Evaluación
Para determinar la causa y el mejor tratamiento para la fatiga, se debe determinar el patrón de fatiga e identificar todos los factores que la causan. El médico debe identificar las causas de la fatiga que se pueden tratar. Deben incluirse los siguientes factores:
- Patrón de fatiga, que incluye cómo y cuándo comenzó, cuánto duró y su gravedad, además de cualquier factor que la empeora o mejora.
- Tipo y grado de la enfermedad en cuestión, así como los síntomas o los efectos secundarios relacionados con el tratamiento.
- Antecedentes del tratamiento.
- Medicinas que se usan.
- Patrones de sueño o descanso y los hábitos de relajación.
- Hábitos de alimentación y cualquier cambio de apetito o peso.
- Efectos de la fatiga en las actividades de la vida diaria y en los modos de vida.
- Perfil psicológico, inclusive una evaluación de la depresión.
- Examen físico completo que incluya una evaluación de las modalidades para caminar, la postura y el movimiento de las articulaciones.
- Medida en que el paciente puede cumplir con el tratamiento recomendado.
- Rendimiento laboral.
- Recursos financieros.
- Otros factores (por ejemplo, anemia, problemas respiratorios, disminución de la fuerza muscular).
Siempre que sea posible, se deben evaluar los factores subyacentes que contribuyen al cansancio. Entre los factores que contribuyen a la fatiga están la anemia, la depresión, la ansiedad, el dolor, la deshidratación, las deficiencias nutricionales, las medicinas sedantes y los tratamientos que pueden causar efectos secundarios poco tolerables. Los pacientes deben comunicarle a su médico cuando sientan fatiga, y pedir información sobre la fatiga relacionada con las causas subyacentes y los efectos secundarios del tratamiento.
Evaluación de la anemiaHay diferentes clases de anemia. Para determinar la clase y el grado de la anemia que puede tener una persona, se deben usar los antecedentes médicos, un examen físico y análisis de sangre. En los pacientes de cáncer, la anemia puede tener diversas causas.
