¿Prequntas sobre el cáncer?

Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez (PDQ®)

Versión para profesionales de salud

Efectos tardíos en los órganos de los sentidos

Audición

Los niños tratados por neoplasias malignas pueden tener riesgo de pérdida de audición temprana o de comienzo tardío, que puede afectar el aprendizaje, la comunicación, el rendimiento escolar, la interacción social y la calidad de vida en general. La pérdida de audición como efecto tardío del tratamiento se puede presentar después de la exposición a compuestos de platino (cisplatino y carboplatino), la radiación craneal o ambas. Estas exposiciones terapéuticas son más frecuentes durante el tratamiento de tumores sólidos en el sistema nervioso central (SNC) u otras partes del cuerpo. Los niños son más susceptibles a los efectos ototóxicos de las sustancias con platino que los adultos.[1,2]

Los factores de riesgo relacionados con la pérdida de audición son los siguientes:

  • Edad más temprana en el momento del tratamiento.
  • Dosis acumuladas más altas de quimioterapia con base en platino.
  • Exposición al cisplatino combinada con carboplatino mielosupresor.[3]
  • Tumores en el SNC.
  • Radioterapia craneal simultánea.

Pérdida de audición y tratamiento con base en platino

La pérdida de la audición inducida por cisplatino que compromete las frecuencias del habla (500–2000 Hz) se suele presentar con dosis acumuladas que exceden 400 mg/m2 para niños.[3,4] Los efectos ototóxicos posteriores a la quimioterapia con platino se pueden presentar o empeorar años después de terminada la terapia.

En los estudios de pérdida de audición posterior al tratamiento con base en platino en sobrevivientes de cáncer infantil se notificó lo siguiente:

  • En un estudio de 59 pacientes que recibieron cisplatino, 51% de los sobrevivientes presentó pérdida de audición de inicio tardío (por lo menos seis meses después de la última dosis de cisplatino). La radiación dirigida a la fosa posterior, incluso al octavo nervio craneal y el uso de audífonos (que indican daño en la cóclea al final del tratamiento) se relacionaron con pérdida de audición de inicio tardío.[5]
  • Por lo general, cuando el carboplatino se usa en dosis convencionales (no mielosupresoras) no es ototóxico.[6] Sin embargo, se notificó pérdida de audición de inicio tardío en poblaciones específicas. En un solo estudio de efectos ototóxicos después del uso de carboplatino para un trasplante que no es de células madre en el tratamiento de retinoblastoma, se notificó pérdida de audición en 8 de 175 niños. En 7 de los 8 niños, la presentación de la ototoxicidad se demoró una mediana de 3,7 años.[7] En otro estudio en el que se evaluaron los resultados audiológicos de 60 sobrevivientes de retinoblastoma tratados con carboplatino sistémico sin mielosupresión y vincristina, se calculó una incidencia acumulada de pérdida de la audición de 20,3% a los 10 años. De los 10 pacientes (17%) que presentaron pérdida auditiva sostenida de grado 3 o grado 4, nueve eran menores de 6 meses al inicio de la quimioterapia. La edad más temprana al inicio del tratamiento fue el único factor pronóstico importante de pérdida de la audición; la incidencia acumulada de la pérdida auditiva fue de 39% en los pacientes menores de 6 meses versus 8,3% en los pacientes de 6 meses o más.[8]

Pérdida de audición y radioterapia craneal

Cuando se usa como modalidad simple, la radioterapia craneal puede producir efectos ototóxicos si la dosificación coclear supera los 32 Gy. La edad joven del paciente y la presencia de un tumor cerebral o hidrocefalia puede aumentar la susceptibilidad a la pérdida de la audición. La aparición de pérdida de la audición relacionada con la radiación puede ser gradual y manifestarse meses o años después de la exposición.

Cuando se usa radioterapia craneal simultánea con cisplatino, esta puede exacerbar significativamente la pérdida de la audición relacionada con la quimioterapia con platino.[9-12] En un informe del Childhood Cancer Survivor Study (CCSS), los sobrevivientes a 5 años tuvieron un mayor riesgo de problemas auditivos de sonidos (riesgo relativo [RR], 2,3), tinitus (RR, 1,7), hipoacusia para la que se necesitó un audífono (RR, 4,4) e hipoacusia en uno o ambos oídos que no se corrigió con un audífono (RR, 5,2) en comparación con los hermanos. La radiación dirigida al lóbulo temporal (>30 Gy) y la fosa posterior (>50 Gy, pero también 30–49,9 Gy) se relacionó con estos desenlaces adversos. La exposición al platino se relacionó con un riesgo mayor de problemas de audición de sonidos (RR, 2,1), tinitus (RR, 2,8) e hipoacusia para la que se necesitó un audífono (RR,4,1).[13]

Cuadro 15. Efectos tardíos en la audición
Terapia predisponentePosibles efectos en la audiciónEvaluación del estado de salud e intervenciones
Sustancias con platino (cisplatino, carboplatino), radiación que afecta el oídoEfectos ototóxicos; pérdida neurosensorial de audición, tinitus, vértigo, ceruminosis por deshidratación, hipoacusia conductivaAntecedentes: dificultades auditivas, tinitus, vértigo
Examen otoscópico
Evaluación audiológica
Amplificación, en pacientes con perdida progresiva de audición
Terapia del habla y el lenguaje para los niños con pérdida de audición
Consulta otorrinolaringológica para pacientes con infección crónica, tapón de cerumen u otros problemas anatómicos que exacerben o contribuyan a la pérdida de audición
Adaptación de la infraestructura educativa (por ejemplo, asientos preferenciales en el aula, sistema de amplificación de FM, etc.)
FM = frecuencia modulada 

Orbitarios y ópticos

Las complicaciones orbitarias son frecuentes después de la administración de radioterapia para el retinoblastoma y después de la irradiación total del cuerpo (ITC) en niños con sarcoma de cabeza y cuello, y tumores del SNC.

Retinoblastoma

Para los sobrevivientes de retinoblastoma, un volumen orbitario pequeño puede obedecer a la enucleación o la radioterapia. Una edad menor de 1 año puede aumentar el riesgo, pero esta conclusión no es uniforme entre los estudios.[14,15] Se han realizado avances en el tratamiento del retinoblastoma con mejores implantes para la enucleación, quimiorreducción intravenosa y quimioterapia intrarterial, además de termoterapia, crioterapia y radiación con placas. Es necesario realizar un seguimiento más prolongado para evaluar el efecto en la visión de los pacientes sometidos a estas modalidades de tratamiento más contemporáneas.[14,16,17] Anteriormente, los tumores ubicados cerca de la mácula y la fóvea se relacionaban con un mayor riesgo de complicaciones que conducían a la pérdida de la visión, aunque el tratamiento de estos tumores con ablación de la fóvea mediante láser mostró ser prometedor para preservar la visión.[18-21]

(Para mayor información sobre el tratamiento del retinoblastoma, consultar el sumario del PDQ sobre Tratamiento del retinoblastoma).

Rabdomiosarcoma

Los sobrevivientes de rabdomiosarcoma orbitario tienen riesgo de xeroftalmia, cataratas, hipoplasia orbitaria, ptosis, retinopatía, queratoconjuntivitis, neuropatía óptica, epitelioma del párpado y deterioro de la visión después de dosis de radioterapia de 30 a 65 Gy. Los intervalos de dosis más altos (>50 Gy) se relacionan con epiteliomas del párpado, queratoconjuntivitis, atrofia del conducto lagrimal y xeroftalmia grave. La retinitis y la neuropatía óptica también pueden ser una consecuencia de dosis de 50 a 65 Gy y hasta de dosis totales más bajas si el tamaño de la fracción individual es mayor de 2 Gy.[22] Se notificaron cataratas después de dosis menores de 10 a 18 Gy.[23-25]

(Para mayor información sobre el tratamiento del rabdomiosarcoma infantil, consultar el sumario del PDQ sobre Tratamiento del rabdomiosarcoma infantil).

Glioma de la vía óptica y craneofaringioma

Los sobrevivientes de glioma de la vía óptica y craneofaringioma también tienen riesgo de complicaciones visuales que obedecen, en parte, a la proximidad del tumor al nervio óptico.

El seguimiento longitudinal (media de 9 años) de 21 pacientes de gliomas de la vía óptica indicó que, antes del tratamiento, 81% de los pacientes presentaba reducción de la agudeza visual, 81% exhibía palidez del nervio óptico y todos presentaban reducción de los potenciales de evocación visual en uno o ambos ojos. El tratamiento detuvo la pérdida de agudeza durante 4 a 5 años. La agudeza visual se mantuvo estable o mejoró en 33% de los pacientes en el momento del último seguimiento; sin embargo, disminuyó en promedio. La agudeza visual en el momento del seguimiento se relacionó con el volumen tumoral al inicio de la presentación.[26]

En un estudio de 25 pacientes diagnosticados con craneofaringioma, 67% presentó complicaciones visuales en el momento de una media de seguimiento de 11 años.[27] En una revisión retrospectiva de 30 niños con craneofaringioma, se encontró que 19 pacientes presentaban pérdida de visión antes de la cirugía; 21 pacientes presentaron pérdida de visión posterior a la cirugía. La pérdida preoperatoria de visión pronosticó la pérdida posoperatoria de esta.[28]

Efectos específicos del tratamiento

Los sobrevivientes de cáncer infantil tienen un riesgo elevado de efectos oculares tardíos relacionados tanto con la exposición del ojo a glucocorticoides como con la radiación. El CCSS informó que los sobrevivientes a 5 años o más desde el momento del diagnóstico tenían un mayor riesgo de cataratas (RR, 10,8), glaucoma (RR, 2,5), ceguera legal (RR, 2,6), visión doble (RR, 4,1) y xeroftalmia (RR, 1,9) en comparación con sus hermanos. La dosis de radiación dirigida al ojo se relaciona de modo significativo con el riesgo de cataratas, ceguera legal, visión doble y xeroftalmia según la dosis. El riesgo de cataratas se relacionó con una dosis de radiación de 30 Gy o más dirigida a la fosa posterior y el lóbulo temporal, así como con el tratamiento con prednisona. La incidencia acumulada de cataratas, visión doble, xeroftalmia y ceguera legal continuó en aumento hasta 20 años posteriores al diagnóstico para quienes recibieron más de 5 Gy dirigidos al ojo.[29]

Las complicaciones oculares, como las cataratas y el síndrome de xeroftalmia, son comunes después de un trasplante de células madre en la niñez. En comparación con los pacientes tratados con busulfano u otro tipo de quimioterapia, los pacientes tratados con una dosis única o fraccionada de ITC tienen mayor riesgo de cataratas. El riesgo oscila entre 10 y 60% a los 10 años posteriores al tratamiento; ello depende de la dosis total y el fraccionamiento, con un período de latencia más corto y cataratas más graves que se observan después de una fracción única y una tasa de dosis más alta de ITC.[30-33] Los pacientes que reciben dosis de ITC menores de 40 Gy tienen una probabilidad menor de 10% de presentar cataratas graves.[33] Los corticosteroides y la enfermedad de injerto contra huésped (EICH) pueden aumentar aún más el riesgo.[30,34] Se observó que la queratopatía epitelial superficial es más frecuente si el paciente se expuso a concentraciones altas y repetidas de ciclosporina A.[35]

Cuadro 16. Efectos tardíos oculares
Terapia predisponenteEfectos oculares o visualesEvaluación del estado de salud e intervenciones
EICH = enfermedad de injerto contra huésped.
Busulfano, corticosteroides, radiación que afecta el ojoCataratasAntecedentes: disminución de la agudeza, halos, diplopía
Examen del ojo: agudeza visual, oftalmoscopia
Consulta oftalmológica
Radiación que afecta el ojo, incluso yodo radiactivo (I-131)Toxicidad ocular (hipoplasia orbitaria, atrofia del conducto lagrimal, xeroftalmia [queratoconjuntivitis seca], queratitis, telangiectasias, retinopatía, neuropatía del quiasma óptico, enoftalmia, dolor crónico en el ojo, maculopatía, papilopatía, glaucoma)Antecedentes: cambios en la visión (disminución de la agudeza visual, halos, diplopía), xeroftalmia, irritación constante del ojo, lagrimeo excesivo, sensibilidad a la luz, mala visión nocturna, dolor en el ojo
Examen del ojo: agudeza visual, fondo de ojo
Consulta oftalmológica
Trasplante de células hematopoyéticas con algún antecedente de EICH crónicaXeroftalmia (queratoconjuntivitis seca)Antecedentes: xeroftalmia (ardor, picazón, sensación de cuerpo extraño, inflamación)
Examen del ojo: agudeza visual, oftalmoscopia
EnucleaciónDeterioro cosmético, ajuste precario de la prótesis, hipoplasia orbitariaEvaluación de prótesis oculares
Oftalmología

Para mayor información en inglés sobre los efectos tardíos en los órganos de los sentidos, incluso factores de riesgo, evaluación y orientación de salud, consultar el documento Children's Oncology Group Long-Term Follow-Up Guidelines for Survivors of Childhood, Adolescent, and Young Adult Cancers.

Bibliografía

  1. Grewal S, Merchant T, Reymond R, et al.: Auditory late effects of childhood cancer therapy: a report from the Children's Oncology Group. Pediatrics 125 (4): e938-50, 2010. [PUBMED Abstract]
  2. Li Y, Womer RB, Silber JH: Predicting cisplatin ototoxicity in children: the influence of age and the cumulative dose. Eur J Cancer 40 (16): 2445-51, 2004. [PUBMED Abstract]
  3. Landier W, Knight K, Wong FL, et al.: Ototoxicity in children with high-risk neuroblastoma: prevalence, risk factors, and concordance of grading scales--a report from the Children's Oncology Group. J Clin Oncol 32 (6): 527-34, 2014. [PUBMED Abstract]
  4. Kushner BH, Budnick A, Kramer K, et al.: Ototoxicity from high-dose use of platinum compounds in patients with neuroblastoma. Cancer 107 (2): 417-22, 2006. [PUBMED Abstract]
  5. Kolinsky DC, Hayashi SS, Karzon R, et al.: Late onset hearing loss: a significant complication of cancer survivors treated with Cisplatin containing chemotherapy regimens. J Pediatr Hematol Oncol 32 (2): 119-23, 2010. [PUBMED Abstract]
  6. Fouladi M, Gururangan S, Moghrabi A, et al.: Carboplatin-based primary chemotherapy for infants and young children with CNS tumors. Cancer 115 (14): 3243-53, 2009. [PUBMED Abstract]
  7. Jehanne M, Lumbroso-Le Rouic L, Savignoni A, et al.: Analysis of ototoxicity in young children receiving carboplatin in the context of conservative management of unilateral or bilateral retinoblastoma. Pediatr Blood Cancer 52 (5): 637-43, 2009. [PUBMED Abstract]
  8. Qaddoumi I, Bass JK, Wu J, et al.: Carboplatin-associated ototoxicity in children with retinoblastoma. J Clin Oncol 30 (10): 1034-41, 2012. [PUBMED Abstract]
  9. Cheuk DK, Billups CA, Martin MG, et al.: Prognostic factors and long-term outcomes of childhood nasopharyngeal carcinoma. Cancer 117 (1): 197-206, 2011. [PUBMED Abstract]
  10. Hua C, Bass JK, Khan R, et al.: Hearing loss after radiotherapy for pediatric brain tumors: effect of cochlear dose. Int J Radiat Oncol Biol Phys 72 (3): 892-9, 2008. [PUBMED Abstract]
  11. Merchant TE, Hua CH, Shukla H, et al.: Proton versus photon radiotherapy for common pediatric brain tumors: comparison of models of dose characteristics and their relationship to cognitive function. Pediatr Blood Cancer 51 (1): 110-7, 2008. [PUBMED Abstract]
  12. Paulino AC, Lobo M, Teh BS, et al.: Ototoxicity after intensity-modulated radiation therapy and cisplatin-based chemotherapy in children with medulloblastoma. Int J Radiat Oncol Biol Phys 78 (5): 1445-50, 2010. [PUBMED Abstract]
  13. Whelan K, Stratton K, Kawashima T, et al.: Auditory complications in childhood cancer survivors: a report from the childhood cancer survivor study. Pediatr Blood Cancer 57 (1): 126-34, 2011. [PUBMED Abstract]
  14. Kaste SC, Chen G, Fontanesi J, et al.: Orbital development in long-term survivors of retinoblastoma. J Clin Oncol 15 (3): 1183-9, 1997. [PUBMED Abstract]
  15. Peylan-Ramu N, Bin-Nun A, Skleir-Levy M, et al.: Orbital growth retardation in retinoblastoma survivors: work in progress. Med Pediatr Oncol 37 (5): 465-70, 2001. [PUBMED Abstract]
  16. Shields CL, Shields JA: Retinoblastoma management: advances in enucleation, intravenous chemoreduction, and intra-arterial chemotherapy. Curr Opin Ophthalmol 21 (3): 203-12, 2010. [PUBMED Abstract]
  17. Abramson DH, Dunkel IJ, Brodie SE, et al.: Superselective ophthalmic artery chemotherapy as primary treatment for retinoblastoma (chemosurgery). Ophthalmology 117 (8): 1623-9, 2010. [PUBMED Abstract]
  18. Shields CL, Shields JA: Recent developments in the management of retinoblastoma. J Pediatr Ophthalmol Strabismus 36 (1): 8-18; quiz 35-6, 1999 Jan-Feb. [PUBMED Abstract]
  19. Shields CL, Shields JA, Cater J, et al.: Plaque radiotherapy for retinoblastoma: long-term tumor control and treatment complications in 208 tumors. Ophthalmology 108 (11): 2116-21, 2001. [PUBMED Abstract]
  20. Shields JA, Shields CL: Pediatric ocular and periocular tumors. Pediatr Ann 30 (8): 491-501, 2001. [PUBMED Abstract]
  21. Schefler AC, Cicciarelli N, Feuer W, et al.: Macular retinoblastoma: evaluation of tumor control, local complications, and visual outcomes for eyes treated with chemotherapy and repetitive foveal laser ablation. Ophthalmology 114 (1): 162-9, 2007. [PUBMED Abstract]
  22. Kline LB, Kim JY, Ceballos R: Radiation optic neuropathy. Ophthalmology 92 (8): 1118-26, 1985. [PUBMED Abstract]
  23. Paulino AC, Simon JH, Zhen W, et al.: Long-term effects in children treated with radiotherapy for head and neck rhabdomyosarcoma. Int J Radiat Oncol Biol Phys 48 (5): 1489-95, 2000. [PUBMED Abstract]
  24. Oberlin O, Rey A, Anderson J, et al.: Treatment of orbital rhabdomyosarcoma: survival and late effects of treatment--results of an international workshop. J Clin Oncol 19 (1): 197-204, 2001. [PUBMED Abstract]
  25. Raney RB, Anderson JR, Kollath J, et al.: Late effects of therapy in 94 patients with localized rhabdomyosarcoma of the orbit: Report from the Intergroup Rhabdomyosarcoma Study (IRS)-III, 1984-1991. Med Pediatr Oncol 34 (6): 413-20, 2000. [PUBMED Abstract]
  26. Kelly JP, Leary S, Khanna P, et al.: Longitudinal measures of visual function, tumor volume, and prediction of visual outcomes after treatment of optic pathway gliomas. Ophthalmology 119 (6): 1231-7, 2012. [PUBMED Abstract]
  27. Poretti A, Grotzer MA, Ribi K, et al.: Outcome of craniopharyngioma in children: long-term complications and quality of life. Dev Med Child Neurol 46 (4): 220-9, 2004. [PUBMED Abstract]
  28. Fisher PG, Jenab J, Gopldthwaite PT, et al.: Outcomes and failure patterns in childhood craniopharyngiomas. Childs Nerv Syst 14 (10): 558-63, 1998. [PUBMED Abstract]
  29. Whelan KF, Stratton K, Kawashima T, et al.: Ocular late effects in childhood and adolescent cancer survivors: a report from the childhood cancer survivor study. Pediatr Blood Cancer 54 (1): 103-9, 2010. [PUBMED Abstract]
  30. Ferry C, Gemayel G, Rocha V, et al.: Long-term outcomes after allogeneic stem cell transplantation for children with hematological malignancies. Bone Marrow Transplant 40 (3): 219-24, 2007. [PUBMED Abstract]
  31. Fahnehjelm KT, Törnquist AL, Olsson M, et al.: Visual outcome and cataract development after allogeneic stem-cell transplantation in children. Acta Ophthalmol Scand 85 (7): 724-33, 2007. [PUBMED Abstract]
  32. Gurney JG, Ness KK, Rosenthal J, et al.: Visual, auditory, sensory, and motor impairments in long-term survivors of hematopoietic stem cell transplantation performed in childhood: results from the Bone Marrow Transplant Survivor study. Cancer 106 (6): 1402-8, 2006. [PUBMED Abstract]
  33. Kal HB, VAN Kempen-Harteveld ML: Induction of severe cataract and late renal dysfunction following total body irradiation: dose-effect relationships. Anticancer Res 29 (8): 3305-9, 2009. [PUBMED Abstract]
  34. Holmström G, Borgström B, Calissendorff B: Cataract in children after bone marrow transplantation: relation to conditioning regimen. Acta Ophthalmol Scand 80 (2): 211-5, 2002. [PUBMED Abstract]
  35. Fahnehjelm KT, Törnquist AL, Winiarski J: Dry-eye syndrome after allogeneic stem-cell transplantation in children. Acta Ophthalmol 86 (3): 253-8, 2008. [PUBMED Abstract]
  • Actualización: 16 de diciembre de 2014