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¿Prequntas sobre el cáncer?

Trastorno de tensión postraumática (PDQ®)

Versión Paciente
Actualizado: 20 de diciembre de 2013

Evaluación

Es muy importante que los pacientes de cáncer se sometan a una evaluación cuidadosa para el trastorno de tensión postraumática y de esta manera identificar los síntomas iniciales y tratarlos. El momento adecuado para llevar a cabo dicha evaluación va a ser diferente con cada paciente. El cáncer es una enfermedad de repetidos traumas y duración indeterminada. El paciente puede experimentar síntomas de tensión en cualquier momento del transcurso entre el diagnóstico hasta la finalización del tratamiento y la reaparición del cáncer. En los pacientes que tienen un historial de haber sido perjudicados en el pasado (como el caso de las víctimas del holocausto) y que en el presente padecen de PTSD o sus síntomas, debido a estas experiencias pasadas, podrían reaparecer los síntomas debido a ciertos desencadenantes provocados por la terapia del cáncer (por ejemplo, procedimientos tales como estar dentro de una cámara de imágenes de resonancia magnéticas (IRM) o de tomografía computarizada (CT). A pesar de que estos pacientes podrían sufrir de reajustes al cáncer y su terapia, sus síntomas de PTSD podrían variar, dependiendo de otros factores. Los síntomas podrían convertirse en más o menos prevalentes, durante o después del tratamiento.

Los síntomas de PTSD suelen presentarse dentro de los primeros 3 meses del trauma, pero algunas veces no aparecen sino hasta meses o años más tardes. Por tanto los sobrevivientes de cáncer y sus familiares deberán estar siempre en control el paciente.

Algunas personas que han atravesado por una situación angustiante, podrían mostrar algunos de los síntomas sin necesariamente llenar todos los requisitos que implican un diagnóstico de PTSD. Sin embargo, estos síntomas iniciales podrían presagiar que el PTSD se presente más tarde. Estos síntomas iniciales también podrían indicar la necesidad que tienen los familiares y el sobreviviente de mantenerse en seguimiento constante.

Hacer un diagnóstico de PTSD es difícil, si tomamos en cuenta que sus síntomas emulan muchas veces otros problemas psiquiátricos. Por ejemplo, la irritabilidad, falta de concentración, aumento en la disposición de estar a la defensiva, miedo excesivo y sueños intranquilos, son síntomas no solo del PTSD, sino también de los trastornos de ansiedad. Otros síntomas comunes al PTSD lo son las fobias y los ataques de pánico. Algunos síntomas como la pérdida de interés, el sentirse sin futuro, el evitar las otras personas y problemas en el dormir, podrían indicar que el paciente padece de PTSD o de depresión. Aun en la ausencia de PTSD u otros problemas, existen reacciones normales ante el diagnóstico de cáncer o el tratamiento de una enfermedad grave, que incluyen pensamientos intrusivos, la sensación de estar separándose de los seres queridos y del mundo, problemas con el sueño y euforia.

Para determinar el diagnóstico, el personal sanitario usa técnicas de entrevistas y cuestionarios, de evaluación del paciente.

También podrían existir otros problemas además del PTSD. Estos problemas pueden consistir en toxicomanía, tabaquismo, problemas emocionales y otros trastornos de ansiedad, como lo son la depresión clínica, alcoholismo, narcodependencia, miedos sociales y trastornos obsesivo compulsivos.