¿Cómo se convierten las pruebas de detección en pruebas estándar?
Puntos importantes de esta sección
- Los resultados de los estudios de investigación ayudan a los médicos a decidir cuándo una prueba de detección es lo suficientemente eficaz para usarse como una prueba estándar.
- Se realizan diferentes tipos de estudios de investigación para analizar los exámenes de detección del cáncer.
- Los siguientes tipos de estudios se usan para obtener información sobre las pruebas de detección cáncer:
- En los ensayos clínicos se estudian nuevas formas de detectar sistemáticamente del cáncer.
Los resultados de los estudios de investigación ayudan a los médicos a decidir cuándo una prueba de detección es lo suficientemente eficaz para usarse como una prueba estándar.
Los datos sobre el grado de inocuidad, precisión y utilidad de las pruebas de detección del cáncer provienen de ensayos clínicos (estudios de investigación con personas) y otras clases de estudios de investigación. Una vez que se recogen suficientes pruebas como para demostrar que una prueba de detección es segura, precisa y útil, se convierte en una prueba estándar. Ejemplos de pruebas de detección del cáncer que estuvieron alguna vez en estudio pero que ahora son pruebas estándar son los siguientes:
- Colonoscopía para el cáncer colorrectal.
- Mamogramas para el cáncer de mama.
- Pruebas de Papanicolau (frotis de Pap) para el cáncer de cuello uterino.
Se realizan diferentes tipos de estudios de investigación para analizar los exámenes de detección del cáncer.
En los ensayos clínicos de detección sistemática del cáncer se estudian nuevas formas de encontrar el cáncer en las personas antes de que tengan síntomas. En los ensayos de detección sistemática también se estudian pruebas de detección que pueden encontrar antes el cáncer, son más precisas que las pruebas actuales o pueden ser más fáciles, seguras o económicas. Los ensayos de detección sistemática se diseñan para establecer los beneficios posibles y los daños posibles de las pruebas de detección del cáncer. Se utilizan diferentes diseños de ensayos clínicos para estudiar las pruebas de detección del cáncer.
Los datos más sólidos acerca de la detección sistemática provienen de la investigación realizada en los ensayos clínicos. Sin embargo, no siempre se pueden usar ensayos clínicos para estudiar cuestiones sobre la detección sistemática. Los hallazgos de otros tipos de estudios pueden proporcionar información útil sobre la seguridad, utilidad y precisión de las pruebas de detección del cáncer.
Los siguientes tipos de estudios se usan para obtener información sobre las pruebas de detección cáncer:
Ensayos aleatorizados controlados
Los ensayos aleatorizados controlados ofrecen el grado de comprobación más alto sobre la seguridad, precisión y utilidad de las pruebas de detección. En estos ensayos, se asigna aleatoriamente (al azar) a los voluntarios a uno de dos o más grupos. Las personas de un grupo (el grupo de control) se pueden someter a una prueba estándar de detección sistemática (si hay alguna) o a ninguna prueba de detección. Las personas en el otro grupo o los otros grupos se someten a las pruebas de detección nuevas. Luego se comparan los resultados de las pruebas de los grupos para ver si la nueva prueba de detección es más eficaz que la prueba estándar y si se presenta algún efecto secundario adverso.
El uso del azar para asignar a las personas a los grupos significa que los grupos probablemente serán muy parecidos y que los resultados del ensayo no se verán afectados por las elecciones humanas o alguna otra cosa.
Ensayos no aleatorizados controlados
En los ensayos clínicos no aleatorios, no se asigna a los voluntarios de manera aleatoria (al azar) a grupos diferentes. Ellos escogen el grupo en el que desean incluirse o los encargados del estudio los asignan. Los datos probatorios de este tipo de investigación no son tan sólidos como los datos probatorios de los ensayos aleatorizados controlados.
Un estudio de cohortes sigue a un gran número de personas en el transcurso del tiempo. Las personas se dividen en grupos, llamados cohortes, de acuerdo a si se sometieron a cierto tratamiento o estuvieron expuestos a ciertas cosas. En los estudios de cohortes, la información se recoge y estudia después de ciertos desenlaces (como el cáncer o la muerte). Por ejemplo, un estudio de cohortes podría seguir a un grupo de mujeres que se someten regularmente a pruebas de Papanicolau y dividirlas entre las que tuvieron un resultado positivo para el papilomavirus humano (PVH) y las que tuvieron un resultado negativo. El estudio de cohortes demostraría cómo las tasas de cáncer de cuello uterino son diferentes para los dos grupos con el paso del tiempo.
Los estudios de casos y controles son parecidos a los estudios de cohortes, pero se realizan en menor tiempo. No incluyen muchos años de seguimiento. En lugar de mirar hacia el futuro, miran hacia el pasado. En los estudios de casos y controles, la información se recoge de casos (personas que ya tienen una determinada enfermedad) y se compara con la información recogida de los controles (personas que no tienen la enfermedad). Por ejemplo, se podría preguntar a un grupo pacientes de melanoma y a un grupo sin melanoma sobre cómo examinan su piel para detectar crecimientos anormales en la piel y con qué frecuencia lo hacen. De acuerdo con las diversas respuestas de los dos grupos, el estudio puede mostrar que el control de la piel es una prueba de detección útil para disminuir el número de casos de melanoma y las muertes por esta causa.
Los datos de los estudios de casos y testigos no son tan sólidos como datos de ensayos clínicos o estudios de cohortes.
En los estudios ecológicos se notifica información recogida de grupos enteros de personas, como personas en una ciudad o condado. Se proporciona información sobre todo el grupo, no sobre una sola persona del grupo. Estos estudios pueden aportar ciertas pruebas sobre la utilidad de una prueba de detección.
Los datos de los estudios ecológicos no son tan sólidos como los datos de ensayos clínicos u otros tipos de estudios de investigación.
Las opiniones de expertos se pueden basar en las experiencias de los médicos o los informes de las comisiones o paneles de expertos. Las opiniones de expertos no proporcionan datos probatorios sólidos sobre la utilidad de las pruebas de detección.
En los ensayos clínicos se estudian nuevas formas de detectar sistemáticamente del cáncer.
En muchas partes del país se llevan a cabo ensayos clínicos. Para mayor información en inglés, consultar en la página de Internet del NCI la lista de ensayos de detección del cáncer que actualmente aceptan pacientes.
