¿Prequntas sobre el cáncer?

Cáncer de las vías biliares extrahepáticas: Tratamiento (PDQ®)

Versión para pacientes

Información general sobre el cáncer de las vías biliares extrahepáticas

El cáncer de las vías biliares extrahepáticas es una enfermedad poco frecuente en la que se forman células malignas (cancerosas) en las vías biliares fuera del hígado.

La vía biliar extrahepática se compone de dos partes:

La vía biliar extrahepática forma parte de una red de conductos (tubos) que conecta el hígado, la vesícula biliar y el intestino delgado. Esta red empieza en el hígado, en donde muchos conductos pequeños recogen la bilis (un líquido que el hígado produce para descomponer las grasas durante la digestión). Los conductos pequeños se unen para formar las vías biliares hepáticas derecha e izquierda. Las dos vías se unen fuera del hígado y forman el conducto hepático común. La bilis que sale del hígado pasa a través de los conductos hepáticos, el conducto hepático común y el conducto cístico y se almacena en la vesícula biliar.

Cuando se digieren los alimentos, se libera la bilis almacenada en la vesícula biliar y pasa a través del conducto cístico hasta el conducto biliar común y el intestino delgado.

Anatomía de la vía biliar extrahepática; el dibujo muestra el hígado, los conductos hepáticos derecho e izquierdo, la vesícula biliar, el conducto cístico, el conducto hepático común (perihiliar), el conducto biliar común (distal), la vía biliar extrahepática, el intestino delgado y el páncreas. El recuadro muestra el hígado, los conductos biliares, la vesícula biliar, el páncreas y el intestino delgado.
Anatomía de la vía biliar extrahepática. La vía biliar extrahepática está formada por el conducto hepático común y el conducto biliar común. El hígado produce bilis y esta fluye a través de la vía biliar extrahepática hasta la vesícula biliar, donde se almacena.


La colitis o ciertas enfermedades del hígado aumentan el riesgo de cáncer de las vías biliares extrahepáticas.

Cualquier cosa que aumenta el riesgo de enfermarse se llama factor de riesgo. Tener un factor de riesgo no significa que usted se va a enfermar de cáncer; no tener un factor de riesgo no significa usted que no se va a enfermar de cáncer. Hable con su médico si piensa que puede estar en riesgo. Los factores de riesgo incluyen tener cualquiera de los siguientes trastornos:

Los signos y síntomas de cáncer de las vías biliares extrahepáticas son ictericia y dolor.

El cáncer de las vías biliares extrahepáticas u otras afecciones pueden producir estos y otros signos y síntomas. Consulte con su médico si presenta cualquiera de los siguientes problemas:

  • Ictericia (tonalidad amarilla de la piel o el blanco de los ojos).
  • Dolor en el abdomen.
  • Fiebre.
  • Picazón en la piel.

Para detectar (encontrar) y diagnosticar el cáncer de las vías biliares extrahepáticas, se utilizan pruebas que examinan la vía biliar y el hígado.

Se pueden utilizar las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Examen físico y antecedentes : examen del cuerpo para comprobar los signos generales de salud, incluso el control de signos de enfermedad, como masas o cualquier otra cosa que parezca anormal. También se anotan los antecedentes de los hábitos de salud del paciente, y las enfermedades y tratamientos anteriores.
  • Ecografía : procedimiento por el cual se hacen rebotar ondas sonoras de alta energía (ultrasónicas) en tejidos u órganos internos y se crean ecos. Los ecos forman una imagen de los tejidos del cuerpo que se llama sonograma. La imagen se puede imprimir y observar más tarde.
  • Exploración por TC (exploración por TAC): procedimiento en el que se toma una serie de imágenes detalladas del interior del cuerpo, desde ángulos diferentes. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. Se inyecta un tinte en una vena o se ingiere, a fin de que los órganos o los tejidos se destaquen más claramente. Este procedimiento también se llama tomografía computada, tomografía computarizada o tomografía axial computarizada. Una exploración por TC en espiral o exploración por TC helicoidal crea imágenes detalladas de áreas del interior del cuerpo mediante una máquina de rayos X que examina el cuerpo siguiendo un recorrido en espiral.
  • IRM (imágenes por resonancia magnética): procedimiento en el que se usa un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN).
  • Exploración por TEP (tomografía por emisión de positrones): procedimiento para encontrar células de tumores malignos en el cuerpo. Se inyecta en una vena una cantidad pequeña de glucosa (azúcar) radiactiva. El escáner de TEP rota alrededor del cuerpo y toma una imagen de los lugares que absorben la glucosa. Las células de tumores malignos tienen aspecto más brillante en la imagen porque son más activas y absorben más glucosa que las células normales.
  • CPRE (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica): procedimiento que se usa para tomar radiografías de los conductos (tubos) que llevan bilis desde el hígado hasta la vesícula biliar y desde esta hasta el intestino delgado. A veces, el cáncer de las vías biliares extrahepáticas hace que estos conductos se estrechen y bloqueen o demoren el flujo de bilis, lo que produce ictericia. Se introduce un endoscopio por la boca, el esófago y el estómago hasta la primera parte del intestino delgado. Un endoscopio es un instrumento delgado en forma de tubo con una luz y una lente para observar. Luego, se introduce un catéter (un tubo más pequeño) a través del endoscopio hasta los conductos pancreáticos. Se inyecta un tinte a través del catéter hacia los conductos y se toma una radiografía. Si los conductos están bloqueados por un tumor, se puede introducir un tubo delgado en el conducto para desbloquearlo. Este tubo (o cánula) se puede dejar colocado para mantener abierto el conducto. También se toman muestras de tejidos y se observan bajo un microscopio para determinar si hay signos de cáncer.
  • CTP (colangiografía transhepática percutánea): procedimiento utilizado para tomar una radiografía del hígado y los conductos biliares. Se inserta una aguja fina en el hígado a través de la piel por debajo de las costillas. Se inyecta un tinte en el hígado o los conductos biliares y se toma una radiografía. Si se encuentra un bloqueo, se deja en el hígado un tubo delgado y flexible que se llama cánula para drenar la bilis hacia el intestino delgado o una bolsa de recolección fuera del cuerpo.
  • Biopsia : extracción de células o tejidos para observarlos bajo un microscopio y verificar si hay signos de cáncer. La muestra se puede tomar con una aguja delgada que se inserta en el conducto durante una radiografía o una ecografía. Esto se llama biopsia por aspiración con aguja fina (BAAF). La biopsia se realiza por lo habitual con una CTP o una CPRE. El tejido también se puede extraer durante una cirugía y puede incluir parte de un ganglio linfático.
  • Prueba de la función hepática : procedimiento en el que se analiza una muestra de sangre para medir las concentraciones de ciertas sustancias liberadas por el hígado. Una concentración más alta de la normal de una sustancia puede ser un signo de enfermedad del hígado, cuya causa puede ser un cáncer de las vías biliares extrahepáticas.
  • Prueba de marcadores tumorales : procedimiento en el que se examina una muestra de sangre en la orina o el tejido para medir las cantidades de ciertas sustancias liberadas en la sangre por los órganos, los tejidos o las células tumorales del cuerpo. Ciertas sustancias se relacionan con tipos específicos de cáncer cuando se encuentran en concentraciones altas en la sangre. Estas sustancias se llaman marcadores tumorales. Los antígenos carcinoembrionarios (ACE) y CA 19-9 se relacionan con los cánceres del conducto biliar extrahepático cuando se encuentran en concentraciones altas en la sangre.

Ciertos factores afectan el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.

El pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento dependen de los siguientes aspectos:

  • El estadio del cáncer (si afecta solo la vía biliar o se diseminó hasta otros lugares en el cuerpo).
  • Si el tumor se puede extirpar completamente mediante cirugía.
  • Si el tumor está en la sección superior o inferior del conducto.
  • Si el cáncer recién se diagnosticó o recidivó (volvió).

Las opciones de tratamiento también pueden depender de los síntomas que causa el tumor. El cáncer de las vías biliares extrahepáticas por lo habitual se encuentra después de que se disemina y muy rara vez se puede extirpar completamente por medio de cirugía. La terapia paliativa puede aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente.

  • Actualización: 7 de noviembre de 2013