Radiación

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La radiación, de ciertas longitudes de onda, llamada radiación ionizante, tiene suficiente energía para dañar el ADN y causar cáncer. La radiación ionizante incluye radiación ultravioleta (UV), radón, rayos X y otras formas de radiación de alta energía. Las formas de radiación de energía más baja, no ionizante, como la luz visible y la energía de los teléfonos celulares y de campos magnéticos, no dañan el ADN y no se ha encontrado que causen cáncer.

Radón

El radón es un gas radiactivo que expiden las rocas y la tierra. El radón se forma cuando el elemento radio se desintegra. El radio se forma a su vez cuando se desintegran los elementos radiactivos uranio y torio. La gente que se expone a altos grados de radón tiene un riesgo mayor de cáncer de pulmón.

Si usted vive en una zona del país que tiene altas concentraciones de radón en las rocas y en la tierra, puede querer examinar su casa para este gas. Los análisis de radón para el hogar son fáciles de usar y no cuestan mucho. La mayoría de las tiendas de ferretería venden paquetes de análisis. Hay muchas formas de hacer disminuir la cantidad de radón a una concentración que no es peligrosa en el hogar. Para mayor información disponible sobre el radón vea la página sobre el radón y la hoja informativa Radón y cáncer.

Rayos X y otras fuentes de radiación

La radiación de alta energía, como los rayos X, los rayos gamma, las partículas alfa, partículas beta y los neutrones pueden dañar el ADN y causar cáncer. Estas formas de radiación pueden emitirse en accidentes de plantas nucleares de electricidad y cuando se fabrican, prueban o usan armas atómicas.

Ciertos procedimientos médicos, como las radiografías, las exploraciones con tomografía computarizada (TC), o con tomografía por emisión de positrones y la radioterapia pueden también causar daño celular que puede resultar en cáncer. Sin embargo, los riesgos de cáncer por estos procedimientos médicos son muy pequeños, y el beneficio de tenerlos es casi siempre mayor que los riesgos.

Hable con su doctor si piensa que tiene riesgo de cáncer porque tuvo exposición a radiación. Quien piensa hacerse una TC deberá hablar con su doctor acerca de la necesidad del procedimiento y sobre sus riesgos y beneficios. Los pacientes con cáncer deberán hablar con sus doctores sobre la posibilidad de que el tratamiento con radiación pueda aumentar el riesgo de padecer un segundo cáncer más adelante.

Para mayor información, vea las hojas informativas Accidentes en plantas nucleares de electricidad y el riesgo de cáncer y Tomografía computarizada (TC) y exploraciones para cáncer.