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Prevención del cáncer de cuello uterino (PDQ®)

Prevención del cáncer de cuello uterino

Evitar los factores de riesgo y aumentar los factores de protección pueden ayudar a prevenir el cáncer.

Evitar los factores de riesgo del cáncer, como fumar, tener sobrepeso y no practicar ejercicios puede ayudar a prevenir ciertos tipos de cáncer. Aumentar los factores de protección, como dejar de fumar, seguir un régimen de alimentación saludable y hacer ejercicios, también puede ayudar a prevenir algunos tipos de cáncer. Consulte con su médico u otro profesional de atención de la salud sobre cómo puede disminuir el riesgo de cáncer.

Los siguientes factores de riesgo aumentan el riesgo de cáncer de cuello uterino:

Infección por el papilomavirus humano

La causa más común de cáncer de cuello uterino es la infección del cuello uterino por el virus del papiloma humano (VPH) o papilomavirus humano. Hay más de 80 tipos de este virus, de los cuales 30 tipos pueden infectar el cuello uterino, y aproximadamente la mitad de estos se relacionan con este tipo de cáncer. Las infecciones por VPH son comunes, pero solo un número muy pequeño de mujeres infectadas con este virus presentan cáncer de cuello uterino.

Las infecciones por el VPH que causan cáncer de cuello uterino se contagian en su mayoría por contacto sexual. Las mujeres que comienzan su vida sexual a una edad temprana y que tienen muchas parejas sexuales presentan un riesgo mayor de infectarse por el VPH y de enfermarse de cáncer de cuello uterino.

Tabaquismo

Fumar cigarrillos y respirar el humo de tabaco en el ambiente aumentan el riesgo de cáncer de cuello uterino. Entre las mujeres infectadas por el VPH, la displasia y el cáncer invasivo se presentan de dos a tres veces más en quienes fumaron o que todavía fuman. El humo de tabaco en el ambiente causa un aumento pequeño en el riesgo.

Los siguientes factores de riesgo pueden aumentar el riesgo de cáncer de cuello uterino:

Número elevado de embarazos a término

Las mujeres que tuvieron más de siete embarazos a término presentan un riesgo mayor de cáncer de cuello uterino.

Uso prolongado de anticonceptivos orales

Las mujeres que han usado anticonceptivos orales ("la píldora”) por cinco años o más tienen un riesgo mayor de presentar cáncer de cuello uterino, comparadas con aquellas mujeres que nunca los usaron. El riesgo es más elevado después de diez años de uso.

Los siguientes factores de protección pueden disminuir el riesgo de cáncer de cuello uterino:

La prevención de infecciones por papilomavirus humano

El VPH se puede prevenir de las siguientes formas:

  • Evitar la actividad sexual: la infección del cuello uterino por VPH es la causa más común de cáncer de cuello uterino. Al evitar la actividad sexual, se disminuye el riesgo de infección por VPH.
  • Usar protección de barrera o geles espermicidas: algunos métodos usados para la prevención de las enfermedades venéreas disminuyen el riesgo de infección por VPH. El uso de métodos de barrera para el control de la natalidad (como el condón y los geles que matan los espermatozoides), ayuda a protegerse contra infecciones por este virus.
  • Vacunarse contra el VPH: la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) aprobó dos vacunas contra el VPH, que demostraron prevenir la infección por los dos tipos de este virus que causan la mayoría de los cánceres de cuello uterino. Las vacunas protegen contra la infección de estos tipos de VPH por un período de seis a ocho años y no se sabe si la protección dura más tiempo. Estas vacunas no protegen a las mujeres que ya están infectadas por este virus.

Exámenes de detección

Los exámenes pélvicos regulares y las pruebas de Pap ayudan a encontrar células anormales en el cuello del útero antes de que se forme el cáncer. Sin embargo, los exámenes y los procedimientos usados después de un resultado anormal de un examen pélvico o de una prueba de Pap pueden presentar riesgos. Por ejemplo, el tratamiento de lesiones de grado bajo puede afectar la posibilidad de una mujer de quedar embarazada o llevar a término su embarazo. En las mujeres menores de 25 años, los exámenes de detección con la prueba de Pap tienen más riesgos que beneficios. El examen de detección mediante la prueba Pap no es útil en mujeres mayores de 60 años que han tenido resultados negativos recientes. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre Exámenes de detección del cáncer de cuello uterino).

Se desconoce el efecto de la alimentación en el riesgo de cáncer de cuello uterino.

Los ensayos clínicos de prevención del cáncer se usan para estudiar formas de prevenirlo.

Los ensayos clínicos de prevención del cáncer se usan para estudiar formas de disminuir el riesgo de enfermar de ciertos tipos de cáncer. Algunos ensayos clínicos de prevención se realizan con personas sanas que no han tenido cáncer, pero que tienen un riesgo mayor de tenerlo. Otros ensayos clínicos de prevención se realizan con personas que han tenido cáncer y que tratan de prevenir otro cáncer del mismo tipo o disminuir la posibilidad de enfermar de un nuevo tipo de cáncer. Otros ensayos se realizan con voluntarios sanos de quienes no se sabe si tienen algún factor de riesgo de cáncer.

El objetivo de algunos ensayos clínicos de prevención del cáncer es determinar si las acciones que toman las personas pueden prevenirlo. Estas pueden incluir comer frutas y vegetales, hacer ejercicio, dejar de fumar o tomar ciertos medicamentos, vitaminas, minerales o complementos alimenticios.

En los ensayos clínicos se estudian nuevas maneras de prevenir el cáncer de cuello uterino.

Los ensayos clínicos se realizan en muchas partes del país. La información en inglés sobre estos se puede encontrar en la sección de ensayos clínicos del portal de Internet del NCI. Consultar la lista en inglés de ensayos clínicos del NCI sobre el cáncer en el Registro de Ensayos Clínicos del PDQ que aceptan pacientes para realizar estudios sobre la prevención del cáncer de cuello uterino.

  • Actualización: 30 de diciembre de 2013