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Fatiga (PDQ®)

  • Actualizado: 31 de marzo de 2014

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Tratamientos para la fatiga



La fatiga de los pacientes de cáncer a menudo se trata aliviando las afecciones relacionadas, como la anemia y la depresión.

El tratamiento de la fatiga depende de los síntomas y de si se conoce la causa de fatiga. Cuando no se conoce la causa de la fatiga, el tratamiento que se administra habitualmente consiste en aliviar los síntomas y enseñar al paciente formas de hacer frente a la fatiga.

Tratamiento de la anemia

El tratamiento de la anemia puede ayudar a reducir la fatiga. Cuando se conoce, se trata la causa de la anemia. Cuando no se conoce la causa, el tratamiento para la anemia es atención de apoyo y puede incluir lo siguiente:

Tratamiento del dolor

Si el dolor empeora la fatiga, se pueden cambiar las medicinas que el paciente toma para el dolor o aumentar la dosis. Si las medicinas para el dolor son demasiadas y empeoran la fatiga, se pueden cambiar estas medicinas o reducir sus dosis.

Tratamiento de la depresión

La fatiga de los pacientes que sufren de depresión se puede tratar con medicamentos antidepresivos. Los medicamentos psicoestimulantes pueden ayudar a que algunos pacientes tengan más energía y mejor estado de ánimo. Está en estudio el uso de psicoestimulantes para tratar la fatiga. La FDA no aprobó los psicoestimulantes para el tratamiento de la fatiga.

Los psicoestimulantes producen efectos secundarios, especialmente si se toman durante largo tiempo. Los distintos psicoestimulantes producen diferentes efectos secundarios. Los pacientes que tienen problemas cardíacos o toman medicamentos contra el cáncer que afectan al corazón pueden sufrir efectos secundarios graves de los psicoestimulantes. Estos medicamentos tienen advertencias en la etiqueta acerca de sus riesgos. Consultar con el médico sobre los efectos secundarios que pueden causar estos medicamentos y utilizarlos solamente bajo atención médica. Algunos de los efectos secundarios posibles son los siguientes:

  • Dificultad para dormir.
  • Euforia (sensación de extrema felicidad).
  • Dolor de cabeza.
  • Náuseas.
  • Ansiedad.
  • Cambios en el estado de ánimo.
  • Pérdida de apetito.
  • Pesadillas.
  • Paranoia (sensación de miedo y desconfianza de otras personas).
  • Problemas cardíacos graves.

El médico puede recetar dosis bajas de psicoestimulantes por un tiempo breve para pacientes de cáncer avanzado que sufren de fatiga grave. Consultar con el médico sobre los riesgos y beneficios de estos medicamentos.

Están en estudio ciertos medicamentos para tratar la fatiga relacionada con el cáncer.

Los siguientes medicamentos están en estudio para tratar la fatiga relacionada con el cáncer:

  • El bupropión es un antidepresivo que está en estudio para tratar la fatiga de pacientes con depresión o sin esta.

  • La dexametasona es un medicamento antinflamatorio en estudio para tratar pacientes de cáncer en estadio avanzado. En un ensayo clínico, los pacientes que recibieron dexametasona informaron sentir menos fatiga que los pacientes del grupo que recibió un placebo. Se necesitan realizar más estudios o ensayos clínicos para estudiar la relación entre inflamación y fatiga.

Están en estudio ciertos suplementos alimentarios para tratar la fatiga relacionada con el cáncer.

Los siguientes suplementos alimentarios están en estudio para tratar la fatiga relacionada con el cáncer:

  • La L-carnitina es un suplemento que ayuda al cuerpo a producir energía y disminuye la inflamación que puede estar relacionada con la fatiga.

  • El ginsén es un suplemento herbario que se usa para tratar la fatiga que se puede consumir en cápsulas de raíz de ginsén molida. En un ensayo clínico, los pacientes de cáncer que se habían tratado o habían terminado el tratamiento recibieron ginsén o placebo. El grupo que recibió el ginsén tuvo menos fatiga que el grupo de placebo.

El tratamiento de la fatiga puede incluir enseñar al paciente maneras de aumentar la energía y hacer frente a la fatiga en la vida cotidiana.

Ejercicio

El ejercicio (como caminar) puede ayudar a las personas con cáncer a sentirse mejor y tener más energía. Está en estudio el efecto del ejercicio sobre la fatiga de los pacientes de cáncer. Un estudio informó que los sobrevivientes de cáncer de mama que participaron en actividades físicas agradables sintieron menos fatiga y dolor, y fueron más capaces de ocuparse de las actividades de la vida diaria. Algunos pacientes que participaron en ensayos clínicos informaron sobre los siguientes beneficios del ejercicio:

  • Más energía física.
  • Mejor apetito.
  • Más capacidad para realizar las actividades de la vida diaria normales.
  • Mejor calidad de vida.
  • Más satisfacción con la vida.
  • Mayor sentimiento de bienestar.
  • Más capacidad de responder a las exigencias del cáncer y el tratamiento del cáncer.

La actividad moderada durante 3 a 5 horas por semana puede ayudar a mejorar la fatiga relacionada con el cáncer. Es más probable que se cumpla con un plan de ejercicio si se elige un tipo de ejercicio que permite disfrutarlo. El equipo de atención de la salud puede ayudar a planificar el mejor momento y lugar para realizar ejercicios, y su frecuencia. Los pacientes pueden necesitar empezar con una actividad liviana durante períodos cortos y agregar de a poco más ejercicios. Los estudios mostraron que se pueden realizar ejercicios sin riesgos durante y después del tratamiento del cáncer.

Los ejercicios para la mente y el cuerpo, como qigong, tai chi y yoga, pueden ayudar a aliviar la fatiga. Estos ejercicios combinan actividades como movimiento, estiramiento, equilibrio y respiración controlada con actividades espirituales como la meditación.

Plan de actividad y descanso

Los cambios en la rutina diaria hacen que el cuerpo use más energía. Una rutina regular puede mejorar sueño y ayudar al paciente a tener más energía para ser activo durante el día. Un programa de horarios regulares de actividad y descanso ayuda a aprovechar al máximo energía de un paciente. Un profesional de la atención de la salud puede ayudar a los pacientes a planificar un programa de ejercicio y decidir qué actividades son las más importantes para ellos.

Los siguientes hábitos de sueño pueden ayudar a reducir la fatiga:

  • Acostarse en la cama solo para dormir.
  • Hacer siestas de una hora como máximo.
  • Evitar el ruido (como el de la radio y la televisión) cuando se duerme.

Los pacientes de cáncer no tienen que intentar realizar demasiadas actividades. Los profesionales de la salud tienen información acerca de servicios de apoyo para ayudar a cumplir con las actividades y responsabilidades de la vida diaria.

Terapia de conversación

Los terapeutas usan la terapia de conversación (orientación) para tratar ciertos trastornos emocionales y de comportamiento. Esta clase de terapia ayuda a los pacientes a modificar el modo en que piensan y sienten acerca de ciertas cosas. La terapia de conversación puede ayudar a disminuir la fatiga de un paciente de cáncer al trabajar en los problemas relacionados con el cáncer que empeoran la fatiga. Por ejemplo, los siguientes:

  • Tensión por hacer frente al cáncer.
  • Miedo de que el cáncer vuelva.
  • Sensación de desesperanza frente a la fatiga.
  • Insuficiente apoyo social.
  • Patrón de sueño y actividad que cambia de un día para otro.

Autocuidado para la fatiga

La fatiga es a menudo un efecto secundario a corto plazo del tratamiento, pero en algunos pacientes se vuelve crónica (sigue como afección a largo plazo). El control de la fatiga crónica incluye adaptarse a la vida con la fatiga. El aprendizaje de los aspectos de la fatiga relacionada con el cáncer puede ayudar a hacerle frente mejor y mejorar la calidad de vida. Por ejemplo, algunos pacientes en tratamiento se preocupan de que la fatiga signifique que el tratamiento no está funcionando. La ansiedad sobre esto puede empeorar más la fatiga. Algunos pacientes pueden sentir que informar sobre la fatiga es quejarse. Saber que la fatiga es un efecto secundario normal que se debe notificar y tratar puede hacer que su manejo sea más fácil.

Trabajar con el equipo de atención de la salud para aprender lo siguiente puede ayudar a los pacientes a hacer frente a la fatiga:

  • Cómo enfrentar la fatiga como un efecto secundario del tratamiento.

  • Las posibles causas médicas de la fatiga, como insuficiente cantidad de líquidos, desequilibrio de los electrolitos, dificultad para respirar o anemia.

  • Modo en que los patrones de descanso y actividad afectan a la fatiga.

  • Cómo programar las actividades diarias importantes durante los períodos de menos fatiga y renunciar a realizar actividades menos importantes.

  • Clases de actividades que pueden ayudarlo a estar más atento (caminar, trabajar en el jardín, observar los pájaros).

  • Cuál es la diferencia entre fatiga y depresión.

  • Cómo evitar o modificar situaciones que causan tensión.

  • Cómo evitar o modificar actividades que causan fatiga.

  • Cómo cambiar su entorno para ayudar a disminuir la fatiga.

  • Cuáles son los programas de ejercicio que son apropiados para usted y disminuyen la fatiga.

  • Cuál es la importancia de consumir suficientes alimentos y beber suficientes líquidos.

  • Fisioterapia para pacientes que tienen problemas en los nervios o debilidad muscular.

  • Terapia respiratoria para los pacientes que tienen dificultades para respirar.

  • Cómo saber si los tratamientos para la fatiga son eficaces.