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¿Preguntas sobre el cáncer? 1-800-422-6237
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Consumo de cigarrillo: riesgos para la salud y cómo dejar de fumar (PDQ®)

Resumen de las pruebas

Nota: también se dispone de un sumario del PDQ separado sobre Grados de comprobación científica de los estudios de investigación sobre detección y prevención del cáncer.

Los sumarios del PDQ sobre prevención tratan de la prevención del cáncer, definida como una reducción de la incidencia de esta enfermedad. El PDQ contiene sumarios que se clasifican, en general, por tipo histológico de cáncer, particularmente, cuando hay factores de riesgo conocidos para los tipos específicos de cáncer. Este sumario aborda un factor de riesgo específico: el consumo de tabaco, que se relaciona con un número alto de diferentes tipos de cáncer (y de otras enfermedades crónicas) y que, de manera inequívoca, contiene carcinógenos humanos.[1] El enfoque de este sumario son las intervenciones clínicas de los profesionales de atención de la salud que disminuyen el consumo de tabaco.

Efectos del cese de fumar

Con base en pruebas sólidas, el consumo de cigarrillo produce cáncer de pulmón, de cavidad oral y faringe, de laringe, de esófago, de vejiga, de riñón, de páncreas, de estómago, de cuello uterino y leucemia mieloide aguda.[2] Evitar fumar o dejar de hacerlo disminuye la incidencia de cáncer y la mortalidad por esta enfermedad.

Descripción de las pruebas

  • Diseño del estudio: pruebas obtenidas en un ensayo controlado aleatorizado.
  • Validez interna: buena.
  • Congruencia: buena.
  • Magnitud de los efectos en los resultados de salud: el riesgo relativo (RR) de varios tipos de cáncer es mucho mayor en los fumadores de cigarrillo en comparación con quienes no fuman (según el sitio anatómico del cáncer, y la intensidad y la duración del consumo, el RR puede ser entre 2 y 10 veces mayor en poblaciones de fumadores). Se observa una disminución de 15% en el RR de mortalidad por todas las causas en los fumadores consuetudinarios que se someten a intervenciones clínicas para dejar de fumar.
  • Validez externa: buena.

Orientación y cese de fumar

Con base en pruebas sólidas, la orientación de un profesional de atención de la salud aumenta las tasas de cese de fumar.

Descripción de las pruebas

  • Diseño del estudio: pruebas obtenidas en ensayos controlados aleatorizados.
  • Validez interna: buena.
  • Congruencia: buena.
  • Magnitud de los efectos en los resultados de salud: la orientación mejora las tasas de cese de fumar (oportunidad relativa [OR], 1,56; intervalo de confianza [IC] 95%, 1,32–1,84).[3,4]
  • Validez externa: buena.

Orientación del médico y cese de fumar

Con base en pruebas sólidas, la orientación básica por parte de un médico para dejar de fumar mejora las tasas de cese.

  • :Diseño del estudio: pruebas obtenidas en ensayos controlados aleatorizados.
  • Validez interna: buena.
  • Congruencia: buena.
  • Magnitud de los efectos en los resultados de salud: la orientación de un médico mejora las tasas de cese de fumar (riesgo relativo [RR], 1,66; IC 95%, 1,42–1,94).[3]
  • Validez externa: buena.

Farmacoterapias y cese de fumar

Con base en pruebas sólidas, las farmacoterapias, incluidas las terapias sustitutivas con nicotina (goma de mascar, parches, aerosoles, pastillas e inhaladores), las terapias antidepresivas seleccionadas (por ejemplo, bupropión) y la terapia con agonistas del receptor de nicotina (vareniclina), tienen mejores tasas de cese de fumar que el placebo.

Descripción de las pruebas

  • Diseño del estudio: pruebas obtenidas en ensayos controlados aleatorizados.
  • Validez interna: buena.
  • Congruencia: buena.
  • Magnitud de los efectos en los resultados de salud: las terapias sustitutivas con nicotina, solas o combinadas, mejoran las tasas de cese de fumar sobre el placebo después de seis meses (RR, 1,58; IC 95%, 1,50–1,66).[5] El tratamiento con bupropión mejora las tasas de cese de fumar en comparación con el placebo después de seis meses (OR, 1,94; IC 95%, 1,72–2,19).[6] El tratamiento con vareniclina mejora las tasas de cese de fumar en comparación con el placebo después de seis meses (RR, 2,33; IC 95%, 1,95–2,80).[7]
  • Validez externa: buena.

Bibliografía

  1. IARC Working Group on the Evaluation of Carcinogenic Risks to Humans: Tobacco smoke and involuntary smoking. IARC Monogr Eval Carcinog Risks Hum 83: 1-1438, 2004. [PUBMED Abstract]
  2. U.S. Department of Health and Human Services: The Health Consequences of Smoking: A Report of the Surgeon General. Atlanta, Ga: U.S. Department of Health and Human Services, CDC, National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Office on Smoking and Health, 2004. Available online. Last accessed September 19, 2014.
  3. Lancaster T, Stead L: Physician advice for smoking cessation. Cochrane Database Syst Rev (4): CD000165, 2004. [PUBMED Abstract]
  4. Lemmens V, Oenema A, Knut IK, et al.: Effectiveness of smoking cessation interventions among adults: a systematic review of reviews. Eur J Cancer Prev 17 (6): 535-44, 2008. [PUBMED Abstract]
  5. Silagy C, Lancaster T, Stead L, et al.: Nicotine replacement therapy for smoking cessation. Cochrane Database Syst Rev (3): CD000146, 2004. [PUBMED Abstract]
  6. Hughes JR, Stead LF, Lancaster T: Antidepressants for smoking cessation. Cochrane Database Syst Rev (1): CD000031, 2007. [PUBMED Abstract]
  7. Cahill K, Stead LF, Lancaster T: Nicotine receptor partial agonists for smoking cessation. Cochrane Database Syst Rev (3): CD006103, 2008. [PUBMED Abstract]
  • Actualización: 23 de mayo de 2014