English
¿Preguntas sobre el cáncer? 1-800-422-6237
  • Imprimir
  • Enviar por correo electrónico
  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
  • Pinterest

Tómese su tiempo: Apoyo para personas con cáncer

Portada del libro Tómese su tiempo: Apoyo para personas con cáncer

Recibir un diagnóstico de cáncer cambia la vida por completo. Saber que uno tiene la enfermedad puede ser un choque, y tratar de asimilar todo eso puede ser una batalla. Esto es una reacción muy normal. Sin embargo, hay muchos tipos de apoyo disponibles para usted. Sepa que usted cuenta con la ayuda de otros. La información que presentamos a continuación es un resumen de nuestro libro, Tómese su tiempo: Apoyo para personas con cáncer.

También puede leer la versión completa de este libro en varios formatos:

Sus sentimientos

Las personas con cáncer experimentan una amplia variedad de sentimientos. Al recibir el diagnóstico de cáncer, usted puede haber sentido un choque o puede haber quedado entumecido por miedo. Pero estos sentimientos disminuyen conforme avanza el tratamiento, y son remplazados por sentimientos nuevos. Estos sentimientos pueden cambiar a diario, pueden cambiar cada hora o incluso cada minuto. Algunos pueden surgir de pensamientos de ira y de preocupación, mientras que otros pueden deberse a los efectos físicos del tratamiento, a problemas económicos, o a los muchos cambios que usted ha tenido que hacer en su vida a causa de su diagnóstico de cáncer. Sepa que todos estos sentimientos son normales. Usted no tiene que pretender que todo va bien. Hable con sus familiares y amigos, o pida al doctor que le recomiende a un asesor o a un trabajador social para apoyo.

Cómo hablar de su cáncer

Puede ser difícil hablar de cómo se siente tener cáncer. Pero muchos se dan cuenta que se sienten mejor cuando comparten sus pensamientos y sus sentimientos con la familia y con los amigos. Usted puede escoger qué decir a los demás y cuándo decirlo. No necesita pretender estar alegre cuando no lo está. Y, si empieza a enfadarse con quienes le rodean, o con las pequeñeces que nunca le molestaron, sepa que eso es normal. La ira aparece con frecuencia a causa de la frustración, del temor, de la preocupación o de la tristeza.

Hable con su doctor

Cuando hable con sus proveedores de atención médica, habrá muchas cosas para recordar. Y si siente temor o confusión, puede ser todavía más difícil que asimile todo. Pero hay algunas cosas que puede hacer para aprender con facilidad:

  • Pida a su médico o a su enfermera que anoten el nombre y el estadio de su cáncer.
  • Pregunte acerca de sus opciones de tratamiento y los efectos secundarios de cada una.
  • Haga todas las preguntas que necesite hacer, aun cuando piense que algunas son preguntas tontas.
  • Lleve a alguien que le acompañe para que escuche y para que tome notas.

Grupos de apoyo

Aun cuando su familia y sus amigos le ayuden, usted puede querer también conocer a otros que tienen cáncer ahora o que han tenido cáncer en el pasado. Los grupos de apoyo de cáncer son encuentros para personas que tienen cáncer y para personas afectadas por el cáncer.

Los grupos de apoyo pueden reunirse en persona, por teléfono, por Internet o por medios sociales, tales como Facebook o blogs. Estos grupos permiten que tanto usted como sus seres queridos se comuniquen con otras personas que están enfrentando los mismos problemas. Casi todos los grupos tienen un director que podría ser alguien con cáncer, un asesor o un trabajador social.

Familia y amigos

El cáncer afecta a la familia y a los amigos, no solo a la persona que padece la enfermedad. Así como usted, quienes le rodean pueden sentir preocupación, ira o temor. Pueden empezar a actuar de manera diferente con usted. Algunos pueden sentirse culpables por no estar enfermos, o podrían sentirse inútiles.

Cuando alguien tiene cáncer, todos asumen nuevas funciones y deberes, lo que puede ser un ajuste. Por ejemplo, alguien en su familia puede necesitar ausentarse del trabajo para llevarle a sus tratamientos. O, quizás, necesite ayuda para pagar las cuentas o preparar las comidas. Usted puede necesitar ayuda con las tareas del hogar y los mandados.

Para algunas familias puede ser fácil platicar de estos cambios; pero, es también normal que sea difícil para las familias hablar de esto. Si su familia tiene problemas para hablar de estos asuntos, pida ayuda. Su médico o su enfermera pueden recomendarle a alguien que ayude a las familias a hablar de lo que significa el cáncer.

Hacer frente al cáncer con su cónyuge o con su pareja

Su cónyuge o su pareja puede sentir tanto miedo del cáncer como lo siente usted. Ustedes dos pueden sentir ansiedad, impotencia o miedo. Puede ser difícil para usted que le cuide alguien a quien usted quiere.

Es importante que incluya a su cónyuge o a su pareja en las decisiones concernientes al tratamiento. Ustedes dos pueden reunirse con su médico y aprender sobre los síntomas comunes, sobre las opciones de tratamiento que usted tiene y sobre sus efectos secundarios. Esto le ayudará a planificar para las semanas y los meses que se aproximan. Su cónyuge o su pareja necesitará saber también cómo ayudar a cuidar de usted. Aunque usted haya sido siempre el “fuerte”, ahora es tiempo de dejar que le ayude quien le quiere.

Hable con sus hijos acerca del cáncer

Aunque se perturben sus hijos cuando se enteren de su cáncer, no pretenda que todo está bien. Aun los hijos muy pequeños pueden notar cuando algo anda mal. Ellos verán que usted no se siente bien, que sale de casa con más frecuencia o que no puede pasar tanto tiempo con ellos como solía hacerlo. Los niños tan pequeños como de 18 meses de edad comienzan a pensar y a entender lo que está sucediendo a su alrededor. Es importante la sinceridad. Decir la verdad es mejor que dejarlos que se imaginen lo peor. Dé a sus niños tiempo para que hagan preguntas y expresen sus sentimientos. Hágales saber que no están solos y que es normal que tengan sentimientos diferentes.

Reacción de los niños

Los niños pueden reaccionar al cáncer de muchas maneras diferentes. Pueden sentirse confusos, asustados o solos. O, pueden sentirse enojados o culpables. Algunos niños pueden actuar en forma diferente al meterse en problemas en la escuela o al no quererse despegar de usted. Los adolescentes pueden necesitar otras fuentes de apoyo como de sus maestros, entrenadores o guías espirituales. Anime a sus hijos adolescentes a que hablen de sus sentimientos con quienes tienen confianza.

Sus hijos adultos

Si usted tiene hijos adultos, su relación con ellos puede cambiar ahora que usted tiene cáncer. Puede necesitar su ayuda con más frecuencia, y se le puede dificultar pedirles esa ayuda. Es importante que hable del cáncer con sus hijos adultos, aunque se alteren o se preocupen por usted. Dese cuenta que puede ser difícil para ellos tener que ver a uno de sus padres con cáncer. Como usted, ellos tratarán de ajustarse a su enfermedad.

El folleto en inglés del NCI, When Someone You Love is Being Treated for Cancer puede ser útil para su familia y sus amigos.

Ayuda de la familia y de los amigos

Aunque es importante hacer saber a los demás que usted todavía puede hacer algunas cosas, está bien que pida ayuda si la necesita. Y, cuando la gente se entera de que usted tiene cáncer, algunos le preguntarán cómo pueden ayudar. Otros se preguntarán qué pueden hacer por usted, pero no saben cómo preguntarle. Usted puede ayudar a sus amigos a enfrentarse a las noticias y dejar que le ayuden de alguna manera. Por ejemplo, pídales que ellos manejen cuando le toca a usted llevar a los niños a la escuela o que necesite ir a la tienda. Haga una lista de las cosas para las que necesita ayuda, así ellos pueden elegir qué hacer por usted. Es posible también encontrar en las iglesias o en grupos comunitarios algunos voluntarios que le ayuden.

La imagen propia y la sexualidad

Cada uno de nosotros tiene una imagen mental de cómo nos vemos, nuestra imagen propia. Aunque no siempre nos gusta cómo nos vemos, estamos acostumbrados a nuestra imagen propia. El cáncer y su tratamiento pueden cambiar la forma cómo nos vemos y cómo nos sentimos.

Algunos cambios los pueden notar los demás (como la falta de pelo o las cicatrices); otros cambios solo usted los puede notar. Puede sentir que su cuerpo no es el mismo de antes. Algunos pueden tener problemas de sexo a causa del tratamiento del cáncer. Por ejemplo, tal vez no tenga interés en las relaciones sexuales porque siente cansancio, por la enfermedad o por el dolor. O, es posible que no le guste como se ve.

Fomente la sinceridad al comunicar a su pareja cómo se siente. Pero, cuando termine su tratamiento, puede sentir ganas de tener relaciones sexuales nuevamente. Sobrellevar estos cambios puede ser difícil. Aunque pueda sentirse en una situación embarazosa, haga saber a su médico o a su enfermera si está teniendo problemas. Puede haber medicamentos que le ayuden. Si lo necesita, pida a su médico que le sugiera un asesor con quien pueda hablar de sus sentimientos.

Vida diaria

Vivir con cáncer puede ser el desafío más grande que haya enfrentado. Trate de vivir cada día lo más normalmente posible. Haga todo lo posible por usar su tiempo en lo que le gusta y disfrute los placeres sencillos que le ofrece la vida. Si se siente lo suficientemente bien, mantenga su rutina diaria, como ir a trabajar y participar en sus pasatiempos favoritos. Algunas personas se dan cuenta que tienen más energía cuando participan en actividades físicas.

Piense en cómo quiere pasar su tiempo y con quién le gusta estar. ¿Qué le hace feliz? ¿Qué tipo de cosas disfruta más? Si le gusta bromear con sus amigos y con su familia, no deje de hacerlo ahora. Para muchas personas, el humor es una forma de obtener un sentido de control. Haga todo lo que pueda para que viva su vida al máximo.

En busca de sentido

Muchas personas con cáncer empiezan a buscar más profundamente un significado a sus vidas. Se dan cuenta de que el cáncer ha cambiado sus valores y la importancia de las cosas. Puede decidir pasar más tiempo con sus seres queridos, ayudar a otros, hacer cosas al aire libre o aprender algo nuevo. Algunas personas dedican tiempo para reflexionar y escriben un diario o leen cosas agradables. Otras sienten que su fe les ha defraudado y luchan por entender por qué tienen cáncer. Si se siente así, le puede ayudar hablar con un asesor, con un guía espiritual o con un miembro del clero.

De regreso al trabajo

Las personas con cáncer a menudo quieren volver al trabajo. Sus empleos no solo les proporcionan un ingreso sino también un sentido de rutina. El trabajo ayuda a la gente a sentirse bien consigo misma.

Antes de regresar a trabajar, hable con su médico y también con su jefe. Todos querrán asegurarse de que usted esté suficientemente bien como para hacer su trabajo. Es posible que necesite trabajar menos horas o hacer su trabajo de una manera diferente. Algunas personas se sienten suficientemente bien como para trabajar mientras están recibiendo quimioterapia o radioterapia. Otras necesitan esperar hasta haber terminado los tratamientos. Cada persona tiene que decidir lo que es mejor para ella.

Desafíos económicos

Los desafíos económicos a los que se enfrentan las personas con cáncer y sus familias son muy reales. El cáncer puede reducir la cantidad de dinero que su familia tiene para los gastos o para ahorrar. En una enfermedad, puede ser difícil tener el tiempo o la energía para revisar sus opciones. Aun así, es importante mantener a su familia económicamente sana.

Con respecto a las facturas del hospital, usted o su ser querido querrán hablar con un asesor financiero del hospital. Ustedes pueden lograr obtener un plan de pago mensual o incluso una tarifa reducida. Usted querrá también mantenerse en contacto con su compañía de seguro médico para asegurarse de que ciertos costos del tratamiento estén cubiertos.

Para obtener información acerca de recursos que pueden ayudarle a enfrentar desafíos económicos, llame al número de teléfono gratuito del NCI al 1-800-422-6237 (1-800-4-CANCER).

  • Publicación: 4 de diciembre de 2013