¿Prequntas sobre el cáncer?

Cáncer de tiroides: Tratamiento (PDQ®)

Versión para profesionales de salud

Cáncer de tiroides recidivante

Los pacientes que reciben tratamiento contra el cáncer de tiroides diferenciado deben recibir también un seguimiento cuidadoso: exámenes físicos, análisis cuantitativo de la concentración sérica de la tiroglobulina y estudios radiológicos fundamentados en el riesgo individual de recidiva de la enfermedad.[1] Aproximadamente entre 10 y 30% de los pacientes que se piensa que están sin enfermedad después del tratamiento inicial padecerán recidiva o metástasis. De estos pacientes que recaen, aproximadamente 80% presentan enfermedad recidivante solo en el cuello y 20% desarrollan metástasis a distancia. El sitio más común de metástasis a distancia es el pulmón. En una serie de 289 pacientes que tuvieron una recaída después de la cirugía inicial, 16% murió de cáncer en una mediana de 5 años después de la recidiva.[2]

El pronóstico de los pacientes con recidivas clínicamente detectables suele ser precario, sin importar el tipo de célula.[3] Sin embargo, aquellos pacientes cuyo cáncer recurre en forma de tumor local o regional que se detecta solamente mediante exploración por I131 tienen mejor pronóstico.[4] La selección de tratamiento adicional depende de muchos factores, como el tipo de célula, la absorción del I131, tratamientos previos, ubicación de la recidiva y consideraciones individuales del paciente. La cirugía, acompañada de ablación con I131 o sin ella, puede resultar útil en el control de recidivas locales, metástasis de ganglios regionales o, de vez en cuando, metástasis localizadas en otros sitios.[5] Aproximadamente 50% de los pacientes que se someten a operación por tumores recidivantes pueden llegar a vivir sin enfermedad con una segunda operación.[3] Las recidivas locales y regionales que se detectan mediante exploración por I131 y que no se manifiestan clínicamente, pueden tratarse con ablación valiéndose de I131 y tienen un pronóstico excelente.[6]

Es posible que hasta un 25% de las recidivas y metástasis de cáncer bien diferenciado de tiroides no muestren absorción de I131. Para estos pacientes, hay otras técnicas de imaginología que han mostrado ser valiosas, como las imágenes con talio-201, imágenes por resonancia magnética y ácido dimercaptosuccínico pentavalente.[7] Cuando la enfermedad recidivante no concentra el I131 o la enfermedad recidiva después de la ablación de I131, el sorafenib recibió aprobación de la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos como opción de tratamiento.

En un estudio de fase II aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo(DECISION [NCT00654238]), se evaluó la actividad del sorafenib, un inhibidor de la multitirosina cinasa oralmente activo, en pacientes de cáncer de tiroides resistente al yodo que había avanzado.[8] En el ensayo, se asignó a 417 pacientes de cáncer de tiroides (variedades papilar, folicular [incluso de células de Hürthle] y pobremente diferenciados) que habían avanzado en el término de 14 meses a recibir sorafenib (400 mg dos veces por día) versus un placebo. Se excluyó a quienes habían recibido antes quimioterapia, talidomida o terapia dirigida.[8][Grado de comprobación: 1iDiii]

  • La mediana de supervivencia sin avance para los grupos de sorafenib versus placebo fue de 10,8 versus 5,8 meses (coeficiente de riesgo instantáneo [CRI], 0,59; intervalo de confianza [IC] 95%, 0,45–0,76; P < 0,001).
  • La supervivencia general (SG) no mejoró significativamente (CRI, 0,80; IC 95%, 0,54–1,19; P = 0,14, valor de P de un lado), pero la mediana de SG no se había alcanzado en el momento del valor de corte del análisis primario y se permitió el pase entre grupos.
  • Las tasas de respuesta objetiva (todas parciales) fueron de 12,2% en el grupo de sorafenib en comparación con la de 0,5% en el grupo de placebo. La mediana de tiempo hasta el avance fue de 11,1 meses en el grupo de sorafenib comparada con la de 5,7 meses en el grupo de placebo (CRI, 0,56; IC 95%, 0,43–0,72; P < 0,001).
  • Se presentaron episodios adversos (EA) en 98,6% de los pacientes tratados con sorafenib y en 87,6% de los pacientes tratados con placebo. Los EA más frecuentes en el grupo de sorafenib fueron reacciones cutáneas mano-pie (76,3%), diarrea (68,6%), alopecia (67,1%), y salpullido o descamación (50,2%). La mayoría de los episodios fueron de grado de gravedad 1 o 2. En el grupo de sorafenib se presentaron siete carcinomas de células escamosas de piel en el grupo de sorafenib.

Radioterapia de haz externo o la radioterapia intraoperatoria pueden ser útiles para controlar los síntomas relacionados con las recidivas tumorales locales.[9] Se puede considerar la quimioterapia sistémica. Se notificó que la quimioterapia produce, en ocasiones, respuesta objetivas que habitualmente son de corta duración.[4,10]

Los pacientes que no responden al I131 se deberán considerar aptos para participar en ensayos clínicos en los que se prueben nuevos abordajes para esta enfermedad.

Opciones de tratamiento en evaluación clínica:

Para estos pacientes, también se deberán considerar ensayos clínicos en los que se evalúen nuevos abordajes de tratamiento para esta enfermedad. Los inhibidores orales de los receptores de crecimiento endotelial vascular se encuentran en evaluación clínica.[11][Grado de comprobación: 2Dii]

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de ensayos clínicos sobre el cáncer que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés recurrent thyroid cancer. La lista de ensayos se puede reducir aun más por la ubicación donde se realizan, los medicamentos que se utilizan, el tipo de intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Bibliografía

  1. Ross DS: Long-term management of differentiated thyroid cancer. Endocrinol Metab Clin North Am 19 (3): 719-39, 1990. [PUBMED Abstract]
  2. Mazzaferri EL, Jhiang SM: Long-term impact of initial surgical and medical therapy on papillary and follicular thyroid cancer. Am J Med 97 (5): 418-28, 1994. [PUBMED Abstract]
  3. Goretzki PE, Simon D, Frilling A, et al.: Surgical reintervention for differentiated thyroid cancer. Br J Surg 80 (8): 1009-12, 1993. [PUBMED Abstract]
  4. De Besi P, Busnardo B, Toso S, et al.: Combined chemotherapy with bleomycin, adriamycin, and platinum in advanced thyroid cancer. J Endocrinol Invest 14 (6): 475-80, 1991. [PUBMED Abstract]
  5. Pak H, Gourgiotis L, Chang WI, et al.: Role of metastasectomy in the management of thyroid carcinoma: the NIH experience. J Surg Oncol 82 (1): 10-8, 2003. [PUBMED Abstract]
  6. Coburn M, Teates D, Wanebo HJ: Recurrent thyroid cancer. Role of surgery versus radioactive iodine (I131) Ann Surg 219 (6): 587-93; discussion 593-5, 1994. [PUBMED Abstract]
  7. Mallin WH, Elgazzar AH, Maxon HR 3rd: Imaging modalities in the follow-up of non-iodine avid thyroid carcinoma. Am J Otolaryngol 15 (6): 417-22, 1994 Nov-Dec. [PUBMED Abstract]
  8. Brose MS, Nutting CM, Jarzab B, et al.: Sorafenib in radioactive iodine-refractory, locally advanced or metastatic differentiated thyroid cancer: a randomised, double-blind, phase 3 trial. Lancet 384 (9940): 319-28, 2014. [PUBMED Abstract]
  9. Vikram B, Strong EW, Shah JP, et al.: Intraoperative radiotherapy in patients with recurrent head and neck cancer. Am J Surg 150 (4): 485-7, 1985. [PUBMED Abstract]
  10. Shimaoka K, Schoenfeld DA, DeWys WD, et al.: A randomized trial of doxorubicin versus doxorubicin plus cisplatin in patients with advanced thyroid carcinoma. Cancer 56 (9): 2155-60, 1985. [PUBMED Abstract]
  11. Sherman SI, Wirth LJ, Droz JP, et al.: Motesanib diphosphate in progressive differentiated thyroid cancer. N Engl J Med 359 (1): 31-42, 2008. [PUBMED Abstract]
  • Actualización: 11 de marzo de 2015