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Tumores de hipófisis: Tratamiento (PDQ®)

  • Actualizado: 1 de julio de 2014

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Información general sobre los tumores de hipófisis



Un tumor de hipófisis es un crecimiento de células anormales en los tejidos de la hipófisis.

Los tumores de hipófisis se forman en la hipófisis, un órgano del tamaño de una arveja situado en el centro del cerebro, exactamente encima de la parte posterior de la nariz. A veces, se llama a la hipófisis "glándula endocrina principal" porque elabora hormonas que afectan la función de muchas partes del cuerpo. También controla las hormonas que producen muchas otras glándulas del cuerpo.

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Dibujo del interior del encéfalo que muestra los ventrículos (espacios llenos de líquido), el plexo coroides, el hipotálamo, la glándula pineal, la hipófisis, el nervio óptico, el tronco encefálico, el cerebelo, el cerebro, el bulbo raquídeo, la protuberancia y la médula espinal.
Anatomía del interior del encéfalo: muestra la glándula pineal y la hipófisis, el nervio óptico, los ventrículos (el líquido cefalorraquídeo se ve en color azul) y otras partes del encéfalo.

Los tumores de hipófisis se dividen en los tres grupos siguientes:

  • Adenomas hipofisarios benignos: son tumores que no son cancerosos. Estos crecen muy lentamente y no se diseminan desde la hipófisis hasta otras partes del cuerpo.
  • Adenomas hipofisarios invasivos: tumores benignos que se pueden diseminar hasta los huesos del cráneo o la cavidad de los senos debajo de la hipófisis.
  • Carcinomas hipofisarios: tumores que son malignos (cáncer). Estos tumores de hipófisis se diseminan hasta otras áreas del sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) o fuera del sistema nervioso central. Muy pocos tumores de hipófisis son malignos.

Los tumores de hipófisis pueden ser no funcionante o funcionante.

  • Los tumores de hipófisis no funcionante no producen hormonas.
  • Los tumores de hipófisis funcionantes producen una cantidad mayor de la normal de una o más hormonas. La mayoría de los tumores de hipófisis son tumores funcionantes. La cantidad adicional de hormonas que producen los tumores de hipófisis puede causar ciertos signos o síntomas de enfermedad.

Las hormonas de la hipófisis controlan muchas otras glándulas del cuerpo.

Entre las hormonas que produce la hipófisis se incluyen las siguientes:

Tener ciertas afecciones genéticas aumenta el riesgo de presentar un tumor de hipófisis.

Cualquier cosa que aumenta la probabilidad de presentar una enfermedad se llama factor de riesgo. Tener un factor de riesgo no significa que se va a padecer de cáncer; no tener factores de riesgo no significa que no se va a padecer de cáncer. Consulte con su médico si piensa que puede estar en riesgo. Los factores de riesgo de los tumores de hipófisis incluyen tener las siguientes enfermedades hereditarias:

Entre los signos de un tumor de hipófisis se incluyen problemas con la visión y ciertos cambios físicos.

Los signos y síntomas pueden ser causados por el crecimiento del tumor o por las hormonas que este elabora o por otras afecciones. Algunos tumores no causan signos o síntomas. Consulte con su médico si tiene cualquiera de estos problemas.

Signos y síntomas de un tumor de hipófisis no funcionante

A veces, un tumor de hipófisis puede presionar o dañar partes de la hipófisis, haciendo que esta deje de elaborar una o más hormonas. Demasiada poca cantidad de cierta hormona puede afectar el funcionamiento de la glándula o el órgano que la hormona controla. Se pueden presentar los siguientes signos y síntomas:

  • Dolor de cabeza.
  • Alguna pérdida de la visión.
  • Pérdida del vello corporal.
  • En las mujeres, períodos menstruales menos frecuentes, ausencia de estos, o falta de leche en las mamas.
  • En los hombres, pérdida de vello facial, crecimiento del tejido de la mama e impotencia.
  • En las mujeres y hombres, disminución del impulso sexual.
  • En los niños, crecimiento y desarrollo sexual desacelerados.

La mayoría de los tumores que elaboran la HL y la HFE no producen suficientes hormonas adicionales como para causar signos y síntomas. Estos tumores se consideran tumores no funcionantes.

Signos y síntomas de un tumor de hipófisis funcionante

Cuando un tumor funcionante elabora hormonas adicionales, los signos y síntomas dependerán del tipo de hormona que produce.

Demasiada prolactina puede causar los siguientes problemas:

  • Dolor de cabeza.
  • Alguna pérdida de la visión.
  • Períodos menstruales menos frecuentes o ausencia de estos, con flujo muy liviano.
  • Problemas o incapacidad para quedar embarazada.
  • Impotencia en los hombres.
  • Disminución del impulso sexual.
  • Flujo de leche de las mamas en una mujer que no está embarazada ni amamantando.

Demasiada HACT puede causar los siguientes problemas:

  • Dolor de cabeza.
  • Alguna pérdida de la visión.
  • Aumento de peso en la cara, el cuello y el tronco del cuerpo y brazos y piernas delgados.
  • Un bulto de grasa en la parte de atrás del cuello.
  • Piel delgada que puede tener estrías púrpuras o rosadas en el pecho o el abdomen.
  • Moretones que aparecen con facilidad.
  • Crecimiento de vello fino en la cara, la parte superior de la espalda o los brazos.
  • Huesos que se quiebran con facilidad.
  • Ansiedad, irritabilidad y depresión.

Demasiada hormona de crecimiento puede causar los siguientes problemas:

  • Dolor de cabeza.
  • Alguna pérdida de la visión.
  • En los adultos, acromegalia (crecimiento de los huesos de la cara, las manos y los pies). En los niños, todo el cuerpo puede crecer hasta tener más altura y tamaño de lo normal.
  • Cosquilleo o adormecimiento en las manos y los dedos.
  • Ronquidos o pausas de la respiración durante el sueño.
  • Dolor en las articulaciones.
  • Más transpiración que la habitual.
  • Dismorfofobia (extremo desagrado o preocupación relacionados con una o más partes del cuerpo).

Demasiada hormona estimulante de la tiroides puede causar los siguientes problemas:

  • Latidos del corazón irregulares.
  • Temblores.
  • Pérdida de peso.
  • Dificultad para dormir.
  • Evacuaciones intestinales frecuentes.
  • Sudor.

Otros signos y síntomas generales de los tumores de hipófisis:

Para detectar (encontrar) y diagnosticar un tumor de hipófisis, se utilizan estudios con imágenes y pruebas que examinan la sangre y la orina.

Se puede utilizar las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Examen físico y antecedentes : examen del cuerpo para chequear los signos generales de salud, incluso signos de enfermedad como masas o cualquier otra cosa que parezca fuera de lo habitual. También se toman los antecedentes de los hábitos sanitarios del paciente y las enfermedades y tratamientos anteriores.

  • Examen de la vista: examen para revisar la visión y el estado general de salud de los ojos.

  • Examen del campo visual: examen para revisar el campo visual de una persona (el área total en la que se pueden ver objetos). Esta prueba mide la visión central (cuánto puede ver una persona cuando mira directamente al frente) y la visión periférica (cuánto puede ver una persona en todas las direcciones cuando mira directamente al frente). Los ojos se examinan por separado. El ojo que no se examina está tapado.

  • Examen neurológico : serie de preguntas y pruebas para examinar el cerebro, la médula espinal y el funcionamiento de los nervios. El examen verifica el estado mental de la persona, la coordinación y la capacidad de caminar normalmente, así como el buen funcionamiento de los músculos, los sentidos y los reflejos. Esto también se llama neuroexamen.

  • IRM (imágenes por resonancia magnética) con gadolinio : procedimiento para el que se utiliza un imán, ondas de radio y una computadora para crear una serie de imágenes detalladas de áreas internas del cerebro y la médula espinal. Se inyecta en una vena una sustancia llamada gadolinio, que se acumula alrededor de las células cancerosas y las hace aparecer más brillantes en la imagen. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN).

  • Estudio químico de la sangre : procedimiento por el cual se examina una muestra de sangre para medir las cantidades de ciertas sustancias, como la glucosa (azúcar), que los órganos y tejidos del cuerpo liberan en la sangre. Una cantidad anormal (mayor o menor que la normal) de una sustancia puede ser signo de enfermedad en el órgano o el tejido que la elabora.

  • Pruebas de la sangre: pruebas mediante las que se miden las concentraciones de testosterona o estrógeno en la sangre. Una cantidad más alta o más baja que la normal de estas hormonas puede ser un signo de un tumor de hipófisis.

  • Análisis de orina durante 24 horas: prueba para la que se recolecta orina durante 24 horas para medir las cantidades de ciertas sustancias. Una cantidad poco usual (más alta o baja que la normal) de una sustancia puede ser un signo de enfermedad en el órgano o tejido que la elabora. Una cantidad superior a la normal de la hormona cortisol puede ser un signo de un tumor de hipófisis y de síndrome de Cushing.

  • Prueba de inhibición con dosis alta de dexametasona : prueba mediante la que se administran una o más dosis altas de dexametasona. Se examina la concentración de cortisol en una muestra de sangre o de la orina que se recolecta durante tres días.

  • Prueba de inhibición con dosis baja de dexametasona: prueba mediante la que se administran una o más dosis baja de dexametasona. Se examina la concentración de cortisol en una muestra de sangre o de la orina que se recolecta durante tres días.

  • Muestreo venoso para tumores de hipófisis: procedimiento en el que se toma una muestra de sangre de las venas que salen de la hipófisis. La muestra se chequea para medir la cantidad de HACT que la glándula libera hacia la sangre. El muestreo venoso se puede realizar si los exámenes de sangre muestran que hay un tumor que elabora HACT, pero el aspecto de la hipófisis es normal en las pruebas con imágenes.

  • Biopsia : extracción de células o tejidos para que un patólogo las pueda observar al microscopio y verificar si hay signos de cáncer.

    Las siguientes pruebas se pueden realizar en la muestra de tejido que se extrae:

    • Inmunohistoquímica : prueba en la que se usan anticuerpos para identificar ciertos antígenos en una muestra de tejido. Por lo general, el anticuerpo está unido a una sustancia radiactiva o a un tinte que hacen que el tejido se ilumine al microscopio. Este tipo de prueba se usa para determinar la diferencia entre distintos tipos de cáncer.

    • Inmunocitoquímica : prueba en la que se usan anticuerpos para identificar ciertos antígenos en una muestra de células. Por lo general, el anticuerpo está unido a una sustancia radiactiva o a un tinte que hacen que las células se iluminen al microscopio. Este tipo de prueba se usa para determinar la diferencia entre distintos tipos de cáncer.

    • Microscopía óptica y electrónica : prueba de laboratorio en la que se observan las células de una muestra de tejido bajo microscopios comunes y de alta potencia para verificar si hay ciertos cambios en las células.

Ciertos factores afectan el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.

El pronóstico (probabilidad de recuperación) depende del tipo de tumor y si el tumor se diseminó hasta otras áreas del sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) o hasta otras partes del cuerpo afuera del sistema nervioso central.

Las opciones de tratamiento dependen de los siguientes aspectos:

  • El tipo y el tamaño del tumor.
  • Si el tumor elabora hormonas.
  • Si el tumor está causando problemas de visión u otros signos y síntomas.
  • Si el tumor se diseminó en el cerebro alrededor de la hipófisis o hasta otras partes del cuerpo.
  • Si el tumor recién se diagnosticó o recidivó (volvió).