In English | En español
¿Preguntas sobre el cáncer? 1-800-422-6237

Trastornos del sueño (PDQ®)

  • Actualizado: 1 de mayo de 2014

Opciones

  • Imprimir página
  • Imprimir documento
  • Ver documento
  • Enviar este documento

Consideraciones especiales

Pacientes con dolor
Pacientes de edad avanzada
Síndrome de somnolencia en niños
Apnea del sueño después de una mandibulectomía



Pacientes con dolor

Puesto que controlar mejor el dolor mejora el sueño, se deben administrar los analgésicos adecuados o establecer un control no farmacológico para el dolor antes de introducir medicamentos para promover el sueño. Los antidepresivos tricíclicos pueden ser particularmente útiles para el tratamiento del insomnio de los pacientes con dolor neuropático y depresión. Los pacientes sometidos a dosis elevadas de opiáceos para el dolor pueden correr mayor riesgo de presentar delirio y de trastornos mentales orgánicos. Tales pacientes se pueden beneficiar del uso de dosis bajas de neurolépticos como fármacos para inducir el sueño (por ejemplo, 0,5 a 1,0 mg de haloperidol).

Pacientes de edad avanzada

Los pacientes de edad avanzada suelen sufrir de insomnio debido a cambios en los patrones de sueño relacionados con la edad. El ciclo del sueño en esta población se caracteriza por un sueño más ligero, ratos de vigilia más frecuentes y menos tiempo de sueño total. La ansiedad, la depresión, la pérdida de apoyo social y el diagnóstico de cáncer son factores que contribuyen a los trastornos del sueño de los pacientes de edad avanzada.[1]

Los problemas de sueño en adultos de edad avanzada son tan comunes que casi la mitad de todas las recetas de hipnóticos son para personas mayores de 65 años. Aunque el envejecimiento normal afecta el sueño, el médico deberá evaluar los múltiples factores que causan insomnio, tales como enfermedades médicas, enfermedades psiquiátricas, demencia, alcoholismo, multifarmacología, síndrome de piernas inquietas, movimientos periódicos de las piernas y síndrome de apnea del sueño. El manejo inicial que se prefiere para el tratamiento de los trastornos del sueño es no farmacológico, con el uso de medicamentos cuando estén indicados y una derivación a un centro para trastornos del sueño cuando se necesite atención especializada.[2]

Establecer un horario regular de comidas, evitar las siestas diurnas y fomentar la actividad física pueden mejorar el sueño. La prescripción de hipnóticos para los pacientes de edad avanzada se debe ajustar a los cambios del metabolismo, el aumento de las reservas de grasa y el aumento de la sensibilidad. Las dosificaciones se deben reducir en 30 a 50%. Los problemas relacionados con la acumulación de fármacos (especialmente el fluorazepam) se deben sopesar contra los riesgos de los efectos más graves de abstinencia o los efectos de rebote relacionados con las benzodiazepinas de acción breve. El hidrato de cloral es otro fármaco apto para los pacientes de edad avanzada.[1]

Síndrome de somnolencia en niños

La irradiación craneal y el metotrexato intratecal se emplean para prevenir la leucemia del sistema nervioso central en los niños con leucemia linfocítica aguda. El síndrome de somnolencia (SS) es una complicación de la irradiación craneal que se presenta en 30 a 50% de los pacientes que reciben más de 18 Gy en fracciones de dosis diarias de 1,5 a 2 Gy. El síndrome puede aparecer de 4 a 6 semanas después de la terapia. El SS se caracteriza por síntomas que oscilan entre una somnolencia leve y una letargia moderada y, en ocasiones, fiebre baja. Se desconoce la fisiopatología, pero las anomalías se pueden detectar en el electroencefalograma y en el líquido cefalorraquídeo de los niños afectados. Aunque las medidas de cuidados médicos de apoyo no pueden impedir la presentación del SS, el reconocimiento de la presencia de este problema puede prevenir o reducir al mínimo la ansiedad de los niños y los padres cuando aparecen sus síntomas.

Apnea del sueño después de una mandibulectomía

Una mandibulectomía anterior puede producir apnea del sueño. Todos los pacientes con tumores de la cabeza y el cuello sometidos a una resección extensa de la cavidad bucal anterior, se deben evaluar antes de retirar el tubo de traqueotomía. Aparentemente, un colgajo o reconstrucción de la mandíbula inferior previene la presentación de la apnea del sueño. En contraste, la suspensión con cabestrillos faciales del labio inferior no previene el desarrollo de apnea del sueño.[3] La evaluación de los síntomas y la preparación para la aparición de los síntomas en esta población proporcionan indicaciones para las intervenciones relacionadas con la apnea del sueño.

Bibliografía
  1. Berlin RM: Management of insomnia in hospitalized patients. Ann Intern Med 100 (3): 398-404, 1984.  [PUBMED Abstract]

  2. Johnston JE: Sleep problems in the elderly. J Am Acad Nurse Pract 6 (4): 161-6, 1994.  [PUBMED Abstract]

  3. Panje WR, Holmes DK: Mandibulectomy without reconstruction can cause sleep apnea. Laryngoscope 94 (12 Pt 1): 1591-4, 1984.  [PUBMED Abstract]