In English | En español
¿Preguntas sobre el cáncer? 1-800-422-6237

Síndromes cardiopulmonares (PDQ®)

  • Actualizado: 21 de febrero de 2014

Opciones

  • Imprimir página
  • Imprimir documento
  • Ver documento
  • Enviar este documento

Derrame pleural maligno



El derrame pleural maligno es el líquido extra alrededor de los pulmones.

La cavidad pleural es el espacio entre la pleura (capa delgada de tejido) que cubre la superficie exterior de cada pulmón y reviste la pared interna de la cavidad pectoral. El tejido pleural habitualmente produce una pequeña cantidad de líquido que ayuda a que los pulmones se muevan cómodamente dentro del pecho mientras la persona está respirando. Un derrame pleural es líquido extra en la cavidad pleural. El líquido presiona los pulmones y hace que sea difícil respirar.

El derrame pleural se puede presentar a causa de un cáncer, al tratamiento del cáncer o a otras afecciones.

Un derrame pleural puede ser maligno (causado por un cáncer) o no maligno (causado por una afección que no es cáncer). El derrame pleural maligno es un problema común para los pacientes que tienen ciertos cánceres. El cáncer de pulmón, el cáncer de mama, el linfoma y la leucemia causan la mayoría de los derrames malignos. Un derrame también se puede presentar a causa del tratamiento de cáncer, como la radioterapia o la quimioterapia. Algunos pacientes de cáncer tienen afecciones, como insuficiencia cardíaca congestiva, neumonía, coágulos de sangre en el pulmón y mala nutrición, que pueden conducir a un derrame pleural.

El diagnóstico de la causa del derrame pleural es importante para planificar el tratamiento.

Los siguientes y otros síntomas se pueden presentar a causa de un derrame pleural. Consultar con el médico si se presenta alguno de los siguientes problemas:

  • Disnea (falta de aliento).
  • Tos.
  • Sensación de incomodidad o dolor de pecho.

El tratamiento del derrame pleural maligno es distinto del tratamiento del derrame pleural no maligno; por esta razón, es importante realizar un diagnóstico correcto. Las pruebas de diagnóstico pueden ser las siguientes:

  • Radiografía del tórax: radiografía de los órganos y huesos del interior del pecho. Un rayo X es un tipo de haz de energía que puede atravesar el cuerpo y plasmarse en una película que muestra una imagen de áreas del interior del cuerpo.
    Ampliar
    Radiografía del tórax; el dibujo muestra a la paciente de pie con la espalda hacia la máquina de rayos-X. Las radiografías se utilizan para tomar imágenes de los órganos y huesos del pecho.  Los rayos X  pasan a través del paciente y se plasman en una película.
    Radiografía del tórax. Las radiografías se utilizan para tomar imágenes de los órganos y huesos del pecho. Los rayos X pasan a través del cuerpo y se plasman en una película.

  • Exploración por TC: procedimiento mediante el cual se toma una serie de imágenes detalladas del interior del cuerpo, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se puede inyectar un tinte en una vena o se ingiere, a fin de que los órganos o los tejidos se destaquen más claramente. Este procedimiento también se llama tomografía computada, tomografía computarizada o tomografía axial computarizada.
    Ampliar
    Tomografía computadorizada (TC) del abdomen; el dibujo muestra al paciente en una camilla que se desliza hacia la máquina de TC, la cual toma radiografías de la parte interior del cuerpo.
    Tomografía computadorizada (TC) del abdomen. El paciente se acuesta en una camilla que se desliza hacia la máquina de TC, la cual toma radiografías de la parte interior del cuerpo.

  • Toracentesis: extracción de líquido del espacio entre el revestimiento del pecho y el pulmón mediante una aguja. Un patólogo observa el líquido bajo un microscopio para determinar si contiene células cancerosas. Este procedimiento se puede usar para disminuir la presión en los pulmones.

  • Biopsia: extracción de células o tejidos para que un patólogo pueda observarlos bajo un microscopio y determine si hay signos de cáncer. Si no es posible realizar una toracentesis, se puede realizar una biopsia durante una toracoscopia. Una toracoscopia es un procedimiento que permite observar los órganos internos del pecho para determinar si hay áreas anormales. Se realiza una incisión (corte) entre dos costillas y se introduce una toracoscopio (tubo delgado con iluminación y una lente para observar) en el pecho. Se utiliza una herramienta con filo unida al extremo del toracoscopio para extraer una muestra de tejido.

El tipo de cáncer, el tratamiento previo de un cáncer y los deseos del paciente también son importantes para planificar el tratamiento.

El tratamiento se puede enfocar en el control de los síntomas del derrame pleural y en mejorar la calidad de vida.

Un derrame pleural maligno se presenta a menudo cuando el cáncer está avanzado, no se puede extirpar mediante cirugía, o continúa creciendo o diseminándose durante el tratamiento. También es común durante las últimas semanas de vida. La meta del tratamiento habitualmente es paliativa, para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

El tratamiento de los síntomas del derrame pleural maligno incluye los siguientes procedimientos:

  • Toracentesis

    La toracentesis es un procedimiento que permite extraer el líquido extra de la cavidad pleural mediante una aguja o un tubo plástico delgado. La extracción del líquido puede ayudar a aliviar los síntomas graves en un tiempo corto. Es probable que pocos días después de la extracción del líquido extra este se vuelva a acumular. El riesgo de una toracentesis incluye sangrado, infecciones, hundimiento del pulmón, líquido en los pulmones y presión arterial baja.

  • Pleurodesis

    Este es un procedimiento para cerrar el espacio pleural de modo que no se puede acumular líquido allí. Primero se extrae el líquido mediante toracentesis usando un tubo en el pecho. Después se introduce un medicamento en ese espacio mediante un tubo en el pecho para que se cierre el espacio pleural. Se pueden usar medicamentos como la bleomicina o el talco.

  • Cirugía

    Se puede realizar una cirugía para colocar una cánula de derivación (tubo) para transportar el líquido desde la cavidad pleural hasta la cavidad abdominal, de donde es más fácil extraer el líquido. La pleurectomía es otro tipo de cirugía que se puede usar. Durante este procedimiento, se extirpa la parte de la pleura que reviste la cavidad pectoral.