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¿Preguntas sobre el cáncer? 1-800-422-6237
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Complicaciones gastrointestinales (PDQ®)

Estreñimiento

Etiología del estreñimiento

Los siguientes son factores comunes que contribuyen al estreñimiento en la población general:

  • Alimentación.
  • Alteración de los hábitos intestinales.
  • Ingesta insuficiente de líquidos.
  • Falta de ejercicio.

El estreñimiento puede ser uno de los síntomas más preocupantes del cáncer, o un efecto secundario tardío de un tumor en crecimiento o de su tratamiento. Los factores causativos adicionales son los siguientes:[1]

  • El tumor en si mismo.
  • Problemas relacionados con el cáncer.
  • Efectos del tratamiento farmacológico para el cáncer o para el dolor del cáncer.
  • Otros procesos simultáneos, como insuficiencia orgánica, disminución de la movilidad y depresión.

Entre los factores fisiológicos están los siguientes:

  • Ingesta oral insuficiente.
  • Deshidratación.
  • Ingesta insuficiente de fibras en la dieta.
  • Insuficiencia orgánica.

El proceso de la enfermedad, el envejecimiento, la debilitación o el tratamiento pueden ser la causa de cualquiera o todos estos factores Náusea, vómito, estreñimiento y obstrucción intestinal en el cáncer avanzado en el sumario del PDQ sobre Náuseas y vómitos).

Causas del estreñimiento

Medicamentos

  • Quimioterapia (por ejemplo, cualquier medicamento que pueda causar cambios autonómicos del sistema nervioso como los alcaloides de vinca, oxaliplatinos, taxanos, y talidomida).*
  • Opioides o sedantes.
  • Preparaciones anticolinérgicas (por ejemplo, antiespasmódicos gastrointestinales, fármacos antiparkinsonianos y antidepresivos).
  • Fenotiacinas.
  • Antiácidos con base en calcio y aluminio.
  • Diuréticos.
  • Suplementos vitamínicos (por ejemplo, hierro y calcio).
  • Tranquilizantes y medicamentos para dormir.
  • Anestesia general y bloqueos pudendos.

Régimen alimentario

  • Ingestión insuficiente de líquidos.*

Alteración de los hábitos intestinales

  • Ignorar repetidas veces el reflejo de defecación.
  • Uso excesivo de laxantes, enemas o ambos.

Inmovilidad prolongada,* ejercicio inadecuado o ambos

  • Lesión o compresión de la médula espinal, fracturas, fatiga, debilidad o inactividad (incluso el reposo en cama).
  • Intolerancia de problemas respiratorios o cardiacos.

Trastornos intestinales

  • Colon irritable, diverticulitis o tumor.*

Trastornos neuromusculares (la rotura de la inervación causa la atonía del intestino)

  • Lesiones neurológicas (tumores cerebrales).
  • Lesión o compresión de la médula espinal.*
  • Paraplejia.
  • Accidente cerebrovascular con paresia.
  • Debilidad de los músculos abdominales.

Trastornos metabólicos

  • Hipotiroidismo e intoxicación por plomo.
  • Uremia.*
  • Deshidratación.*
  • Hipercalcemia.*
  • Hipocalcemia.
  • Hiponatremia.

Depresión

  • Enfermedad crónica.
  • Anorexia.
  • Inmovilidad.
  • Antidepresivos.

Incapacidad de aumentar la presión intraabdominal

  • Enfisema.
  • Cualquier deterioro neuromuscular del diafragma o de los músculos del abdomen.
  • Hernias abdominales masivas.

Atonía muscular

  • Desnutrición.
  • Caquexia, anemia o carcinoma.*
  • Senilidad.

Factores ambientales

  • Incapacidad para ir al baño sin ayuda.
  • Ambiente desconocido o apresurado.
  • Calor excesivo que conduce a la deshidratación.
  • Modificación de las costumbres en el baño (por ejemplo, uso de bacín).
  • Falta de intimidad.

Estenosis del lumen del colon

  • Relacionado con la cicatrización de la radioterapia, anastomosis quirúrgica o compresión por el crecimiento de tumor extrínseco.

[Nota: *visto con frecuencia en los pacientes de oncología.]

Con frecuencia, el estreñimiento es el resultado de neuropatía autonómica causada por fármacos alcaloides de la vinca, taxanos y talidomida. Otros fármacos como los analgésicos o anticolinérgicos opioides (antidepresivos y antihistamínicos) podrían causar estreñimiento al provocar una disminución de la sensibilidad a los reflejos de defecación y reducir la motilidad intestinal. Puesto que el estreñimiento es común con el uso de opioides, se iniciará un régimen intestinal al momento en que se receten estos fármacos y se deberá continuar durante todo el tiempo que el paciente tome opioides. Los opioides producen grados variables de estreñimiento, lo que indica que se trata de un fenómeno relacionado con la dosis. En un estudio, se indica que los médicos no deberán recetar laxativos con base en la dosis de opioides, sino más bien se ajustarán las dosis laxativas acorde con la función intestinal. Dosis menores o menos concentradas de opioides, como la codeína, igual tienen la probabilidad de ocasionar estreñimiento.[2] (Consultar la sección sobre los Efectos secundarios de los opioides en el sumario del PDQ sobre el Dolor.)

Otras enfermedades como la diabetes (con neuropatía autonómica) y el hipotiroidismo pueden causar estreñimiento. Los trastornos metabólicos como la hipopotasemia y la hipercalcemia también predisponen al paciente con cáncer a padecer de estreñimiento. Una vez que se corrijan estos trastornos, el estreñimiento cederá.[1]

Evaluación del estreñimiento

Un ritmo intestinal normal es aquel que tiene al menos tres evacuaciones a la semana y no más de tres diarias; sin embargo, este criterio podría no ser apropiado para los pacientes con cáncer.[1,3] El estreñimiento se observa como un síntoma subjetivo que implica las quejas de una frecuencia menor con el pasaje incompleto de heces secas y duras. Una historia clínica detallada del patrón intestinal del paciente, modificaciones en el régimen alimentario y medicamentos junto con un examen físico pueden identificar las causas posibles de estreñimiento. El examen también incluye una evaluación de síntomas relacionados como distensión, flato, cólicos o llenura rectal. El examen digital rectal se lleva a cabo para descartar la retención fecal a la altura del recto. Para determinar una posible lesión intraluminal, sería útil hacer una prueba de sangre oculta. Es necesario un examen gastrointestinal completo si hay sospecha de cáncer.[4]

Las siguientes preguntas pueden proporcionar una guía útil de evaluación:

  1. ¿Qué se considera normal para el paciente en cuanto a la ( frecuencia, la cantidad y el horario)?
  2. ¿Cuándo fue la última evacuación intestinal? ¿Cuál fue la cantidad, la consistencia y el color? ¿Hubo evacuación de sangre con las heces?
  3. ¿El paciente tiene algún malestar abdominal, cólicos, náusea o vómitos, dolor, gas excesivo o repleción rectal?
  4. ¿El paciente usa laxantes o enemas con regularidad? ¿Qué hace ordinariamente el paciente para aliviar el estreñimiento? ¿Suele funcionar?
  5. ¿Qué tipo de regímenes alimentarios sigue el paciente? ¿Cuánto y qué tipo de líquidos toma regularmente?
  6. ¿Qué medicamento (dosis y frecuencia) está tomando el paciente?
  7. ¿Es este síntoma un cambio reciente?
  8. ¿Cuántas veces al día expulsa flatos?

El examen físico determinará la presencia o ausencia de ruidos intestinales, flato o distensión abdominal. En pacientes con colostomías se evalúa también si existe estreñimiento. Se examinan los hábitos alimentarios, la ingestión de líquidos, los índices de actividad y el uso de opioides.

Tratamiento del estreñimiento

El tratamiento integral del estreñimiento incluye la prevención (si fuera posible), la eliminación de los factores causantes y el uso concienzudo de laxantes. Se puede recomendar a algunos pacientes que aumenten el consumo de fibra en el régimen alimentario (frutas, vegetales de hojas verdes, cereales y pan 100% integrales, y salvado) y líquidos, a media onza diaria por cada libra de peso corporal (si no hay contraindicación por enfermedad renal o cardiopatía). (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre La nutrición en el tratamiento del cáncer .) Un estudio en el que participaron pacientes geriátricos comparó la eficacia, el costo y la facilidad de administración de una mezcla de laxantes naturales (pasas, grosellas, ciruelas, higos, dátiles y concentrado de ciruela) con protocolos que usan ablandadores de heces, lactulosa y otros laxantes. Los resultados indicaron que los laxantes naturales cuestan menos, producen evacuaciones intestinales más naturales y regulares, y se administran con mayor facilidad. Aun cuando la generalización de estos hallazgos se vio limitada por el tamaño pequeño de la muestra, podría ser útil una mayor exploración de los laxantes naturales en las poblaciones de pacientes con cáncer.[5] Más adelante se describe un programa de prevención del estreñimiento en pacientes de cáncer.

Evaluación:

  • Establecer el ritmo y los hábitos intestinales normales del paciente: (hora del día para evacuaciones normales, consistencia, color y cantidad).
  • Averiguar hasta qué punto el paciente entiende y cumple las indicaciones relacionadas con el índice de ejercicio, la movilidad y el régimen alimentario (ingestión de líquidos, frutas y fibras).
  • Determinar el uso normal o acostumbrado de laxantes, estimulantes o enemas.
  • Determinar los valores de laboratorio fijándose específicamente en el recuento de plaquetas.
  • Llevar a cabo una evaluación física del recto (o el estoma) para descartar retención fecal.

Intervenciones de uso común:

  • Anotar las evacuaciones intestinales diariamente.
  • Instar al paciente a que aumente la ingestión de líquidos con la meta de tomar ocho vasos de 8 oz (240 ml) de líquido diariamente, a menos que esté contraindicado.
  • Fomentar el ejercicio regular, incluso ejercicios abdominales en cama o movimientos de la cama a la silla, si el paciente no es ambulatorio.
  • Fomentar la ingestión adecuada de fibra. Los expertos recomiendan que:
    • Los adultos sanos consuman de 20 a 35 g de fibra por día (el consumo promedio es de 11 g).
    • Los niños y adolescentes consuman la misma cantidad de gramos de fibra que su edad más 5 — por ejemplo, un niño de 10 años consume 15 g de fibra por día (10 + 5). Esta recomendación se aplica hasta los 18 años de edad; a partir de ese momento, se siguen las recomendaciones para adultos.

      Aunque no existen recomendaciones específicas sobre fibra para pacientes de cáncer, también se les insta a consumir más alimentos con contenido alto de fibras, tales como frutas (por ejemplo, pasas de uva, ciruelas, duraznos y manzanas), vegetales (por ejemplo, calabaza, brócoli, zanahorias y apio) y cereales y panes 100% integrales, y salvado. El aumento de la ingesta de fibras debe ir acompañado de mayor ingesta de líquidos para evitar el estreñimiento. La ingesta de grandes cantidades de fibra está contraindicada en los pacientes con riesgo alto de obstrucción intestinal, como aquellos con antecedentes de obstrucción o que se acaban de someter a una colostomía.

  • Suministrar una bebida tibia o caliente aproximadamente media hora antes de la hora en que el paciente suele defecar.
  • Proporcionar intimidad y tranquilidad a la hora planeada o acostumbrada para la defecación del paciente.
  • Proporcionar inodoro o silla retrete al lado de la cama y aparatos apropiados de asistencia; evitar el uso del orinal de cama cuando fuera posible.

A continuación se muestra otro enfoque dividido en dos partes, adaptado del algoritmo de consenso de práctica para la prevención y manejo del estreñimiento inducido por opioides del MD Anderson Cancer Center. [Nota: Copyright 2008 The University of Texas MD Anderson Cancer Center]

Algoritmo para la prevención del estreñimiento inducido por opioides del MD Anderson Cancer Center

  • A menos que haya alteraciones en los patrones de las deposiciones (por ejemplo, obstrucción intestinal o diarrea), los pacientes que reciben opioides deben iniciarlo junto a un régimen con laxantes intestinales y educase sobre el manejo del intestino.
    1. Laxante estimulante más un ablandador de heces (por ejemplo, Senokot-S [8,6 mg sen más 50 mg de docusato]), dos tabletas por día y ajustar la dosis (nueve tabletas por día como máximo).
    2. Asegurar la ingesta adecuada de líquidos, fibra alimentaria y de ejercicio, si fuera posible.
    3. Se puede considerar el jugo de ciruelas seguido de una bebida tibia.

Algoritmo para el manejo del estreñimiento inducido por opioides del MD Anderson Cancer Center

  1. Evaluar la posible causa del estreñimiento (por ejemplo, el aumento reciente de la dosis de un opioide, el uso de otros medicamentos para el estreñimiento o una nueva obstrucción intestinal).
  2. Aumentar Senokot-S (o tabletas de sen y docusato, si se usan por separado), y una o ambas de las siguientes sustancias:
    1. Leche de magnesia concentrada oral (1170/5 ml), 10 ml por boca 2 a 4 veces por día.
    2. Polietilenglicol (MiraLAX), 17 g en 8 onzas de líquido por día.
  3. Si no se obtiene una respuesta a lo mencionado anteriormente, se debe realizar un tacto rectal para descartar una obstrucción baja. Continuar los pasos mencionados anteriormente Y:
    1. Si hay retención fecal: eliminar manualmente si las heces son suaves. Si no, suavizar con enema de aceite mineral antes de eliminar la obstrucción. Dar seguimiento con enemas de leche y melaza hasta que el intestino esté limpio, sin heces formadas.
    2. Considerar el uso de analgésicos de rescate antes de desobstruir.
    3. Si no hay retención fecal durante el examen rectal, el paciente todavía puede tener una retención fecal de grado más alto; si los antecedentes lo justifican, considerar una imaginología abdominal o administrar un enema de leche y melaza con 8 oz de citrato de magnesio por vía oral. Considerar una consulta sobre el manejo intestinal.
  4. Si el paciente es neutropénico o trombocitopénico, planear una consulta para el tratamiento intestinal.
  • Iniciar uno de los siguientes regímenes si el paciente no ha tenido una deposición en 3 días o el primer día en que el paciente comience a tomar medicamentos relacionados con el estreñimiento:
    • Ablandador de heces (es decir, docusato sódico, de una a dos cápsulas al día). Para el estreñimiento inducido por opioides, se podrían usar ablandadores de heces en combinación con un laxante estimulante. No se recomienda el uso de laxantes de masa en un régimen para contrarrestar el efecto de los opioides en el intestino.
    • Dos tabletas de una preparación de sen dos veces al día.
    • Una tableta de bisacodil a la hora de acostarse.
    • Leche de magnesia, de 30 a 45 ml si no se logra movimiento intestinal 24 horas después de utilizar otros métodos.
  • Si la cantidad de deposiciones aun no es adecuada, aumentar los ablandadores de heces hasta seis cápsulas al día o una preparación de sen (por ejemplo, Senokot) gradualmente hasta un máximo de ocho tabletas (cuatro tabletas dos veces al día); el bisacodil puede incrementarse gradualmente a tres tabletas.
  • Si la cantidad de deposiciones es aún inadecuada, se emplea con precaución supositorios de glicerina o bisacodil o enemas (fosfato/bifosfato, retención de aceite o agua de la llave), especialmente en el paciente con neutropenia o trombocitopenia.

El tratamiento médico incluye la administración de laxantes salinos o químicos, supositorios, enemas, o fármacos que aumentan el volumen.

Se evitan los fármacos rectales en el paciente de cáncer que corre el riesgo de trombocitopenia, leucopenia o mucositis a causa del cáncer y su tratamiento. En el paciente inmunodeprimido no hay manipulación del ano, lo que significa no realizar exámenes rectales ni administrar supositorios o enemas. Estas medidas pueden llevar a fisuras anales o abscesos que son puertas de entrada para las infecciones. Tampoco se manipula el estoma de un paciente con neutropenia.

Fármacos médicos para el estreñimiento

Productores de volumen

  • Los productores de volumen son polisacáridos naturales o semisintéticos y celulosa. Trabajan con los procesos naturales del cuerpo en la retención de agua en el conducto intestinal, ablandan las heces e incrementan la frecuencia de las deposiciones. No se recomienda el uso de los productores de volumen en un régimen que intenta contrarrestar los efectos de los opioides en el intestino.
  • Inicio: de 12 a 24 horas (puede retardarse hasta 72 horas).
  • Cuidado: los pacientes tomarán el productor de volumen con dos vasos de agua completos de 8 onzas (240 ml) y mantener hidratación adecuada para evitar el riesgo de una obstrucción intestinal. Evitar la administración de psilio con salicilatos, nitrofurantoína y digital, ya que las preparaciones de psilio disminuyen la acción de estos medicamentos. Evitar su uso si hay sospecha de obstrucción intestinal.
  • Empleo: eficaz en el control del síndrome de intestino irritable.
  • Fármacos y dosis:
    • Metilcelulosa (Cologel): 5 cc a 20 cc 3 veces al día con agua.
    • Extracto de malta de cebada (Maltsupex): cuatro tabletas con las comidas y a la hora de acostarse; o 2 cucharadas de polvo o de líquido dos veces al día durante tres o cuatro días, luego una a dos cucharadas a la hora de acostarse.
    • Psilio: varía entre 1 cucharada y un sobre, dependiendo de la marca, 1 a 3 veces al día.

Laxantes salinos

  • La alta osmolalidad de los compuestos en los laxantes salinos atrae agua al lumen intestinal. La acumulación de líquidos altera la consistencia de las heces, distiende el intestino e induce el movimiento peristáltico. Pueden presentarse cólicos.
  • Inicio: de 0,5 a 3 horas.
  • Advertencia: su uso repetido puede alterar el equilibrio de líquidos y electrolitos. Se deben evitar los laxantes que contienen magnesio en el paciente con insuficiencia renal. Evitar laxantes que contengan sodio en el paciente con edema, insuficiencia cardiaca congestiva, megacolon o hipertensión.
  • Empleo: en general, como preparación intestinal para limpiar los intestinos antes de los exámenes rectales o intestinales.
  • Fármacos y dosis:
    • Sulfato de magnesio: 15 g en un vaso de agua.
    • Leche de magnesia: 10 cc a 20 cc, si es concentrada; 15 cc a 30 cc, si es regular.
    • Citrato de magnesio: 240 cc.
    • Fosfato sódico: 4 g a 8 g disueltos en agua.
    • Fosfato monobásico y dibásico sódico (fosfosoda de Fleet): 20 ml a 40 ml mezclados en 4 oz de agua fría.

Laxantes estimulantes

  • Los laxantes estimulantes aumentan la actividad motriz intestinal por medio de acción directa sobre los intestinos.
  • Inicio: de 6 a 10 horas.
  • Precaución: el uso prolongado de estos fármacos causa dependencia de los laxantes y pérdida de la función intestinal normal. El uso prolongado de dantrón pigmenta la mucosa rectal y mancha de rojo la orina alcalina. El bisacodil debe excretarse en la bilis para que sea activo y no es eficaz ante una obstrucción o derivación biliar. Evitar el bisacodil si se sabe o se sospecha que hay lesiones ulcerativas del colon. Estos medicamentos pueden causar cólicos.
  • Interacción de los fármacos: evitar tomar bisacodil una hora antes o después de haber tomado antiácidos, leche o cimetidina ya que éstos causan disolución prematura de la capa entérica, lo que da lugar a estimulación gástrica o duodenal. La absorción del dantrón es mayor cuando se administra con docusato.
  • Empleo: para evacuar el intestino antes de los exámenes rectales o intestinales. La mayoría de estos laxantes actúan en el colon.
  • Fármacos y dosis:
    • Dantrón: 37,5 mg a 150 mg con la cena o 1 hora después de esta.
    • Sales de calcio de senósidos: 12 mg a 24 mg a la hora de acostarse; sen: Senolax, Seneson, o Black-Draught (dos tabletas); Senokot (dos tabletas o de 10–15 cc a la hora de acostarse).
    • Bisacodil: 10 mg 15 mg ingerido entero, no masticado, o en supositorio de 10 mg.

Laxantes lubricantes

  • Los laxantes lubricantes humedecen la mucosa intestinal y ablandan las heces.
  • Cuidado: administrar con el estómago vacío a la hora de acostarse. El aceite mineral impide la absorción de vitaminas y fármacos liposolubles. En el paciente mayor de edad, la posibilidad de aspiración indica que se evite el aceite mineral ya que puede causar neumonitis lípida. Puede interferir con la cicatrización postoperatoria de la cirugía anorrectal. Evitar administrarlo con docusato sódico. El docusato sódico intensifica la absorción sistémica del aceite mineral.
  • Empleo: en forma profiláctica para evitar la realización de esfuerzo para pacientes para quienes sería peligroso.
  • Fármacos y dosis:
    • Aceite mineral: 5 cc a 30 cc a la hora de acostarse.

Ablandadores fecales

  • Los ablandadores fecales facilitan la retención de agua en la masa fecal y ablandan así las heces. Podrían pasar hasta 3 días antes de que se noten los efectos. Los ablandadores fecales y los laxantes emolientes son de uso limitado debido a la reabsorción colónica del agua de las heces forman.
  • Los ablandadores fecales no se usan como régimen único, pero pueden ser útiles al administrarse en combinación con laxantes estimulantes.
  • Precaución: puede aumentar la absorción sistémica de aceite mineral cuando se administran juntos.
  • Empleo: en forma profiláctica para evitar que el paciente se esfuerce. Son más beneficiosos cuando las heces son duras.
  • Fármacos y dosis:
    • Docusato sódico: 50 mg a 240 mg con un vaso lleno de agua.
    • Docusato cálcico: 240 mg a diario hasta que la evacuación intestinal sea normal.
    • Docusato potásico: 100 mg a 300 mg cada día hasta que la evacuación intestinal sea normal; aumenta la ingestión diaria de líquidos.
    • Poloxamer 188: 188 mg (480 mg a la hora de acostarse).

Lactulosa (Colac, Cefulac)

  • La lactulosa es un disacárido sintético que pasa al colon sin ser digerido. Cuando se descompone en el colon, produce ácido láctico, ácido fórmico, ácido acético y dióxido de carbono. Estos productos aumentan la presión osmótica, con lo cual aumenta la cantidad de agua en las heces, y se ablandan las heces y aumenta la frecuencia de las deposiciones.
  • Inicio: de 24 a 48 horas.
  • Precaución: en cantidades excesivas pueden causar diarrea con pérdidas de electrolitos. Evitar su administración al paciente en presencia de abdomen agudo, retención fecal u obstrucción.
  • Dosis: 15 cc a 30 cc cada día (contiene 10 g–20 g de lactulosa).

Polietilen glicol y electrolitos (Goliteli, Colite)

  • Se mezclan cinco paquetes en un galón (3,785 L) de agua de la llave y contienen lo siguiente: polietilenglicol (227,1 g), cloruro de sodio (5,53 gr), cloruro de potasio (2,82 g), bicarbonato de sodio (6,36 g) y sulfato de sodio (anhidro; 21,5 g). No añadir aromatizantes. Servir helado para mejorar el gusto. Puede almacenarse hasta 48 horas en el refrigerador.
  • Empleo: para despejar el intestino con pérdida o absorción mínima de agua y sodio.

Antagonistas opioides (naloxona, metilnaltrexona)

  • Precaución: administrar solo si otros medicamentos fallaron.
  • Metilnaltrexona subcutánea, 0,15 mg por kilogramo de peso corporal, puede administrarse diariamente o día por medio para tratar el estreñimiento inducido por opioides. En un estudio de pacientes bajo cuidados paliativos, que incluía a aquellos con etiología cancerígena o sin esta, aproximadamente la mitad de los pacientes defecaban en un plazo de cuatro horas de haber recibido la inyección, donde el 30% de los pacientes presentaron descarga intestinal durante los primeros 30 minutos.
  • En dos estudios con pacientes bajo cuidados paliativos (uno en un ensayo de una sola dosis y el otro en un ensayo por dos semanas con dosis día por medio) no hubo constancia síndrome de abstinencia u otros efectos centrales de los opioides y los valores de dolor permanecieron estáticos.[6,7]
  • Aviso: este fármaco está contraindicado en pacientes con obstrucción intestinal.
  • Los efectos secundarios más frecuentes son mareos, náuseas, dolor abdominal, flatulencia y diarrea.
  • Un estudio con naloxona de acción prolongada con una proporción oxicodona:naloxona de 2:1 (resultados promedios de 40:20 mg, 60:30 mg, y 80:40 mg de combinación de oxicodona:naloxona con relación al placebo) mostró una mejoría de la función intestinal sin revertir la analgesia.[8]

Ensayos clínicos en curso

Consultar la lista del NCI de estudios o ensayos clínicos sobre cuidados médicos de apoyo y paliativos que se realizan en los Estados Unidos y que actualmente aceptan participantes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés constipation, impaction, and bowel obstruction. La lista de ensayos se puede reducir aun más por lugar, medicamento, intervención y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.

Asimismo, se dispone de información general sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI.

Bibliografía

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  2. Bennett M, Cresswell H: Factors influencing constipation in advanced cancer patients: a prospective study of opioid dose, dantron dose and physical functioning. Palliat Med 17 (5): 418-22, 2003. [PUBMED Abstract]
  3. McShane RE, McLane AM: Constipation. Consensual and empirical validation. Nurs Clin North Am 20 (4): 801-8, 1985. [PUBMED Abstract]
  4. Bruera E, Suarez-Almazor M, Velasco A, et al.: The assessment of constipation in terminal cancer patients admitted to a palliative care unit: a retrospective review. J Pain Symptom Manage 9 (8): 515-9, 1994. [PUBMED Abstract]
  5. Beverley L, Travis I: Constipation: proposed natural laxative mixtures. J Gerontol Nurs 18 (10): 5-12, 1992. [PUBMED Abstract]
  6. Thomas J, Karver S, Cooney GA, et al.: Methylnaltrexone for opioid-induced constipation in advanced illness. N Engl J Med 358 (22): 2332-43, 2008. [PUBMED Abstract]
  7. Portenoy RK, Thomas J, Moehl Boatwright ML, et al.: Subcutaneous methylnaltrexone for the treatment of opioid-induced constipation in patients with advanced illness: a double-blind, randomized, parallel group, dose-ranging study. J Pain Symptom Manage 35 (5): 458-68, 2008. [PUBMED Abstract]
  8. Meissner W, Leyendecker P, Mueller-Lissner S, et al.: A randomised controlled trial with prolonged-release oral oxycodone and naloxone to prevent and reverse opioid-induced constipation. Eur J Pain 13 (1): 56-64, 2009. [PUBMED Abstract]
  • Actualización: 25 de septiembre de 2013