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Exámenes de detección del cáncer de hígado (hepatocelular) (PDQ®)

  • Actualizado: 21 de marzo de 2014

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Pruebas de los beneficios

Justificación para los exámenes de detección
Marcadores tumorales para la detección del carcinoma hepatocelular
        Alfafetoproteína
Ecografía hepática
Tomografía computarizada
Eficacia de los exámenes de detección y de los programas de vigilancia



Justificación para los exámenes de detección

La justificación para los exámenes de detección del carcinoma hepatocelular (CHC) se basa en la idea de que se pueden identificar poblaciones de riesgo alto de CHC, como las de cirrosis. Sin embargo, 20 a 50% de los pacientes que presentan CHC tienen cirrosis que no se diagnosticó previamente.[1,2] Estos pacientes no formarán parte de un programa de supervivencia si se usa la presencia de cirrosis para definir la población objetivo.[3] Las posibles modalidades disponibles para los exámenes de detección son la alfafetoproteína (AFP) sérica y la ecografía. Los resultados anormales de los exámenes de detección pueden llevar a una biopsia hepática para realizar un diagnóstico. Se notifican complicaciones por biopsia hepática en 0,06 a 0,32% de los pacientes y se suelen presentar a las pocas horas posteriores a esta.

Marcadores tumorales para la detección del carcinoma hepatocelular

Hay cuatro categorías de marcadores tumorales que se usan o estudian en la actualidad para la detección del carcinoma hepatocelular. Estas incluyen antígenos oncofetales y antígenos glucoproteínicos, enzimas e isoenzimas, genes y citocinas.[4]

Alfafetoproteína

La AFP sérica, un antígeno glucoproteínico propio del feto, es el marcador tumoral más ampliamente usado para la detección en pacientes con CHC. La sensibilidad notificada de la AFP para la detección del CHC varía, en gran medida, en poblaciones positivas y negativas para el virus de la hepatitis B (VHB), lo que se puede atribuir a una coincidencia parcial en los diseños de estudios de detección y de diagnóstico.[3] Cuando la AFP se usa para la detección de poblaciones de riesgo alto, se notifican un sensibilidad de 39 a 97%, una especificidad de 76 a 95% y un valor pronóstico positivo (VPP) de 9 a 32%.[5-9] La AFP no es característica del CHC. Los valores también aumentan en la hepatitis aguda o crónica,[10] en el embarazo y en presencia de tumores de células germinativas.

En un estudio prospectivo de observación, con base en la población, que duró 16 años sobre detección del cáncer hepatocelular en 1.487 nativos de Alaska con infección crónica por VHB, se comparó la supervivencia de pacientes a los que se les identificó CHC mediante exámenes de detección con un grupo de comparación tradicional de pacientes con diagnóstico clínico de CHC.[8] El objetivo del programa de detección fue la medición de la AFP cada seis meses. Alcanzó 97% de sensibilidad y 95% de especificidad (sin incluir a mujeres embarazadas) para el CHC. No se han encontrado ni sensibilidad ni especificidad tan elevadas en otros grupos de riesgo alto,como en las personas con cirrosis.[11,12] No está claro si, de hecho, los exámenes de detección mejoraron la supervivencia.

Ecografía hepática

Las limitaciones de la sensibilidad y la especificidad de la AFP en la vigilancia de poblaciones de riesgo alto dieron lugar al uso de la ecografía como otro método de detección del CHC.[3] Los estudios de portadores del antígeno de superficie de hepatitis B sanos [5] y de pacientes con cirrosis [7] han definido las características de la eficacia de la ecografía como examen de detección para el CHC. La sensibilidad en los primeros fue de 71% y, en los segundos, de 78%, con un especificidad de 93%. Los VPP fueron de 14 y 73%, respectivamente. En un estudio de pacientes que estaban en lista de espera para trasplante de hígado, se encontró que la ecografía tuvo una sensibilidad de 58%, una especificidad de 94%, un valor pronóstico negativo de 91% y un VPP de 68%.[13]

Tomografía computarizada

Las limitaciones de la sensibilidad y la especificidad de la AFP y la ecografía en la vigilancia de poblaciones de riesgo alto, como las personas con cirrosis, dieron lugar a la evaluación de la tomografía computarizada (TC) como otro método de detección del CHC. Los estudios de pacientes con cirrosis indican que la TC puede ser un examen más sensible para el CHC que la ecografía o la AFP superior a 20 μg/l.[11,12]

Eficacia de los exámenes de detección y de los programas de vigilancia

En un ensayo controlado de 18.816 personas entre 35 y 59 años de edad con hepatitis B en Shanghai, se asignaron al azar pacientes a un grupo de exámenes de detección con AFP y ecografía cada seis meses o a un grupo de atención habitual. La mortalidad por CHC fue menor en el grupo de detección (83,2 vs. 131,5 por 100.000; cociente de tasa de mortalidad 0,63 [intervalo de confianza (IC) 95%, 0,41–0,98]). Si bien estos resultados son prometedores, se presentaron los siguientes problemas:

  • Los resultados variaron en las diferentes publicaciones.[14]
  • No se le dio seguimiento de forma activa al grupo de comparación.
  • El IC fue de alrededor de 1,0.
  • No se usó el análisis de intención de tratar.
  • La evaluación de los resultados no fue ciega.
  • No está clara la generalización a otras poblaciones.[15]

En un ensayo controlado aleatorizado, se estudiaron 5.581 hombres entre 30 y 69 años que eran portadores crónicos de VHB entre 1989 y 1995, en el condado de Qidong (China). De estos hombres, 3.712 se asignaron al azar al grupo de detección y 1.869, al grupo de control. Los exámenes de detección implicaron seis pruebas de AFP semestrales, con seguimiento de los pacientes con resultados anormales (≥20 μg/l). A todos los pacientes se les dio seguimiento ya fuera por cáncer de hígado o por muerte. La sensibilidad y especificidad generales del programa fueron 55,3 y 86,5%, respectivamente. En los pacientes que cumplieron con todos los exámenes de detección planificados, la sensibilidad fue de 80% y la especificidad, de 80,9%. La tasa de mortalidad del grupo de exámenes de detección (1.138 por 100.000 años-persona) no tuvo una diferencia significativa de la del grupo de control (1.114 por 100.000 años-persona), aunque los exámenes de detección con AFP condujeron a un diagnóstico prematuro de cáncer de hígado (es decir, el porcentaje de los casos en estadio I fue mucho más alto en el grupo de detección [29,0%] que en el grupo de control [6%]).[16] En una revisión se concluyó que el método de medición de la AFP no fue lo suficientemente sensible para detectar CHC, lo que afectó la interpretación del resultado negativo de este ensayo.[14]

Bibliografía
  1. Zaman SN, Johnson PJ, Williams R: Silent cirrhosis in patients with hepatocellular carcinoma. Implications for screening in high-incidence and low-incidence areas. Cancer 65 (7): 1607-10, 1990.  [PUBMED Abstract]

  2. Primary liver cancer in Japan. Clinicopathologic features and results of surgical treatment. Liver Cancer Study Group of Japan. Ann Surg 211 (3): 277-87, 1990.  [PUBMED Abstract]

  3. Collier J, Sherman M: Screening for hepatocellular carcinoma. Hepatology 27 (1): 273-8, 1998.  [PUBMED Abstract]

  4. Zhou L, Liu J, Luo F: Serum tumor markers for detection of hepatocellular carcinoma. World J Gastroenterol 12 (8): 1175-81, 2006.  [PUBMED Abstract]

  5. Sherman M, Peltekian KM, Lee C: Screening for hepatocellular carcinoma in chronic carriers of hepatitis B virus: incidence and prevalence of hepatocellular carcinoma in a North American urban population. Hepatology 22 (2): 432-8, 1995.  [PUBMED Abstract]

  6. Oka H, Tamori A, Kuroki T, et al.: Prospective study of alpha-fetoprotein in cirrhotic patients monitored for development of hepatocellular carcinoma. Hepatology 19 (1): 61-6, 1994.  [PUBMED Abstract]

  7. Pateron D, Ganne N, Trinchet JC, et al.: Prospective study of screening for hepatocellular carcinoma in Caucasian patients with cirrhosis. J Hepatol 20 (1): 65-71, 1994.  [PUBMED Abstract]

  8. McMahon BJ, Bulkow L, Harpster A, et al.: Screening for hepatocellular carcinoma in Alaska natives infected with chronic hepatitis B: a 16-year population-based study. Hepatology 32 (4 Pt 1): 842-6, 2000.  [PUBMED Abstract]

  9. Soresi M, Magliarisi C, Campagna P, et al.: Usefulness of alpha-fetoprotein in the diagnosis of hepatocellular carcinoma. Anticancer Res 23 (2C): 1747-53, 2003 Mar-Apr.  [PUBMED Abstract]

  10. Di Bisceglie AM, Hoofnagle JH: Elevations in serum alpha-fetoprotein levels in patients with chronic hepatitis B. Cancer 64 (10): 2117-20, 1989.  [PUBMED Abstract]

  11. Chalasani N, Horlander JC Sr, Said A, et al.: Screening for hepatocellular carcinoma in patients with advanced cirrhosis. Am J Gastroenterol 94 (10): 2988-93, 1999.  [PUBMED Abstract]

  12. Peterson MS, Baron RL, Marsh JW Jr, et al.: Pretransplantation surveillance for possible hepatocellular carcinoma in patients with cirrhosis: epidemiology and CT-based tumor detection rate in 430 cases with surgical pathologic correlation. Radiology 217 (3): 743-9, 2000.  [PUBMED Abstract]

  13. Dodd GD 3rd, Miller WJ, Baron RL, et al.: Detection of malignant tumors in end-stage cirrhotic livers: efficacy of sonography as a screening technique. AJR Am J Roentgenol 159 (4): 727-33, 1992.  [PUBMED Abstract]

  14. Aghoram R, Cai P, Dickinson JA: Alpha-foetoprotein and/or liver ultrasonography for screening of hepatocellular carcinoma in patients with chronic hepatitis B. Cochrane Database Syst Rev 9: CD002799, 2012.  [PUBMED Abstract]

  15. Zhang BH, Yang BH, Tang ZY: Randomized controlled trial of screening for hepatocellular carcinoma. J Cancer Res Clin Oncol 130 (7): 417-22, 2004.  [PUBMED Abstract]

  16. Chen JG, Parkin DM, Chen QG, et al.: Screening for liver cancer: results of a randomised controlled trial in Qidong, China. J Med Screen 10 (4): 204-9, 2003.  [PUBMED Abstract]