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Síndromes cardiopulmonares (PDQ®)

  • Actualizado: 10 de octubre de 2014

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Derrame pericárdico maligno



El derrame pericárdico es exceso de líquido alrededor del corazón.

El derrame pericárdico es exceso de líquido en el interior de la bolsa que rodea el corazón. El exceso de líquido hace presión sobre el corazón, que deja de bombear la sangre con normalidad. Los vasos linfáticos también pueden estar bloqueados, lo que a menudo causa infecciones bacteriales o víricas. Si el líquido se acumula rápido, se puede presentar una afección que se llama taponamiento cardíaco. En el caso de un taponamiento cardíaco, el corazón no puede bombear suficiente sangre al resto del cuerpo. Esto pone en peligro la vida y se debe tratar inmediatamente.

La causa de un derrame pericárdico puede ser un cáncer u otras afecciones.

Un derrame pericárdico puede ser maligno (causado por un cáncer) o no maligno (causado por una afección que no es cáncer). Un derrame maligno es común en el caso de ciertos tipos de cáncer. El cáncer de pulmón, el cáncer de mama, el melanoma, el linfoma y la leucemia causan la mayoría de los derrames malignos. Un derrame también se puede presentar a causa de un tratamiento para el cáncer, como la radioterapia o la quimioterapia.

Los signos y los síntomas posibles de derrame pericárdico son disnea (falta de aliento) y ansiedad.

Al principio, un derrame pericárdico puede no causar ningún signo ni síntoma. Un derrame pericárdico u otras afecciones pueden causar estos y otros signos y síntomas. Consulte con su médico si presenta algo de lo siguiente:

  • Disnea (falta de aliento).
  • Tos.
  • Dificultad para respirar en posición acostada.
  • Dolor en el pecho.
  • Latidos cardíacos o respiración rápidos.
  • Sensación de desmayo.
  • Hinchazón en la parte superior del abdomen.
  • Cansancio o debilidad extremos.
  • Estar ansioso.

El derrame pericárdico habitualmente se presenta cuando hay un cáncer avanzado o durante las últimas semanas de vida. Durante ese tiempo, puede ser más importante aliviar los síntomas que diagnosticar la afección. Sin embargo, en algunos casos se pueden usar las pruebas y procedimientos siguientes para diagnosticar un derrame pericárdico:

  • Radiografía del tórax: radiografía de los órganos y huesos del interior del pecho. Un rayo X es un tipo de haz de energía que puede atravesar el cuerpo y plasmarse en una película que muestra una imagen de áreas del interior del cuerpo.
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    Radiografía del tórax; el dibujo muestra a la paciente de pie con la espalda hacia la máquina de rayos-X. Las radiografías se utilizan para tomar imágenes de los órganos y huesos del pecho.  Los rayos X  pasan a través del paciente y se plasman en una película.
    Radiografía del tórax. Las radiografías se utilizan para tomar imágenes de los órganos y huesos del pecho. Los rayos X pasan a través del cuerpo y se plasman en una película.

  • Ecocardiografía: procedimiento para el que hacen rebotar ondas de sonido de alta energía (ultrasónicas) en los tejidos u órganos internos del pecho. Los ecos forman una imagen de la posición del corazón, el movimiento de las paredes y las partes internas, como las válvulas.

  • Electrocardiograma (ECG): registro gráfico de líneas de la actividad eléctrica del corazón para comprobar su tasa y ritmo. Se colocan varios electrodos (almohadillas pequeñas) en el pecho, los brazos y las piernas del paciente. Los electrodos se conectan mediante cables a la máquina de ECG. Luego se registra en el papel la actividad del corazón. Si la actividad eléctrica es más rápida o más lenta que lo normal puede ser un signo de problemas del corazón.

  • Pericardiocentesis: procedimiento que se usa para extraer líquido del pericardio mediante una aguja introducida a través de la pared torácica. El médico puede usar una ecocardiografía para observar el movimiento del corazón y la aguja en el interior del pecho. Un patólogo observa el líquido bajo un microscopio para determinar si hay células cancerosas o signos de infección. Este procedimiento también se puede usar para tratar un derrame pericárdico porque al extraer líquido se reduce la presión en el corazón.

El tratamiento se puede administrar para controlar los síntomas de derrame pericárdico y mejorar la calidad de vida.

Por lo general, la meta del tratamiento es paliativa, para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida. Un derrame pericárdico maligno importante se controla mediante el drenaje de líquido del corazón.

Las opciones de tratamiento incluyen los siguientes procedimientos:

  • Pericardiocentesis

    Procedimiento para extraer el líquido extra de la bolsa que envuelve el corazón mediante una aguja que se introduce en la pared torácica. El médico puede usar una ecocardiografía para observar el movimiento del corazón y la aguja en el interior del pecho. La extracción de líquido puede reducir la presión sobre el corazón. En algunos pacientes, el líquido se puede volver a acumular en la bolsa que envuelve el corazón después de una pericardiocentesis. Se puede introducir un catéter (tubo flexible que se usa para poner líquido en una vena o sacar sangre de la misma) y dejarlo en el lugar para que el líquido siga drenando. En los pacientes de cáncer avanzado, se puede usar este procedimiento en lugar de una cirugía más complicada.

  • Esclerosis pericárdica

    Procedimiento que se usa para cerrar el espacio pericárdico de modo que no se pueda acumular líquido en la bolsa que envuelve el corazón. Primero, se extrae el líquido mediante pericardiocentesis. Luego, se inyecta un medicamento o una sustancia química a través de un catéter (tubo flexible que se usa poner líquido en una vena o sacar sangre de la misma) hacia el espacio pericárdico para hacer que se cierre. Se pueden necesitar tres o más tratamientos para cerrar completamente el espacio pericárdico.

  • Pericardiotomía

    Procedimiento mediante el que se introduce una sonda de drenaje. Se realiza una incisión (corte) en el pecho y luego en el pericardio, y se coloca en su lugar una sonda de drenaje. Este procedimiento permite aumentar la cantidad de líquido que se puede drenar desde el pericardio.

  • Pericardiectomía

    Cirugía para extirpar una parte del pericardio Esto se puede realizar para drenar líquido rápidamente cuando se produce un taponamiento cardíaco. Esta cirugía también se llama ventana pericárdica.

  • Pericardiostomía de globo

    Se introduce un catéter (tubo flexible que se usa para poner líquido en una vena o sacar sangre de la misma) con un globo en el extremo a través del pecho y hacia el pericardio. Luego, se infla el globo para agrandar la abertura del pericardio. Más tarde, se desinfla el globo y se retira. La abertura más grande permite que el líquido drene hacia la cavidad pleural. Este procedimiento se puede usar cuando un derrame recidiva (vuelve) después de realizarse una pericardiocentesis o en lugar de una cirugía más compleja.