¿Prequntas sobre el cáncer?

Cáncer de tiroides: Tratamiento (PDQ®)

Versión para profesionales de salud

Cáncer de tiroides medular

El cáncer de tiroides medular (CTM) comprende entre el 3 a 4% de todos los cánceres de tiroides. Estos tumores se presentan generalmente como una masa en la tiroides o el cuello, casi siempre relacionado con la linfadenopatía,[1] o podría diagnosticarse mediante detección selectiva de los miembros de la familia. El CTM se diagnostica también por biopsia de aspiración con aguja fina. La citología típicamente revela tumores hipercelulares, con células de tipo fusiforme y adhesión precaria.[2]

La supervivencia general de los pacientes con CTM es de 86% a los 5 años y 65% a los 10 años. Entre los factores de pronóstico precario figuran edad avanzada, estadio avanzado, cirugía previa del cuello y neoplasia endocrina múltiple (MEN) 2B relacionada.[2-4]

Aproximadamente 25% de los casos observados de CTM son de tipo familiar. Los síndromes CTM familiares incluyen MEN 2A, que es el más frecuente; MEN 2B; y síndromes familiares no pertenecientes al tipo MEN. (Para obtener mayor información en inglés, consultar el sumario del PDQ sobre Genética de las neoplasias endocrinas y neuroendocrinas. Se debe examinar a cualquier paciente con una variante familiar para determinar si hay cualquier otro tumor endocrino relacionado, especialmente hiperplasia paratiroidea y feocromocitoma. El CTM puede segregar calcitonina y otros péptidos. Determinar el índice de calcitonina es útil con fines diagnósticos y para dar seguimiento al resultado del tratamiento.

Los miembros de la familia deben ser examinados en busca de calcitonina elevada o de mutaciones del protooncogén RET para identificar a otros individuos que corren riesgo de presentar cáncer de tiroides medular familiar. Todos los pacientes con carcinoma de tiroides medular (ya sea familiar o esporádico) deben ser examinados para determinar si tienen mutaciones del RET y, si las tienen, entonces también hay que examinar a los miembros de la familia. Mientras que una ligera elevación de calcitonina puede arrojar un diagnóstico positivo falso de carcinoma medular, los análisis del ADN para la mutación de RET constituye la estrategia óptima para evaluar el síndrome de MEN-2A. Los miembros de la familia que son portadores del gen deben someterse a una tiroidectomía profiláctica a temprana edad.[5,6]

Opciones de tratamiento para la enfermedad localizada:

Tiroidectomía

Los pacientes con carcinoma de tiroides medular (CTM) se deben tratar con tiroidectomía total, a menos que haya constancia de metástasis a distancia. En los pacientes con CTM clínicamente palpable, la incidencia de nódulos microscópicamente positivos es más de 75%; se han recomendado disecciones centrales y bilaterales modificadas del cuello de manera rutinaria.[7] Cuando el cáncer está confinado en la glándula tiroidea, el pronóstico es excelente.

Radioterapia externa

La radioterapia externa se ha usado como paliativo en los tumores con recidiva local; sin embargo, no hay pruebas de que ofrezca ventajas en cuanto a la supervivencia.[8] El yodo radiactivo no representa nada en el tratamiento de los pacientes con CTM.

Opciones de tratamiento para la enfermedad localmente avanzada y la enfermedad metastásica:

Quimioterapia paliativa

Vandetanib es un inhibidor oral de la cinasa RET, receptor del factor de crecimiento endotelial vascular y señalizador del receptor del factor de crecimiento epidérmico. Este se probó en un ensayo prospectivo controlado mediante placebo (NCT00410761) en 331 pacientes con enfermedad localmente avanzada y enfermedad metastásica en una proporción 2:1 en la asignación al fármaco en estudio.[9] Con una mediana de seguimiento de 24 meses, la supervivencia sin evolución (SSE) favoreció al vandetanib (cociente de riesgo instantáneo = 0,46; intervalo de confianza de 95%, 0,31–0,69; P < 0,001) con una mediana de SSE estimada en 30,5 meses para el vandetanib contra 19,3 meses para el placebo.[9][Grado de comprobación: 1iiDiii]

A los 24 meses, no hubo diferencia en cuanto a la supervivencia general (SG); se necesitará un seguimiento más prolongado ya que solo 47 pacientes murieron al momento del análisis, y hubo un cruce hacia el estudio del medicamento en evolución a partir del placebo, lo que hizo problemático el análisis de la SG. Vandetanib tiene efectos secundarios significativos como diarrea, erupciones cutáneas, hipertensión y prolongación de QT. En este ensayo no se evaluó formalmente la calidad de vida.[9]

Se informó que la quimioterapia paliativa produce respuestas ocasionales en los pacientes con enfermedad metastásica.[10-13] Ningún régimen con un solo fármaco se puede considerar estándar. Algunos pacientes con metástasis a distancia obtienen una supervivencia prolongada y hay que estar a la expectativa hasta que se presenten síntomas.

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés thyroid gland medullary carcinoma. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Bibliografía

  1. Soh EY, Clark OH: Surgical considerations and approach to thyroid cancer. Endocrinol Metab Clin North Am 25 (1): 115-39, 1996. [PUBMED Abstract]
  2. Giuffrida D, Gharib H: Current diagnosis and management of medullary thyroid carcinoma. Ann Oncol 9 (7): 695-701, 1998. [PUBMED Abstract]
  3. Saad MF, Ordonez NG, Rashid RK, et al.: Medullary carcinoma of the thyroid. A study of the clinical features and prognostic factors in 161 patients. Medicine (Baltimore) 63 (6): 319-42, 1984. [PUBMED Abstract]
  4. Bergholm U, Bergström R, Ekbom A: Long-term follow-up of patients with medullary carcinoma of the thyroid. Cancer 79 (1): 132-8, 1997. [PUBMED Abstract]
  5. Lips CJ, Landsvater RM, Höppener JW, et al.: Clinical screening as compared with DNA analysis in families with multiple endocrine neoplasia type 2A. N Engl J Med 331 (13): 828-35, 1994. [PUBMED Abstract]
  6. Decker RA, Peacock ML, Borst MJ, et al.: Progress in genetic screening of multiple endocrine neoplasia type 2A: is calcitonin testing obsolete? Surgery 118 (2): 257-63; discussion 263-4, 1995. [PUBMED Abstract]
  7. Moley JF, DeBenedetti MK: Patterns of nodal metastases in palpable medullary thyroid carcinoma: recommendations for extent of node dissection. Ann Surg 229 (6): 880-7; discussion 887-8, 1999. [PUBMED Abstract]
  8. Brierley JD, Tsang RW: External radiation therapy in the treatment of thyroid malignancy. Endocrinol Metab Clin North Am 25 (1): 141-57, 1996. [PUBMED Abstract]
  9. Wells SA Jr, Robinson BG, Gagel RF, et al.: Vandetanib in patients with locally advanced or metastatic medullary thyroid cancer: a randomized, double-blind phase III trial. J Clin Oncol 30 (2): 134-41, 2012. [PUBMED Abstract]
  10. Shimaoka K, Schoenfeld DA, DeWys WD, et al.: A randomized trial of doxorubicin versus doxorubicin plus cisplatin in patients with advanced thyroid carcinoma. Cancer 56 (9): 2155-60, 1985. [PUBMED Abstract]
  11. De Besi P, Busnardo B, Toso S, et al.: Combined chemotherapy with bleomycin, adriamycin, and platinum in advanced thyroid cancer. J Endocrinol Invest 14 (6): 475-80, 1991. [PUBMED Abstract]
  12. Wu LT, Averbuch SD, Ball DW, et al.: Treatment of advanced medullary thyroid carcinoma with a combination of cyclophosphamide, vincristine, and dacarbazine. Cancer 73 (2): 432-6, 1994. [PUBMED Abstract]
  13. Orlandi F, Caraci P, Berruti A, et al.: Chemotherapy with dacarbazine and 5-fluorouracil in advanced medullary thyroid cancer. Ann Oncol 5 (8): 763-5, 1994. [PUBMED Abstract]
  • Actualización: 7 de marzo de 2014