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Exámenes de detección del cáncer de seno (mama) (PDQ®)

  • Actualizado: 21 de marzo de 2014

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Poblaciones especiales

Individuos que se benefician poco de los exámenes de detección
        Mujeres con expectativa de vida limitada
        Mujeres de edad avanzada
        Mujeres jóvenes
        Hombres
Individuos con aumento de riesgo de cáncer de mama y por consiguiente, que pueden obtener más beneficios de los exámenes de detección
        Mujeres que recibieron radiación torácica
        Raza



Individuos que se benefician poco de los exámenes de detección

Mujeres con expectativa de vida limitada

Es importante alcanzar el equilibrio entre los beneficios y los perjuicios de los exámenes de detección, en particular, para las mujeres con una expectativa de vida inferior a 5 años. Estas mujeres podrían presentar enfermedad renal en estadio terminal, demencia grave, cáncer terminal o enfermedad con comorbilidades graves y dependencias funcionales para las actividades cotidianas. Es probable que la detección temprana del cáncer y su tratamiento oportuno no reduzcan la morbilidad o la mortalidad a 5 años de supervivencia prevista de una mujer, pero las consecuencias negativas de los exámenes de detección se manifestarán de inmediato. Los exámenes de detección anormales pueden dar lugar a pruebas adicionales ocasionando ansiedad por atención. En particular, la detección de una neoplasia maligna de riesgo bajo probablemente daría lugar a una recomendación de tratamiento, que podría reducir más que mejorar la calidad de vida, sin mejorar la supervivencia. A pesar de estas consideraciones, muchas mujeres con expectativa de vida precaria debido a la edad o al estado de salud se suelen someter a exámenes de detección con mamografía.[1] Una proporción considerable de las pacientes con cáncer en estadio avanzado se continúa sometiendo a exámenes de detección del cáncer que no tienen una probabilidad significativa de resultar beneficiosa. Por ejemplo, de las mujeres con cáncer en estadio avanzado, 8,9% se sometió a por lo menos a un examen de detección con mamograma (intervalo de confianza [IC] 95% , 8,6–9,1%), en comparación con 22,0% del grupo de control (IC 95%, 21,7–22,5%).[2]

Mujeres de edad avanzada

Los exámenes de detección con mamografía en las mujeres mayores de 65 años suelen dar lugar a pruebas diagnósticas adicionales en 85 por 1.000 mujeres y se presenta un diagnóstico de cáncer en 9 mujeres. Con frecuencia, las pruebas se llevan a cabo en el trascurso de muchos meses, lo que puede generar ansiedad. [3] Si bien los exámenes de detección con mamografía pueden dar lugar a diagnósticos de cáncer en aproximadamente 1% de las mujeres de edad avanzada, muchos de estos cánceres son de riesgo bajo. Esto quedó demostrado claramente en un estudio de beneficiarias de Medicare en California entre 65 y 79 años. El riesgo relativo (RR) de detección del cáncer de mama localizado fue de 3,3 (IC 95%, 3,1–3,5) en las mujeres sometidas a exámenes de detección. El diagnóstico de cáncer metastásico se redujo entre las mujeres sometidas a exámenes de detección (RR = 0,57), lo que indica un beneficio de los exámenes de detección con mamografía en mujeres de edad avanzada, aunque conlleve un riesgo mayor de sobrediagnóstico.[4]

La realización de exámenes de detección a mujeres ente 80 y 89 años y entre 90 y 99 años se debe llevar a cabo según cada caso y se deben tener en cuenta las enfermedades comórbidas y la expectativa de vida al tomar una decisión.

Mujeres jóvenes

No hay pruebas sobre la realización de exámenes de detección con mamografía en mujeres menores de 40 años con riesgo promedio.

Hombres

Aproximadamente 1% de todos los cánceres de mama afecta a los hombres. La mayoría de los casos se diagnostica durante una evaluación de lesiones palpables que son, por lo general, fáciles de detectar. El tratamiento consiste en cirugía, radiación y hormonoterapia sistémica adyuvante o quimioterapia. Dada la escasa frecuencia de la enfermedad, la utilidad de cualquier modalidad de exámenes de detección es extremadamente poco probable.

Individuos con aumento de riesgo de cáncer de mama y por consiguiente, que pueden obtener más beneficios de los exámenes de detección

Mujeres que recibieron radiación torácica

Se recomiendan exámenes de detección del cáncer de mama en las mujeres expuestas a radiación terapéutica dirigida al pecho, en especial, si se expusieron a una edad temprana. En una revisión sistemática de estudios de observación de mujeres expuestas a dosis altas (≥20 Gy) de radiación torácica antes de los 30 años, se encontraron cocientes de incidencia estandarizados de 13,3 a 55,5 para el cáncer de mama sin meseta con el aumento de la edad.[5] Los exámenes de detección con mamografía y las imágenes por resonancia magnética pueden identificar cánceres en estadio temprano en estas mujeres, pero los beneficios y los riesgos no se han definido con claridad.

Raza

Si bien las tasas de incidencia del cáncer de mama corregidas por edad son más altas en las mujeres blancas que en las mujeres negras, las tasas de mortalidad son más altas en estas últimas. Entre los casos de cáncer de mama que se diagnosticaron entre 2001 y 2007, 61% de las mujeres blancas y solo 51% de las mujeres negras presentaron enfermedad localizada. La tasa de supervivencia relativa a 5 años para la enfermedad localizada fue de 99,3% en las mujeres blancas y de 92,6% en las mujeres negras; para la enfermedad regional, fue de 85,2% en las mujeres blancas, y de 72% en las mujeres negras; para la enfermedad a distancia, fue de 24,7% en las mujeres blancas y de 14,8% en las mujeres negras.[6] Tanto la incidencia de cáncer de mama como la mortalidad por este tipo de cáncer son más bajas en las mujeres hispanas y de las islas de Asia y el Pacífico que entre las mujeres blancas y negras.[6] La supervivencia de las mujeres negras puede ser más precaria que la de las mujeres blancas debido en parte a una mayor frecuencia de características histológicas adversas, como el fenotipo triple negativo.[7]

Se propusieron varias explicaciones para estos hallazgos, como un grado socioeconómico menor, un grado de escolaridad más bajo y un menor acceso a exámenes de detección y servicios de tratamiento. En los estudios de población se demuestra que, en comparación con otros grupos, las beneficiarias de Medicaid y las pacientes sin seguro de todas las razas tienen diagnósticos de cáncer de mama en un estadio posterior y la supervivencia desde el momento del diagnóstico es más corta. Estas diferencias se relacionan con el nivel socioeconómico y pueden reflejar la falta de participación en actividades de detección.[8,9] Las mujeres negras mayores de 65 años tienen menos probabilidades de someterse a exámenes de detección con mamograma. Sin embargo, entre las que se someten periódicamente a exámenes de detección con mamografía, el diagnóstico de cáncer en las mujeres negras y blancas se presenta en estadios similares.[10]

Se realizaron estudios similares con poblaciones hispanas. En el condado de San Diego, California, el estadio del cáncer de mama en el momento del diagnóstico fue más avanzado en las mujeres hispanas que en las blancas, en especial, en las menores de 50 años. Las mujeres blancas de ingresos bajos tienen más probabilidades de recibir un diagnóstico en un estadio avanzado que las mujeres blancas de ingresos altos. Entre las mujeres hispanas, no hubo diferencia según los ingresos, pero todos los grupos hispanos tenían el mismo nivel de ingresos o más bajo que las mujeres blancas de más bajos ingresos.[11] En Nuevo México, en un estudio demográfico de casos y controles, se examinaron los antecedentes reproductivos de 719 mujeres hispanas y 836 pacientes blancas de cáncer de mama; la mitad de cada grupo presentaba cáncer de mama. Las mujeres hispanas tenían un índice de masa corporal más alto, mayor paridad y embarazos más tempranos.[12] Si bien los factores reproductivos como la edad en el momento del primer embarazo a término, la paridad y la duración de la lactancia representaron algunas de las diferencias étnicas en la incidencia del cáncer de mama en las mujeres posmenopáusicas, no hubo prueba de que estos factores desempeñaran una función en las diferencias entre las pacientes premenopáusicas. En un estudio de exámenes de detección con mamografía en una organización de atención de la salud en Albuquerque, se encontró que las mujeres hispanas tenían tasas constantemente más bajas de exámenes de detección que las blancas (50,6 vs. 65,5% en 1989, y 62,7 vs. 71,6% en 1996). [13] Los factores pronósticos de estadio más avanzado en el momento del diagnóstico incluyeron ser hispana (cociente de riesgos instantáneos, 2,12) y ser menor edad.

Bibliografía
  1. Walter LC, Lindquist K, Covinsky KE: Relationship between health status and use of screening mammography and Papanicolaou smears among women older than 70 years of age. Ann Intern Med 140 (9): 681-8, 2004.  [PUBMED Abstract]

  2. Sima CS, Panageas KS, Schrag D: Cancer screening among patients with advanced cancer. JAMA 304 (14): 1584-91, 2010.  [PUBMED Abstract]

  3. Welch HG, Fisher ES: Diagnostic testing following screening mammography in the elderly. J Natl Cancer Inst 90 (18): 1389-92, 1998.  [PUBMED Abstract]

  4. Smith-Bindman R, Kerlikowske K, Gebretsadik T, et al.: Is screening mammography effective in elderly women? Am J Med 108 (2): 112-9, 2000.  [PUBMED Abstract]

  5. Henderson TO, Amsterdam A, Bhatia S, et al.: Systematic review: surveillance for breast cancer in women treated with chest radiation for childhood, adolescent, or young adult cancer. Ann Intern Med 152 (7): 444-55; W144-54, 2010.  [PUBMED Abstract]

  6. Ries LAG, Eisner MP, Kosary CL, et al., eds.: SEER Cancer Statistics Review, 1975-2002. Bethesda, Md: National Cancer Institute, 2005. Also available online. Last accessed February 21, 2014. 

  7. Bauer KR, Brown M, Cress RD, et al.: Descriptive analysis of estrogen receptor (ER)-negative, progesterone receptor (PR)-negative, and HER2-negative invasive breast cancer, the so-called triple-negative phenotype: a population-based study from the California cancer Registry. Cancer 109 (9): 1721-8, 2007.  [PUBMED Abstract]

  8. Roetzheim RG, Pal N, Tennant C, et al.: Effects of health insurance and race on early detection of cancer. J Natl Cancer Inst 91 (16): 1409-15, 1999.  [PUBMED Abstract]

  9. Bradley CJ, Given CW, Roberts C: Race, socioeconomic status, and breast cancer treatment and survival. J Natl Cancer Inst 94 (7): 490-6, 2002.  [PUBMED Abstract]

  10. McCarthy EP, Burns RB, Coughlin SS, et al.: Mammography use helps to explain differences in breast cancer stage at diagnosis between older black and white women. Ann Intern Med 128 (9): 729-36, 1998.  [PUBMED Abstract]

  11. Bentley JR, Delfino RJ, Taylor TH, et al.: Differences in breast cancer stage at diagnosis between non-Hispanic white and Hispanic populations, San Diego County 1988-1993. Breast Cancer Res Treat 50 (1): 1-9, 1998.  [PUBMED Abstract]

  12. Gilliland FD, Hunt WC, Baumgartner KB, et al.: Reproductive risk factors for breast cancer in Hispanic and non-Hispanic white women: the New Mexico Women's Health Study. Am J Epidemiol 148 (7): 683-92, 1998.  [PUBMED Abstract]

  13. Frost FJ, Tollestrup K, Trinkaus KM, et al.: Mammography screening and breast cancer tumor size in female members of a managed care organization. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev 7 (7): 585-9, 1998.  [PUBMED Abstract]