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El uso de la hipertermia en el tratamiento del cáncer

Puntos clave

  • La hipertermia es un tipo de tratamiento del cáncer en el cual el tejido del cuerpo es expuesto a altas temperaturas (de hasta 113°F o 45°C) para dañar y destruir células cancerosas.
  • La hipertermia se usa casi siempre junto con otros métodos de terapia para el cáncer, como la radioterapia y la quimioterapia.
  • En la actualidad se están investigando varios métodos de hipertermia, incluida la hipertermia local, regional y de cuerpo entero.
  • Se están llevando a cabo varios estudios clínicos (estudios de investigación) con el fin de evaluar la eficacia de la hipertermia.
  1. ¿Qué es la hipertermia?

    La hipertermia (también llamada terapia térmica o termoterapia) es un tipo de tratamiento contra el cáncer mediante el cual se expone el tejido del cuerpo a altas temperaturas (de hasta 113°F o 45°C). Las investigaciones han mostrado que las altas temperaturas pueden dañar y destruir células cancerosas, generalmente causando lesiones mínimas a los tejidos normales (1). Al destruir las células cancerosas y dañar las proteínas y estructuras dentro de las células (2), la hipertermia puede reducir los tumores.

    El método de la hipertermia se está evaluando en estudios clínicos (estudios de investigación que se hacen con personas) y todavía no está disponible en forma generalizada (ver Pregunta 5).

  2. ¿Cómo se usa la hipertermia para el tratamiento del cáncer?

    La hipertermia se usa casi siempre junto con otros métodos de terapia para el cáncer, como la radioterapia y la quimioterapia (1, 3). La hipertermia puede aumentar la sensibilidad de algunas células cancerosas a la radiación o dañar otras células cancerosas que la radiación no puede destruir. Cuando se combina la hipertermia con la radioterapia a menudo se administran con una hora de diferencia. La hipertermia también puede mejorar los efectos de ciertos medicamentos contra el cáncer.

    Se han realizado numerosos estudios clínicos para estudiar a la hipertermia en combinación con radioterapia o quimioterapia. Estos estudios se han centrado en el tratamiento de varios tipos de cáncer, entre ellos el sarcoma, el melanoma y los cánceres de cabeza y cuello, cerebro, pulmón, esófago, seno (mama), vejiga, recto, hígado, apéndice, cuello uterino y del revestimiento peritoneal (mesotelioma) (1, 37). Muchos de estos estudios, aunque no todos, han indicado una reducción significativa del tamaño del tumor cuando se combina la hipertermia con otros tratamientos (1, 3, 6, 7). Sin embargo, no todos estos estudios han demostrado un aumento de la supervivencia en pacientes que recibieron los tratamientos combinados (3, 5, 7).

  3. ¿Cuáles son los diferentes métodos de hipertermia?

    En la actualidad se están investigando varios métodos de hipertermia, entre ellos, la hipertermia local, regional y de cuerpo entero (1, 39).

    • Cuando se usa hipertermia local, el calor se aplica en un área pequeña, como un tumor, y se usan varias técnicas para suministrar energía a fin de aumentar la temperatura en esa área. Se pueden usar diferentes fuentes de energía para aplicar calor, por ejemplo microondas, radiofrecuencia y ultrasonido. Según dónde esté localizado el tumor, existen varios métodos para el uso de la hipertermia local:
      • Los enfoques externos se usan para tratar tumores que están en la piel o justo por debajo de la misma. Se colocan aplicadores externos alrededor o cerca de la región a tratar, y se concentra la energía en el tumor para elevar su temperatura.
      • Los métodos intraluminal o endocavitario se pueden usar para tratar los tumores que están dentro o cerca de las cavidades del cuerpo, como el esófago o el recto. Se coloca una sonda dentro de la cavidad que luego se inserta en el tumor para aplicar energía y calentar el área de manera directa.
      • Las técnicas intersticiales se usan para tratar tumores en lugares profundos del cuerpo, como los tumores cerebrales. Esta técnica permite tratar al tumor con temperaturas aún más elevadas que las técnicas externas. Con el paciente bajo anestesia, se insertan sondas o agujas en el tumor. Se pueden utilizar técnicas de imaginología, como la ecografía, para asegurarse de que la sonda esté en la posición correcta dentro del tumor. A continuación se inserta la fuente de calor dentro de la sonda. La ablación por radiofrecuencia es un tipo de hipertermia intersticial que usa ondas de radio para calentar y destruir células cancerosas.
    • Cuando se usa hipertermia regional, se pueden aplicar varios métodos para calentar o elevar la temperatura de grandes áreas de tejido, como una cavidad del cuerpo, un órgano o una extremidad.
      • Los enfoques de tejido profundo pueden usarse para tratar cánceres dentro del cuerpo, como el cáncer de cuello uterino o de vejiga. Los aplicadores externos se colocan alrededor de la cavidad del cuerpo u órgano a tratar, y se concentra la energía por microondas o radiofrecuencia en el área a fin de elevar su temperatura.
      • Las técnicas de perfusión regional se pueden usar para tratar cánceres en los brazos y las piernas, como el melanoma, o cánceres en algunos órganos, como en el hígado o el pulmón. En este procedimiento, se extrae parte de la sangre del paciente, se calienta y luego se bombea (por perfusión) de regreso a la extremidad u órgano. Durante este tratamiento, el paciente recibe por lo general medicamentos contra el cáncer.
      • La perfusión peritoneal hipertérmica continua (CHPP) es una técnica que se usa para tratar cánceres en la cavidad peritoneal (el espacio dentro del abdomen que contiene a los intestinos, el estómago y el hígado), incluidos el mesotelioma peritoneal primario y el cáncer de estómago. Durante la cirugía, los medicamentos contra el cáncer que se han calentado fluyen desde un dispositivo que eleva la temperatura a través de la cavidad peritoneal. La cavidad peritoneal alcanza temperaturas de 106-108°F (41,1-42,2°C).
    • La hipertermia de cuerpo entero se usa para tratar cánceres metastásicos que se han diseminado por el cuerpo. Esto se puede lograr mediante varias técnicas que elevan la temperatura del cuerpo a 107–108°F (41,6–42,2°C) como, por ejemplo, el uso de cámaras térmicas (similares a grandes incubadoras) o mantas de agua caliente.

    La eficacia del tratamiento por hipertermia está relacionada con la temperatura que se logra alcanzar durante el tratamiento, así como la duración del tratamiento y las características de las células y el tejido (1, 2). Para garantizar que se alcance la temperatura deseada, pero que no se exceda de ahí, se mantiene bajo vigilancia la temperatura del tumor y del tejido circundante durante el tratamiento de hipertermia (3, 5, 7). Con anestesia local, el médico inserta pequeñas agujas o tubos con termómetros minúsculos en el área de tratamiento para monitorear la temperatura. Se pueden usar técnicas de imaginología, como por ejemplo la TC (tomografía computarizada), para asegurarse de que las sondas estén en la posición adecuada (5).

  4. ¿La hipertermia tiene alguna complicación o causa efectos secundarios?

    La mayoría de los tejidos normales no se dañan durante la hipertermia si la temperatura permanece por debajo de 111°F (43,8 °C). Sin embargo, debido a las diferencias regionales en las características de los tejidos, es posible que se registren temperaturas más elevadas en ciertos puntos. Esto puede tener como consecuencia quemaduras, ampollas, molestias o dolor (1, 5, 7). Las técnicas de perfusión pueden causar inflamación de tejidos, coágulos de sangre, sangrado y otras lesiones a los tejidos normales en el área que se trató con perfusión; no obstante, la mayoría de estos efectos secundarios son temporales. La hipertermia de cuerpo entero puede causar efectos secundarios más graves, como enfermedades cardíacas y vasculares, pero este tipo de efectos son poco frecuentes (1, 3, 7). Luego de la hipertermia de cuerpo entero, es frecuente observar en los pacientes diarrea, náuseas y vómitos (7).

  5. ¿Qué futuro tiene el tratamiento con hipertermia?

    Antes de que se pueda considerar a la hipertermia como un tratamiento estándar para el cáncer, se deberán superar numerosos obstáculos (1, 3, 6, 7). Se están llevando a cabo varios estudios clínicos con el fin de evaluar la eficacia de este método. Algunos estudios continúan la investigación de la hipertermia en combinación con otros tipos de tratamiento para diferentes tipos de cáncer. Otros estudios se centran en mejorar las técnicas de hipertermia.

    Para saber más acerca de los estudios clínicos, llame al Servicio de Información sobre el Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) al 1-800-422-6237 (1-800-4-CANCER) o visite la página principal de estudios clínicos del NCI.

Bibliografía selecta
  1. van der Zee J. Heating the patient: a promising approach? Annals of Oncology 2002; 13(8):1173–1184. [PubMed Abstract]
  2. Hildebrandt B, Wust P, Ahlers O, et al. The cellular and molecular basis of hyperthermia. Critical Reviews in Oncology/Hematology 2002; 43(1):33–56. [PubMed Abstract]
  3. Wust P, Hildebrandt B, Sreenivasa G, et al. Hyperthermia in combined treatment of cancer. The Lancet Oncology 2002; 3(8):487–497. [PubMed Abstract]
  4. Alexander HR. Isolation perfusion. In: DeVita VT Jr., Hellman S, Rosenberg SA, editors. Cancer: Principles and Practice of Oncology. Vol. 1 and 2. 6th ed. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins, 2001.
  5. Falk MH, Issels RD. Hyperthermia in oncology. International Journal of Hyperthermia 2001; 17(1):1–18. [PubMed Abstract]
  6. Dewhirst MW, Gibbs FA Jr, Roemer RB, Samulski TV. Hyperthermia. In: Gunderson LL, Tepper JE, editors. Clinical Radiation Oncology. 1st ed. New York, NY: Churchill Livingstone, 2000.
  7. Kapp DS, Hahn GM, Carlson RW. Principles of Hyperthermia. In: Bast RC Jr., Kufe DW, Pollock RE, et al., editors. Cancer Medicine e.5. 5th ed. Hamilton, Ontario: B.C. Decker Inc., 2000.
  8. Feldman AL, Libutti SK, Pingpank JF, et al. Analysis of factors associated with outcome in patients with malignant peritoneal mesothelioma undergoing surgical debulking and intraperitoneal chemotherapy. Journal of Clinical Oncology 2003; 21(24):4560–4567. [PubMed Abstract]
  9. Chang E, Alexander HR, Libutti SK, et al. Laparoscopic continuous hyperthermic peritoneal perfusion. Journal of the American College of Surgeons 2001; 193(2):225–229. [PubMed Abstract]
  • Revisión: 31 de agosto de 2011

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