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Perjuicios por fumar cigarrillos y beneficios para la salud al dejar el hábito

Puntos clave

  • El humo de tabaco es dañino para los fumadores y para quienes no fuman.
  • Fumar causa muchos tipos de cáncer, como los cánceres de pulmón, de esófago, de laringe, boca, garganta, riñón, vejiga, hígado, páncreas, estómago, cérvix o cuello uterino, colon y recto, así como también leucemia mieloide aguda.
  • Dejar de fumar reduce los riesgos para la salud causados por la exposición al humo de tabaco.
  1. ¿Contiene el humo de tabaco sustancias químicas dañinas?

    Sí. El humo de tabaco contiene muchas sustancias químicas que son dañinas tanto para los fumadores como para quienes no fuman.  Respirar solo un poco de humo de tabaco puede ser perjudicial (14).

    De las más de 7000 sustancias químicas presentes en el humo de tabaco, al menos 250 se sabe que son dañinas, incluso el cianuro de hidrógeno, el monóxido de carbono y el amoniaco (1, 2, 5).

    De las 250 sustancias conocidas como dañinas en el humo de tabaco, al menos 69 pueden causar cáncer. Estas sustancias químicas cancerígenas son las siguientes (1, 2, 5):

    • Acetaldehído
    • Aminas aromáticas
    • Arsénico
    • Benceno
    • Benzo[α]pireno
    • Berilio (un metal tóxico)
    • 1,3-butadieno (un gas peligroso)
    • Cadmio (un metal tóxico)
    • Cloruro de vinilo
    • Cromo (un elemento metálico)
    • Cumeno
    • Formaldehído
    • Hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP)
    • Níquel (un elemento metálico)
    • Nitrosaminas específicas del tabaco
    • Óxido de etileno
    • Polonio-210 (un elemento químico radiactivo)

  2. ¿Cuáles son algunos de los problemas de salud causados por fumar cigarrillos?

    Se sabe que fumar daña prácticamente todo órgano y sistema de órganos del cuerpo y disminuye la salud general de la persona.

    Fumar es la causa principal de cáncer y de muerte por cáncer. Causa cánceres de pulmón, de esófago, de laringe, boca, garganta, riñón, vejiga, hígado, páncreas, estómago, cérvix o cuello uterino, colon y recto, así como también leucemia mieloide aguda (13).

    Fumar causa enfermedades del corazón, apoplejía, aneurisma de la aorta (una hinchazón como globo en una arteria del pecho), enfermedad pulmonar obstructiva crónica (bronquitis crónica y enfisema), diabetes, osteoporosis, artritis reumatoide, degeneración macular relacionada con la edad y cataratas, y empeora los síntomas de asma en adultos. Quienes fuman presentan un riesgo mayor de padecer neumonía, tuberculosis y otras infecciones de las vías respiratorias (13). Además, fumar causa inflamación y debilita la función inmunitaria (1).

    Desde la década de los sesenta, el riesgo de un fumador de presentar cáncer de pulmón o enfermedad pulmonar obstructiva crónica ha aumentado en comparación con quienes no fuman, aun cuando el número de cigarrillos consumidos ha disminuido (1). Ha habido también cambios en el tipo de cáncer de pulmón que se presenta en los fumadores–disminución de carcinomas de células escamosas pero un aumento dramático de adenocarcinomas.  Estos dos efectos pueden deberse a los cambios de formulación de cigarrillos (1).

    Fumar dificulta más que la mujer quede embarazada. Una mujer que fuma embarazada tiene un riesgo mayor de abortar, de tener un embarazo ectópico, que su bebé nazca prematuramente y con un peso anormalmente bajo al nacer, y que el bebé nazca con labio leporino o paladar hendido (1). La mujer que fuma durante el embarazo o después de este aumenta el riesgo de que su bebé muera por síndrome de muerte súbita del lactante (2, 3). Los hombres que fuman tienen un riesgo mayor de disfunción eréctil (1, 6).

    Fumar cigarrillos y la exposición al humo de tabaco causan cerca de 480 000 muertes prematuras en Estados Unidos cada año (1). De estas muertes prematuras, cerca de 36% son por cáncer, 39% por enfermedades cardíacas y apoplejía, y 24% por enfermedades pulmonares (1). Fumar es la causa principal de muertes prematuras y que pueden prevenirse en el país.

    Sin tomar en cuenta la edad, los fumadores pueden reducir considerablemente su riesgo de enfermedades, incluso de cáncer, al dejar el hábito.

  3. ¿Cuáles son los riesgos del humo de tabaco para quienes no fuman?

    El humo de tabaco en el ambiente (conocido también como tabaquismo de segunda mano, tabaquismo involuntario o pasivo) es la combinación del humo de la corriente "lateral o secundaria" (el humo que resulta de la combustión de un producto de tabaco) y el humo de la corriente "principal" (el humo que exhala el fumador) (4, 5, 8, 9). La Agencia de Protección Ambiental de EE. UU., el Programa Nacional de Toxicología de EE. UU., el Director General de Sanidad de EE. UU. y la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer han clasificado al humo de tabaco en el ambiente como cancerígeno humano conocido (sustancia que causa cáncer) (5, 9, 10). La inhalación de humo de tabaco en el ambiente causa cáncer de pulmón en adultos que no fuman (1, 2, 4). En Estados Unidos, aproximadamente 7300 muertes por cáncer de pulmón ocurren cada año entre adultos que no fuman causadas por la exposición al humo de tabaco en el ambiente (1).  El Director General de Sanidad estima que vivir con un fumador aumenta la posibilidad de cáncer de pulmón en quienes no fuman en 20% a 30% (4).

    El humo de tabaco en el ambiente causa enfermedades y muerte prematura en adultos que no fuman y en niños (2, 4). La exposición al humo de tabaco de segunda mano puede aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas en 25% a 30% (4). Se piensa que dicha exposición causa cerca de 34 000 muertes por enfermedades cardíacas en Estados Unidos cada año (1).  La exposición al humo de tabaco de segunda mano puede aumentar también el riesgo de ataque cerebral en 20% a 30% (1). Las mujeres embarazadas expuestas al humo de tabaco en el ambiente tienen riesgo de que su bebé nazca con un peso bajo (2). Los niños expuestos al humo de tabaco en el ambiente tienen un riesgo mayor de presentar síndrome de muerte súbita del lactante, infecciones de oídos, resfríos, neumonía y bronquitis.  Puede también aumentar la frecuencia y gravedad de los síntomas de asma en niños que tienen asma. La exposición al humo de tabaco en el ambiente hace más lento el crecimiento de los pulmones de los niños y puede causarles tos, sibilancias y que sientan que les falta aire (2, 4). 

  4. ¿Causa adicción el fumar?

    Sí. La nicotina es una droga presente naturalmente en la planta del tabaco y es la causa principal de adicción a los productos de tabaco, incluidos los cigarrillos. La adicción a los cigarrillos y a otros productos de tabaco causada por la nicotina es semejante a la adicción producida por el uso de drogas como heroína y cocaína (11).

  5. ¿Cuánta nicotina está presente en los cigarrillos y en los cigarros puros?

    Los cigarrillos, puros y otros productos de tabaco varían ampliamente en su contenido de nicotina, en sustancias cancerígenas y en otros compuestos tóxicos. En un cigarrillo (el cual contiene 0,49 a 0,89 gramos de tabaco), el contenido de nicotina puede variar entre 13,79 y 22,68 miligramos por gramo de tabaco seco (12, 13). En un cigarro puro (el cual contiene hasta 21,5 gramos de tabaco), el contenido de nicotina puede variar entre 6,3 y 15,6 miligramos por gramo de tabaco o 5,9 a 335,2 mg por cigarro puro (14).

    La forma en la cual una persona fuma un producto de tabaco es tan importante como la cantidad de nicotina presente en el producto para determinar cuánta nicotina entra en el cuerpo. La nicotina es absorbida en el torrente sanguíneo a través del revestimiento de la boca y de los pulmones y viaja al cerebro en cuestión de segundos. La mayor cantidad de nicotina es absorbida por el cuerpo al inhalar el humo de tabaco y tomar fumadas frecuentes y profundas. 

  6. ¿Son dañinos y adictivos otros productos de tabaco, como el tabaco sin humo o el tabaco de pipa?

    Sí. Todas las formas de tabaco son dañinas y adictivas (4, 9). No existe producto de tabaco que no sea perjudicial.

    Además de los cigarros puros y cigarrillos, otras formas de tabaco son el tabaco sin humo (llamadas también tabaco para mascar, rapé y snus), pipas, narguiles (pipas de agua), bidis y kreteks.

    Todo producto de tabaco contiene nicotina y sustancias que causan cáncer. Se sabe que tanto el tabaco sin humo como el que se fuma causan cáncer en el ser humano (3, 8). Es posible que dichos productos causen también infartos, padecimientos de la boca y otras enfermedades.

    • Pipas: Fumar pipa causa cáncer de pulmón y aumenta el riesgo de los cánceres de boca, de garganta, de laringe y de esófago (9, 15, 16).
    • Narguiles o pipas de agua (se llaman también arguiles, hookahs, burbujas de humo, shishas, boorys y gozas): El narguile es un dispositivo que se usa para fumar tabaco. El humo pasa por una cacerola parcialmente llena con agua antes de ser inhalado por el fumador. Algunas personas creen que fumar con un narguile es menos dañino y adictivo que fumar cigarrillos convencionales (17), pero la investigación indica que el humo de pipa de agua es al menos tan tóxico como el humo de cigarrillo.
    • Bidi: El bidi es un cigarrillo de sabor que se prepara al envolver tabaco en una hoja seca del árbol de tendu, que crece en la India. El uso de bidis ha sido asociado con ataque cardíaco y con cánceres de boca, de garganta, de laringe, esófago y de pulmón (9, 20).
    • Kreteks: Un kretek es un cigarrillo que se prepara al mezclar tabaco con clavo de olor.  Fumar kreteks está asociado con cáncer de pulmón y con otras enfermedades pulmonares (9, 20).

  7. ¿Cuáles son los beneficios inmediatos de dejar de fumar?

    Los beneficios inmediatos para la salud al dejar de fumar son importantes:

    • El ritmo cardíaco y la presión arterial, los cuales son anormalmente altos cuando se fuma, comienzan a regresar a niveles normales.
    • Después de unas cuantas horas, la concentración de monóxido de carbono en la sangre empieza a disminuir. (El monóxido de carbono reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno).
    • Después de algunas semanas, las personas que dejan de fumar presentan una mejor circulación, producen menos flema y no tosen ni tienen episodios de sibilancia con tanta frecuencia.
    • Después de varios meses de dejar de fumar, se puede esperar una mejoría considerable en la función pulmonar (21).
    • A los pocos años de haber dejado el hábito, se tendrán menos riesgos de cáncer, de enfermedades cardíacas y de otras enfermedades crónicas que si se continuara fumando.
    • Además, las personas que dejan de fumar tendrán un mejor sentido del olfato y el sabor de la comida será mejor.

  8. ¿Cuáles son los beneficios a largo plazo de dejar de fumar?

    Dejar de fumar reduce el riesgo de cáncer y de muchas otras enfermedades, como las enfermedades cardíacas y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, las cuales son causadas por fumar.

    Datos de la U.S. National Health Interview Survey indican que las personas que dejan de fumar, sin importar su edad, tienen menos probabilidad de morir por enfermedad relacionada con fumar que quienes siguen fumando. Los fumadores que dejan antes de los 40 años de edad reducen su posibilidad de morir prematuramente por enfermedades relacionadas con fumar en cerca de 90%, y quienes dejan a los 45-54 años de edad reducen su posibilidad de morir prematuramente en casi dos tercios (22).

    Las personas que dejan de fumar, sin importar su edad, tienen una ganancia sustancial en expectación de vida en comparación con quienes continúan fumando.  Quienes dejaron de fumar entre los 25 y 34 años de edad vivieron cerca de 10 años más; quienes dejaron entre 35 y 44 vivieron cerca de 9 años más; quienes dejaron entre 45 y 54 vivieron cerca de 6 años más; y quienes dejaron entre 55 y 64 vivieron cerca de 4 años más (22).

  9. ¿Disminuye el riesgo de cáncer si se deja de fumar?

    Sí. Dejar de fumar reduce el riesgo de padecer cáncer y de morir por cáncer.  Aunque nunca es demasiado tarde para obtener un beneficio por dejar de fumar, el beneficio es más fuerte para quienes lo hacen a una edad más joven (3).

    El riesgo de muerte prematura y de posibilidad de presentar cáncer por fumar depende de muchos factores, incluso del número de años que fuma una persona, del número de cigarrillos fumados al día, de la edad cuando se empezó a fumar y de si la persona ya estaba enferma al momento de dejar de fumar. Para quienes ya presentan cáncer, dejar de fumar reduce el riesgo de la formación de un segundo cáncer (2325).

  10. ¿Deberá preocuparse por dejar de fumar la persona que ya ha sido diagnosticada con cáncer?

    Sí. Fumar cigarrillos tiene un impacto profundamente adverso en los resultados para la salud en pacientes con cáncer. Para pacientes con algunos cánceres, dejar de fumar al momento del diagnóstico puede reducir el riesgo de morir de 30% a 40% (1). Para quienes se someten a cirugía, a quimioterapia o a otros tratamientos, dejar de fumar ayuda a mejorar la capacidad del cuerpo para sanar y para responder a la terapia (1, 3, 23). Baja también el riesgo de neumonía y de deficiencia respiratoria (1, 3, 26).   Además, dejar de fumar puede disminuir el riesgo de que regrese el cáncer, de morir por el cáncer o de que se presente un segundo cáncer y de morir por otras causas (2325, 27, 28).

  11. ¿Cómo puedo obtener ayuda para dejar de fumar?

    NCI y otras dependencias y organizaciones pueden ayudar a quienes fuman para que dejen el hábito.

    • Visite Smokefree.gov, un sitio web creado por la Unidad de Investigación para Control del Tabaco del NCI y use la Guía paso a paso para dejar de fumar:

    • Llame a la línea para dejar de fumar del NCI al 1–877–448–7848 (1–877–44U–QUIT) para recibir asesoramiento personalizado, información impresa y referencias de otras fuentes.

    • Consulte la hoja informativa En dónde obtener ayuda si usted decide dejar de fumar.

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  • Revisión: 3 de diciembre de 2014

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