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¿Prequntas sobre el cáncer?

Melanoma intraocular (relativo al ojo): Tratamiento (PDQ®)

Versión Profesional De Salud
Actualizado: 8 de abril de 2010

Información general

El melanoma del tracto uveal (iris, cuerpo ciliar y coroides), a pesar de su escasa frecuencia, es la neoplasia maligna intraocular primaria más común en los adultos. La incidencia media ajustada por edad del melanoma uveal en los Estados Unidos es de aproximadamente 4,3 casos nuevos por millón de habitantes.[1] La incidencia ajustada por edad de éste cáncer ha permanecido estable durante los 50 últimos años.

El melanoma uveal, por lo general, se diagnostica en edades avanzadas y su incidencia evoluciona aumentando conforme aumenta la edad y llega a su máximo alrededor de los 70 años.[1] Los factores del huésped relacionados con la presentación de este cáncer incluyen la raza caucásica, el color claro de los ojos, piel clara y la capacidad de la piel de broncearse cuando se expone al sol.[1,2] A la luz de estos factores de susceptibilidad, en varios estudios de observación se intentó explorar la relación entre la exposición a la luz solar y el riesgo de melanoma uveal. Hasta la fecha, dichos estudios solo encontraron una débil relación o rindieron resultados contradictorios.[1] De forma similar, no hay pruebas congruentes de que la exposición laboral a la luz UV u otros químicos sean factores de riesgo para el melanoma uveal.[1]

Los melanomas uveales pueden surgir en el tracto uveal anterior (iris) o en el tracto uveal posterior (cuerpo ciliar o coroides). Los melanomas del iris tienen el mejor pronóstico, mientras que los melanomas del cuerpo ciliar tienen el pronóstico más precario. La mayoría de los melanomas del tracto uveal se originan en la coroides. El cuerpo ciliar es sitio de origen menos frecuente y el iris el sitio menos común. La incidencia comparativamente baja de los melanomas en el iris se atribuyó a los elementos característicos de estos tumores; es decir, tienden a ser pequeños, de crecimiento lento y permanecen relativamente latentes en comparación con los tumores posteriores. Los melanomas del iris raramente hacen metástasis.[3] Los melanomas del tracto uveal posterior son citológicamente más malignos, se detectan tarde y hacen metástasis con mayor frecuencia que los melanomas del iris. El melanoma coroidal típico es una masa subretinal de color marrón, protuberante, en forma de cúpula. El grado de pigmentación oscila entre marrón oscuro y totalmente amelanótico.

La mayoría de los melanomas uveales son completamente asintomáticos al principio. A medida que el tumor se agranda, pueden producir distorsión de la pupila (melanoma del iris), visión borrosa (melanoma del cuerpo ciliar) o agudeza visual marcadamente disminuida debido al desprendimiento retinal secundario (melanoma coroidal). El desprendimiento seroso de la retina frecuentemente complica el crecimiento tumoral. Si se presenta un desprendimiento retinal extenso, ocasionalmente se presenta un glaucoma secundario en el ángulo de oclusión. Desde el punto de vista clínico, hay varias lesiones que simulan el melanoma uveal, incluso el carcinoma metastásico, la escleritis posterior y los tumores benignos, como nevos y hemangiomas.[4]

El examen minucioso por parte de un médico con experiencia continúa siendo la prueba más importante para determinar la presencia de un melanoma intraocular. Las pruebas de diagnóstico complementarias, incluso la angiografía con fluoresceína y la ecografía, pueden ser extremadamente valiosas para establecer y confirmar el diagnóstico.[5]

Hay diferentes factores que influyen en el pronóstico. Los más importantes son el tipo de células, el tamaño del tumor, la localización del margen anterior del tumor, el grado de compromiso del cuerpo ciliar y la diseminación extraocular. No obstante, el tipo de célula continúa siendo el factor pronóstico del desenlace que se usa con mayor frecuencia.[6] La selección del tratamiento depende del sitio de origen (coroides, cuerpo ciliar o iris), el tamaño y la localización de la lesión, la edad del paciente y si hay invasión, recidiva o metástasis extraocular. La diseminación, la recidiva y la metástasis extraocular se relacionan con un pronóstico extremadamente precario y no se puede esperar una supervivencia a largo plazo.[7] La tasa de mortalidad a cinco años como resultado de la metástasis del cuerpo ciliar o el melanoma coroidal es de aproximadamente 30%, en comparación con una tasa de 2 a 3% para los melanomas del iris.[8] En un grupo de pacientes con tumores grandes de la coroides o la coroides y el cuerpo ciliar, la presencia simultánea de anomalías en los cromosomas 3 y 8 también se relacionó con un desenlace precario.[9]

En el pasado, la enucleación (extirpación del ojo) era el tratamiento estándar aceptado para el melanoma de la coroides primario, y continúa siendo el tratamiento utilizado con mayor frecuencia en el caso de tumores grandes. Debido al efecto de la enucleación en la apariencia del paciente, la incertidumbre del diagnóstico a la que se enfrenta el oftalmólogo (especialmente en el caso de tumores más pequeños) y el potencial de diseminación del tumor, se establecieron tratamientos alternativos, como radioterapia (es decir, braquiterapia o radioterapia de haz externo y con partículas cargadas), termoterapia transpupilar, fotocoagulación y crioterapia, en un intento por conservar el ojo afectado y posiblemente la visión útil.[10,11] En uno de los ensayos clínicos aleatorizados del Collaborative Ocular Melanoma Study, se comparó la braquiterapia de placa epiescleral de yodo 125 (125I) con la enucleación para tratar a los pacientes de tumores coroidales de tamaño mediano.[12] Ochenta y cinco por ciento de los pacientes tratados con braquiterapia 125I, conservaron su ojo durante cinco años o más y 37% de los pacientes tuvieron una agudeza visual superior a 20/200 en el ojo irradiado cinco años después del tratamiento.[12] No se observaron diferencias significativas en la mortalidad entre los dos grupos en estudio luego de un seguimiento de 12 años, ya sea cuando se tomaron en cuenta las muertes por cualquier causa o las muertes por melanoma metastásico confirmado mediante patología.[13]

Bibliografía

  1. Singh AD, Bergman L, Seregard S: Uveal melanoma: epidemiologic aspects. Ophthalmol Clin North Am 18 (1): 75-84, viii, 2005.  [PUBMED Abstract]

  2. Weis E, Shah CP, Lajous M, et al.: The association between host susceptibility factors and uveal melanoma: a meta-analysis. Arch Ophthalmol 124 (1): 54-60, 2006.  [PUBMED Abstract]

  3. Yap-Veloso MI, Simmons RB, Simmons RJ: Iris melanomas: diagnosis and management. Int Ophthalmol Clin 37 (4): 87-100, 1997 Fall.  [PUBMED Abstract]

  4. Eye and ocular adnexa. In: Rosai J: Ackerman’s Surgical Pathology. 8th ed. St. Louis, Mo: Mosby, 1996, pp 2449-2508. 

  5. Avery RB, Mehta MP, Auchter RM, et al.: Intraocular melanoma. In: DeVita VT Jr, Hellman S, Rosenberg SA, eds.: Cancer: Principles and Practice of Oncology. 7th ed. Philadelphia, Pa: Lippincott Williams & Wilkins, 2005, pp 1800-24. 

  6. McLean IW: Prognostic features of uveal melanoma. Ophthalmol Clin North Am 8 (1): 143-53, 1995. 

  7. Gragoudas ES, Egan KM, Seddon JM, et al.: Survival of patients with metastases from uveal melanoma. Ophthalmology 98 (3): 383-9; discussion 390, 1991.  [PUBMED Abstract]

  8. Introduction to melanocytic tumors of the uvea. In: Shields JA, Shields CL: Intraocular Tumors: A Text and Atlas. Philadelphia, Pa: Saunders, 1992, pp 45-59. 

  9. White VA, Chambers JD, Courtright PD, et al.: Correlation of cytogenetic abnormalities with the outcome of patients with uveal melanoma. Cancer 83 (2): 354-9, 1998.  [PUBMED Abstract]

  10. Zimmerman LE, McLean IW, Foster WD: Statistical analysis of follow-up data concerning uveal melanomas, and the influence of enucleation. Ophthalmology 87 (6): 557-64, 1980.  [PUBMED Abstract]

  11. De Potter P, Shields CL, Shields JA: New treatment modalities for uveal melanoma. Curr Opin Ophthalmol 7 (3): 27-32, 1996.  [PUBMED Abstract]

  12. Diener-West M, Earle JD, Fine SL, et al.: The COMS randomized trial of iodine 125 brachytherapy for choroidal melanoma, III: initial mortality findings. COMS Report No. 18. Arch Ophthalmol 119 (7): 969-82, 2001.  [PUBMED Abstract]

  13. Collaborative Ocular Melanoma Study Group.: The COMS randomized trial of iodine 125 brachytherapy for choroidal melanoma: V. Twelve-year mortality rates and prognostic factors: COMS report No. 28. Arch Ophthalmol 124 (12): 1684-93, 2006.  [PUBMED Abstract]



Clasificación celular

Los melanomas intraoculares primarios se originan en los melanocitos del tracto uveal.[1] Se reconocen cuatro tipos celulares distintos de melanoma intraocular (clasificación revisada de Callendar):[2]

  1. Células fusiformes tipo A (células en forma de huso con núcleos delgados y sin nucléolos visibles).
  2. Células fusiformes tipo B (células en forma de huso con núcleos más grandes y nucléolos definidos).
  3. Células epitelioides (células poligonales más grandes con uno o más nucléolos prominentes).
  4. Células intermedias (similares a las células epitelioides pero más pequeñas).

La mayoría de los melanomas intraoculares primarios contiene cantidades variables de células epitelioides, fusiformes tipo A y fusiformes tipo B (melanomas de células mixtas). Los melanomas primarios puros de células epitelioides no son frecuentes (aproximadamente 3% de los casos).[1] En el Collaborative Ocular Melanoma Study, predominaron los melanomas del tipo de células mixtas (86% de los casos).[3]

Varias características microscópicas pueden afectar el pronóstico del melanoma intraocular, incluso el tipo de células, la actividad mitótica, la infiltración linfocítica y, posiblemente, los anillos fibrovasculares.[1] El tipo celular continúa siendo el factor pronóstico del desenlace que se utiliza con mayor frecuencia después de la enucleación; los melanomas de células fusiforme tipo A tienen el mejor pronóstico y los melanomas de células epitelioides el pronóstico más precario.[1,4]

Bibliografía

  1. Klintworth GK, Scroggs MW: The eye and ocular adnexa. In: Sternberg SS, ed.: Diagnostic Surgical Pathology. Philadelphia, Pa: Lippincott Williams & Wilkins, 1999, pp 994-6. 

  2. Grossniklaus HE, Green WR: Uveal tumors. In: Garner A, Klintworth GK, eds.: Pathobiology of Occular Disease: A Dynamic Approach. 2nd ed. New York, NY: M. Dekker, 1994, pp 1423-77. 

  3. Histopathologic characteristics of uveal melanomas in eyes enucleated from the Collaborative Ocular Melanoma Study. COMS report no. 6. Am J Ophthalmol 125 (6): 745-66, 1998.  [PUBMED Abstract]

  4. McLean IW: Prognostic features of uveal melanoma. Ophthalmol Clin North Am 8 (1): 143-53, 1995. 



Clasificación e información sobre los estadios



Tamaño del tumor

El melanoma uveal adopta con mayor frecuencia una configuración nodular o en forma de cúpula, pero ocasionalmente el tumor puede ser plano o difuso y afectar zonas amplias de la úvea con escasa elevación.

Las clasificaciones del tamaño del tumor de acuerdo con las líneas límite son las siguientes:

  1. Pequeño: oscila entre 1 y 3 mm en altura apical y tiene un diámetro basal mínimo de 5 mm.[1]
  2. Medio: oscila entre 2 y 3 mm hasta 10 mm en altura apical y tiene un diámetro basal inferior a 16 mm.[2]
  3. Grande: mayor de 10 mm en altura apical o con un diámetro basal de por lo menos 16 mm.[3]
  4. Difuso: patrón de crecimiento horizontal, plano, con grosor del tumor de aproximadamente 20% o menos de la dimensión basal mayor; esta variante poco común del melanoma parece tener un pronóstico más precario.[4]

En la práctica clínica, la base del tumor se puede calcular por el diámetro medio del disco óptico (1 dd = 1,5 mm). La elevación promedio se puede calcular en dioptrías (3 dioptrías = 1 mm). Se deben emplear otras técnicas, como la ecografía, para obtener mediciones más precisas.

Una función importante de la ecografía oftálmica es la detección de la diseminación extraescleral.[5,6] La diseminación extraescleral que mide 2 mm o más en grosor se puede demostrar invariablemente siempre se localice detrás del ecuador, donde se pueden tomar imágenes claras del tumor intraocular, la esclerótica y la grasa orbital adyacente.[7] La diseminación extraocular orbital del melanoma coroideo se puede encontrar en ojos con tumores medianos y grandes, pero es poco frecuente en ojos con melanomas pequeños.

Enfermedad metastásica

Dado que el tracto uveal es una estructura vascular sin canales linfáticos, el tumor se disemina principalmente por extensión local y a través del torrente sanguíneo. Si se observa compromiso regional del ganglio linfático preauricular, submandibular o cervical, tuvo lugar la diseminación subconjuntiva del tumor primario.[8]

Las metástasis sistémicas son generalmente de origen hematógeno y el primer lugar identificado es habitualmente el hígado.[9] También son comunes los sitios en el pulmón, los huesos y los sitios subcutáneos.[9] En los ensayos del Collaborative Ocular Melanoma Study, el hígado fue el único sitio de metástasis detectable en 46% de los pacientes que quienes se notificaron metástasis durante el seguimiento o en el momento de defunción; 43% presentaron metástasis diagnosticadas en el hígado y otros sitios.[9] En pacientes con antecedentes de melanoma ocular que presentan metástasis hepáticas de origen desconocido, se debe considerar el melanoma metastásico en el diagnóstico diferencial.

Es particularmente poco habitual que los melanomas de la coroides de cualquier tamaño invadan el nervio óptico o sus meninges.[10] La metástasis del melanoma de la coroides a la coroides contralateral también es poco frecuente.[9,11]

Otras clasificaciones y estadificaciones

El American Joint Committee on Cancer estableció un sistema de estadificación para el melanoma del tracto uveal,[12] y se ha promovido su amplia utilización.[13]

Bibliografía

  1. Factors predictive of growth and treatment of small choroidal melanoma: COMS Report No. 5. The Collaborative Ocular Melanoma Study Group. Arch Ophthalmol 115 (12): 1537-44, 1997.  [PUBMED Abstract]

  2. Diener-West M, Earle JD, Fine SL, et al.: The COMS randomized trial of iodine 125 brachytherapy for choroidal melanoma, II: characteristics of patients enrolled and not enrolled. COMS Report No. 17. Arch Ophthalmol 119 (7): 951-65, 2001.  [PUBMED Abstract]

  3. The Collaborative Ocular Melanoma Study (COMS) randomized trial of pre-enucleation radiation of large choroidal melanoma I: characteristics of patients enrolled and not enrolled. COMS report no. 9. Am J Ophthalmol 125 (6): 767-78, 1998.  [PUBMED Abstract]

  4. Shields CL, Shields JA, De Potter P, et al.: Diffuse choroidal melanoma. Clinical features predictive of metastasis. Arch Ophthalmol 114 (8): 956-63, 1996.  [PUBMED Abstract]

  5. Scott IU, Murray TG, Hughes JR: Evaluation of imaging techniques for detection of extraocular extension of choroidal melanoma. Arch Ophthalmol 116 (7): 897-9, 1998.  [PUBMED Abstract]

  6. Romero JM, Finger PT, Iezzi R, et al.: Three-dimensional ultrasonography of choroidal melanoma: extrascleral extension. Am J Ophthalmol 126 (6): 842-4, 1998.  [PUBMED Abstract]

  7. Echography (ultrasound) procedures for the Collaborative Ocular Melanoma Study (COMS), Report no. 12, Part I. J Ophthalmic Nurs Technol 18 (4): 143-9, 1999 Jul-Aug.  [PUBMED Abstract]

  8. Dithmar S, Diaz CE, Grossniklaus HE: Intraocular melanoma spread to regional lymph nodes: report of two cases. Retina 20 (1): 76-9, 2000.  [PUBMED Abstract]

  9. Diener-West M, Reynolds SM, Agugliaro DJ, et al.: Development of metastatic disease after enrollment in the COMS trials for treatment of choroidal melanoma: Collaborative Ocular Melanoma Study Group Report No. 26. Arch Ophthalmol 123 (12): 1639-43, 2005.  [PUBMED Abstract]

  10. Shields CL, Santos MC, Shields JA, et al.: Extraocular extension of unrecognized choroidal melanoma simulating a primary optic nerve tumor: report of two cases. Ophthalmology 106 (7): 1349-52, 1999.  [PUBMED Abstract]

  11. Singh AD, Shields JA, Shields CL, et al.: Choroidal melanoma metastatic to the contralateral choroid. Am J Ophthalmol 132 (6): 941-3, 2001.  [PUBMED Abstract]

  12. Malignant melanoma of the uvea. In: American Joint Committee on Cancer.: AJCC Cancer Staging Manual. 6th ed. New York, NY: Springer, 2002, pp 365-70. 

  13. Finger PT: Do you speak ocular tumor? Ophthalmology 110 (1): 13-4, 2003.  [PUBMED Abstract]



Melanoma del iris

Las proliferaciones estromales melanocíticas del iris son los tumores más comunes del iris. La diferenciación clínica entre un nevo del iris y un melanoma podría ser difícil algunas veces y, por momentos, imposible. Los melanomas del iris son generalmente lesiones pequeñas diferenciadas, si bien ocasionalmente pueden ser difusos, infiltrantes, múltiples y pueden producir heterocromia, uveítis crónica o hipema espontánea. Los melanomas del iris que afectan más de 66% de la circunferencia del ángulo se relacionan con glaucoma secundario.[1]

La evaluación de rutina de los melanomas del iris incluye gonioscopía, transiluminación del globo y oftalmoscopía indirecta con 360° de depresión esclerótica. La documentación fotográfica es esencial para documentar la evolución en tamaño o el crecimiento del tumor.[2] La arteriografía con fluoresceína del segmento anterior puede ser útil para demostrar la vascularidad de la lesión, pero no es diagnóstica. La biomicroscopía ecográfica de alta resolución se puede utilizar para medir lesiones pequeñas (dimensiones y densidad basal) y evaluar el compromiso tumoral del cuerpo ciliar anterior, el ángulo y la esclerótica suprayacente.[3] La desventaja principal con esta tecnología es su limitada penetración para lesiones grandes. En estos casos, la ecografía convencional es más precisa.

En general, los melanomas del iris tienen desenlaces relativamente buenos, con una tasa de supervivencia a cinco años de más de 95%. Los melanomas del iris son predominantemente del tipo de células fusiformes y su tamaño es generalmente más pequeño en comparación con los melanomas posteriores dado que se los detecta más temprano. Las características clínicas, incluso la vascularidad prominente del tumor, el crecimiento rápido y la pigmentación heterogénea se relacionan con un componente de células epitelioides.[4] El compromiso de los ángulos iridocorneales se relaciona frecuentemente con la invasión del cuerpo ciliar.[4]

Generalmente se promueve el tratamiento conservador siempre que sea posible, pero la intervención quirúrgica se puede justificar con el crecimiento tumoral inequívoco y con enfermedad diseminada en el momento del examen inicial.

Opciones de tratamiento estándar:

  1. Observación con seguimiento cuidadoso: en pacientes asintomáticos con lesiones estables, el seguimiento incluye fotografías seriadas.[1]
  2. Resección local: cuando se documenta crecimiento evolutivo y pronunciado.
  3. Enucleación: si el tumor no es tratable con resección local (compromiso difuso del iris, compromiso de más de 50% del iris y el ángulo de la cámara anterior, glaucoma intratable y diseminación extraocular).[5]
  4. Radioterapia con placas: se ofrece como una alternativa para lesiones del iris que son grandes, difusas, quirúrgicamente irresecables.[6]
Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés iris melanoma 1. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI 2.

Bibliografía

  1. Marcus DM, Sahel JA, Jakobiec FA, et al.: Pigmented tumors of the iris. In: Albert DM, Jakobiec FA, eds.: Principles and Practice of Ophthalmology. Philadelphia, Pa: WB Saunders Co., 1994, pp 3198-3208. 

  2. Yap-Veloso MI, Simmons RB, Simmons RJ: Iris melanomas: diagnosis and management. Int Ophthalmol Clin 37 (4): 87-100, 1997 Fall.  [PUBMED Abstract]

  3. Pavlin CJ, McWhae JA, McGowan HD, et al.: Ultrasound biomicroscopy of anterior segment tumors. Ophthalmology 99 (8): 1220-8, 1992.  [PUBMED Abstract]

  4. Conway RM, Chua WC, Qureshi C, et al.: Primary iris melanoma: diagnostic features and outcome of conservative surgical treatment. Br J Ophthalmol 85 (7): 848-54, 2001.  [PUBMED Abstract]

  5. Melanocytic tumors of the iris stroma. In: Shields JA: Diagnosis and Management of Intraocular Tumors. Saint Louis, Mo: C.V. Mosby Company, 1983, pp 83-121. 

  6. Shields CL, Shields JA, De Potter P, et al.: Treatment of non-resectable malignant iris tumours with custom designed plaque radiotherapy. Br J Ophthalmol 79 (4): 306-12, 1995.  [PUBMED Abstract]



Melanoma del cuerpo ciliar

Nota: algunas referencias bibliográficas en el texto de esta sección vienen seguidas de un grado de comprobación científica. El Consejo de Redacción del PDQ usa un sistema de clasificación formal para ayudar al lector a juzgar la solidez de las pruebas relacionadas con los resultados observados en una estrategia terapéutica. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre Grado de comprobación científica 3).

El melanoma que afecta el cuerpo ciliar es un tumor poco frecuente con pronóstico precario. Esta neoplasia maligna se suele diagnosticar tarde y, en algunos casos, el diagnóstico puede ser difícil debido a la similitud con otras enfermedades oculares. Se debe considerar el diagnóstico diferencial del melanoma del cuerpo ciliar en casos de glaucoma pigmentario unilateral y uveítis crónica.[1]

Se puede utilizar la biomicroscopía ecográfica para evaluar la forma, el grosor, los márgenes, la reflectividad y la infiltración local del tumor.[2,3] Los pacientes con tumores de más de 7 mm de grosor tienen un riesgo mayor de enfermedad metastásica y muerte por melanoma que los pacientes con tumores más delgados.[4]

Opciones de tratamiento estándar:

Hay varias opciones de tratamiento del melanoma del cuerpo ciliar. No obstante, la elección de la terapia depende de muchos factores.

  1. Radioterapia con placa: se notificó una tasa de control local a cinco años superior a 90%, pero se relaciona con una incidencia alta de catarata secundaria.[4,5][Grado de comprobación: 3iiiDiv]

  2. Radioterapia de haz externo con partículas cargadas: proporciona radiación enfocada de manera precisa con un patrón de distribución homogénea de la dosis; exige equipo sofisticado que está disponible solamente en centros seleccionados. Implica la cooperación del paciente durante el tratamiento (fijación voluntaria del ojo en un punto específico de manera que el tumor se ubique correctamente en el haz de radiación).[6,7] La tasa de control del tumor parece ser similar a la obtenida con radioterapia de placa, pero la radiación con partículas cargadas puede producir peores complicaciones del segmento anterior.[8]

  3. Resección local del tumor: principalmente adecuada para tumores del cuerpo ciliar o de la coroides anterior específicos con dimensión basal más pequeña y mayor grosor.[9,10]

  4. Enucleación: se realiza para melanomas grandes cuando no quedan esperanzas de recuperar la vista útil; también se indica en presencia de un glaucoma secundario resistente al tratamiento y diseminación extraocular.[5,8]

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés ciliary body and choroid melanoma, small size 4. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI 2.

Bibliografía

  1. Nguyen QD, Foster CS: Ciliary body melanoma masquerading as chronic uveitis. Ocul Immunol Inflamm 6 (4): 253-6, 1998.  [PUBMED Abstract]

  2. Marigo FA, Finger PT, McCormick SA, et al.: Iris and ciliary body melanomas: ultrasound biomicroscopy with histopathologic correlation. Arch Ophthalmol 118 (11): 1515-21, 2000.  [PUBMED Abstract]

  3. Daftari I, Barash D, Lin S, et al.: Use of high-frequency ultrasound imaging to improve delineation of anterior uveal melanoma for proton irradiation. Phys Med Biol 46 (2): 579-90, 2001.  [PUBMED Abstract]

  4. Gündüz K, Shields CL, Shields JA, et al.: Plaque radiotherapy of uveal melanoma with predominant ciliary body involvement. Arch Ophthalmol 117 (2): 170-7, 1999.  [PUBMED Abstract]

  5. Finger PT: Plaque radiation therapy for malignant melanoma of the iris and ciliary body. Am J Ophthalmol 132 (3): 328-35, 2001.  [PUBMED Abstract]

  6. Munzenrider JE: Uveal melanomas. Conservation treatment. Hematol Oncol Clin North Am 15 (2): 389-402, 2001.  [PUBMED Abstract]

  7. Char DH, Kroll SM, Castro J: Ten-year follow-up of helium ion therapy for uveal melanoma. Am J Ophthalmol 125 (1): 81-9, 1998.  [PUBMED Abstract]

  8. De Potter P: [Choroidal melanoma: current therapeutic approaches] J Fr Ophtalmol 25 (2): 203-11, 2002.  [PUBMED Abstract]

  9. De Potter P, Shields CL, Shields JA: New treatment modalities for uveal melanoma. Curr Opin Ophthalmol 7 (3): 27-32, 1996.  [PUBMED Abstract]

  10. Char DH, Miller T, Crawford JB: Uveal tumour resection. Br J Ophthalmol 85 (10): 1213-9, 2001.  [PUBMED Abstract]



Melanoma coroidal pequeño

La evolución natural del melanoma pequeño de la coroides sigue sin comprenderse plenamente. Las lesiones pigmentadas pequeñas de la coroides no se pueden diferenciar siempre de manera confiable en el momento del examen. El crecimiento es un indicador presunto de potencial maligno.[1]

Si bien los pacientes diagnosticados con tumores pequeños de la coroides no eran aptos para participar en el Collaborative Ocular Melanoma Study, se les ofreció participación en un estudio prospectivo de seguimiento para evaluar la evolución natural de lesiones pequeñas. Se notificaron cálculos sobre el crecimiento tumoral a 2 y 5 años de 21 y 31%, respectivamente.[2] Los factores clínicos de riesgo relacionados con el crecimiento del tumor incluyeron aumento en el grosor del tumor, presencia de líquido subretinal, pigmentación anaranjada, ausencia de inflamación, ausencia de pigmento retinal, margen en el disco óptico y cambios epiteliales en torno al tumor.[2,3]

Se notificó que la tasa de mortalidad a cinco años por melanoma en pacientes tratados por melanomas pequeños de la coroides alcanza a 12%.[4,5] En varios estudios se indica que los dos factores clínicos más importantes para el pronóstico de la mortalidad son el tamaño más grande del tumor (en el momento del tratamiento) y la documentación del crecimiento tumoral.[6]

Las características típicas del tumor observadas mediante oftalmoscopía, arteriografía con fluoresceína y examen ecográfico del ojo contribuyen al diagnóstico clínico. La precisión de la medición del grosor del tumor mediante ecografía es una consideración importante en el caso de los tumores muy pequeños. La fotografía de campo amplio es útil para detectar la tasa de crecimiento del tumor de la coroides.[7] Si bien estas técnicas han mejorado la diferenciación diagnóstica de melanomas más grandes, la precisión del diagnóstico para melanomas pequeños es más incierta. Además, los tumores más pequeños pueden ser asintomáticos, según su localización con respecto a la mácula y tal vez no se detecten a menos que se observen durante el curso de un examen ocular de rutina.

El tratamiento de los melanomas pequeños de la coroides es polémico. No se caracterizó adecuadamente la probabilidad de evolución del crecimiento desde el momento del diagnóstico que justifique el tratamiento. En el pasado, muchos oftalmólogos defendían la observación. Esto se justificaba con distintas razones, incluso la dificultad de establecer un diagnóstico correcto, la ausencia de toda eficacia documentada de tratamientos conservadores del globo ocular y las inquietudes por la morbilidad grave relacionada con el tratamiento. Algunos investigadores promovieron intervenciones terapéuticas más tempranas, dado que el tamaño más pequeño del tumor en el momento del tratamiento parece relacionarse con tasas de mortalidad más bajas.[3,8,9]

El tratamiento de melanomas de la coroides depende de muchos factores; el tamaño y la localización del tumor son los más importantes.[10] En pacientes sanos con esta única afección, un melanoma de la coroides pequeño en el fondo posterior responde a varias opciones de tratamiento, incluso radioterapia, fotocoagulación con láser, termoterapia transpupilar, una combinación de estos métodos o, inclusive, enucleación.[10-13]

Opciones de tratamiento estándar:

  1. Observación: es importante para pacientes con diagnóstico incierto o en quienes el crecimiento del tumor no está documentado; es prudente también para pacientes asintomáticos con lesiones estables, especialmente pacientes de edad avanzada o debilitados, o pacientes con crecimiento tumoral en el único ojo útil.[5]

  2. Radioterapia con placa: se utiliza para melanomas uveales de tamaño pequeño o mediano, tumores amelanóticos o tumores en contacto con el disco óptico en un ángulo mayor al de las 3:00 en la circunferencia del disco óptico.[12,13]

  3. Radioterapia de haz externo inducido por partículas cargadas: proporciona radiación enfocada de manera precisa con un patrón de distribución homogénea de la dosis; exige equipo sofisticado que está disponible solamente en centros seleccionados. Implica la cooperación del paciente durante el tratamiento (fijación voluntaria del ojo en un punto específico de manera que el tumor se ubique correctamente en el haz de radiación). En general se puede evitar una pérdida visual significativa desde el punto de vista clínico en ojos con tumores de grosor inferior a 6 mm y ubicados a más de 3 mm de distancia del disco óptico o la fóvea, [10,12-14]

  4. Radiocirugía con bisturí Gamma Knife: es un método de radioterapia más nuevo; la experiencia preliminar indica que este tratamiento puede constituir una opción viable para melanomas pequeños a medianos.[15]

  5. Fotocoagulación con láser: se puede utilizar en casos muy específicos de melanoma de la coroides posterior pequeño; la terapia láser indirecta con oftalmoscopio se puede combinar con radioterapia con placa.[12]

  6. Termoterapia transpupilar: produce una necrosis importante del tumor en melanomas de la coroides de hasta 3,5 mm de grosor; en la actualidad, se utiliza para casos seleccionados con melanomas de la coroides pequeños muy pigmentados en el polo posterior, en contacto mínimo o sin contacto con el nervio óptico; se puede usar como tratamiento primario o como método adyuvante de la radioterapia con placa.[8,9,16-18]

  7. Resección local del tumor: se utiliza principalmente para tumores seleccionados del cuerpo ciliar o de la coroides anterior con dimensión basal más pequeña y mayor grosor.[19]

  8. Enucleación: se prefiere cuando la elevación de la presión intraocular grave es un factor; también se puede considerar para melanomas de tamaño pequeño y mediano que invaden los tejidos del nervio óptico; se debe considerar un procedimiento para preservar el ojo en lugar de una enucleación si hay esperanza de visión útil.[11]

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés ciliary body and choroid melanoma, small size 4. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI 2.

Bibliografía

  1. Augsburger JJ: Is observation really appropriate for small choroidal melanomas. Trans Am Ophthalmol Soc 91: 147-68; discussion 169-75, 1993.  [PUBMED Abstract]

  2. Factors predictive of growth and treatment of small choroidal melanoma: COMS Report No. 5. The Collaborative Ocular Melanoma Study Group. Arch Ophthalmol 115 (12): 1537-44, 1997.  [PUBMED Abstract]

  3. Shields CL, Cater J, Shields JA, et al.: Combination of clinical factors predictive of growth of small choroidal melanocytic tumors. Arch Ophthalmol 118 (3): 360-4, 2000.  [PUBMED Abstract]

  4. Diener-West M, Hawkins BS, Markowitz JA, et al.: A review of mortality from choroidal melanoma. II. A meta-analysis of 5-year mortality rates following enucleation, 1966 through 1988. Arch Ophthalmol 110 (2): 245-50, 1992.  [PUBMED Abstract]

  5. Mortality in patients with small choroidal melanoma. COMS report no. 4. The Collaborative Ocular Melanoma Study Group. Arch Ophthalmol 115 (7): 886-93, 1997.  [PUBMED Abstract]

  6. Shields CL, Shields JA, Kiratli H, et al.: Risk factors for growth and metastasis of small choroidal melanocytic lesions. Ophthalmology 102 (9): 1351-61, 1995.  [PUBMED Abstract]

  7. Murray TG: Small choroidal melanoma. Arch Ophthalmol 115 (12): 1577-8, 1997.  [PUBMED Abstract]

  8. Shields CL, Shields JA, Perez N, et al.: Primary transpupillary thermotherapy for small choroidal melanoma in 256 consecutive cases: outcomes and limitations. Ophthalmology 109 (2): 225-34, 2002.  [PUBMED Abstract]

  9. Robertson DM, Buettner H, Bennett SR: Transpupillary thermotherapy as primary treatment for small choroidal melanomas. Arch Ophthalmol 117 (11): 1512-9, 1999.  [PUBMED Abstract]

  10. Munzenrider JE: Uveal melanomas. Conservation treatment. Hematol Oncol Clin North Am 15 (2): 389-402, 2001.  [PUBMED Abstract]

  11. Shields JA, Shields CL: Atlas of Intraocular Tumors. Philadelphia, Pa: Lippincott Williams & Wilkins, 1999. 

  12. Shields CL, Shields JA, Gündüz K, et al.: Radiation therapy for uveal malignant melanoma. Ophthalmic Surg Lasers 29 (5): 397-409, 1998.  [PUBMED Abstract]

  13. Finger PT: Radiation therapy for choroidal melanoma. Surv Ophthalmol 42 (3): 215-32, 1997 Nov-Dec.  [PUBMED Abstract]

  14. Char DH, Kroll SM, Castro J: Ten-year follow-up of helium ion therapy for uveal melanoma. Am J Ophthalmol 125 (1): 81-9, 1998.  [PUBMED Abstract]

  15. Woodburn R, Danis R, Timmerman R, et al.: Preliminary experience in the treatment of choroidal melanoma with gamma knife radiosurgery. J Neurosurg 93 (Suppl 3): 177-9, 2000.  [PUBMED Abstract]

  16. Shields CL, Shields JA: Transpupillary thermotherapy for choroidal melanoma. Curr Opin Ophthalmol 10 (3): 197-203, 1999.  [PUBMED Abstract]

  17. Godfrey DG, Waldron RG, Capone A Jr: Transpupillary thermotherapy for small choroidal melanoma. Am J Ophthalmol 128 (1): 88-93, 1999.  [PUBMED Abstract]

  18. Bartlema YM, Oosterhuis JA, Journée-De Korver JG, et al.: Combined plaque radiotherapy and transpupillary thermotherapy in choroidal melanoma: 5 years' experience. Br J Ophthalmol 87 (11): 1370-3, 2003.  [PUBMED Abstract]

  19. Char DH, Miller T, Crawford JB: Uveal tumour resection. Br J Ophthalmol 85 (10): 1213-9, 2001.  [PUBMED Abstract]



Melanoma coroidal mediano y grande

Nota: algunas referencias bibliográficas en el texto de esta sección vienen seguidas de un grado de comprobación científica. El Consejo de Redacción del PDQ usa un sistema de clasificación formal para ayudar al lector a juzgar la solidez de las pruebas relacionadas con los resultados observados en una estrategia terapéutica. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre Grados de comprobación científica 3.)

La enucleación continúa siendo la terapia estándar para la mayoría de los melanomas de la coroides grandes y los melanomas que causan glaucoma grave o invaden el nervio óptico. Para abordar la preocupación de que la enucleación podría precipitar la metástasis tumoral y acortar la supervivencia, en uno de los dos ensayos clínicos del Collaborative Ocular Melanoma Study (COMS) se comparó la radioterapia de haz externo preoperatoria más enucleación con la enucleación sola para pacientes con tumores coroidales grandes.[1] Después de 10 años de seguimiento, la tasa de mortalidad acumulada por todas las causas, para cada grupo de tratamiento fue de 61%. Además, la tasa de mortalidad a 10 años por melanoma metastásico con confirmación histopatológica no fue significativamente diferente (45% en el grupo de radiación preenucleación y 40% en el grupo de enucleación sola, P = 0,40).[1][Grado de comprobación: 1iiA]

La braquiterapia con placa con radionúclido epiescleral y la radioterapia de haz externo con partículas cargadas ofrecen alternativas a la enucleación para que los pacientes conserven el ojo y la vista.[2,3] Ambos enfoques al tratamiento resultan en una regresión relativamente lenta del melanoma uveal durante un período de seis meses a dos años. La mayoría de los tumores retroceden a aproximadamente 50% del grosor original; solo ocasionalmente el tumor revierte a una cicatriz completamente plana.[2] El control local se logra en una gran parte de los ojos tratados con una de las dos técnicas. La probabilidad de preservación visual y retención del ojo con uno de los dos métodos se relaciona con el tamaño y la ubicación del tumor.

La braquiterapia con placa es el tratamiento para la conservación del ojo utilizado con mayor frecuencia en el caso del melanoma de la coroides. yodo-125 (125I), oro-198 (198Au), paladio-103 (103Pd) y otras placas oftálmicas pueden ser eficaces para tratar melanomas medianos.[4-7] 125I es el isótopo utilizado con mayor frecuencia debido a su buena penetración de los tejidos, fácil acceso, protección adecuada de la fuente y menor riesgo para otras estructuras oculares y el personal médico. Los métodos que garantizan la colocación adecuada de la placa son esenciales para una radioterapia exitosa.[8-12]

Los resultados del segundo ensayo clínico COMS, que se comparó la braquiterapia con placa de 125I con la enucleación en pacientes con tumores coroidales de tamaño mediano, no reveló una diferencia significativa en la mortalidad acumulada por a todas las causas en los dos grupos de estudio al cabo de 12 años de seguimiento (43% para la braquiterapia con placa de 125I frente a 41% para la enucleación; cociente de riesgo = 1,04; IC 95%, 0,86–1,24).[13][Grado de comprobación: 1iiA] Además, las tasas de mortalidad a 12 años por melanoma metastásico con confirmación histopatológica no difirió de manera significativa entre los dos grupos del estudio (21% para el grupo de braquiterapia 125I y 17% para el grupo de enucleación, P = 0,62). Entre los pacientes tratados con braquiterapia con 125I, 85% conservó el ojo durante cinco años o más y 37% tuvo agudeza visual mejor de 20/200 en el ojo irradiado cinco años después del tratamiento.[14]

La radioterapia con partículas cargadas se puede administrar con un haz de protón o iones de helio.[15,16] Algunos investigadores notifican mejor control del tumor en el caso de la irradiación con iones de helio que con la terapia con placas epiescleral con 125I, en términos del control local del tumor y preservación del ojo; no obstante, se encuentran más complicaciones del segmento anterior.[15,17]

Otra técnica de radioterapia que se emplea ocasionalmente, pero que no se estudia tan ampliamente, es la cirugía con Gamma Knife. Los datos probatorios preliminares indican que esta cirugía puede ser una opción viable para el tratamiento de melanomas de la coroides medianos.[18]

Opciones de tratamiento estándar:

El patrón de crecimiento del tumor es un factor en la decisión terapéutica. En el caso de un melanoma difuso o de diseminación extraocular, se debe considerar la enucleación, pero la radioterapia se puede utilizar para enfermedad menos diseminada.

Melanomas de la coroides medianos

  1. Radioterapia con placa: permite preservar el ojo en la mayoría de los pacientes, pero generalmente reduce la visión; la probabilidad de preservar la vista después del tratamiento se relaciona con el tamaño y la localización del tumor.[2-12,14,15,19]

  2. Radioterapia de haz externo con partículas cargadas: proporciona radiación enfocada de manera precisa con un patrón de distribución homogénea de la dosis; exige equipo sofisticado que está disponible solamente en centros seleccionados. Implica la cooperación del paciente durante el tratamiento (fijación voluntaria del ojo en un punto específico de manera que el tumor se ubique correctamente en el haz de radiación). Permite el buen control local del tumor y una preservación razonable del ojo tratado por períodos de hasta 10 años después del tratamiento, según los informes disponibles.[15-17]

  3. Resección local de la pared ocular: permite buenas tasas de retención ocular y resultados visuales; la supervivencia no parece estar comprometida.[20,21]

  4. Terapia combinada, con coagulación láser ablativa o termoterapia transpupilar para complementar el tratamiento con placa: se puede utilizar para reducir al mínimo la recidiva. La termoterapia transpupilar se puede emplear junto con la radioterapia con placa para melanomas medianos y más grandes como tratamiento adyuvante, con el propósito de afianzar los efectos de la radioterapia y reducir al mínimo el daño al tejido ocular normal.[22] Se informó que la adición de fotocoagulación con láser a la radioterapia con placa para el melanoma yuxtapapilar de la coroides aumenta sustancialmente el control tumoral.[23] Los efectos secundarios oculares son probables pero habitualmente no son significativos desde el punto de vista clínico.

  5. Enucleación: se considera principalmente en el caso de un melanoma difuso o diseminación extraocular; las complicaciones de la radiación o la recidiva del tumor pueden indicar con el tiempo que la enucleación es necesaria.[22]

Melanomas de la coroides grandes

  1. Radioterapia más enucleación.[24]
  2. Enucleación.
Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés ciliary body and choroid melanoma, medium/large size 5. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI 2.

Bibliografía

  1. Hawkins BS; Collaborative Ocular Melanoma Study Group.: The Collaborative Ocular Melanoma Study (COMS) randomized trial of pre-enucleation radiation of large choroidal melanoma: IV. Ten-year mortality findings and prognostic factors. COMS report number 24. Am J Ophthalmol 138 (6): 936-51, 2004.  [PUBMED Abstract]

  2. Shields CL, Shields JA, Gündüz K, et al.: Radiation therapy for uveal malignant melanoma. Ophthalmic Surg Lasers 29 (5): 397-409, 1998.  [PUBMED Abstract]

  3. Finger PT: Radiation therapy for choroidal melanoma. Surv Ophthalmol 42 (3): 215-32, 1997 Nov-Dec.  [PUBMED Abstract]

  4. Earle J, Kline RW, Robertson DM: Selection of iodine 125 for the Collaborative Ocular Melanoma Study. Arch Ophthalmol 105 (6): 763-4, 1987.  [PUBMED Abstract]

  5. Packer S, Stoller S, Lesser ML, et al.: Long-term results of iodine 125 irradiation of uveal melanoma. Ophthalmology 99 (5): 767-73; discussion 774, 1992.  [PUBMED Abstract]

  6. Finger PT, Berson A, Szechter A: Palladium-103 plaque radiotherapy for choroidal melanoma: results of a 7-year study. Ophthalmology 106 (3): 606-13, 1999.  [PUBMED Abstract]

  7. Karvat A, Duzenli C, Ma R, et al.: The treatment of choroidal melanoma with 198 Au plaque brachytherapy. Radiother Oncol 59 (2): 153-6, 2001.  [PUBMED Abstract]

  8. Finger PT, Romero JM, Rosen RB, et al.: Three-dimensional ultrasonography of choroidal melanoma: localization of radioactive eye plaques. Arch Ophthalmol 116 (3): 305-12, 1998.  [PUBMED Abstract]

  9. Hanna SL, Lemmi MA, Langston JW, et al.: Treatment of choroidal melanoma: MR imaging in the assessment of radioactive plaque position. Radiology 176 (3): 851-3, 1990.  [PUBMED Abstract]

  10. Harbour JW, Murray TG, Byrne SF, et al.: Intraoperative echographic localization of iodine 125 episcleral radioactive plaques for posterior uveal melanoma. Retina 16 (2): 129-34, 1996.  [PUBMED Abstract]

  11. Tabandeh H, Chaudhry NA, Murray TG, et al.: Intraoperative echographic localization of iodine-125 episcleral plaque for brachytherapy of choroidal melanoma. Am J Ophthalmol 129 (2): 199-204, 2000.  [PUBMED Abstract]

  12. Finger PT, Iezzi R, Romero JM, et al.: Plaque-mounted diode-light transillumination for localization around intraocular tumors. Arch Ophthalmol 117 (2): 179-83, 1999.  [PUBMED Abstract]

  13. Collaborative Ocular Melanoma Study Group.: The COMS randomized trial of iodine 125 brachytherapy for choroidal melanoma: V. Twelve-year mortality rates and prognostic factors: COMS report No. 28. Arch Ophthalmol 124 (12): 1684-93, 2006.  [PUBMED Abstract]

  14. Diener-West M, Earle JD, Fine SL, et al.: The COMS randomized trial of iodine 125 brachytherapy for choroidal melanoma, III: initial mortality findings. COMS Report No. 18. Arch Ophthalmol 119 (7): 969-82, 2001.  [PUBMED Abstract]

  15. Char DH, Quivey JM, Castro JR, et al.: Helium ions versus iodine 125 brachytherapy in the management of uveal melanoma. A prospective, randomized, dynamically balanced trial. Ophthalmology 100 (10): 1547-54, 1993.  [PUBMED Abstract]

  16. Fuss M, Loredo LN, Blacharski PA, et al.: Proton radiation therapy for medium and large choroidal melanoma: preservation of the eye and its functionality. Int J Radiat Oncol Biol Phys 49 (4): 1053-9, 2001.  [PUBMED Abstract]

  17. Char DH, Kroll SM, Castro J: Ten-year follow-up of helium ion therapy for uveal melanoma. Am J Ophthalmol 125 (1): 81-9, 1998.  [PUBMED Abstract]

  18. Woodburn R, Danis R, Timmerman R, et al.: Preliminary experience in the treatment of choroidal melanoma with gamma knife radiosurgery. J Neurosurg 93 (Suppl 3): 177-9, 2000.  [PUBMED Abstract]

  19. Melia BM, Abramson DH, Albert DM, et al.: Collaborative ocular melanoma study (COMS) randomized trial of I-125 brachytherapy for medium choroidal melanoma. I. Visual acuity after 3 years COMS report no. 16. Ophthalmology 108 (2): 348-66, 2001.  [PUBMED Abstract]

  20. Char DH, Miller T, Crawford JB: Uveal tumour resection. Br J Ophthalmol 85 (10): 1213-9, 2001.  [PUBMED Abstract]

  21. Peyman GA, Juarez CP, Diamond JG, et al.: Ten years experience with eye wall resection for uveal malignant melanomas. Ophthalmology 91 (12): 1720-5, 1984.  [PUBMED Abstract]

  22. Seregard S, Landau I: Transpupillary thermotherapy as an adjunct to ruthenium plaque radiotherapy for choroidal melanoma. Acta Ophthalmol Scand 79 (1): 19-22, 2001.  [PUBMED Abstract]

  23. Shields JA: The expanding role of laser photocoagulation for intraocular tumors. The 1993 H. Christian Zweng Memorial Lecture. Retina 14 (4): 310-22, 1994.  [PUBMED Abstract]

  24. The Collaborative Ocular Melanoma Study (COMS) randomized trial of pre-enucleation radiation of large choroidal melanoma II: initial mortality findings. COMS report no. 10. Am J Ophthalmol 125 (6): 779-96, 1998.  [PUBMED Abstract]



Diseminación extraocular y melanoma intraocular metastásico

La diseminación extraescleral habitualmente confiere un pronóstico precario. Para pacientes con compromiso tumoral macroscópico de la órbita, el tratamiento exige la exenteración orbital, combinada a menudo con radioterapia pre y posoperatoria; no obstante, no hay datos probatorios de que esta cirugía radical prolongará la vida. La mayoría de los pacientes con diseminación extraocular localizada o encapsulada no se someten a exenteración. Se trata de un tema polémico.[1-5]

No se ha identificado un tratamiento sistémico eficaz para pacientes con melanoma ocular metastásico.[6]

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar los términos en inglés extraocular extension melanoma 6 y metastatic intraocular melanoma 7. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI 2.

Bibliografía

  1. Shammas HF, Blodi FC: Prognostic factors in choroidal and ciliary body melanomas. Arch Ophthalmol 95 (1): 63-9, 1977.  [PUBMED Abstract]

  2. Pach JM, Robertson DM, Taney BS, et al.: Prognostic factors in choroidal and ciliary body melanomas with extrascleral extension. Am J Ophthalmol 101 (3): 325-31, 1986.  [PUBMED Abstract]

  3. Kersten RC, Tse DT, Anderson RL, et al.: The role of orbital exenteration in choroidal melanoma with extrascleral extension. Ophthalmology 92 (3): 436-43, 1985.  [PUBMED Abstract]

  4. Hykin PG, McCartney AC, Plowman PN, et al.: Postenucleation orbital radiotherapy for the treatment of malignant melanoma of the choroid with extrascleral extension. Br J Ophthalmol 74 (1): 36-9, 1990.  [PUBMED Abstract]

  5. Gündüz K, Shields CL, Shields JA, et al.: Plaque radiotherapy for management of ciliary body and choroidal melanoma with extraocular extension. Am J Ophthalmol 130 (1): 97-102, 2000.  [PUBMED Abstract]

  6. Wöll E, Bedikian A, Legha SS: Uveal melanoma: natural history and treatment options for metastatic disease. Melanoma Res 9 (6): 575-81, 1999.  [PUBMED Abstract]



Melanoma intraocular recidivante

El pronóstico para cualquier paciente con enfermedad recidivante o con recaída es precario, independientemente del tipo de célula o del estadio. La cuestión y la selección de tratamiento adicional dependen de muchos factores, incluso el grado de la lesión, la edad y la salud del paciente, el tratamiento previo y el sitio de recidiva, así como también las consideraciones individuales del paciente. Los ensayos clínicos son apropiados y se deberán tener en cuenta siempre que sea posible.

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés recurrent intraocular melanoma 8. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI 2.

Modificaciones a este sumario (04/08/2010)

Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer se revisan con regularidad y se actualizan en la medida en que se obtiene nueva información. Esta sección describe los cambios más recientes introducidos a este sumario a partir de la fecha arriba indicada.

Este sumario ha sido objeto de amplia revisión.

Información sobre este sumario del PDQ



Propósito de este sumario

Este sumario del PDQ con información sobre el cáncer para profesionales de la salud provee información integral, revisada por expertos, con base en los datos probatorios sobre el tratamiento del melanoma intraocular (relativo al ojo). Su propósito es servir como fuente de información y ayuda para los médicos que atienden a pacientes de cáncer. No provee pautas o recomendaciones formales para la toma de decisiones relacionadas con la atención de la salud.

Revisores y actualizaciones

El Consejo Editorial sobre Tratamientos de Adultos del PDQ 9 revisa y actualiza regularmente este sumario a medida que es necesario, el cual es editorialmente independiente del Instituto Nacional del Cáncer. El sumario refleja un revisión independiente de la literatura médica y no representa la política del Instituto Nacional del Cáncer o los Institutos Nacionales de la Salud.

Los miembros de este Consejo revisan mensualmente los artículos recién publicados para determinar si un artículo debería:

  • discutirse en una reunión,
  • citarse incluyendo el texto, o
  • sustituir o actualizar un artículo ya citado.

Los cambios en los sumarios se deciden por medio de un proceso de consenso durante el que los miembros del Consejo evalúan la solidez de los datos probatorios en los artículos publicados y determinan la forma en que se debe incluir el artículo en el sumario.

El revisor principal del sumario sobre Melanoma intraocular (relativo al ojo) es:

  • Franco M. Muggia, MD (New York University Medical Center)

Cualquier comentario o pregunta sobre el contenido de este sumario se debe enviar a la página del Internet Cancer.gov/espanol del NCI utilizando el Formulario de comunicación 10 (Contact Form). Se solicita no comunicarse con los miembros del Consejo para presentar preguntas o comentarios sobre los sumarios. Los miembros del Consejo no responderán preguntas individuales.

Grados de comprobación científica

Algunas referencias bibliográficas en este sumario vienen seguidas de un grado de comprobación científica. Estas designaciones tienen el propósito de ayudar al lector a evaluar la solidez de los hechos científico-estadísticos que sustentan el uso de intervenciones o abordajes específicos. El Consejo Editorial sobre Tratamientos de Adultos del PDQ utiliza un sistema formal de jerarquización de la medicina factual 3 para establecer las designaciones del grado de comprobación científica.

Permisos para el uso de este sumario

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El formato preferido para una referencia bibliográfica de este sumario del PDQ es el siguiente:

National Cancer Institute: PDQ® Melanoma intraocular (relativo al ojo). Bethesda, MD: National Cancer Institute. Última actualización: <MM/DD/YYYY>. Disponible en: http://cancer.gov/espanol/pdq/tratamiento/melanomaintraocular/HealthProfessional. Fecha de acceso: <MM/DD/YYYY>.

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Con base en la solidez de los datos probatorios, las opciones de tratamiento se pueden describir como “estándar” o “bajo evaluación clínica”. Estas clasificaciones no se deben utilizar como base para determinar reembolsos. Para mayor información sobre cobertura de seguros, consultar la página Cómo hacer frente al cáncer 12 disponible en Cancer.gov.

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Hay muchos lugares donde las personas pueden obtener materiales e información sobre tratamientos para el cáncer y servicios. Los hospitales pueden tener información sobre instituciones o regionales que ofrecen información sobre ayuda financiera, transporte de ida y vuelta para recibir tratamiento, atención en el hogar y sobre cómo abordar otros problemas relacionados con el tratamiento del cáncer.

Publicaciones

El NCI tiene folletos y otros materiales para pacientes, profesionales de la salud y el público en general. Estas publicaciones describen los diferentes tipos de cáncer, los métodos para tratarlo, pautas para hacerle frente e información sobre ensayos clínicos. Algunas publicaciones proveen información sobre las diferentes pruebas de detección del cáncer, sus causas y cómo prevenirlo, además de estadísticas e información sobre actividades de investigación llevadas a cabo en el NCI. Los materiales del NCI sobre estos y otros temas, se pueden solicitar en línea al Servicio de Localización de Publicaciones del Instituto Nacional del Cáncer 15 (National Cancer Institute Publications Locator) o imprimirse directamente. Estos materiales también se pueden solicitar con una llamada gratuita al Servicio de Información sobre el Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute's Cancer Information Service) al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237).



Glossary Terms



Glosario

Grado de comprobación científica 3iiiDiv
Serie de casos no consecutivos, con tasa de respuesta tumoral como criterio de valoración. Para mayor información, consultar Grados de comprobación científica de los estudios sobre el tratamiento del cáncer en adultos y niños (PDQ®).
Grados de comprobación científica 1iiA
Ensayo clínico aleatorio, controlado, no ciego, con mortalidad total como criterio de valoración. Para mayor información, consultar Grados de comprobación científica de los estudios sobre el tratamiento del cáncer en adultos y niños (PDQ®).

Lista de Enlaces

1http://www.cancer.gov/Search/ClinicalTrialsLink.aspx?Diagnosis=38818&tt=1&a
mp;format=2&cn=1
2http://www.cancer.gov/espanol/cancer/estudios-clinicos
3http://www.cancer.gov/espanol/pdq/tratamiento/grados-de-comprobacion/HealthProf
essional
4http://www.cancer.gov/Search/ClinicalTrialsLink.aspx?Diagnosis=38819&tt=1&a
mp;format=2&cn=1
5http://www.cancer.gov/Search/ClinicalTrialsLink.aspx?Diagnosis=38820&tt=1&a
mp;format=2&cn=1
6http://www.cancer.gov/Search/ClinicalTrialsLink.aspx?Diagnosis=38821&tt=1&a
mp;format=2&cn=1
7http://www.cancer.gov/Search/ClinicalTrialsLink.aspx?Diagnosis=570765&tt=1&
amp;format=2&cn=1
8http://www.cancer.gov/Search/ClinicalTrialsLink.aspx?Diagnosis=38822&tt=1&a
mp;format=2&cn=1
9http://www.cancer.gov/espanol/pdq/consenjo-tratamientos-adultos
10http://www.cancer.gov/espanol/instituto/correo-electronico
11http://visualsonline.cancer.gov
12http://www.cancer.gov/espanol/cancer/sobrellevar/financiera-legal
13http://www.cancer.gov/espanol/contactenos
14http://www.cancer.gov/espanol
15https://pubs.cancer.gov/ncipl