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¿Prequntas sobre el cáncer?

Depresión (PDQ®)

Versión Profesional De Salud
Actualizado: 10 de marzo de 2014

Sedación paliativa

El uso de la sedación paliativa para tratar los síntomas psicosociales y existenciales puede resultar particularmente polémico. El médico se puede enfrentar con muchas interrogantes éticas y clínicas —interrogantes que se pueden resolver de forma más fácil en el caso de sedación paliativa para el dolor y los síntomas físicos que para los síntomas de depresión y psicosociales—.

Por ejemplo, el fundamento ético para el uso de la sedación terminal (efecto doble) es claramente menos aplicable en el caso de los síntomas psiquiátricos. Bajo el principio del efecto doble, el efecto propuesto (aliviar el sufrimiento psicológico) se considera admisible mientras cualquiera de los riesgos o efectos negativos (es decir, una proyección de supervivencia reducida) no sea proyectada por el profesional de la salud. La dificultad se presenta debido a que el principio solo se refiere a la intención del profesional, cuando es la intención del paciente la que puede resultar confusa y potencialmente problemática. ¿Es el paciente deprimido el que no quiere sufrir más de síntomas depresivos y solo pide mejorarse, o tiene también el paciente la intención de pedirle al profesional de la salud que se le acorte su vida? El médico que se siente incómodo en dichas situaciones recurrirá a la guía de su comité de ética.

Otras interrogantes difíciles pueden resultar del valor potencialmente negativo que se asigna culturalmente a desprenderse de sí mismo, o "distraerse," como una manera más baja de lidiar con la situación. ¿Se debería animar al paciente ansioso que ya no tiene el deseo de enfrentar la ansiedad relacionada con el final de la vida y desea que se lo sede a trabajar con estos temas? o ¿Se permite que estos pacientes reciban la sedación para enfrentar su ansiedad? ¿Cuántas alternativas se deben tratar antes de considerar la ansiedad como no aceptable? Los profesionales de la salud deben tomar en cuenta sus propios sesgos culturales y religiosos, y los antecedentes culturales o religiosos de los pacientes y sus familiares cuando se enfrentan con tales pedidos.

Pocos estudios detallan el uso de la sedación terminal para tratar los síntomas psicosociales. Cuatro programas de cuidado paliativo en Israel, Sudáfrica y España participaron en una encuesta.[1] Un estudio único descubrió la experiencia que los japoneses tuvieron alrededor en relación con los aspectos de la terapia de sedación paliativa.[2,3][Grado de comprobación: II] Un estudio retrospectivo en el MD Anderson Cancer Center en Houston incluyó a 1.207 pacientes que ingresaron a una unidad de cuidado paliativo. La sedación paliativa se usó en 15% de los internados. Las indicaciones más comunes fueron el delirio (82%) y la disnea (6%). En estos casos, la sedación se administra a menudo temporalmente y fue reversible en 23% de este grupo de pacientes.[4]

Bibliografía
  1. Fainsinger RL, Waller A, Bercovici M, et al.: A multicentre international study of sedation for uncontrolled symptoms in terminally ill patients. Palliat Med 14 (4): 257-65, 2000.  [PUBMED Abstract]

  2. Morita T, Chinone Y, Ikenaga M, et al.: Ethical validity of palliative sedation therapy: a multicenter, prospective, observational study conducted on specialized palliative care units in Japan. J Pain Symptom Manage 30 (4): 308-19, 2005.  [PUBMED Abstract]

  3. Morita T, Chinone Y, Ikenaga M, et al.: Efficacy and safety of palliative sedation therapy: a multicenter, prospective, observational study conducted on specialized palliative care units in Japan. J Pain Symptom Manage 30 (4): 320-8, 2005.  [PUBMED Abstract]

  4. Elsayem A, Curry Iii E, Boohene J, et al.: Use of palliative sedation for intractable symptoms in the palliative care unit of a comprehensive cancer center. Support Care Cancer 17 (1): 53-9, 2009.  [PUBMED Abstract]