Inmunoterapia para tratar el cáncer

Inmunoterapia: Cómo el sistema inmunitario combate el cáncer

Aprenda sobre los tres tipos de inmunoterapia para tratar el cáncer: estimulación inmunitaria no específica, terapia de transferencia de células T e inhibidores de puntos de control inmunitario.

La inmunoterapia es un tipo de tratamiento del cáncer que ayuda al sistema inmunitario a combatir el cáncer. El sistema inmunitario ayuda a su cuerpo a combatir las infecciones y otras enfermedades. Está compuesto de glóbulos blancos de la sangre y órganos y tejidos del sistema linfático.

La inmunoterapia es un tipo de terapia biológica. La terapia biológica es un tipo de tratamiento que usa sustancias producidas por organismos vivos para tratar el cáncer.

Tipos de inmunoterapia

Varios tipos de inmunoterapia se usan para tratar el cáncer. Estos tratamientos pueden ayudar al sistema inmunitario a atacar el cáncer directamente o a estimular el sistema inmunitario de una forma más general.

Los tipos de inmunoterapia que ayudan al sistema inmunitario a actuar directamente contra el cáncer son:

  • Los inhibidores de punto de control, los cuales son fármacos que ayudan al sistema inmunitario a responder con más fuerza a un tumor. Estos fármacos funcionan al soltar los "frenos" que detienen a las células T (un tipo de glóbulo blanco y componente del sistema inmunitario) para que no destruyan a las células cancerosas. Estos fármacos no atacan al tumor directamente. Más bien, ellos interfieren con la capacidad de las células cancerosas para evadir el ataque del sistema inmunitario.
  • Transferencia adoptiva celular, la cual es un tratamiento que intenta reforzar la capacidad natural de sus células T para combatir el cáncer. En este tratamiento, las células T se toman de su tumor. Luego, las que son más activas contra su cáncer se hacen crecer en lotes grandes en el laboratorio.

    El proceso de hacer crecer las células T en el laboratorio se puede llevar de 2 a 8 semanas. Durante este tiempo, usted puede recibir tratamientos como quimioterapia y radioterapia para reducir sus células inmunitarias. Después de estos tratamientos, las células T que se hicieron crecer en el laboratorio se regresarán a su cuerpo por medio de una aguja en su vena.

    Para más información acerca de un tipo específico de transferencia adoptiva celular llamada terapia de células T y CAR, la cual usa células T que se han cambiado en el laboratorio, vea Células T y CAR: manipulación de células inmunitarias de pacientes para tratar sus cánceres.

  • Anticuerpos monoclonales, conocidos también como anticuerpos terapéuticos, los cuales son proteínas del sistema inmunitario creadas en el laboratorio. Estos anticuerpos están diseñados para que se adhieran a blancos específicos que se encuentran en las células cancerosas. Algunos anticuerpos monoclonales marcan a las células cancerosas para que las vea con más facilidad y las destruya el sistema inmunitario. Otros anticuerpos monoclonales detienen directamente el crecimiento de las células cancerosas o las hacen que se destruyan a sí mismas. Otras más entregan toxinas a las células cancerosas. Ya que los anticuerpos monoclonales terapéuticos reconocen proteínas específicas en las células cancerosas, ellas se consideran también terapias dirigidas.
  • Vacunas de tratamiento, las cuales trabajan contra el cáncer al reforzar la reacción de su sistema inmunitario a las células cancerosas. Las vacunas de tratamiento son diferentes de las que ayudan a prevenir enfermedades.

Tipos de inmunoterapia que mejoran la respuesta inmunitaria del cuerpo para combatir el cáncer son:

  • Citocinas, las cuales son proteínas producidas por las células de su cuerpo. Tienen funciones importantes en las respuestas inmunitarias normales del cuerpo y en la capacidad del sistema inmunitario para responder al cáncer. Los dos tipos principales de citocinas usadas para tratar el cáncer son los interferones y las interleucinas.
  • Bacilo de Calmette-Guérin, BCG, es una inmunoterapia que se usa para tratar el cáncer de vejiga. Es una forma debilitada de la bacteria que causa la tuberculosis. Cuando se inserta directamente en la vejiga con un catéter, el BCG causa una reacción inmunitaria contra las células cancerosas. También se está estudiando en otros tipos de cáncer.

Quién recibe inmunoterapia

La inmunoterapia no se usa todavía tanto como la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia. Sin embargo, las inmunoterapias han sido aprobadas para tratar a personas con muchos tipos de cáncer. Para aprender acerca de las inmunoterapias que pueden usarse para tratar su cáncer, vea los resúmenes de PDQ® de  tratamiento del cáncer en adultos y los resúmenes de tratamiento del cáncer en niños.

Se están estudiando muchas otras inmunoterapias en estudios clínicos, los cuales son estudios de investigación que incluyen a personas. Para encontrar un estudio que puede ser una opción para usted, vea la búsqueda de estudios clínicos.

Cómo funciona la inmunoterapia contra el cáncer

Una razón por la que las células cancerosas prosperan es porque son capaces de esconderse del sistema inmunitario. Ciertas inmunoterapias pueden marcar las células cancerosas para facilitar al sistema inmunitario que las encuentre y las destruya. Otras inmunoterapias refuerzan el sistema inmunitario para que funcione mejor contra el cáncer.

La inmunoterapia puede causar efectos secundarios

La inmunoterapia puede causar efectos secundarios, los cuales afectan a las personas de diferentes maneras. Los efectos secundarios que usted pueda tener y la forma como le hagan sentirse dependerán del grado de salud que tenga antes de recibir tratamiento, de su tipo de cáncer, de lo avanzado que esté, del tipo de terapia que usted reciba y de la dosis. Los médicos y las enfermeras no pueden saber con seguridad cómo se sentirá usted durante el tratamiento.

Los efectos secundarios más comunes son las reacciones de la piel en el sitio de la aguja. Estos efectos secundarios son:

  • Dolor
  • Hinchazón
  • Irritación
  • Enrojecimiento
  • Comezón
  • Sarpullido

Síntomas como de gripe, que son:

  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Debilidad
  • Mareos
  • Náuseas o vómitos
  • Dolor de músculos o de articulaciones
  • Cansancio
  • Dolor de cabeza
  • Dificultad para respirar
  • Presión arterial baja o alta

Otros efectos secundarios pueden ser:

Las inmunoterapias pueden causar también reacciones alérgicas graves o hasta mortales. Sin embargo, estas reacciones son raras.

Cómo se administra la inmunoterapia

Las diferentes formas de inmunoterapia pueden administrarse en formas diferentes. Estas son:

  • Intravenosa (IV)
    La inmunoterapia se administra directamente en una vena.
  • Oral
    La inmunoterapia se da en tabletas o cápsulas para tomarse por la boca.
  • Tópica
    La inmunoterapia tiene presentación de crema que usted aplica a su piel. Este tipo de inmunoterapia puede usarse para cáncer de piel muy al principio.
  • Intravesical
    La inmunoterapia se administra directamente en la vejiga.

A dónde va a recibir el tratamiento

Usted puede recibir la inmunoterapia en el consultorio del doctor, en una clínica o en la unidad ambulatoria de un hospital. Ambulatoria significa que usted no pasa la noche en el hospital.

Cuál es la frecuencia de su tratamiento

Con qué frecuencia y durante cuánto tiempo recibe usted inmunoterapia depende de:

  • Su tipo de cáncer y lo avanzado que esté
  • El tipo de inmunoterapia que reciba
  • Cómo reaccione su cuerpo al tratamiento

Es posible que reciba tratamiento todos los días, una vez por semana o una vez por mes. Algunas inmunoterapias se dan en ciclos. Un ciclo es un período de tratamiento seguido de un período de descanso. El período de descanso da a su cuerpo la posibilidad de recuperarse, de reaccionar a la inmunoterapia y de producir nuevas células sanas.

Cómo se sabe si la inmunoterapia está funcionando

Usted verá a su doctor con regularidad. El doctor le hará exámenes físicos y le preguntará cómo se siente. Tendrá exámenes médicos, como análisis de sangre y diferentes tipos de exploraciones. Estos exámenes medirán el tamaño de su tumor y vigilarán los cambios en sus análisis de sangre.