Pasar al contenido principal

Vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH)

¿Qué son las vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH)?

Las vacunas contra el VPH protegen contra la infección por el virus de los papilomas humanos (VPH) que son un grupo de más de 200 virus relacionados, de los cuales más de 40 se transmiten por contacto sexual directo. Entre estos, hay dos tipos de VPH que causan verrugas genitales, y cerca de 12 tipos que  causan cánceres  —como los de cuello uterino, ano, orofaringe, pene, vulva y vagina.

Hay tres vacunas que protegen contra la infección por tipos de VPH que causan enfermedades y que están autorizadas para su uso en los Estados Unidos: Gardasil®, Gardasil® 9 y Cervarix®. Las tres vacunas protegen contra la infección por los tipos 16 y 18 del VPH, que son dos de los VPH de riesgo alto que causan cerca del 70 % de los cánceres de cuello uterino y un porcentaje todavía mayor de otros cánceres (1, 2). Gardasil también protege contra la infección por los tipos 6 y 11 del VPH, que causan el 90 % de las verrugas genitales (3). Gardasil 9 protege contra la infección por los mismos cuatro tipos de VPH y otros cinco tipos que causan cáncer (31, 33, 45, 52 y 58); juntos representan entre el 10 y 20 % de los cánceres de cuello uterino.

Gardasil 9 es ahora la única vacuna contra el VPH que se usa en los Estados Unidos. Cervarix y Gardasil aún se usan en otros países.

¿Quién debe vacunarse contra el VPH?

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) cuentan con un Comité Asesor sobre Prácticas de Vacunación (ACIP) que formula recomendaciones respecto a todas las vacunaciones en los Estados Unidos, incluso la vacuna contra el VPH. Las recomendaciones actuales del ACIP para la vacunación contra el VPH son las siguientes (4):

  • Niños y adultos de 9 a 26 años de edad. Por lo habitual, se recomienda la vacunación contra el VPH a los 11 o 12 años de edad, pero se puede iniciar a los 9 años. En el caso de las personas que no se vacunaron de forma satisfactoria, se recomienda la vacunación contra el VPH hasta los 26 años. 
  • Adultos de entre 27 y 45 años. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó el uso de la vacuna contra el VPH en personas de hasta 45 años, pero no se recomienda para todos los adultos de 27 a 45 años. El ACIP recomienda que los médicos hablen con los pacientes de esas edades que no recibieron la vacuna en el momento debido, para determinar si necesitan la vacuna contra el VPH. La vacuna contra el VPH  es menos beneficiosa en este grupo porque en esas edades hay más personas que se expusieron al virus. 
  • Mujeres embarazadas. Se debe esperar hasta después del embarazo para recibir la vacuna contra el VPH, pero no es necesario hacerse una prueba de embarazo antes de vacunarse. No hay indicios de que la vacunación afecte a las mujeres embarazadas ni que dañe al  feto

¿Cuántas dosis de la vacuna contra el VPH se necesitan?

La vacuna contra el VPH se administra en una serie de inyecciones. El ACIP recomienda distintos calendarios de vacunación según la edad (5). Los niños que comienzan a recibir la serie de vacunas antes de cumplir 15 años solo necesitan dos dosis para estar completamente protegidos. Las personas que comienzan a recibir la serie de vacunas a los 15 años o después y las personas que tienen ciertas afecciones médicas que debilitan el sistema inmunitario necesitan tres dosis para estar completamente protegidas. 

En estos momentos, los investigadores están estudiando la eficacia de la vacuna contra el VPH en una sola dosis. Consulte la pregunta ¿Qué investigaciones se están realizando sobre estrategias para prevenir la infección por el VPH?.

¿Cómo funcionan las vacunas contra el VPH?

Al igual que otras vacunas que protegen contra infecciones víricas, las vacunas contra el VPH estimulan al cuerpo para que produzca anticuerpos que, en encuentros futuros con el VPH, se unan al virus y le impidan infectar células.

Las vacunas contra el VPH de ahora se basan en partículas similares a un virus formadas por elementos de la superficie del VPH. Las partículas similares a un virus no son infecciosas porque les falta el ADN del virus. Sin embargo, se parecen mucho al virus natural, y los anticuerpos contra esas partículas también actúan contra el virus natural. Se descubrió que estas partículas son muy inmunogénicas, es decir, que estimulan al cuerpo para que produzca grandes cantidades de anticuerpos. Esto hace que las vacunas sean muy eficaces.

Las vacunas no protegen contra otras enfermedades de transmisión sexual ni tratan las infecciones por el VPH o enfermedades causadas por VPH existentes.

¿Qué tan eficaces son las vacunas contra el VPH?

Las vacunas contra el VPH son muy eficaces en la prevención de infecciones por los tipos de VPH a los que se dirigen las vacunas cuando se administran antes de la exposición inicial al virus, es decir, antes de que la persona comience la actividad sexual.

En los estudios que llevaron a la aprobación de Gardasil y Cervarix, se comprobó que estas vacunas ofrecen casi el 100 % de protección contra las infecciones persistentes por los tipos 16 y 18 del VPH en el cuello uterino y contra los cambios en las células del cuello uterino que estas infecciones persistentes a veces causan en el cuello uterino. Gardasil 9 es tan eficaz como Gardasil para la prevención de las enfermedades causadas por los cuatro tipos de VPH que tienen características comunes (6, 11, 16 y 18), según la producción de anticuerpos en participantes de estudios clínicos. En los estudios que llevaron a la aprobación de Gardasil 9 se comprobó que es casi 100 % eficaz en la prevención de enfermedades de cuello uterino, vulva y vagina que causan los otros cinco tipos de VPH (31, 33, 45, 52 y 58) a los que se dirige esta vacuna (6). En un documento expositivo de 2017, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que las vacunas contra el VPH tienen una eficacia equivalente (7). Se ha comprobado que la vacuna Cervarix ofrece protección parcial contra otros tipos de VPH que también pueden causar cáncer, pero que no se incluyen en la vacuna, un fenómeno llamado protección cruzada (8).

Un metanálisis realizado en 2019 de programas de vacunación contra el VPH solo para niñas en 14 países, que incluyó a más de 60 millones de personas vacunadas, se observaron fuertes indicios de la eficacia de la vacuna (9). Por ejemplo, en comparación con el periodo antes de que comenzaran las vacunaciones: 

  • las infecciones por los tipos 16 y 18 del VPH disminuyeron 83 % en las adolescentes de 15 a 19 años y 66 % en las mujeres de 20 a 24 años por un período de hasta 8 años después del inicio de las vacunaciones
  • los diagnósticos de verrugas anogenitales disminuyeron 67 % en las adolescentes de 15 a 19 años y 54 % en las mujeres de 20 a 24 años por un período de hasta 9 años después del inicio de las vacunaciones;
  • la prevalencia de las lesiones precancerosas que pueden causar cáncer de cuello uterino disminuyeron 51 % en las adolescentes de 15 a 19 años y 31 % en las mujeres de 20 a 24 años por un período de hasta 9 años después del inicio de las vacunaciones. 

Se ha determinado que, a la fecha, la protección contra los tipos de VPH a los que se han dirigido las vacunas dura al menos 10 años con Gardasil (10), al menos 9 años con Cervarix (11) y al menos 6 años con Gardasil 9 (12). Los estudios a largo plazo, que todavía están en curso, sobre la eficacia de las vacunas, ayudarán a los científicos a entender mejor la duración total de la protección.

En un estudio clínico de Gardasil en hombres se indicó que esta vacuna impide los cambios en las células del ano por la infección persistente del VPH y las verrugas genitales (13). En los análisis de datos de mujeres que participaron en un estudio clínico de Cervarix revelaron que esta vacuna protege a mujeres contra las infecciones persistentes por los VPH 16 y 18 en el ano (14) y en la cavidad oral (15).

¿Por qué es importante que las personas sigan las recomendaciones sobre las vacunas contra el VPH?

La combinación de la vacunas contra el VPH y las pruebas de detección en el cuello uterino ofrecen la máxima protección contra el cáncer de cuello uterino. Además, la vacunación es la intervención de salud pública aprobada para disminuir el riesgo de presentar cánceres relacionados con el VPH en sitios distintos al cuello uterino.

Es importante que el mayor número posible de personas en el grupo de edad recomendado reciban la vacuna. La vacunación no solo protege contra la infección por tipos específicos de VPH a quienes se vacunan, sino que cuando un porcentaje significativo de la población se vacuna, también es posible disminuir la la prevalencia de los tipos de VPH contra los que se vacuna, ya que ofrece algo de protección a las personas que no están vacunadas (fenómeno llamado inmunidad colectiva). Por ejemplo, en Australia, donde un porcentaje alto de niñas están vacunadas con Gardasil, durante los primeros 4 años del programa de vacunación se observó una disminución de la incidencia de verrugas genitales en los hombres jóvenes (que no se vacunaban en aquel entonces) así como en las mujeres jóvenes (16).

Otra prueba de que la vacunación a gran escala contra el VPH ofrece protección para las personas que no están vacunadas proviene de un metanálisis realizado en 2019 de programas de vacunación contra el VPH de solo niñas  en 14 países de ingresos altos que incluyó a 60 millones de personas vacunadas (9). En este análisis se comprobó que, hasta 8 años después del inicio de las vacunaciones, los diagnósticos de verrugas anogenitales disminuyeron un 31 % en las mujeres de 25 a 29 años, un 48 % en los hombres de 15 a 19 años y un 32 % en los hombres de 20 a 24 años, en comparación con el período antes de que comenzaran las vacunaciones.

Es posible que la vacunación contra el VPH generalizada disminuya en un 90 % la incidencia del cáncer de cuello uterino en el mundo (8, 12). Además, las vacunas disminuyen la necesidad de administrar pruebas de detección y tratamiento posterior, biopsias y procedimientos invasores que se usan para dar seguimiento cuando se observan anomalías en las pruebas de detección de cuello uterino. Asimismo, la vacuna contra el VPH ayuda a disminuir los costos de atención médica y a calmar la ansiedad relacionada con los procedimientos de seguimiento (17).

Hasta hace poco, los otros cánceres por el VPH eran menos frecuentes que el cáncer de cuello uterino. Sin embargo, la incidencia del cáncer de orofaringe y del cáncer de ano positivos para el VPH está en aumento en los Estados Unidos (18), mientras que la incidencia de cáncer de cuello uterino está en disminución, sobre todo, debido a programas muy eficaces de detección del cáncer de cuello uterino. Por este motivo, en los Estados Unidos, los cánceres a causa del VPH que no son de cuello uterino son ahora tan frecuentes como los de cuello uterino. Además, la mayoría de los cánceres positivos para el VPH que no son de cuello uterino se presentan en los hombres. No hay programas formales para la detección de cánceres que no sean de cuello uterino, así que la vacunación universal podría ser de gran beneficio para la salud pública.

¿Qué tan seguras son las vacunas contra el VPH?

Antes de su aprobación, se evaluaron la seguridad y la eficacia de las tres vacunas contra el VPH en decenas de miles de personas en los Estados Unidos y en muchos otros países. Desde su aprobación, millones de personas se han vacunado y, hasta la fecha, no se ha comprobado que las vacunas causen efectos secundarios graves. Los problemas más frecuentes son un dolor de corta duración y otros síntomas localizados en el sitio de la inyección. Estos problemas son parecidos a los que se suelen presentar con otras vacunas.

En un análisis de seguridad que realizaron la FDA y los CDC, se consideraron los efectos adversos asociados a la vacunación con Gardasil notificados al Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS) desde la aprobación de esta vacuna (1921). Los índices de los efectos adversos en el análisis de seguridad coincidieron con los que se observaron en los estudios de seguridad realizados antes de que se aprobara la vacuna y fueron parecidos a los que se observaron con otras vacunas. Sin embargo, se observó un porcentaje más alto de síncopes (desmayos) y de tromboembolias venosas (coágulos de sangre) con Gardasil en comparación con lo que se observa habitualmente con otras vacunas. Las pacientes que presentaron coágulos de sangre tenían factores de riesgo conocidos, como el consumo de anticonceptivos orales. En un análisis de seguridad de Gardasil en Dinamarca y Suecia no se identificó un riesgo mayor de coágulos de sangre (20). En el análisis de datos de seguridad más reciente de vacunas contra el VPH, aún se indica que estas vacunas son seguras (22).

Cuando las personas se desmayan, las caídas a veces causan lesiones graves, como las lesiones de la cabeza. Casi siempre es posible evitar estas caídas  al mantener a la persona sentada durante 15 minutos después de vacunarla. La FDA y los CDC recuerdan al personal médico que, para evitar caídas y lesiones, todas las personas deberán permanecer sentadas o acostadas y ser vigiladas de cerca durante 15 minutos después de que reciben la vacuna. Los CDC ofrecen más información en la página Human Papillomavirus (HPV) Vaccine.

¿Se debe administrar la vacuna contra el VPH a mujeres ya infectadas por este virus o que tienen cambios en las células del cuello uterino?

El ACIP recomienda que las mujeres con la infección por el VPH o que tienen un resultado anormal en la prueba de Papanicolaou que tal vez indique una infección por el VPH reciban la vacuna contra el VPH si tienen la edad recomendada para vacunarse debido a la posible protección contra los tipos de VPH de riesgo alto que todavía no tienen. Sin embargo, a estas mujeres se les deberá decir que la vacuna no cura las infecciones por el VPH existentes ni trata las anomalías que surjan de los resultados de la prueba de Papanicolaou (23).

Aunque se observó que las vacunas contra el VPH no son peligrosas cuando se administran a personas ya infectadas por el virus, las vacunas no tratan las infecciones. Las vacunas ofrecen el máximo beneficio si la persona las recibe antes de iniciar su actividad sexual (24, 25).

Es probable que una persona expuesta al VPH obtenga algún beneficio de la vacuna de todas formas, aunque esté infectada por uno o más tipos de VPH que se incluyan en las vacunas.

¿Si una mujer ya se vacunó, aún necesita hacerse exámenes de detección del cáncer de cuello uterino?

Sí. Debido a que las vacunas contra el VPH no protegen contra todos los tipos de VPH que causan cáncer, se aconseja que las mujeres vacunadas sigan las mismas recomendaciones para los exámenes de detección que las mujeres que no estén vacunadas. Las recomendaciones sobre los exámenes de detección para las mujeres vacunadas podrían cambiar en el futuro.

¿Cuánto cuesta vacunarse contra el VPH y lo pagará el seguro?

La mejor manera de saber cuánto costará vacunarse es comunicarse con su seguro médico o a la clínica.

La mayoría de los planes de seguro privado cubren la vacunación contra el VPH. La Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio (Affordable Care Act, ACA) del gobierno federal dispone que la mayoría de los planes de seguro privados cubran los servicios preventivos recomendados (incluso la vacunación contra el VPH) sin copago ni deducible.

Medicaid cubre la vacunación contra el VPH según las recomendaciones del ACIP, y las vacunaciones son un servicio obligatorio en Medicaid para las personas menores de 21 años que reúnan los requisitos. Además, el programa federal Vacunas para niños (VFC) ofrece servicios de vacunación para niños de hasta 18 años que reúnan los requisitos de Medicaid, sin seguro o con cobertura insuficiente, que se vacunen en  un Centro Médico con Autorización Federal o una Clínica Médica Rural, o que sean indígenas estadounidenses o de Alaska. Para obtener más información sobre este programa, consultar la página de los CDC Vaccines for Children Program (VFC).

Merck, el fabricante de Gardasil 9, ofrece el Programa Merck de Asistencia de Vacunas para Pacientes, mediante el que se ofrece Gardasil 9 en forma gratuita a personas de 19 a 26 años que viven en los Estados Unidos, que no tienen seguro médico y que tienen un ingreso anual familiar menor a una cantidad específica. Para obtener más información sobre este programa, consultar Merck Helps™.

¿Qué investigaciones se están realizando sobre las estrategias para prevenir la infección por el VPH?

Si una sola dosis de la vacuna contra el VPH fuera eficaz, eso sería un adelanto importante. El análisis de datos de un estudio clínico de Cervarix en el ámbito comunitario en Costa Rica, donde los índices de cáncer de cuello uterino son altos, reveló que incluso una sola dosis de la vacuna hizo que el cuerpo produjera alrededor de nueve veces más anticuerpos contra el VPH que lo que el cuerpo produce en respuesta a una infección natural por este virus, y que esas concentraciones de anticuerpos duraron un mínimo de 7 años (26). Además, los índices de infección por el VPH permanecieron bajos durante al menos 7 años (27). En un estudio grande que incluyó datos nacionales de mujeres de toda Australia, donde los índices de vacunación son altos, se reveló que 1 dosis de la vacuna contra el VPH fue tan eficaz como 2 o 3 dosis para prevenir las lesiones de cuello uterino de grado alto (28). En la actualidad se lleva a cabo un estudio clínico aleatorizado en Costa Rica para evaluar si una sola dosis de la vacuna contra el VPH es suficiente para proteger contra la infección por este virus (29, 30).

Otra estrategia de prevención que se explora es el uso de microbicidas tópicos. Se descubrió que la carragenina, un compuesto que se extrae de un tipo de alga y que es de uso generalizado en la elaboración de alimentos y otros productos, inhibe la infección por el VPH en estudios de laboratorio. En un análisis de datos preliminar de un estudio clínico aleatorizado se indicó que el uso constante de un gel lubricante que contiene carragenina redujo el riesgo de infección por el VPH en el aparato genital de mujeres sanas (31).

Los investigadores están estudiando cómo diseñar vacunas terapéuticas contra el VPH que, en vez de prevenir las infecciones por este virus, impidan que se presente el cáncer en las mujeres previamente infectadas (3235). Estas vacunas funcionan mediante la estimulación del sistema inmunitario para que este ataque específicamente  las células infectadas y las destruya. En estudios clínicos en curso se está probando la seguridad y la eficacia de una vacuna de ADN terapéutica para tratar las lesiones de cuello uterino y de vulva relacionadas con el VPH.

Bibliografía selecta
  1. Chaturvedi AK, Engels EA, Pfeiffer RM, et al. Human papillomavirus and rising oropharyngeal cancer incidence in the United States. Journal of Clinical Oncology 2011; 29(32):4294–4301.

    [PubMed Abstract]
  2. Gillison ML, Chaturvedi AK, Lowy DR. HPV prophylactic vaccines and the potential prevention of noncervical cancers in both men and women. Cancer 2008; 113(10 Suppl):3036-3046.

    [PubMed Abstract]
  3. Koutsky LA, Ault KA, Wheeler CM, et al. A controlled trial of a human papillomavirus type 16 vaccine. New England Journal of Medicine 2002; 347(21):1645-1651.

    [PubMed Abstract]
  4. Meites E, Szilagyi PG, Chesson HW, et al. Human papillomavirus vaccination for adults: Updated recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices. MMWR Morbidity and Mortality Weekly Report 2019; 68(32):698–702. 

    [PubMed Abstract]
  5. Meites E, Kempe A, Markowitz LE. Use of a 2-dose schedule for human papillomavirus vaccination — Updated recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices. MMWR Morbidity and Mortality Weekly Report 2016; 65:1405–1408. 

    [PubMed Abstract]
  6. Chatterjee A. The next generation of HPV vaccines: Nonavalent vaccine V503 on the horizon. Expert Review of Vaccines 2014; 13(11):1279-90.

    [PubMed Abstract]
  7. World Health Organization. Human papillomavirus vaccines: WHO position paper, May 2017-Recommendations. Vaccine 2017; 35(43):5753-5755.

    [PubMed Abstract]
  8. Kavanagh K, Pollock KG, Cuschieri K, et al. Changes in the prevalence of human papillomavirus following a national bivalent human papillomavirus vaccination programme in Scotland: a 7-year cross-sectional study. The Lancet. Infectious Diseases 2017; 17(12):1293-1302.

    [PubMed Abstract]
  9. Drolet M, Bénard É, Pérez N, Brisson M; HPV Vaccination Impact Study Group. Population-level impact and herd effects following the introduction of human papillomavirus vaccination programmes: Updated systematic review and meta-analysis. Lancet 2019; 394(10197):497-509. 

    [PubMed Abstract]
  10. Kjaer SK, Nygård M, Dillner J, et al. A 12-year follow-up on the long-term effectiveness of the quadrivalent human papillomavirus vaccine in 4 Nordic countries. Clinical Infectious Diseases 2018; 66(3):339-345.

    [PubMed Abstract]
  11. Naud PS, Roteli-Martins CM, De Carvalho NS, et al. Sustained efficacy, immunogenicity, and safety of the HPV-16/18 AS04-adjuvanted vaccine: Final analysis of a long-term follow-up study up to 9.4 years post-vaccination. Human Vaccines and Immunotherapeutics 2014; 10(8):2147-2162.

    [PubMed Abstract]
  12. Huh WK, Joura EA, Giuliano AR, et al. Final efficacy, immunogenicity, and safety analyses of a nine-valent human papillomavirus vaccine in women aged 16-26 years: a randomised, double-blind trial. Lancet 2017; 390(10108):2143-2159.

    [PubMed Abstract]
  13. Giuliano AR, Palefsky JM, Goldstone S, et al. Efficacy of quadrivalent HPV vaccine against HPV Infection and disease in males. New England Journal of Medicine 2011; 364(5):401-411.

    [PubMed Abstract]
  14. Kreimer AR, Gonzalez P, Katki H, et al. Efficacy of a bivalent HPV 16/18 vaccine against anal HPV 16/18 infection among young women: A nested analysis within the Costa Rica Vaccine Trial. Lancet Oncology 2011; 12(9):862–870.

    [PubMed Abstract]
  15. Herrero R, Quint W, Hildesheim A, et al. Reduced prevalence of oral human papillomavirus (HPV) 4 years after bivalent HPV vaccination in a randomized clinical trial in Costa Rica. PLoS One 2013; 8(7):e68329.

    [PubMed Abstract]
  16. Ali H, Guy RJ, Wand H, et al. Decline in in-patient treatments of genital warts among young Australians following the national HPV vaccination program. BMC Infectious Diseases 2013; 13:140.

    [PubMed Abstract]
  17. Steinbrook R. The potential of human papillomavirus vaccines. New England Journal of Medicine 2006; 354(11):1109–1112.

    [PubMed Abstract]
  18. Jemal A, Simard EP, Dorell C, et al. Annual Report to the Nation on the Status of Cancer, 1975-2009, featuring the burden and trends in human papillomavirus (HPV)-associated cancers and HPV vaccination coverage levels. Journal of the National Cancer Institute 2013; 105(3):175-201.

    [PubMed Abstract]
  19. Gee J, Naleway A, Shui I, et al. Monitoring the safety of quadrivalent human papillomavirus vaccine: Findings from the Vaccine Safety Datalink. Vaccine 2011; 29(46):8279-8284.

    [PubMed Abstract]
  20. Arnheim-Dahlström L, Pasternak B, Svanström H, Sparén P, Hviid A. Autoimmune, neurological, and venous thromboembolic adverse events after immunisation of adolescent girls with quadrivalent human papillomavirus vaccine in Denmark and Sweden: Cohort study. British Medical Journal 2013; 347:f5906.

    [PubMed Abstract]
  21. Stokley S, Jeyarajah J, Yankey D, et al. Human papillomavirus vaccination coverage among adolescents, 2007-2013, and postlicensure vaccine safety monitoring, 2006-2014--United States. MMWR Morbidity and Mortality Weekly Report 2014; 63(29):620-624. 

    [PubMed Abstract]
  22. Gee J, Weinbaum C, Sukumaran L, Markowitz LE. Quadrivalent HPV vaccine safety review and safety monitoring plans for nine-valent HPV vaccine in the United States. Human vaccines & immunotherapeutics 2016; 12(6):1406-1417. 

    [PubMed Abstract]
  23. Markowitz LE, Dunne EF, Saraiya M, et al. Human papillomavirus vaccination: recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices (ACIP). Morbidity and Mortality Weekly Report 2014; 63(RR-05):1-30.

    [PubMed Abstract]
  24. Hildesheim A, Herrero R, Wacholder S, et al. Effect of human papillomavirus 16/18 L1 viruslike particle vaccine among young women with preexisting infection: A randomized trial. JAMA 2007; 298(7):743–753.

    [PubMed Abstract]
  25. Hildesheim A, Gonzalez P, Kreimer AR, et al. Impact of human papillomavirus (HPV) 16 and 18 vaccination on prevalent infections and rates of cervical lesions after excisional treatment. American Journal of Obstetrics and Gynecology 2016; 215(2):212.e1-212.e15.

     

     

    [PubMed Abstract]
  26. Kreimer AR, Herrero R, Sampson JN, et al. Evidence for single-dose protection by the bivalent HPV vaccine-Review of the Costa Rica HPV vaccine trial and future research studies. Vaccine 2018 Jan 20. pii: S0264-410X(18)30018-5.

    [PubMed Abstract]
  27. Safaeian M, Sampson JN, Pan Y, et al. Durability of protection afforded by fewer doses of the HPV16/18 vaccine: The CVT Trial. Journal of the National Cancer Institute 2018; 110(2). doi: 10.1093/jnci/djx158.

    [PubMed Abstract]
  28. Brotherton JM, Budd A, Rompotis C, et al. Is one dose of human papillomavirus vaccine as effective as three?: A national cohort analysis. Papillomavirus Research 2019; 8:100177. 

    [PubMed Abstract]
  29. Kreimer AR, Sherman ME, Sahasrabuddhe VV, Safaeian M. The case for conducting a randomized clinical trial to assess the efficacy of a single dose of prophylactic HPV vaccines among adolescents. Journal of the National Cancer Institute 2015; 107(3). pii: dju436. doi: 10.1093/jnci/dju436

  30. Sampson JN, Hildesheim A, Herrero R, et al. Design and statistical considerations for studies evaluating the efficacy of a single dose of the human papillomavirus (HPV) vaccine. Contemporary Clinical Trials 2018; 68:35-44.

    [PubMed Abstract]
  31. Magnan S, Tota JE, El-Zein M, et al. Efficacy of a carrageenan gel against transmission of cervical HPV (CATCH): Interim analysis of a randomized, double-blind, placebo-controlled, phase 2B trial. Clinical Microbiology and Infection 2019; 25(2):210-216. 

    [PubMed Abstract]
  32. Hancock G, Hellner K, Dorrell L. Therapeutic HPV vaccines. Best practice & research. Clinical obstetrics & gynaecology 2018; 47:59-72.

    [PubMed Abstract]
  33. Yang A, Farmer E, Wu TC, Hung CF. Perspectives for therapeutic HPV vaccine development. Journal of Biomedical Science 2016; 23(1):75.

    [PubMed Abstract]
  34. Trimble CL, Morrow MP, Kraynyak KA, et al. Safety, efficacy, and immunogenicity of VGX-3100, a therapeutic synthetic DNA vaccine targeting human papillomavirus 16 and 18 E6 and E7 proteins for cervical intraepithelial neoplasia 2/3: a randomised, double-blind, placebo-controlled phase 2b trial. Lancet 2015; 386(10008):2078-2088.

    [PubMed Abstract]
  35. Harper DM, Nieminen P, Donders G, et al. The efficacy and safety of Tipapkinogen Sovacivec therapeutic HPV vaccine in cervical intraepithelial neoplasia grades 2 and 3: Randomized controlled phase II trial with 2.5 years of follow-up. Gynecologic Oncology 2019; 153(3):521-529. 

    [PubMed Abstract]
  • Revisión:

Si desea copiar algo de este texto, vea Derechos de autor y uso de imágenes y contenido sobre instrucciones de derechos de autor y permisos. En caso de reproducción digital permitida, por favor, dé crédito al Instituto Nacional del Cáncer como su creador, y enlace al producto original del NCI usando el título original del producto; por ejemplo, “Vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH) publicada originalmente por el Instituto Nacional del Cáncer.”