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Fatiga (PDQ®)

  • Actualizado: 10 de noviembre de 2011

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Introducción

Este sumario sobre la fatiga es una adaptación del sumario escrito para profesionales de la salud por expertos en cáncer. El Instituto Nacional del Cáncer proporciona esta y otras informaciones fidedignas sobre el tratamiento, la detección, la prevención, el cuidado médico de apoyo y los ensayos clínicos. El cansancio crónico es una de las quejas más comunes de las personas diagnosticadas con cáncer y de los sobrevivientes de cáncer. Este breve resumen describe el cansancio crónico, sus causas y tratamiento.

Este sumario es sobre la fatiga en adultos con cáncer.

Descripción

La fatiga se presenta en 14 a 96% de las personas con cáncer, especialmente las que reciben tratamiento para su cáncer. La fatiga es compleja y tiene causas biológicas, psicológicas y conductuales. La fatiga es difícil de describir; las personas pueden describirla de maneras diferentes, tales como decir que se sienten cansadas, débiles, agotadas, hastiadas, consumidas, pesadas o lentas. Los profesionales de la salud pueden usar términos como astenia, fatiga, lasitud, postración, intolerancia al ejercicio, falta de energía y debilidad para describir la fatiga.

La fatiga se puede describir como una afección que causa sufrimiento y disminuye la capacidad de funcionar debido a la falta de energía. Los síntomas específicos pueden ser físicos, psicológicos o emocionales. Para tratarla con eficacia, se debe distinguir entre la fatiga relacionada con el cáncer y el tratamiento del cáncer, y otras clases de fatiga.

La fatiga puede ser aguda o volverse crónica. La fatiga que dura poco tiempo es el cansancio normal con síntomas ocasionales que se presentan de repente y son breves. En un individuo saludable, el descanso puede aliviar el cansancio y permitirle a la persona regresar a un nivel de funcionamiento normal. El síndrome de fatiga crónica describe una fatiga prolongada que puede persistir o recaer y no se relaciona con el cáncer. La fatiga o cansancio relacionado con el cáncer se llama crónico porque persiste durante un período de tiempo y no se alivia completamente por medio del sueño o el descanso. La fatiga que se diagnostica en pacientes de cáncer se puede llamar "fatiga del cáncer" o "fatiga relacionada con el cáncer", o "fatiga relacionada con el tratamiento del cáncer". A pesar de que muchos tratamientos y factores relacionados con la enfermedad pueden causar fatiga, no se conoce el proceso exacto de la fatiga en las personas con cáncer.

La fatiga se puede convertir en un asunto muy importante en la vida de una persona con cáncer: afecta la forma en que la persona se siente en relación consigo misma, así como en relación con sus actividades de la vida diaria, la atención de la familia y su relación con otros, y puede llegar a influir en su decisión de continuar o no con el tratamiento. Algunos pacientes bajo tratamiento pueden faltar al trabajo o a la escuela, aislarse de sus amigos, necesitar dormir más y, en algunos casos, no ser capaces de pensar con claridad o realizar cualquier actividad física debido al cansancio. Las finanzas de la persona afectada pueden verse en dificultades si la persona con fatiga necesita ausentarse por un tiempo de su trabajo por incapacidad o dejar de trabajar por completo. La pérdida de trabajo puede traer como resultado la pérdida del seguro de salud o la imposibilidad de obtener cuidados médicos. Entender la fatiga y sus causas es muy importante para determinar el tratamiento más efectivo y para ayudar a las personas con cáncer a enfrentar la fatiga. Ya se han elaborado pruebas capaces de medir el nivel de fatiga alcanzado.

El tiempo que dura la fatiga y cuánta fatiga siente el paciente depende del tipo y el plan del tratamiento de cáncer. Por ejemplo, los pacientes tratados con ciclos de la quimioterapia, por lo general tienen mayor fatiga en los días posteriores al tratamiento y luego menos fatiga hasta el próximo tratamiento. Los pacientes tratados con radioterapia de haz externo generalmente tienen más fatiga a medida que avanza su tratamiento. Es probable que la mayoría de los pacientes que empiezan el tratamiento de cáncer ya se sientan fatigados después de las pruebas diagnósticas, la cirugía y el sufrimiento emocional de enfrentarse con un diagnóstico de cáncer.

Causas

La mayoría de las causas de fatiga en los pacientes de cáncer no se comprenden bien; además, los pacientes pueden enfrentarse con muchas causas probables de fatiga al mismo tiempo. Por lo general, la fatiga es un indicador del avance de la enfermedad y, con frecuencia, es uno de los primeros síntomas de cáncer, tanto en los niños como en los adultos. Por ejemplo, los padres de un niño diagnosticado con leucemia linfocítica aguda o con linfoma no Hodgkin buscan habitualmente ayuda médica por la extrema fatiga del niño. Los tumores pueden causar fatiga de manera directa o indirecta al diseminarse hasta la médula ósea y causar anemia, y al fabricar en el cuerpo sustancias tóxicas que interfieren con las funciones celulares normales. Las personas que experimentan dificultad para respirar, otro de los síntomas de algunos tipos de cáncer, también pueden experimentar fatiga.

La fatiga se puede presentar por muchas razones. La tensión extrema a la que las personas que padecen de cáncer se ven sometida por largos períodos de tiempo puede exigirles el uso de más energía, lo que lleva a la fatiga. Sin embargo, puede haber otras razones por la que un paciente sufra de fatiga. El sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal) pueden resultar afectados por el cáncer o por el tratamiento (especialmente la terapia biológica) y causar fatiga. Los medicamentos para tratar el dolor, la depresión, los vómitos, las convulsiones y otros problemas relacionados con el cáncer también pueden causar fatiga. El factor de necrosis tumoral (FNT), una proteína elaborada principalmente por los glóbulos blancos, puede causar la necrosis (muerte) de algunos tipos de células cancerosas y puede ser administrada a un paciente como un tratamiento para el cáncer. El FNT puede ocasionar la pérdida de las reservas de proteínas en los músculos, lo que hace que el cuerpo deba trabajar más duro para llevar a cabo sus funciones normales y, por lo tanto, causar fatiga. Existen muchos factores químicos, físicos y conductuales que se cree que causan fatiga.

Factores relacionados con la fatiga

No siempre es posible determinar los factores que causan la fatiga en los pacientes de cáncer. Algunos de los factores posibles pueden ser los siguientes:

Tratamiento del cáncer

La fatiga es un síntoma común después de la radioterapia y la quimioterapia. También puede ser un efecto secundario de la terapia modificadora de la respuesta biológica, que es un tipo de tratamiento que estimula o restaura la capacidad del sistema inmunitario para luchar con el cáncer, las infecciones y otras enfermedades. Puede ser causada por anemia o por acumulación de sustancias tóxicas producidas por las células. En el caso de la radiación, la fatiga puede estar causada por los niveles altos de energía que se necesitan para reparar los tejidos dañados de la piel.

Varios factores se han relacionado con la fatiga por efecto de la quimioterapia. Algunas personas pueden responder ante el diagnóstico y el tratamiento del cáncer con cambios en el humor y en patrones de sueño interrumpidos. Las náuseas, los vómitos, los dolores crónicos y la pérdida de peso también pueden causar fatiga.

Los estudios informan que los pacientes presentan fatigas más graves alrededor de la mitad del ciclo completo de quimioterapia. La fatiga disminuye cuando termina la quimioterapia, pero por lo general los pacientes no recuperan su normalidad hasta 30 días después del último tratamiento.

La fatiga durante el tratamiento de cáncer puede aumentar debido a los siguientes factores:

Muchos pacientes sometidos a radioterapia dan cuenta de una fatiga que les impide ser tan activos como quisieran. Después que se inicia la radioterapia, la fatiga suele aumentar hasta la mitad del ciclo de tratamiento y luego permanece más o menos igual hasta el final del tratamiento. Por lo general, la fatiga tiende a reducirse después de terminar la terapia, pero algo de fatiga puede durar durante meses o años después del tratamiento. Los pacientes ancianos, los que sufren de enfermedad avanzada o los que se someten a la terapia de combinación (por ejemplo, quimioterapia más radioterapia) corren un mayor riesgo de presentar fatiga de larga duración.

En los hombres con cáncer de próstata, la fatiga aumentó si la persona presentaba los siguientes síntomas antes de iniciarse la radioterapia:

  • Dificultad para dormir.
  • Depresión.
  • Ansiedad.
  • Dolor.

En las mujeres con cáncer de mama, la fatiga aumentó por los siguientes factores:

  • Estar trabajando mientras recibía radioterapia.
  • Tener niños en la casa.
  • Depresión.
  • Ansiedad.
  • Dificultad para dormir.
  • Ser muy joven.
  • Falta de peso.
  • Presentar cáncer avanzado u otras afecciones médicas.

Con frecuencia, la terapia biológica produce fatiga. En este entorno, la fatiga forma parte de un grupo de efectos secundarios conocido como un síndrome similar a la influenza. Este síndrome incluye fiebre, escalofríos, dolor muscular, dolor de cabeza y un sentimiento general de malestar. Algunos pacientes también pueden experimentar problemas con su capacidad de pensar con claridad. El tipo de terapia biológica que se use puede determinar el patrón y tipo de fatiga que se experimente.

Muchas personas con cáncer se someten a cirugía para el diagnóstico el o tratamiento. La fatiga después de la cirugía es un problema que tiende a mejorar con el tiempo, pero puede empeorar cuando se combina con la fatiga producida por otros tratamientos para el cáncer.

Anemia

La anemia puede ser un factor importante en la fatiga relacionada con el cáncer y en la calidad de vida de las personas con cáncer. La anemia puede ser ocasionada por el cáncer, por el tratamiento del cáncer o por otros problemas médicos.

Factores de nutrición

Con frecuencia, la fatiga se presenta cuando el cuerpo necesita más energía que la que es capaz de producir la alimentación del paciente. En los pacientes con cáncer hay tres factores principales que pueden estar envueltos: un cambio en la capacidad del cuerpo para procesar normalmente los alimentos, un aumento en la demanda de energía al cuerpo (debido al crecimiento del tumor, infección, fiebre o problemas con la respiración) y una disminución en el volumen de alimentos que se comen (debido a la falta de apetito, náusea, vómito, diarrea u obstrucción intestinal).

Factores psicológicos

En las personas con cáncer, los estados de ánimo, las actitudes y las reacciones ante la tensión también pueden contribuir a la aparición de la fatiga. La ansiedad y la depresión son los trastornos psicológicos más comunes que causan fatiga.

La depresión puede ser una enfermedad que incapacita a la persona y afecta de 15 a 25% de los pacientes de cáncer. Cuando los pacientes experimentan depresión (pérdida de interés, dificultad para concentrarse y cansancio físico y mental, así como sentimientos de desesperanza), el cansancio por causas físicas puede empeorar y durar más de lo usual, aún después de desaparecer las causas físicas. La ansiedad y el temor relacionados con un diagnóstico de cáncer, así como su efecto en el bienestar físico, mental, social y financiero, son fuentes de tensión emocional. La angustia, de ser diagnosticada durante el cáncer puede ser todo lo que se necesita para desencadenar fatiga. Algunos pacientes dan cuenta de presentar más fatiga después del tratamiento que otros. Los estudios han revelado que los pacientes que se preocupan o esperan sentirse fatigados ya sea antes, durante o después del tratamiento tienen más probabilidades de sentirse fatigados. (Para mayor información, consultar los sumarios del PDQ sobre Depresión y sobre Adaptación al cáncer: ansiedad y sufrimiento.)

Factores relacionados con la capacidad mental

Por lo general, la disminución del tiempo de concentración y la dificultad para entender y pensar se relacionan con frecuencia con la fatiga. Durante y después del tratamiento del cáncer, los problemas de atención son comunes. La atención se puede restaurar mediante actividades que fomenten el descanso. Dormir también es necesario para aliviar los problemas de atención, pero no siempre es suficiente.

Trastornos del sueño e inactividad

Entre los factores que pueden contribuir a la fatiga relacionada con el cáncer se incluyen las interrupciones del sueño, los malos hábitos para dormir, dormir mucho durante el día o falta de actividad durante el día. Los pacientes que permanecen inactivos durante el día y que despiertan con frecuencia durante la noche, dan cuenta de una mayor fatiga relacionada con el cáncer.

La dificultad para dormir afecta a las personas de diferentes formas. Por ejemplo, el momento del día en que el cansancio es peor puede ser diferente. Algunos pacientes con dificultad para dormir pudieran sentir más fatiga durante las mañanas. Otros pueden sentir períodos de fatiga grave tanto en las mañanas como en las noches.

Aún en los pacientes que tienen dificultad para dormir, el corregir los problemas de sueño no siempre disminuye la fatiga. La dificultad para dormir podría no ser la causa de la fatiga.

Medicinas

Algunas medicinas, además de las que se usan durante la quimioterapia, también pueden contribuir a la fatiga. Con frecuencia, los opioides que se utilizan en el tratamiento del dolor relacionado con el cáncer causan una somnolencia que varía según el individuo. Con el tiempo, el tomar opioides podría disminuir la cantidad de hormonas sexuales que producen los testículos en los hombres y los ovarios en las mujeres. Esto podría conducir a la fatiga así como a la disfunción sexual y la depresión. Otros tipos de medicamentos, como los antidepresivos tricíclicos y las antihistaminas, también pueden producir un estado de somnolencia como efecto secundario. La toma de varias medicinas juntas puede multiplicar los síntomas de fatiga.

Evaluación

Para determinar la causa y el mejor tratamiento para la fatiga, se debe determinar el patrón de fatiga e identificar todos los factores que la causan. El médico debe identificar las causas de la fatiga que se pueden tratar. Deben incluirse los siguientes factores:

  1. Patrón de fatiga, que incluye cómo y cuándo comenzó, cuánto duró y su gravedad, además de cualquier factor que la empeora o mejora.
  2. Tipo y grado de la enfermedad en cuestión, así como los síntomas o los efectos secundarios relacionados con el tratamiento.
  3. Antecedentes del tratamiento.
  4. Medicinas que se usan.
  5. Patrones de sueño o descanso y los hábitos de relajación.
  6. Hábitos de alimentación y cualquier cambio de apetito o peso.
  7. Efectos de la fatiga en las actividades de la vida diaria y en los modos de vida.
  8. Perfil psicológico, inclusive una evaluación de la depresión.
  9. Examen físico completo que incluya una evaluación de las modalidades para caminar, la postura y el movimiento de las articulaciones.
  10. Medida en que el paciente puede cumplir con el tratamiento recomendado.
  11. Rendimiento laboral.
  12. Recursos financieros.
  13. Otros factores (por ejemplo, anemia, problemas respiratorios, disminución de la fuerza muscular).

Siempre que sea posible, se deben evaluar los factores subyacentes que contribuyen al cansancio. Entre los factores que contribuyen a la fatiga están la anemia, la depresión, la ansiedad, el dolor, la deshidratación, las deficiencias nutricionales, las medicinas sedantes y los tratamientos que pueden causar efectos secundarios poco tolerables. Los pacientes deben comunicarle a su médico cuando sientan fatiga, y pedir información sobre la fatiga relacionada con las causas subyacentes y los efectos secundarios del tratamiento.

Evaluación de la anemia

Hay diferentes clases de anemia. Para determinar la clase y el grado de la anemia que puede tener una persona, se deben usar los antecedentes médicos, un examen físico y análisis de sangre. En los pacientes de cáncer, la anemia puede tener diversas causas.

Tratamiento

La mayoría de los tratamientos para la fatiga en los pacientes de cáncer están encaminados a tratar los síntomas y proporcionar apoyo emocional porque todavía no se han determinado las causas del cansancio específicamente relacionado con el cáncer. Algunos de estos tratamientos relacionados con los síntomas pueden incluir el ajuste de las dosis de analgésicos, la administración de transfusiones de glóbulos rojos o de factores de crecimiento de los glóbulos rojos, suplementos nutricionales que contengan hierro y vitaminas, y antidepresivos o psicoestimulantes.

Medicamentos psicoestimulantes

Los pacientes que sufren de depresión se pueden tratar con medicamentos antidepresivos o psicoestimulantes. Los psicoestimulantes pueden ayudar a algunos pacientes a tener más energía y mejor estado de ánimo, y pueden ayudarlos a pensar y concentrarse. El uso de psicoestimulantes para tratar la fatiga todavía está en estudio. El médico puede recetar dosis bajas de un psicoestimulante para usarlo por un período corto a pacientes con cáncer avanzado con fatiga grave.

Los psicoestimulantes tienen efectos secundarios, especialmente si se los usa durante un período prolongado. Diferentes estimulantes tienen distintos efectos secundarios. Los pacientes con problemas cardíacos o que toman medicamentos contra el cáncer que afectan el corazón pueden experimentar efectos secundarios graves por los psicoestimulantes. Estos medicamentos tienen recuadros con advertencia sobre sus riesgos en el envase. Es importante consultar con un médico sobre los efectos que pueden tener estos medicamentos y se los debe usar solamente cuando se está bajo atención médica. Algunos efectos secundarios posibles pueden ser los siguientes:

  • Dificultad para dormir.
  • Euforia (sentimiento de alegría extrema).
  • Dolor de cabeza.
  • Náusea.
  • Ansiedad.
  • Cambios de humor.
  • Pérdida de apetito.
  • Pesadillas.
  • Paranoia (sentimiento de temor y desconfianza ante otras personas).
  • Problemas cardíacos graves.
Tratamiento de la anemia

El tratamiento de la fatiga relacionada con la anemia puede incluir transfusiones de glóbulos rojos. Aunque las transfusiones son eficaces para el tratamiento de la anemia, algunos de los posibles efectos secundarios incluyen infección, reacción inmediata a la transfusión, enfermedad del injerto contra huésped y cambios en la inmunidad.

Se puede considerar el uso de medicamentos que estimulan la médula espinal para que produzca más glóbulos rojos para tratar la anemia relacionada con la fatiga de pacientes que reciben quimioterapia. Dos de estos medicamentos son la epoyetina alfa y la darbepoyetina alfa. Este tipo de medicamento puede reducir el tiempo de supervivencia, aumentan el riesgo de problemas cardíacos graves, y puede hacer que algunos tumores crezcan más rápidamente. Los pacientes deberían consultar con sus médicos sobre los riesgos y beneficios de estos medicamentos. (Nota: la información contenida en este enlace solo está disponible en inglés.)

Ejercicio

La actividad moderada de 3 a 5 horas por semana podría ayudar a aliviar el cansancio relacionado con el cáncer. Escoger un tipo de ejercicio que se pueda disfrutar ayuda a seguir con dicha actividad. El equipo de salud puede ayudar en la planificación de la mejor hora y sitio para ejercitarnos y con cuanta frecuencia lo podemos hacer. Los pacientes pueden empezar con una actividad ligera durante períodos cortos e ir subiendo los ejercicios poco a poco. Los estudios revelan que los ejercicios se pueden realizar sin problemas durante y después del tratamiento de cáncer.

Las personas con cáncer que hacen ejercicios pueden tener más energía física, mejor apetito, mejor capacidad funcional, mejor calidad de vida, mejor perspectiva, mejor sensación de bienestar, mejor sentido de compromiso y mejor capacidad para enfrentar los retos del cáncer y su tratamiento. Los hallazgos de un estudio sobre sobrevivientes de cáncer de mama indican que los pacientes pueden ser capaces de reducir la fatiga y el dolor, y funcionar mejor durante las actividades de la vida diaria si participan en deportes recreativos de moderados a vigorosos después del tratamiento del cáncer.

El ejercicio puede también ayudar a aquellos pacientes con cáncer avanzado, incluso aquellos atendidos en un programa para enfermos terminales. Los beneficios pueden aumentar cuando los familiares se involucran con el paciente en el programa de fisioterapia.

Los ejercicios para la mente y el cuerpo como qigong, tai chi y yoga también pueden ayudar a aliviar el cansancio. Estos ejercicios combinan actividades como moverse, estirarse, balanceo y controlar la respiración con ejercicio mental como la meditación.

Psicoterapia conductista cognitiva

La psicoterapia conductista cognitiva (CBT) es un método usado por los terapeutas para tratar una variedad de trastornos psicológicos. La CBT procura cambiar la comprensión de un paciente (lo cognoscitivo) para que modifique la manera en que actúa (el comportamiento). Las sesiones de CBT pueden ser útiles para reducir la fatiga del paciente después del tratamiento de cáncer al enfocar factores tales como:

  • La tensión de tener que hacer frente a la experiencia de padecer de cáncer.
  • El miedo de que el cáncer vuelva.
  • Las actitudes anormales relacionadas con la fatiga.
  • Los hábitos irregulares de sueño o de actividades.
  • La falta de apoyo social.
Actividad y descanso

Cualquier cambio en la rutina diaria exige que el cuerpo use más energía. Las personas con cáncer deben establecer prioridades y mantener un programa razonable de actividades. Los profesionales de la salud pueden ayudar a los pacientes proporcionándoles información sobre servicios de apoyo que los ayuden a lidiar con las actividades de la vida diaria y las responsabilidades. Se puede elaborar un programa de actividad y descanso con la ayuda de un profesional de la salud para aprovechar al máximo la energía del paciente. La práctica de buenos hábitos para dormir, tales como no recostarse a menos que no sea para dormir, tomar siestas cortas de no más de una hora y limitar los ruidos que causan distracción (televisión, radio) durante el sueño, pueden mejorar el dormir y permitir más actividad durante el día.

Educación del paciente

El tratamiento del cansancio crónico de los pacientes de cáncer supone aceptar el trastorno y aprender a hacerle frente. Los pacientes de cáncer pueden darse cuenta de que el cansancio se convierte en una discapacidad crónica. A pesar de que la fatiga es muchas veces una consecuencia anticipada, un efecto secundario temporario del tratamiento, otros factores pueden hacer que continúe. Conocer las causas del cansancio relacionado con el cáncer podría ayudar a los pacientes a lidiar mejor con esto y a mejorar la calidad de vida. Por ejemplo, algunos pacientes bajo tratamiento activo, se preocupan sobre si el cansancio es una señal de que el tratamiento no está funcionando. Estos podrían sentir que informar sobre su fatiga es andar quejándose. La ansiedad que esto produce puede empeorar el cansancio aún más. Cuando se sabe que el cansancio es un efecto secundario normal que debe informarse y tratarse podría lograr que se maneje mejor.

Debido a que el cansancio es el síntoma más común de los pacientes de cáncer que reciben quimioterapia ambulatoria, ellos deben aprender métodos más eficaces para manejarla. Se debe enseñar a los pacientes lo siguiente:

  • La diferencia entre fatiga y depresión.

  • Las posibles causas médicas del cansancio (insuficiencia de líquidos, desequilibrio de los electrolitos, problemas respiratorios, anemia).

  • Observar los hábitos de descanso y actividad durante el día y con el paso del tiempo.

  • Ocuparse con actividades que restauran la atención (caminar, trabajar en el jardín, observar las aves).

  • Reconocer el cansancio como efecto secundario de ciertas terapias.

  • Participar en programas de ejercicios que sean realistas.

  • Identificar aquellas actividades que ocasionan fatiga y buscar formas de evitarlas o modificarlas.

  • Identificar los cambios en el ambiente o en las actividades que pueden ayudar a disminuir el cansancio.

  • La importancia de comer suficientes alimentos y beber suficientes líquidos.

  • La fisioterapia puede ayudar con la debilidad muscular o nerviosa.

  • La terapia respiratoria puede ayudar con los problemas respiratorios.

  • Programar las actividades importantes diarias para las horas de menos fatiga y cancelar aquellas actividades sin importancia que generan tensión.

  • Evitar o cambiar una situación que causa estrés.

  • Observar si los tratamientos que se usan para ayudar a aliviar el cansancio son eficaces.

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre cuidados médicos de apoyo y cuidados paliativos que se realizan en los Estados Unidos para fatigue y anemia y que actualmente aceptan participantes. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Consideraciones posteriores al tratamiento

Esta sección es para aquellos pacientes que no han recibido tratamiento para el cáncer durante por lo menos seis meses. Las causas de la fatiga son diferentes para los pacientes que están recibiendo tratamiento que para aquellos que ya lo completaron. Asimismo, el tratamiento de la fatiga puede ser diferente para los pacientes que ya no reciben tratamiento para el cáncer.

La fatiga de las personas que han completado su ciclo tratamiento para el cáncer y a quienes se consideran sin enfermedad es un trastorno diferente del cansancio que afecta a los pacientes que todavía están recibiendo terapia. El tratamiento crónico puede afectar de modo significativo la calidad de vida de los sobrevivientes de cáncer. Algunos estudios muestran que algunos pacientes continúan presentando un cansancio que va de moderado a grave hasta 18 años después de un trasplante de médula ósea. Las terapias de largo plazo, como el tamoxifeno, también pueden causar fatiga. La fatiga puede ser la causa de un rendimiento escolar bajo años más tarde en el caso de los niños que fueron tratados por tumores cerebrales y se curaron. Es importante dar atención de seguimiento a largo plazo a los pacientes después del tratamiento contra el cáncer. Cuando se trata de establecer las causas de la fatiga en los sobrevivientes de cáncer, también es importante descartar las causas físicas.

Obtenga más información del NCI

Llame al 1-800-4-CANCER

Para obtener más información, las personas que residen en los Estados Unidos pueden llamar gratis al Servicio de Información del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237), de lunes a viernes de 8:00 a. m. a 8:00 p. m, hora del Este. Un especialista en información sobre el cáncer estará disponible para responder a sus preguntas.

Escríbanos

Para obtener información del NCI, sírvase escribir a la siguiente dirección:

NCI Public Inquiries Office
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Busque en el portal de Internet del NCI

El portal de Internet del NCI provee acceso en línea a información sobre el cáncer, ensayos clínicos, y otros portales de Internet u organizaciones que ofrecen servicios de apoyo y recursos para los pacientes con cáncer y sus familias. Para una búsqueda rápida, use la casilla de búsqueda en la esquina superior derecha de cada página Web. Los resultados de una gama amplia de términos buscados incluirán una lista de las “Mejores Opciones,” páginas web que son escogidas de forma editorial que se asemejan bastante al término que usted busca.

Hay muchos lugares donde las personas pueden obtener materiales e información sobre tratamientos para el cáncer y servicios. Los hospitales pueden tener información sobre instituciones o regionales que ofrecen información sobre ayuda financiera, transporte de ida y vuelta para recibir tratamiento, atención en el hogar y sobre cómo abordar otros problemas relacionados con el tratamiento del cáncer.

Publicaciones

El NCI tiene folletos y otros materiales para pacientes, profesionales de la salud y el público en general. Estas publicaciones describen los diferentes tipos de cáncer, los métodos para tratarlo, pautas para hacerle frente e información sobre ensayos clínicos. Algunas publicaciones proveen información sobre las diferentes pruebas de detección del cáncer, sus causas y cómo prevenirlo, además de estadísticas e información sobre actividades de investigación llevadas a cabo en el NCI. Los materiales del NCI sobre estos y otros temas, se pueden solicitar en línea al Servicio de Localización de Publicaciones del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute Publications Locator) o imprimirse directamente. Estos materiales también se pueden solicitar con una llamada gratuita al Servicio de Información sobre el Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute's Cancer Information Service) al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237).

Modificaciones a este sumario (11/14/2011)

Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer se revisan con regularidad y se actualizan en la medida en que se obtiene nueva información. Esta sección describe los cambios más recientes introducidos en este sumario a partir de la fecha arriba indicada.

Se incorporaron cambios editoriales en este sumario.

Preguntas u opiniones sobre este sumario

Si tiene preguntas o algún comentario sobre este sumario, por favor envíelas a través del formulario de opinión disponible en nuestro portal de Internet, Cancer.gov/espanol.

Descripción del PDQ

El PDQ es una base de datos integral sobre el cáncer disponible en el portal de Internet del NCI.

El PDQ es una base de datos integral del Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por sus siglas en inglés) que contiene información completa sobre el cáncer. La mayor parte de la información del PDQ está disponible en el portal de Internet del NCI. El PDQ es uno de los servicios del NCI, el cual forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud, que es el centro principal de investigación biomédica del gobierno federal.

El PDQ contiene sumarios con información sobre el cáncer.

La base de datos del PDQ contiene sumarios con la más reciente información publicada sobre la prevención, detección, genética, tratamiento, apoyo terapéutico y medicina complementaria y alternativa relacionada con el cáncer. La mayoría de los sumarios se encuentran en dos versiones. La versión para profesionales contiene información detallada, escrita en lenguaje técnico, y la versión para pacientes está escrita en lenguaje fácil de entender, no técnico. Ambas versiones proveen información actualizada y precisa sobre el cáncer.

Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer son redactados y revisados con regularidad por expertos en la materia.

Los Consejos de Redacción, compuestos por expertos en oncología y especialidades afines, son responsables de redactar y mantener los sumarios con información sobre el cáncer. Estos sumarios son revisados regularmente y se les incorporan cambios a medida que se obtiene nueva información. La fecha al final de cada sumario ("Fecha de la última modificación") indica la fecha del cambio más reciente.

El PDQ también contiene información sobre ensayos clínicos.

Un ensayo clínico es un estudio que trata de dar respuesta a ciertas preguntas de carácter científico, como por ejemplo si un medicamento es mejor que otro. Estos ensayos se basan en estudios anteriores y lo que se ha aprendido en el laboratorio. Cada ensayo ciertas preguntas científicas con el propósito de encontrar nuevos y mejores métodos para ayudar a los pacientes con cáncer. Algunos pacientes presentan síntomas ocasionados por el tratamiento del cáncer o por el cáncer en sí. Durante los ensayos clínicos de cuidados médicos de apoyo se obtiene información acerca de los efectos que pudiera provocar las nuevas formas de tratar los síntomas, su eficacia y los problemas que surjen después que ha terminado el tratamiento. Cuando estos experimentos demuestran que el nuevo tratamiento es mejor que el empleado hasta ese momento, este puede convertirse en el tratamiento "estándar". Los pacientes que presentan síntomas relacionados con el tratamiento de cáncer podrían considerar participar en un ensayo clínico.

El PDQ contiene un listado de ensayos clínicos disponibles en el portal de Internet del NCI. Tanto la versión para profesionales como para pacientes contiene descripciones de los ensayos. El PDQ cuenta también con una lista de oncólogos que participan en ensayos clínicos. Para mayor información llame al Servicio de Información sobre el Cáncer (1-800-4-CANCER; 1-800-422-6237).