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¿Prequntas sobre el cáncer?

Complicaciones orales de la quimioterapia y la radioterapia a la cabeza y el cuello (PDQ®)

Versión Profesional De Salud
Actualizado: 1 de mayo de 2014

Neurotoxicidad

Ciertas clases de quimioterapia, como las de los alcaloides vinca, vincristina y vinblastina, pueden causar neurotoxicidad directa. Además, los fármacos como la talidomida y la lenalidomida están relacionados con las neuropatías periféricas que pueden afectar la cara y la mandíbula. Puede haber dolor mandibular profundo con latidos. Debido a que este síntoma también ocurre con la enfermedad aguda de la pulpa dental, es importante que se tomen los antecedentes completos y se realice un examen físico oral cuando hay dolor; por lo general, se necesitan radiografías y exámenes de la vitalidad de la pulpa dental. Después de que se diagnostica correctamente la neurotoxicidad, esta se trata con orientación y apoyo para el dolor al paciente. Los síntomas generalmente se resuelven en una semana después de descontinuar la quimioterapia causal.

Ocasionalmente, se puede presentar hipersensibilidad dental semanas o meses después de la descontinuación de la quimioterapia. Además, se ha observado que pacientes tratados con ciclosporina para la enfermedad de injerto contra huésped informan un aumento en la sensibilidad térmica. Se desconocen los mecanismos de esta respuesta. Afortunadamente, los estímulos térmicos se resuelven por sí solos después de la interrupción o el retiro de la terapia, si bien pueden persistir por varios meses. La aplicación tópica de fluoruro o dentífrico desensibilizador puede reducir la incomodidad.

Los pacientes tal vez sufran de dolor por disfunción temporomandibular que incluye los músculos de la masticación, las articulaciones temporomandibulares o los dientes. Esta afección no es exclusiva de los pacientes de cáncer y se correlaciona con hábitos de estrés y disfuncionales, incluso bruxismo y el apretar la mandíbula. La tensión y la perturbación del sueño parecen ser los factores etiológicos más frecuentes. Los métodos estándar para tratar este trastorno son el uso prudente de relajantes musculares o de fármacos reductores de ansiedad acompañados de fisioterapia (aplicaciones de calor húmedo, masaje y extensión suave). Para los pacientes con propensión a apretar los dientes y bruxismo durante el sueño, puede ser útil usar tablillas oclusivas hechas a la medida.