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¿Prequntas sobre el cáncer?

Cáncer de hígado infantil: Tratamiento (PDQ®)

Versión Paciente
Actualizado: 5 de septiembre de 2014

Aspectos generales de las opciones de tratamiento



Hay diferentes tipos de tratamiento para los pacientes de cáncer de hígado infantil.

Hay diferentes tipos de tratamiento disponibles para los niños con cáncer de hígado. Algunos tratamientos son estándar (el tratamiento actualmente usado) y otros se encuentran en evaluación en ensayos clínicos. Un ensayo clínico de un tratamiento consiste en un estudio de investigación que procura mejorar los tratamientos actuales u obtener información sobre tratamientos nuevos para pacientes de cáncer. Cuando los ensayos clínicos muestran que un nuevo tratamiento es mejor que el tratamiento estándar, el tratamiento nuevo se puede convertir en el tratamiento estándar.

Debido a que el cáncer en los niños es poco frecuente, se debe considerar la participación en un ensayo clínico. Algunos ensayos clínicos están abiertos solo para pacientes que no han comenzado un tratamiento.

El tratamiento de los niños con cáncer de hígado debe ser planificado por un equipo de proveedores de atención de la salud con experiencia en el tratamiento de este cáncer poco frecuente en la infancia.

El tratamiento será supervisado por un oncólogo pediatra, que es un médico que se especializa en el tratamiento de niños con cáncer. El oncólogo pediatra trabaja con otros proveedores de atención de la salud que son expertos en tratar a niños con cáncer de hígado y que se especializan en ciertas áreas de la medicina. Es especialmente importante contar con un cirujano pediatra con experiencia en la cirugía del hígado, quien pueda enviar a los pacientes a un programa de trasplante de hígado, de ser necesario. Otros especialistas pueden ser los siguientes:

Algunos tratamientos para el cáncer producen efectos secundarios meses o años después de haber terminado.

Los efectos secundarios del tratamiento de cáncer que empiezan durante el tratamiento o después de este y continúan durante meses o años se llaman efectos tardíos. Los efectos tardíos del tratamiento del cáncer pueden incluir los siguientes trastornos:

  • Problemas físicos.
  • Cambios en el humor, los sentimientos, el pensamiento, el aprendizaje o la memoria.
  • Segundos cánceres (nuevos tipos de cáncer).

Algunos efectos tardíos se pueden tratar y controlar. Es importante consultar con el médico del niño sobre los efectos del tratamiento de cáncer que puede tener. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez).

Se utilizan seis tipos de tratamiento estándar:

Cirugía

Cuando es posible, el cáncer se extirpa mediante cirugía.

  • Criocirugía: tratamiento para el que se usa un instrumento para congelar y destruir tejido anormal, tal como el de un carcinoma in situ. Este tipo de tratamiento también se llama crioterapia. El médico puede usar una ecografía para guiar el instrumento.
  • Hepatectomía parcial: extirpación de la sección del hígado en la que se encuentra el cáncer. La sección extirpada puede ser una cuña de tejido, un lóbulo entero o una parte más grande del hígado junto con una pequeña cantidad de tejido normal la rodea.
  • Hepatectomía total y trasplante de hígado: extirpación de todo el hígado y remplazo con un hígado sano de un donante. El trasplante de hígado es posible cuando el cáncer no se diseminó más allá de este y se encuentra un hígado donado. Si el paciente necesita esperar por la donación de un hígado, se administra otro tratamiento según sea necesario.
  • Resección de metástasis: cirugía para extirpar cáncer que se diseminó fuera del hígado, como a los tejidos cercanos, los pulmones o el cerebro.

Los siguientes son los factores que afectan el tipo de cirugía que se utiliza:

  • El estadio de PRETEXT (estadio del cáncer antes de la cirugía).
  • El tamaño del tumor primario.
  • Si hay más de un tumor en el hígado.
  • Si el cáncer se diseminó hacia los vasos sanguíneos.
  • La concentración de alfafetoproteína (AFP) en la sangre.
  • Si se puede reducir el tamaño del tumor mediante quimioterapia para que se pueda extirpar durante la cirugía.
  • Si es necesario un trasplante de hígado.

En algunas ocasiones, se administra quimioterapia antes de una operación para disminuir el tamaño del tumor y facilitar su extirpación. Esto se llama terapia neoadyuvante. Incluso si el médico extirpa todo el cáncer que se observa en el momento de la operación algunos pacientes se pueden tratar con quimioterapia o radioterapia después de la cirugía para destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado. El tratamiento que se administra después de la cirugía para disminuir el riesgo de que el cáncer regrese se llama terapia adyuvante.

Espera cautelosa

La espera cautelosa es la vigilancia minuciosa de la afección de un paciente sin administrar ningún tratamiento hasta que los signos o síntomas aparezcan o cambien.

Quimioterapia

La quimioterapia es un tratamiento para el cáncer en el que se utilizan medicamentos para interrumpir la diseminación de células cancerosas, mediante la destrucción de las células o evitando su multiplicación. Cuando la quimioterapia se administra por boca o se inyecta en una vena o un músculo, los medicamentos ingresan al torrente sanguíneo y llegan a células cancerosas en todo el cuerpo (quimioterapia sistémica). Cuando la quimioterapia se coloca directamente en el líquido cefalorraquídeo, un órgano o una cavidad corporal como el abdomen, los medicamentos afectan principalmente las células cancerosas en esas áreas (quimioterapia regional). El tratamiento con más de un medicamento contra el cáncer se llama quimioterapia combinada. La forma en que se administra la quimioterapia depende del tipo y el estadio del cáncer que se esté tratando.

La quimioembolización de la arteria hepática (la arteria principal que transporta sangre al hígado) es un tipo de quimioterapia regional que se utiliza para tratar el cáncer de hígado infantil. Se inyecta el medicamento contra el cáncer en la arteria hepática a través de un catéter (sonda delgada). El medicamento se combina con una sustancia que obstruye la arteria, con lo cual interrumpe el flujo de la sangre al tumor. La mayor parte del medicamento contra el cáncer queda atrapado cerca del tumor y solo una cantidad pequeña de este llega hacia otras partes del cuerpo. La obstrucción puede ser temporal o permanente, según la sustancia que se utiliza para obstruir la arteria. Se evita que el tumor reciba el oxígeno y los nutrientes que necesita para crecer. El hígado continúa recibiendo sangre de la vena porta hepática, que transporta sangre desde el estómago y el intestino.

Radioterapia

La radioterapia es un tratamiento del cáncer en el que se utilizan rayos X de alta energía u otros tipos de radiación para eliminar células cancerosas o impedir que crezcan. Hay dos tipos de radioterapia. La radioterapia externa utiliza una máquina fuera del cuerpo que envía radiación al cáncer. La radioterapia interna utiliza una sustancia radiactiva sellada en agujas, microesferas, semillas, cables o catéteres que se colocan directamente en el cáncer o cerca de este. La forma de administración de la radioterapia dependerá del tipo y el estadio del cáncer que se está tratando.

Radioembolización de la arteria hepática, (la arteria principal que suministra sangre al hígado) es un tipo de radioterapia interna que se usa en el tratamiento del cáncer de hígado infantil. Una cantidad pequeña de una sustancia radiactiva se adhiere a microesferas minúsculas que se inyectan en la arteria hepática a través de un catéter (tubo delgado). Las microesferas se mezclan con una sustancia que bloquea la arteria, impidiendo el flujo de sangre al tumor. La mayoría de la radiación se acumula cerca del tumor para eliminar las células cancerosas. Esto se hace para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los niños con carcinoma hepatocelular.

Inyección percutánea de etanol

La inyección percutánea de etanol es un tratamiento del cáncer en el que se utiliza una aguja pequeña para inyectar etanol (alcohol) directamente en un tumor a fin de destruir las células cancerosas.

Tratamiento antivírico

En Estados Unidos, el carcinoma hepatocelular que se relaciona con el virus de la hepatitis B no es común en los niños. Los medicamentos antivíricos para las infecciones que causa el virus de la hepatitis B, están en estudio para el tratamiento del carcinoma hepatocelular.

Se están probando nuevos tipos de tratamiento en ensayos clínicos.

Para mayor información sobre ensayos clínicos, consultar el portal de Internet del NCI.

Los pacientes deberían pensar en participar en un ensayo clínico.

Para algunos pacientes, la mejor elección de tratamiento puede ser participar en un ensayo clínico. Los ensayos clínicos forman parte del proceso de investigación del cáncer. Los ensayos clínicos se llevan a cabo para determinar si los tratamientos nuevos para el cáncer son seguros y eficaces, o mejores que el tratamiento estándar.

Muchos de los tratamientos estándar actuales se basan en ensayos clínicos anteriores. Los pacientes que participan en un ensayo clínico pueden recibir el tratamiento estándar o estar entre los primeros en recibir el tratamiento nuevo.

Los pacientes que participan en los ensayos clínicos también ayudan a mejorar la forma en que se tratará el cáncer en el futuro. Aunque los ensayos clínicos no conduzcan a tratamientos nuevos eficaces, a menudo responden a preguntas importantes y ayudan a avanzar en la investigación.

Los pacientes pueden entrar a formar parte de los ensayos clínicos antes, durante o después de comenzar su tratamiento para el cáncer.

Algunos ensayos clínicos sólo incluyen a pacientes que todavía no recibieron tratamiento. Otros ensayos prueban los tratamientos para los pacientes cuyo cáncer no mejoró. También hay ensayos clínicos que prueban nuevas maneras de impedir que el cáncer recidive (vuelva) o de reducir los efectos secundarios del tratamiento de cáncer.

Los ensayos clínicos se realizan en muchas partes del país. Consultar la sección sobre Opciones de Tratamiento para encontrar enlaces en inglés a los ensayos clínicos que se realizan actualmente. Estos se han recuperado de la lista de ensayos clínicos del NCI.

Pueden necesitarse pruebas de seguimiento.

Algunas de las pruebas que se usaron para diagnosticar el cáncer o para determinar el estadio del cáncer se pueden repetir. Algunas pruebas se repetirán para asegurarse que el tratamiento es eficaz. Las decisiones acerca de seguir, cambiar o suspender el tratamiento se pueden basar en los resultados de estas pruebas. Esto a veces se llama reestadificación.

Algunas de las pruebas se seguirán repitiendo en ocasiones después de terminar el tratamiento. Los resultados de estas pruebas pueden mostrar si la afección cambió o si el cáncer recidivó (volvió). Estas pruebas a veces se llaman pruebas de seguimiento o exámenes médicos.