Tratamiento del coriocarcinoma de hígado infantil
El coriocarcinoma del hígado es un tumor muy poco frecuente que parece originarse en la placenta durante la gestación y se presenta con una masa en el hígado en los primeros pocos meses de vida. La metástasis en la placenta originada en los tejidos maternos se presenta en muchos casos y se necesita examinar la gonadotropina coriónica humana beta (GCH-β) de la madre. A menudo, los lactantes están anémicos y pueden verse inestables en el momento de presentación debido a la hemorragia del tumor. Se puede realizar el diagnóstico clínico sin una biopsia cuando hay concentraciones extremadamente altas del suero de la GCH-β y concentraciones normales de alfafetoproteína (AFP) para la edad.[1] La extirpación quirúrgica inicial de la masa tumoral puede ser difícil por su tendencia a la friabilidad y la hemorragia. A menudo, se realiza una extracción quirúrgica del tumor primario residual después de la quimioterapia neoadyuvante.[1]
Los tumores trofoblásticos gestacionales maternos son exquisitamente sensibles al metotrexato y muchas mujeres, incluso aquellas con metástasis a distancia, se curan con quimioterapia de una sola sustancia. Tanto el coriocarcinoma materno como el infantil se originan en la misma neoplasia maligna placentaria. La combinación de cisplatino, etopósido y bleomicina, tal como se usa para otros tumores infantiles de células germinales, ha sido eficaz para algunos pacientes y es seguido de un resecado de masa residual. El uso de metotrexato neoadyuvante para el coriocarcinoma infantil no ha tenido un éxito uniforme, aunque a menudo resulta en una respuesta.[1]
Bibliografía
- Yoon JM, Burns RC, Malogolowkin MH, et al.: Treatment of infantile choriocarcinoma of the liver. Pediatr Blood Cancer 49 (1): 99-102, 2007. [PUBMED Abstract]

Volver arriba