In English | En español
¿Preguntas sobre el cáncer? 1-800-422-6237

Exámenes de detección del cáncer de hígado (hepatocelular) (PDQ®)

  • Actualizado: 21 de marzo de 2014

Opciones

  • Imprimir documento
  • Enviar este documento

Resumen de las pruebas

Nota: también se dispone de sumarios del PDQ por separado sobre Tratamiento del cáncer primario de hígado en adultos y Tratamiento del cáncer de hígado infantil.

Beneficios

Con base en pruebas sólidas, someter a exámenes de detección a personas con riesgo elevado no disminuye la mortalidad por cáncer hepatocelular.

Magnitud del efecto: no se presentó ninguna reducción de la mortalidad.

Diseño del estudio: ensayos controlados aleatorizados.
Validez interna: razonable.
Congruencia: múltiples estudios, gran número de participantes.
Validez externa: razonable.
Perjuicios

Con base en pruebas sólidas, los exámenes de detección producirían efectos secundarios poco frecuentes, pero graves, relacionados con la citología por aspiración con aguja, como diseminación en el trayecto de la aguja, en particular, de lesiones de más de 2 cm de diámetro, y hemorragia, peritonitis biliar y neumotórax. La biopsia biliar trasyugular se relaciona, en escasas ocasiones, con complicaciones importantes, como perforación de la cápsula hepática o colangitis.

Magnitud del efecto: pruebas razonables de perjuicios poco frecuentes, pero graves.

Diseño del estudio: ensayos controlados aleatorizados y estudios de observación.
Validez interna: razonable.
Congruencia: múltiples estudios, gran número de participantes.
Validez externa: buena.

Significación



Incidencia, mortalidad y factores de riesgo

El cáncer hepatocelular (CHC) es el cuarto cáncer más común en el mundo.[1] Las tasas de incidencia estandarizada por edad varían entre 2,1 por 100.000 en América del Norte [2] y 80 por 100.000 en China.[1] En los Estados Unidos, se estimó que se diagnosticarían 33.190 casos nuevos en 2014 y se producirían 23.000 muertes por esta enfermedad.[3] Hay una preponderancia masculina distintiva en todos los grupos étnicos de los Estados Unidos, aunque esta tendencia es más marcada en los estadounidenses de ascendencia china; los hombres de este grupo presentan una tasa anualizada de CHC de 22,1 por 100.000 y las mujeres, de 8,5 por una población de 100.000.[4] Las hepatitis B y C crónicas se reconocen como los factores principales en el ámbito mundial que aumentan el riesgo de CHC; el riesgo aumenta con la presencia de coinfecciones con el virus de la hepatitis B y de la hepatitis C.[5-7] La incidencia de CHC en las personas con hepatitis crónica alcanza 0,46% al año. En los Estados Unidos, la hepatitis B y C crónicas representan cerca de 30 a 40% de los casos de CHC. La infección crónica por hepatitis G no se relaciona con el CHC en los portadores y no portadores positivos para el antígeno de superficie de la hepatitis B.[8]

La cirrosis también es un factor de riesgo de CHC, independientemente de su etiología. El riesgo anual de CHC en las personas con cirrosis oscila entre 1 y 6%.[6] Otros factores de riesgo son cirrosis alcohólica, hemocromatosis, deficiencia de alfa-1-antitripsina, enfermedad por almacenamiento de glucógeno, porfiria cutánea tardía, tirosinemia y enfermedad de Wilson [2] pero, con escasa frecuencia, cirrosis biliar.[9] En un estudio de casos y controles retrospectivo, se encontró que las características indicativas de esteatohepatitis no alcohólica, como la obesidad, la diabetes tipo 2, la dilipidemia y la resistencia a la insulina, se observaban con más frecuencia en pacientes con CHC relacionado con cirrosis criptogénica que en aquellos con CHC de etiología viral o alcohólica.[10,11] Las aflatoxinas, que son micotoxinas formadas por ciertas especies de Aspergillus, son un contaminante frecuente de granos y nueces que no se almacenan correctamente. En algunas partes de África, la incidencia alta de CHC en los humanos puede estar relacionada con la ingesta de alimentos contaminados con aflatoxinas. Sin embargo, esta relación se confunde por la coexistencia frecuente de la infección por hepatitis B en esos grupos de la población. La etiología probable del CHC se resume en el siguiente cuadro.[12]

Etiología probable del CHC
Sustancias causales Área geográfica dominante
Virus de la hepatitis BAsia y África
Virus de la hepatitis CEuropa, Estados Unidos y Japón
AlcoholEuropa y Estados Unidos
AflatoxinasAsia oriental y África

Bibliografía
  1. Parkin DM, Whelan SL, Ferlay J, et al., eds.: Cancer Incidence in Five Continents. Volume VII. Lyon, France: International Agency for Research on Cancer, 1997. 

  2. Di Bisceglie AM, Carithers RL Jr, Gores GJ: Hepatocellular carcinoma. Hepatology 28 (4): 1161-5, 1998.  [PUBMED Abstract]

  3. American Cancer Society: Cancer Facts and Figures 2014. Atlanta, Ga: American Cancer Society, 2014. Available online. Last accessed May 21, 2014. 

  4. Howlader N, Noone AM, Krapcho M, et al., eds.: SEER Cancer Statistics Review, 1975-2009 (Vintage 2009 Populations). Bethesda, Md: National Cancer Institute, 2012. Also available online. Last accessed May 21, 2014. 

  5. Benvegnù L, Fattovich G, Noventa F, et al.: Concurrent hepatitis B and C virus infection and risk of hepatocellular carcinoma in cirrhosis. A prospective study. Cancer 74 (9): 2442-8, 1994.  [PUBMED Abstract]

  6. Ikeda K, Saitoh S, Koida I, et al.: A multivariate analysis of risk factors for hepatocellular carcinogenesis: a prospective observation of 795 patients with viral and alcoholic cirrhosis. Hepatology 18 (1): 47-53, 1993.  [PUBMED Abstract]

  7. Chiaramonte M, Stroffolini T, Vian A, et al.: Rate of incidence of hepatocellular carcinoma in patients with compensated viral cirrhosis. Cancer 85 (10): 2132-7, 1999.  [PUBMED Abstract]

  8. Yuan JM, Govindarajan S, Gao YT, et al.: Prospective evaluation of infection with hepatitis G virus in relation to hepatocellular carcinoma in Shanghai, China. J Infect Dis 182 (5): 1300-3, 2000.  [PUBMED Abstract]

  9. Farinati F, Floreani A, De Maria N, et al.: Hepatocellular carcinoma in primary biliary cirrhosis. J Hepatol 21 (3): 315-6, 1994.  [PUBMED Abstract]

  10. Bugianesi E, Leone N, Vanni E, et al.: Expanding the natural history of nonalcoholic steatohepatitis: from cryptogenic cirrhosis to hepatocellular carcinoma. Gastroenterology 123 (1): 134-40, 2002.  [PUBMED Abstract]

  11. Fattovich G, Stroffolini T, Zagni I, et al.: Hepatocellular carcinoma in cirrhosis: incidence and risk factors. Gastroenterology 127 (5 Suppl 1): S35-50, 2004.  [PUBMED Abstract]

  12. Shiratori Y, Yoshida H, Omata M: Management of hepatocellular carcinoma: advances in diagnosis, treatment and prevention. Expert Rev Anticancer Ther 1 (2): 277-90, 2001.  [PUBMED Abstract]

Pruebas de los beneficios



Justificación para los exámenes de detección

La justificación para los exámenes de detección del carcinoma hepatocelular (CHC) se basa en la idea de que se pueden identificar poblaciones de riesgo alto de CHC, como las de cirrosis. Sin embargo, 20 a 50% de los pacientes que presentan CHC tienen cirrosis que no se diagnosticó previamente.[1,2] Estos pacientes no formarán parte de un programa de supervivencia si se usa la presencia de cirrosis para definir la población objetivo.[3] Las posibles modalidades disponibles para los exámenes de detección son la alfafetoproteína (AFP) sérica y la ecografía. Los resultados anormales de los exámenes de detección pueden llevar a una biopsia hepática para realizar un diagnóstico. Se notifican complicaciones por biopsia hepática en 0,06 a 0,32% de los pacientes y se suelen presentar a las pocas horas posteriores a esta.

Marcadores tumorales para la detección del carcinoma hepatocelular

Hay cuatro categorías de marcadores tumorales que se usan o estudian en la actualidad para la detección del carcinoma hepatocelular. Estas incluyen antígenos oncofetales y antígenos glucoproteínicos, enzimas e isoenzimas, genes y citocinas.[4]

Alfafetoproteína

La AFP sérica, un antígeno glucoproteínico propio del feto, es el marcador tumoral más ampliamente usado para la detección en pacientes con CHC. La sensibilidad notificada de la AFP para la detección del CHC varía, en gran medida, en poblaciones positivas y negativas para el virus de la hepatitis B (VHB), lo que se puede atribuir a una coincidencia parcial en los diseños de estudios de detección y de diagnóstico.[3] Cuando la AFP se usa para la detección de poblaciones de riesgo alto, se notifican un sensibilidad de 39 a 97%, una especificidad de 76 a 95% y un valor pronóstico positivo (VPP) de 9 a 32%.[5-9] La AFP no es característica del CHC. Los valores también aumentan en la hepatitis aguda o crónica,[10] en el embarazo y en presencia de tumores de células germinativas.

En un estudio prospectivo de observación, con base en la población, que duró 16 años sobre detección del cáncer hepatocelular en 1.487 nativos de Alaska con infección crónica por VHB, se comparó la supervivencia de pacientes a los que se les identificó CHC mediante exámenes de detección con un grupo de comparación tradicional de pacientes con diagnóstico clínico de CHC.[8] El objetivo del programa de detección fue la medición de la AFP cada seis meses. Alcanzó 97% de sensibilidad y 95% de especificidad (sin incluir a mujeres embarazadas) para el CHC. No se han encontrado ni sensibilidad ni especificidad tan elevadas en otros grupos de riesgo alto,como en las personas con cirrosis.[11,12] No está claro si, de hecho, los exámenes de detección mejoraron la supervivencia.

Ecografía hepática

Las limitaciones de la sensibilidad y la especificidad de la AFP en la vigilancia de poblaciones de riesgo alto dieron lugar al uso de la ecografía como otro método de detección del CHC.[3] Los estudios de portadores del antígeno de superficie de hepatitis B sanos [5] y de pacientes con cirrosis [7] han definido las características de la eficacia de la ecografía como examen de detección para el CHC. La sensibilidad en los primeros fue de 71% y, en los segundos, de 78%, con un especificidad de 93%. Los VPP fueron de 14 y 73%, respectivamente. En un estudio de pacientes que estaban en lista de espera para trasplante de hígado, se encontró que la ecografía tuvo una sensibilidad de 58%, una especificidad de 94%, un valor pronóstico negativo de 91% y un VPP de 68%.[13]

Tomografía computarizada

Las limitaciones de la sensibilidad y la especificidad de la AFP y la ecografía en la vigilancia de poblaciones de riesgo alto, como las personas con cirrosis, dieron lugar a la evaluación de la tomografía computarizada (TC) como otro método de detección del CHC. Los estudios de pacientes con cirrosis indican que la TC puede ser un examen más sensible para el CHC que la ecografía o la AFP superior a 20 μg/l.[11,12]

Eficacia de los exámenes de detección y de los programas de vigilancia

En un ensayo controlado de 18.816 personas entre 35 y 59 años de edad con hepatitis B en Shanghai, se asignaron al azar pacientes a un grupo de exámenes de detección con AFP y ecografía cada seis meses o a un grupo de atención habitual. La mortalidad por CHC fue menor en el grupo de detección (83,2 vs. 131,5 por 100.000; cociente de tasa de mortalidad 0,63 [intervalo de confianza (IC) 95%, 0,41–0,98]). Si bien estos resultados son prometedores, se presentaron los siguientes problemas:

  • Los resultados variaron en las diferentes publicaciones.[14]
  • No se le dio seguimiento de forma activa al grupo de comparación.
  • El IC fue de alrededor de 1,0.
  • No se usó el análisis de intención de tratar.
  • La evaluación de los resultados no fue ciega.
  • No está clara la generalización a otras poblaciones.[15]

En un ensayo controlado aleatorizado, se estudiaron 5.581 hombres entre 30 y 69 años que eran portadores crónicos de VHB entre 1989 y 1995, en el condado de Qidong (China). De estos hombres, 3.712 se asignaron al azar al grupo de detección y 1.869, al grupo de control. Los exámenes de detección implicaron seis pruebas de AFP semestrales, con seguimiento de los pacientes con resultados anormales (≥20 μg/l). A todos los pacientes se les dio seguimiento ya fuera por cáncer de hígado o por muerte. La sensibilidad y especificidad generales del programa fueron 55,3 y 86,5%, respectivamente. En los pacientes que cumplieron con todos los exámenes de detección planificados, la sensibilidad fue de 80% y la especificidad, de 80,9%. La tasa de mortalidad del grupo de exámenes de detección (1.138 por 100.000 años-persona) no tuvo una diferencia significativa de la del grupo de control (1.114 por 100.000 años-persona), aunque los exámenes de detección con AFP condujeron a un diagnóstico prematuro de cáncer de hígado (es decir, el porcentaje de los casos en estadio I fue mucho más alto en el grupo de detección [29,0%] que en el grupo de control [6%]).[16] En una revisión se concluyó que el método de medición de la AFP no fue lo suficientemente sensible para detectar CHC, lo que afectó la interpretación del resultado negativo de este ensayo.[14]

Bibliografía
  1. Zaman SN, Johnson PJ, Williams R: Silent cirrhosis in patients with hepatocellular carcinoma. Implications for screening in high-incidence and low-incidence areas. Cancer 65 (7): 1607-10, 1990.  [PUBMED Abstract]

  2. Primary liver cancer in Japan. Clinicopathologic features and results of surgical treatment. Liver Cancer Study Group of Japan. Ann Surg 211 (3): 277-87, 1990.  [PUBMED Abstract]

  3. Collier J, Sherman M: Screening for hepatocellular carcinoma. Hepatology 27 (1): 273-8, 1998.  [PUBMED Abstract]

  4. Zhou L, Liu J, Luo F: Serum tumor markers for detection of hepatocellular carcinoma. World J Gastroenterol 12 (8): 1175-81, 2006.  [PUBMED Abstract]

  5. Sherman M, Peltekian KM, Lee C: Screening for hepatocellular carcinoma in chronic carriers of hepatitis B virus: incidence and prevalence of hepatocellular carcinoma in a North American urban population. Hepatology 22 (2): 432-8, 1995.  [PUBMED Abstract]

  6. Oka H, Tamori A, Kuroki T, et al.: Prospective study of alpha-fetoprotein in cirrhotic patients monitored for development of hepatocellular carcinoma. Hepatology 19 (1): 61-6, 1994.  [PUBMED Abstract]

  7. Pateron D, Ganne N, Trinchet JC, et al.: Prospective study of screening for hepatocellular carcinoma in Caucasian patients with cirrhosis. J Hepatol 20 (1): 65-71, 1994.  [PUBMED Abstract]

  8. McMahon BJ, Bulkow L, Harpster A, et al.: Screening for hepatocellular carcinoma in Alaska natives infected with chronic hepatitis B: a 16-year population-based study. Hepatology 32 (4 Pt 1): 842-6, 2000.  [PUBMED Abstract]

  9. Soresi M, Magliarisi C, Campagna P, et al.: Usefulness of alpha-fetoprotein in the diagnosis of hepatocellular carcinoma. Anticancer Res 23 (2C): 1747-53, 2003 Mar-Apr.  [PUBMED Abstract]

  10. Di Bisceglie AM, Hoofnagle JH: Elevations in serum alpha-fetoprotein levels in patients with chronic hepatitis B. Cancer 64 (10): 2117-20, 1989.  [PUBMED Abstract]

  11. Chalasani N, Horlander JC Sr, Said A, et al.: Screening for hepatocellular carcinoma in patients with advanced cirrhosis. Am J Gastroenterol 94 (10): 2988-93, 1999.  [PUBMED Abstract]

  12. Peterson MS, Baron RL, Marsh JW Jr, et al.: Pretransplantation surveillance for possible hepatocellular carcinoma in patients with cirrhosis: epidemiology and CT-based tumor detection rate in 430 cases with surgical pathologic correlation. Radiology 217 (3): 743-9, 2000.  [PUBMED Abstract]

  13. Dodd GD 3rd, Miller WJ, Baron RL, et al.: Detection of malignant tumors in end-stage cirrhotic livers: efficacy of sonography as a screening technique. AJR Am J Roentgenol 159 (4): 727-33, 1992.  [PUBMED Abstract]

  14. Aghoram R, Cai P, Dickinson JA: Alpha-foetoprotein and/or liver ultrasonography for screening of hepatocellular carcinoma in patients with chronic hepatitis B. Cochrane Database Syst Rev 9: CD002799, 2012.  [PUBMED Abstract]

  15. Zhang BH, Yang BH, Tang ZY: Randomized controlled trial of screening for hepatocellular carcinoma. J Cancer Res Clin Oncol 130 (7): 417-22, 2004.  [PUBMED Abstract]

  16. Chen JG, Parkin DM, Chen QG, et al.: Screening for liver cancer: results of a randomised controlled trial in Qidong, China. J Med Screen 10 (4): 204-9, 2003.  [PUBMED Abstract]

Pruebas de los perjuicios

Es posible que se presenten dos tipos de perjuicios o complicaciones por los exámenes de detección. Los perjuicios directos pueden obedecer a complicaciones de biopsias de hígado que se realizan como parte de las pruebas de diagnóstico. Dichas complicaciones se notifican en 0,06 a 0,32% de los pacientes y se suelen presentar en las pocas horas posteriores a la biopsia. Las complicaciones incluyen hemorragia, peritonitis biliar, penetración visceral y neumotórax. En escasas ocasiones, se presenta la muerte como resultado directo de la biopsia hepática (0,009–0,12%). Alrededor de un tercio de los pacientes presenta dolor en el sitio de entrada, en el cuadrante superior derecho o en el hombro derecho.[1] La citología por aspiración con aguja y la biopsia hepática se relacionan, en escasas ocasiones, con la implantación de células malignas en el trayecto de la aguja. Los sesgos por tiempo de anticipación diagnóstica (el diagnóstico prematuro en la evolución natural del CHC, en lugar de la supervivencia mejorada por el diagnóstico y el tratamiento tempranos), los sesgos por duración (la detección temprana de tumores de crecimiento más lento y menos dinámicos mediante exámenes de detección) o el sobrediagnóstico de CHC (la detección de los tumores que no afectarán la morbilidad o la mortalidad) pueden ser responsables completa o parcialmente de la mejora notificada de las tasas de supervivencia a 5 y 10 años.

Bibliografía
  1. Tobkes AI, Nord HJ: Liver biopsy: review of methodology and complications. Dig Dis 13 (5): 267-74, 1995 Sep-Oct.  [PUBMED Abstract]

Modificaciones a este sumario (03/21/2014)

Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer se revisan con regularidad y se actualizan en la medida en que se obtiene nueva información. Esta sección describe los cambios más recientes introducidos en este sumario a partir de la fecha arriba indicada.

Este sumario es nuevo.

Este sumario está redactado y mantenido por el Consejo Editorial del PDQ® de Exámenes de Detección y Prevención, que es editorialmente independiente del NCI. El sumario refleja una revisión independiente de la bibliografía y no representa una declaración de políticas del NCI o de los NIH. Para mayor información sobre las políticas de los sumarios y la función de los consejos editoriales del PDQ que mantienen los sumarios del PDQ, consultar en Información sobre este sumario del PDQ y la página sobre Banco de datos de información de cáncer (PDQ®).

Preguntas u opiniones sobre este sumario

Si tiene preguntas o algún comentario sobre este sumario, por favor envíelas a través del formulario de opinión disponible en nuestro portal de Internet, Cancer.gov/espanol.

Información sobre este sumario del PDQ



Propósito de este sumario

Este sumario del PDQ con información sobre el cáncer para profesionales de la salud provee información integral, revisada por expertos, con base en los datos probatorios sobre los exámenes de detección del cáncer de hígado (hepatocelular). Su propósito es servir como fuente de información y ayuda para los médicos que atienden a pacientes de cáncer. No provee pautas o recomendaciones formales para la toma de decisiones relacionadas con la atención de la salud.

Revisores y actualizaciones

El Consejo Editorial del PDQ® de Exámenes de Detección y Prevención revisa y actualiza regularmente este sumario a medida que es necesario, el cual es editorialmente independiente del Instituto Nacional del Cáncer. El sumario refleja un revisión independiente de la literatura médica y no representa la política del Instituto Nacional del Cáncer o los Institutos Nacionales de la Salud.

Los miembros de este Consejo revisan mensualmente los artículos recién publicados para determinar si un artículo debería:

  • discutirse en una reunión,
  • citarse incluyendo el texto, o
  • sustituir o actualizar un artículo ya citado.

Los cambios en los sumarios se deciden por medio de un proceso de consenso durante el que los miembros del Consejo evalúan la solidez de los datos probatorios en los artículos publicados y determinan la forma en que se debe incluir el artículo en el sumario.

Cualquier comentario o pregunta sobre el contenido de este sumario se debe enviar a la página del Internet Cancer.gov/espanol del NCI utilizando el Formulario de comunicación (Contact Form). Se solicita no comunicarse con los miembros del Consejo para presentar preguntas o comentarios sobre los sumarios. Los miembros del Consejo no responderán preguntas individuales.

Grados de comprobación científica

Algunas referencias bibliográficas en este sumario vienen seguidas de un grado de comprobación científica. Estas designaciones tienen el propósito de ayudar al lector a evaluar la solidez de los hechos científico-estadísticos que sustentan el uso de intervenciones o abordajes específicos. El Consejo Editorial del PDQ® de Exámenes de Detección y Prevención utiliza un sistema formal de jerarquización de la medicina factual para establecer las designaciones del grado de comprobación científica.

Permisos para el uso de este sumario

PDQ es una marca registrada. Aunque el contenido de los documentos del PDQ se puede usar libremente como texto, este no se puede identificar como un sumario de información sobre cáncer del PDQ del NCI a menos que se reproduzca en su totalidad y se actualice regularmente. Sin embargo, se permitirá que un autor escriba una oración como, por ejemplo, “El sumario con información sobre el cáncer del PDQ del NCI sobre prevención del cáncer de mama indica los siguientes riesgos de manera suscinta: [incluir fragmento del sumario]”.

El formato preferido para una referencia bibliográfica de este sumario del PDQ es el siguiente:

National Cancer Institute: PDQ® Exámenes de detección del cáncer de hígado (hepatocelular). Bethesda, MD: National Cancer Institute. Última actualización: <MM/DD/YYYY>. Disponible en: http://cancer.gov/espanol/pdq/deteccion/hepatocelular/HealthProfessional. Fecha de acceso: <MM/DD/YYYY>.

Las imágenes incluidas en este sumario se usan con permiso del autor, el artista o la casa editorial para su sola inclusión en los sumarios del PDQ. El permiso para usar las imágenes fuera del contexto de información del PDQ se debe obtener del propietario; el Instituto Nacional del Cáncer no lo puede otorgar. Para mayor información sobre el uso de las gráficas de este sumario, así como de muchas otras imágenes relacionadas con el cáncer, consultar Visual Online, una colección de más de 2.000 imágenes científicas.

Cláusula sobre el descargo de responsabilidad

La información en estos sumarios no se debe utilizar como base para determinar reembolsos por cuenta de las aseguradoras. Para mayor información sobre cobertura de seguros, consultar la página Cómo hacer frente al cáncer disponible en Cancer.gov.

Para mayor información

En Cancer.gov/espanol, se ofrece más información sobre cómo comunicarse o recibir ayuda en la página ¿En qué podemos ayudarle?. Las preguntas también se pueden enviar por correo electrónico utilizando el Formulario de comunicación.

Obtenga más información del NCI

Llame al 1-800-4-CANCER

Para obtener más información, las personas que residen en los Estados Unidos pueden llamar gratis al Servicio de Información del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237), de lunes a viernes de 8:00 a. m. a 8:00 p. m, hora del Este. Un especialista en información sobre el cáncer estará disponible para responder a sus preguntas.

Escríbanos

Para obtener información del NCI, sírvase escribir a la siguiente dirección:

NCI Public Inquiries Office
9609 Medical Center Dr.
Room 2E532 MSC 9760
Bethesda, MD 20892-9760

Busque en el portal de Internet del NCI

El portal de Internet del NCI provee acceso en línea a información sobre el cáncer, ensayos clínicos, y otros portales de Internet u organizaciones que ofrecen servicios de apoyo y recursos para los pacientes con cáncer y sus familias. Para una búsqueda rápida, use la casilla de búsqueda en la esquina superior derecha de cada página Web. Los resultados de una gama amplia de términos buscados incluirán una lista de las “Mejores Opciones,” páginas web que son escogidas de forma editorial que se asemejan bastante al término que usted busca.

Hay muchos lugares donde las personas pueden obtener materiales e información sobre tratamientos para el cáncer y servicios. Los hospitales pueden tener información sobre instituciones o regionales que ofrecen información sobre ayuda financiera, transporte de ida y vuelta para recibir tratamiento, atención en el hogar y sobre cómo abordar otros problemas relacionados con el tratamiento del cáncer.

Publicaciones

El NCI tiene folletos y otros materiales para pacientes, profesionales de la salud y el público en general. Estas publicaciones describen los diferentes tipos de cáncer, los métodos para tratarlo, pautas para hacerle frente e información sobre ensayos clínicos. Algunas publicaciones proveen información sobre las diferentes pruebas de detección del cáncer, sus causas y cómo prevenirlo, además de estadísticas e información sobre actividades de investigación llevadas a cabo en el NCI. Los materiales del NCI sobre estos y otros temas, se pueden solicitar en línea al Servicio de Localización de Publicaciones del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute Publications Locator) o imprimirse directamente. Estos materiales también se pueden solicitar con una llamada gratuita al Servicio de Información sobre el Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute's Cancer Information Service) al 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237).