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¿Prequntas sobre el cáncer?

Cáncer de las vías biliares extrahepáticas: Tratamiento (PDQ®)

Versión Profesional De Salud
Actualizado: 20 de marzo de 2014

Información general sobre el cáncer de las vías biliares extrahepáticas

Incidencia y mortalidad
Características anatómicas
Patogenia
Características clínicas
Modalidades de tratamiento



Incidencia y mortalidad

El cáncer que se origina en las vías biliares extrahepáticas es una enfermedad poco común, la cual es curable mediante cirugía en menos de 10% de los casos.[1]

Características anatómicas

El pronóstico depende en parte de la ubicación anatómica del tumor, lo cual afecta la posibilidad de ser resecado. La resección total es posible en 25 a 30% de las lesiones que se originan en la vía biliar distal, una tasa de posibilidad de resección claramente mejor que la de lesiones que ocurren en sitios más proximales.[2]

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Anatomía de la vía biliar extrahepática; el dibujo muestra el hígado, los conductos hepáticos derecho e izquierdo, la vesícula biliar, el conducto cístico, el conducto hepático común (perihiliar), el conducto biliar común (distal), la vía biliar extrahepática, el intestino delgado y el páncreas. El recuadro muestra el hígado, los conductos biliares, la vesícula biliar, el páncreas y el intestino delgado.
Anatomía de la vía biliar extrahepática. La vía biliar extrahepática está formada por el conducto hepático común y el conducto biliar común.
Patogenia

El cáncer de las vías biliares puede presentarse con mayor frecuencia en pacientes con historial de colangitis esclerosante primaria, colitis ulcerosa crónica, quistes coledocianos o infecciones con trematodo, Clonorchis sinensis.[3]

Características clínicas

Los síntomas más comunes causados por el cáncer de las vías biliares son:

  • Ictericia.
  • Dolor.
  • Fiebre.
  • Prurito.
Modalidades de tratamiento

En la mayoría de los pacientes, el tumor no se puede extraer totalmente mediante cirugía y es incurable. Las resecciones paliativas u otras medidas paliativas tales como la radioterapia (por ejemplo, braquiterapia o radioterapia de haz externo) o procedimientos de desvío pueden mantener un drenaje biliar adecuado y permitir una mejor supervivencia. Muchos cánceres de las vías biliares son multifocales. La invasión perineural tiene un impacto negativo en la supervivencia.[4]

Bibliografía
  1. Henson DE, Albores-Saavedra J, Corle D: Carcinoma of the extrahepatic bile ducts. Histologic types, stage of disease, grade, and survival rates. Cancer 70 (6): 1498-501, 1992.  [PUBMED Abstract]

  2. Stain SC, Baer HU, Dennison AR, et al.: Current management of hilar cholangiocarcinoma. Surg Gynecol Obstet 175 (6): 579-88, 1992.  [PUBMED Abstract]

  3. de Groen PC, Gores GJ, LaRusso NF, et al.: Biliary tract cancers. N Engl J Med 341 (18): 1368-78, 1999.  [PUBMED Abstract]

  4. Bhuiya MR, Nimura Y, Kamiya J, et al.: Clinicopathologic studies on perineural invasion of bile duct carcinoma. Ann Surg 215 (4): 344-9, 1992.  [PUBMED Abstract]