupo de pacientes que recibieron quimioterapia y radioterapia.[18][Grado de comprobación: 2A] Los pacientes que recibieron quimioterapia simultánea presentaron un beneficio más alto que los que recibieron quimioterapia de inducción.

Seguimiento postratamiento:

  • Estos pacientes se deben someter a un examen mensual cuidadoso de la cabeza y el cuello en busca de recidiva durante el primer año de postratamiento, cada dos meses durante el segundo año, cada tres meses durante el tercer año y cada seis meses de ahí en adelante.

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista de estudios o ensayos clínicos sobre el cáncer auspiciados por el NCI que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés stage IV hypopharyngeal cancer. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo están en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Bibliografía
  1. Arriagada R, Eschwege F, Cachin Y, et al.: The value of combining radiotherapy with surgery in the treatment of hypopharyngeal and laryngeal cancers. Cancer 51 (10): 1819-25, 1983. [PUBMED Abstract]
  2. Tupchong L, Scott CB, Blitzer PH, et al.: Randomized study of preoperative versus postoperative radiation therapy in advanced head and neck carcinoma: long-term follow-up of RTOG study 73-03. Int J Radiat Oncol Biol Phys 20 (1): 21-8, 1991. [PUBMED Abstract]
  3. Harari PM: Why has induction chemotherapy for advanced head and neck cancer become a United States community standard of practice? J Clin Oncol 15 (5): 2050-5, 1997. [PUBMED Abstract]
  4. Lefebvre JL, Andry G, Chevalier D, et al.: Laryngeal preservation with induction chemotherapy for hypopharyngeal squamous cell carcinoma: 10-year results of EORTC trial 24891. Ann Oncol 23 (10): 2708-14, 2012. [PUBMED Abstract]
  5. Beauvillain C, Mahé M, Bourdin S, et al.: Final results of a randomized trial comparing chemotherapy plus radiotherapy with chemotherapy plus surgery plus radiotherapy in locally advanced resectable hypopharyngeal carcinomas. Laryngoscope 107 (5): 648-53, 1997. [PUBMED Abstract]
  6. Bachaud JM, Cohen-Jonathan E, Alzieu C, et al.: Combined postoperative radiotherapy and weekly cisplatin infusion for locally advanced head and neck carcinoma: final report of a randomized trial. Int J Radiat Oncol Biol Phys 36 (5): 999-1004, 1996. [PUBMED Abstract]
  7. Adelstein DJ, Lavertu P, Saxton JP, et al.: Mature results of a phase III randomized trial comparing concurrent chemoradiotherapy with radiation therapy alone in patients with stage III and IV squamous cell carcinoma of the head and neck. Cancer 88 (4): 876-83, 2000. [PUBMED Abstract]
  8. Bernier J, Domenge C, Ozsahin M, et al.: Postoperative irradiation with or without concomitant chemotherapy for locally advanced head and neck cancer. N Engl J Med 350 (19): 1945-52, 2004. [PUBMED Abstract]
  9. Al-Sarraf M, Pajak TF, Marcial VA, et al.: Concurrent radiotherapy and chemotherapy with cisplatin in inoperable squamous cell carcinoma of the head and neck. An RTOG Study. Cancer 59 (2): 259-65, 1987. [PUBMED Abstract]
  10. Merlano M, Benasso M, Corvò R, et al.: Five-year update of a randomized trial of alternating radiotherapy and chemotherapy compared with radiotherapy alone in treatment of unresectable squamous cell carcinoma of the head and neck. J Natl Cancer Inst 88 (9): 583-9, 1996. [PUBMED Abstract]
  11. Adelstein DJ, Li Y, Adams GL, et al.: An intergroup phase III comparison of standard radiation therapy and two schedules of concurrent chemoradiotherapy in patients with unresectable squamous cell head and neck cancer. J Clin Oncol 21 (1): 92-8, 2003. [PUBMED Abstract]
  12. Weissler MC, Melin S, Sailer SL, et al.: Simultaneous chemoradiation in the treatment of advanced head and neck cancer. Arch Otolaryngol Head Neck Surg 118 (8): 806-10, 1992. [PUBMED Abstract]
  13. Jeremic B, Shibamoto Y, Milicic B, et al.: Hyperfractionated radiation therapy with or without concurrent low-dose daily cisplatin in locally advanced squamous cell carcinoma of the head and neck: a prospective randomized trial. J Clin Oncol 18 (7): 1458-64, 2000. [PUBMED Abstract]
  14. Staar S, Rudat V, Stuetzer H, et al.: Intensified hyperfractionated accelerated radiotherapy limits the additional benefit of simultaneous chemotherapy--results of a multicentric randomized German trial in advanced head-and-neck cancer. Int J Radiat Oncol Biol Phys 50 (5): 1161-71, 2001. [PUBMED Abstract]
  15. Wendt TG, Grabenbauer GG, Rödel CM, et al.: Simultaneous radiochemotherapy versus radiotherapy alone in advanced head and neck cancer: a randomized multicenter study. J Clin Oncol 16 (4): 1318-24, 1998. [PUBMED Abstract]
  16. Brizel DM, Albers ME, Fisher SR, et al.: Hyperfractionated irradiation with or without concurrent chemotherapy for locally advanced head and neck cancer. N Engl J Med 338 (25): 1798-804, 1998. [PUBMED Abstract]
  17. Semrau R, Mueller RP, Stuetzer H, et al.: Efficacy of intensified hyperfractionated and accelerated radiotherapy and concurrent chemotherapy with carboplatin and 5-fluorouracil: updated results of a randomized multicentric trial in advanced head-and-neck cancer. Int J Radiat Oncol Biol Phys 64 (5): 1308-16, 2006. [PUBMED Abstract]
  18. Pignon JP, le Maître A, Maillard E, et al.: Meta-analysis of chemotherapy in head and neck cancer (MACH-NC): an update on 93 randomised trials and 17,346 patients. Radiother Oncol 92 (1): 4-14, 2009. [PUBMED Abstract]

Cáncer de hipofaringe recidivante y metastásico

Opciones de tratamiento estándar:

  1. Resección quirúrgica, si la radioterapia fracasa y si fuera técnicamente factible.[1]
  2. Radioterapia, cuando la cirugía fracasa, si no se utilizó antes en dosis curativas que excluyan el tratamiento adicional.
  3. Rescate quirúrgico si es técnicamente factible, cuando la cirugía fracasa.
  4. Quimioterapia para la enfermedad metastásica.[2]

Opciones de tratamiento en evaluación clínica:

  • Se debe considerar la participación en ensayos clínicos en los que se evalúe el uso de la quimioterapia.[3]

Seguimiento postratamiento:

  • Estos pacientes se deben someter a un examen mensual cuidadoso de la cabeza y el cuello en busca de recidiva durante el primer año de postratamiento, cada dos meses durante el segundo año, cada tres meses el tercer año y cada seis meses de ahí en adelante.

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista de estudios o ensayos clínicos sobre el cáncer auspiciados por el NCI que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés recurrent hypopharyngeal cancer. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo están en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Bibliografía
  1. Wong LY, Wei WI, Lam LK, et al.: Salvage of recurrent head and neck squamous cell carcinoma after primary curative surgery. Head Neck 25 (11): 953-9, 2003. [PUBMED Abstract]
  2. Adelstein DJ, Tan EH, Lavertu P: Treatment of head and neck cancer: the role of chemotherapy. Crit Rev Oncol Hematol 24 (2): 97-116, 1996. [PUBMED Abstract]
  3. Jacobs C, Lyman G, Velez-García E, et al.: A phase III randomized study comparing cisplatin and fluorouracil as single agents and in combination for advanced squamous cell carcinoma of the head and neck. J Clin Oncol 10 (2): 257-63, 1992. [PUBMED Abstract]

Modificaciones a este sumario (04/07/2017)

Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer se revisan con regularidad y se actualizan a medida que se obtiene nueva información. Esta sección describe los cambios más recientes hechos a este sumario a partir de la fecha arriba indicada.

Se incorporaron cambios editoriales en este sumario.

Este sumario está redactado y mantenido por el Consejo editorial del PDQ sobre el tratamiento para adultos, que es editorialmente independiente del NCI. El sumario refleja una revisión independiente de la bibliografía y no representa una declaración de políticas del NCI o de los NIH. Para mayor información sobre las políticas de los sumarios y la función de los consejos editoriales del PDQ que mantienen los sumarios del PDQ, consultar en Información sobre este sumario del PDQ y la página sobre Banco de datos de información de cáncer - PDQ®.

Información sobre este sumario del PDQ

Propósito de este sumario

Este sumario del PDQ con información sobre el cáncer para profesionales de la salud proporciona información integral revisada por expertos y con fundamento en datos probatorios sobre el tratamiento del cáncer de hipofaringe. El propósito es servir como fuente de información y ayuda para los médicos que atienden a pacientes de cáncer. No ofrece pautas ni recomendaciones formales para tomar decisiones relacionadas con la atención sanitaria.

Revisores y actualizaciones

El Consejo editorial del PDQ sobre el tratamiento para adultos, cuya función editorial es independiente del Instituto Nacional del Cáncer (NCI), revisa con regularidad este sumario y, en caso necesario, lo actualiza. Este sumario refleja una revisión bibliográfica independiente y no constituye una declaración de la política del Instituto Nacional del Cáncer ni de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH).

Cada mes, los miembros de este Consejo examinan artículos publicados recientemente para determinar si se deben:

  • tratar en una reunión,
  • citar textualmente, o
  • sustituir o actualizar, si ya se citaron con anterioridad.

Los cambios en los sumarios se deciden mediante consenso, una vez que los integrantes del Consejo evalúan la solidez de los datos probatorios en los artículos publicados y determinan la forma en que se incorporarán al sumario.

Los revisores principales del sumario sobre Tratamiento del cáncer de hipofaringe son:

  • Scharukh Jalisi, MD, FACS (Boston University Medical Center)
  • Minh Tam Truong, MD (Boston University Medical Center)

Cualquier comentario o pregunta sobre el contenido de este sumario se debe enviar mediante el formulario de comunicación en Cancer.gov/espanol del NCI. No comunicarse con los miembros del Consejo para enviar preguntas o comentarios sobre los sumarios. Los miembros del Consejo no responderán a preguntas del público.

Grados de comprobación científica

En algunas referencias bibliográficas de este sumario se indica el grado de comprobación científica. El propósito de estas designaciones es ayudar al lector a evaluar la solidez de los datos probatorios que sustentan el uso de ciertas intervenciones o enfoques. El Consejo editorial del PDQ sobre el tratamiento para adultos emplea un sistema de jerarquización formal para establecer las designaciones del grado de comprobación científica.

Permisos para el uso de este sumario

PDQ (Physician Data Query) es una marca registrada. Se autoriza el libre uso del texto de los documentos del PDQ. Sin embargo, no se podrá identificar como un sumario de información sobre cáncer del PDQ del NCI, salvo que se reproduzca en su totalidad y se actualice con regularidad. Por otra parte, se permitirá que un autor escriba una oración como “En el sumario del PDQ del NCI de información sobre la prevención del cáncer de mama se describen, en breve, los siguientes riesgos: [incluir fragmento del sumario]”.

Se sugiere citar la referencia bibliográfica de este sumario del PDQ de la siguiente forma:

PDQ® sobre el tratamiento para adultos. PDQ Tratamiento del cáncer de hipofaringe. Bethesda, MD: National Cancer Institute. Actualización: <MM/DD/YYYY>. Disponible en: https://www.cancer.gov/espanol/tipos/cabeza-cuello/pro/tratamiento-hipofaringe-pdq. Fecha de acceso: <MM/DD/YYYY>.

Las imágenes en este sumario se reproducen con el permiso del autor, el artista o la editorial para uso exclusivo en los sumarios del PDQ. La utilización de las imágenes fuera del PDQ requiere la autorización del propietario, que el Instituto Nacional del Cáncer no puede otorgar. Para obtener más información sobre el uso de las ilustraciones de este sumario o de otras imágenes relacionadas con el cáncer, consultar Visuals Online, una colección de más de 2000 imágenes científicas.

Cláusula sobre el descargo de responsabilidad

Según la solidez de los datos probatorios, las opciones de tratamiento se clasifican como “estándar” o “en evaluación clínica”. Estas clasificaciones no deben fundamentar ninguna decisión sobre reintegros de seguros. Para obtener más información sobre cobertura de seguros, consultar la página Manejo de la atención del cáncer disponible en Cancer.gov/espanol.

Para obtener más información

En Cancer.gov/espanol, se ofrece más información sobre cómo comunicarse o recibir ayuda en ¿En qué podemos ayudarle?. También se puede enviar un mensaje de correo electrónico mediante este formulario.

  • Actualización: 7 de abril de 2017

Este texto puede copiarse o usarse con toda libertad. Sin embargo, agradeceremos que se dé reconocimiento al Instituto Nacional del Cáncer como creador de esta información. El material gráfico puede ser propiedad del artista o del editor por lo que tal vez sea necesaria su autorización para poder usarlo.